Del absurdo y los hombres

6 julio 2015

Este post se ha publicado previamente en Naukas

Los matemáticos tratan de demostrar sus enunciados de formas muy variadas. Una de las más divertidas y fáciles de entender es la Reducción al absurdo.

Pensamos que algo podría ser CIERTO.

Vale, pues vamos a suponer que es FALSO (metemos una semilla podrida).

Le damos unas vueltas (siguiendo escrupulosamente las leyes de la lógica y las mates)

Llegamos a algo que resulta ser mentira… por lo que nuestra suposición inicial estaba mal.

Así que, como estaba mal suponer que era falso, hemos demostrado que es cierto… ta channnn.

Por ejemplo:

Enunciado a demostrar:

Hay infinitos números primos (de esos que no se pueden dividir exactamente entre nadie más que ellos)

1. Supongamos que hay sólo unos cuantos: p1,p2,p3… pn

2. Construimos un número multiplicándolos todos y sumando 1

3. Si dividimos ese número entre cualquiera de los primos no sale entero, sobra 1.

Un ejemplo sencillo.

– Si el conjunto de primos totales fuera 1,2,3,5

– Construimos 1·2·3·5 +1 = 31

– Dividimos por 2, nos sale 15 (el producto de los otros) y sobra 1.

– Dividimos por 5, nos sale 6 y nos sobra 1. No hay manera.

4. Por lo tanto, si el número que hemos construido no puede ser dividido exactamente por ningún otro primo, resulta que él mismo es un número primo… así que tenemos un número primo más para ese conjunto que pensamos que era limitado. En nuestro miniejemplo hemos descubierto el 31 que, efectivamente, es primo también.

5. Por lo tanto la asunción de que el conjunto de números primos era finito es falsa, así que es infinito. Hecho.

Y ahora a por los hombres… (y las mujeres, sí, y las mujeres…)

La esencia del asunto es: Si elaborando frases con corrección dices idioteces es porque estás asumiendo algún principio que es falso.

Has metido una semilla podrida y da malos frutos.

¿Recuerdas esas situaciones en las que no hay manera de generar una explicación razonable porque no aparecen más que paradojas y sinsentidos?

Pues no le des más vueltas, estás terminando una demostración por reducción al absurdo. Alguno/s de los supuestos que manejas son erróneos.

Por ejemplo:

La gente se comporta racionalmente y por eso hacen X (para casi todo X)

La gente no actúa porque no tiene información y por eso cuando son informados… siguen sin actuar

Tú mismo dices que tal actividad o persona son tu prioridad y no le dedicas casi nada de tu tiempo libre o energías

De hecho, si te atreves, te proponemos el duro juego de confrontar lo que dices de las cosas, lo que piensas de ti mismo con lo que haces… pero siéntate antes.

Quizá la solución sea LEER la vida, ESCUCHARLA, no imponerla nuestros preconceptos y prejuicios y después tratar de que case todo… porque no lo hará. O al menos, etiqueta tus prejuicios como revisables… por si las moscas.

Esto intentamos hacer en ciencia, LEER, MEDIR lo que la realidad dice e interpretarlo después, no antes. Además nuestras “verdades” son provisionales… para cuando aparezca algo que no cuadre.


No somos tan listos…

2 julio 2015

Podría hablaros de sesgos cognitivos, de falacias, de cultura, de anumerismo… pero paso.

Simplemente, observad un rato los anuncios y pensad.

– Si pagan una pasta por ponerlos es porque compramos gracias a ellos.

– Si compramos con ellos, este es el nivel intelectual/emocional de nuestra sociedad.

Escalofriante.

Os dejo que hay un perro o un erizo o un famoso que quiere contaros no sé qué mierdas.


Respuesta a: ¿Son responsables los famosos de la publicidad que hacen?

5 junio 2015

Este post es la respuesta al que publicó el estupendo Scientia hace un ratín.

Nunca creímos que viviríamos para ver el día en que se equivocara, pero ese día ha llegado…

Va por ti, maestro, por el intercambio y el cariño.

En mi humilde opinión (y ahora saco las garras)…

En el post de Scientia se explica con detalle por qué no es ilegal que se publiciten complementos alimenticios por gente con bata (médicos o actores) y por famosos, pero la cuestión, para mí, es otra, más simple y más de fondo.

Se trata de PUBLICIDAD ENGAÑOSA, quizá sea difícil demostrar que se ajusta el tipo legal, quizá se da tan por supuesto que es mentira lo que dicen que nadie se atreve a ir a un juzgado a denunciarlo. Pero si yo me echo una crema antiarrugas y no se me quitan, es publicidad engañosa. ¿Qué juez lo admitiría a trámite?

Hay quien opina que es legal pero inmoral. Yo creo que también es ilegal.

Dice López Nicolás que los famosos no tienen por qué ser expertos en el tema.

De acuerdo, entonces, ¿por qué se meten? ¿Por qué lo recomiendan? Nadie les obliga a pronunciarse sobre lo que no saben. Pero lo hacen. Hacen afirmaciones cuya veracidad no les consta y cobran por ello. Alegar que la marca dice que sí funciona, sin preocuparte de cómo es el producto ni la legislación y, como mínimo, sospechando que es men-ti-ra, es escudarse en otro. Es coger el dinero y rechazar la responsabilidad.

Si compramos ese argumento, ¿dónde está la racionalidad de que lo anuncies tú? Si simplemente lo que haces es “repetir” la seguridad que te da el experto… ¿por qué quieren que lo repitas tú, famoso?

Algunos clientes adquieren ese producto PORQUE ellos lo publicitan. Creen en su criterio o simplemente sufren algún sesgo cognitivo como aceptar el argumento de autoridad o seguir al líder. Si juzgamos por el dineral que cobran esos famosos, no estamos hablando de cuatro nuevos clientes. Eso lo saben los famosos y por eso exigen un pago proporcional.

En muchas situaciones además dicen o simplemente hacer creer que el uso de ese producto es la causa de cualidades físicas suyas que no provienen de su uso, en ocasiones porque son puramente genéticas, en ocasiones porque jamás han usado el producto ni piensan hacerlo. Y eso tampoco es inconsciente, es parte de la estrategia psicológica de venta.

Resumiendo:

Decir que algo hace lo que no te consta que hace, conseguir que gente lo compre por un sesgo cognitivo y cobrar por ello, podría decirse que es inmoral. Pero en el momento en el que se demuestre que ese producto no hace lo que TÚ decías… a los juzgados por publicidad engañosa. Eres parte del sistema de venta y te lucraste con ello, también es tuya la responsabilidad de esos actos.


Un día voy a sacar la katana

21 abril 2015

Un día voy a sacar la katana…

… y saldrá una viejita de mi portal y dirá que parecía un chico muy majo y que una vez la ayudé a subir la compra.

Saldrá otro vecino y dirá que era un tipo un poco raro y que le había parecido que mi casa no era muy normal, que estaba un poco sucia, que tenía objetos extraños, o libros raros… o que hacía experimentos con pepinillos y enchufes…

Algún opinólogo en alguna tertulia dirá que una persona con tanto pelo no es de fiar, o cualquier asunto sobre mi pene y Freud…

Y así, gracias a dios, podréis apagar la televisión e iros tranquilos a dormir… porque ya tenéis una explicación.

Será una explicación falsa, pero es algo a lo que agarrarse, algo suave y calentito con lo que arroparse por la noche.

Hoy, que aún estamos en shock por la noticia de ayer, hoy escuchamos que era fan de una serie, que era triste o solitario… o que tuvo un brote psicótico… o mil cosas más.

Hoy debemos deciros, de nuevo, que no.

No sabemos con exactitud qué patrones pueden predecir qué comportamientos. Desde luego no con la precisión que os gustaría. No sabemos cómo funciona la mente con exactitud, algunas cosas un poco, pero no sabemos.

Esto es desagradable, es incómodo, es triste, es filosóficamente muy insatisfactorio… pero, ¿sabes qué? ES CIERTO.

¿Significa esto que no hay nada que pueda hacerse, que no pueden tomarse precauciones, que no puede predecirse absolutamente NADA sobre el comportamiento humano?

En absoluto.

Recuerda a esos que dicen que te puede caer un tiesto en la cabeza y morir en cualquier momento… Vale, es cierto. Entonces, ¿no miro a los lados antes de cruzar la carretera?

Tú novio te insulta de vez en cuando y el otro día te dio un empujón… ¿no crees que es el momento de irte… que lo era hace un rato ya?

Hay problemas para encontrar trabajo y hay gente con mucha preparación en paro, entonces, ¿son mis posibilidades de encontrar curro las mismas con formación o sin ella?

¿Es igual de fácil tener una red de amigos y familia si soy un vinagre y mala gente, que si comparto cariño y ayuda?

La verdad es que tienes cierto control sobre algunos aspectos de tu vida, que puedes tomar ciertas decisiones que mejoren tus posibilidades a futuro, pero a la vez, hay otras cosas que escapan de tu control y que pueden ser completamente determinantes del mañana. Tú tienes tu parte del guión. Los otros y el universo la otra parte. Podemos actuar y responsabilizarnos de nuestra parte, no de la otra, ni del resultado.

Aceptando esto el procedimiento a seguir no es demasiado difícil, si realmente te rindes y renuncias a la ilusión de control.

El presente es lo único sobre lo que podemos actuar, así que podemos invertir un poco de “presente” en mejorar nuestra posición para el hipotético futuro. Pero invertir todo el hoy para un mañana que puede no llegar es de locos.

Respecto al futuro, relájate. Ya estás dedicando parte del presente para estar preparado. Del futuro nos encargaremos cuando llegue… cuando sea presente.

CODA:

Finalmente el pésame por nuestro compañero asesinado.

El deseo de que no ocurran más desgracias como esta, que quizá no esté en nuestras manos poder evitarlas, y el deseo de que se eviten otras situaciones que sí están en las manos de nuestras sociedad evitarlas, como los cientos de muertos esta semana en el Mediterráneo o las diarias muertes de pura hambre o diarrea en los países más pobres.


La cárcel invisible

23 marzo 2015

– ¿Cuál es la cárcel más segura?

– Una que sea invisible, en la que NO sientas que estás encerrado. De cualquier otra intentarías escapar.

End of the world prison

Nos gusta llevar la contraria, incluso hacemos cosas que no haríamos simplemente porque nos desafían o insinúan que no podríamos… McFly, gallina.

Algo dentro de nosotros nos llama a desobedecer, a rebelarnos, a explorar lo prohibido…

Por lo tanto, si quiero tener a alguien encerrado, debo conseguir que no vea los barrotes.

Todas las dictaduras y los imperios han ido cayendo uno a uno, es imposible sujetar a todos, todo el tiempo… a no ser que cada uno se sujete a sí mismo.

En muchos países tenemos un sistema que llamamos democracia y que es la envidia de ciudadanos de regímenes totalitarios donde están aún más esclavizados. Pero no nos engañemos, que sea mejor no quiere decir que sea bueno… ni que sea una democracia.

Por hablar de lo que ocurre en España.

No hay separación de poderes. Les enseñamos a los niños en el cole que este es uno de los pilares básicos de la democracia. Aquí el poder judicial está intervenido por el ejecutivo y el legislativo. Si alguien tiene dudas que mire cómo se constituye el Tribunal Constitucional, la instancia más alta antes de las europeas. Por no hablar del vergonzoso uso del indulto por parte de los gobiernos que son y han sido.

La ley electoral, las listas cerradas, las circunscripciones… Y aquí iba yo. El que quiera puede leerse este post donde os ponemos al día con las paradojas de los sistemas electorales.

Y un largo etcétera de usos torticeros de las leyes que pervierten su espíritu, leyes que no se cumplen (como el básico derecho al trabajo y la vivienda), delitos que presciben muy rápidamente, penas tremendas al “robagallinas” y leves al “ladrón de guante blanco”…

La cuestión psicológica aquí que nos ocupa es:

“Me dejan votar, puedo meter un papel en una urna, se tiene en cuenta mi opinión, el “pueblo” habla y demás… por lo tanto esto tiene que ser una democracia…TIENE QUE SERLO!!!”

Si el sistema está intervenido y  manipulado… ¿qué importa que te pregunten? ¿Qué importa lo que contestes? ¿Crees acaso que en un espectáculo de magia el voluntario que sale “elige” la carta?

Y ahora, los deberes.

¿En qué más situaciones eres libre, querido ciudadano?

¿Cuando compras?

¿Cuando vas a ver una película u otra, un libro u otro?

¿Tu ropa, tus gusto?

¿En qué situación decides libremente, querido… al menos con algo de libertad?

Esclavos y manipulados, sí, pero vemos los barrotes, vemos a los guardias, vemos la prisión…

Algún día, algún día… Igual que abandonamos y derrocamos otras tiranías, saldremos de esta cárcel invisible, pero necesitamos despertar a más reclusos.


Estoy harto de amenazas y de golpes…

20 noviembre 2014

Como no, otra vez, el día a día con mis chavales lo tenéis que pagar vosotros, queridos lectores.

Os cuento. Esto es el día a día con chavales en el cole o en las casas.

      Cállate o si no te haré…

      Tráeme los ejercicios o si no…

     Como te has comportado así voy a hacerte…

Estoy hasta las narices… estoy aburrido de esto, me pone triste… vaya, estoy hasta las pelotas.

Sí, es cierto que son adolescentes, pero es que toda la puñetera sociedad:

     Ve a la velocidad adecuada o te multo

     Si haces tal cosa te meto en la cárcel

Os recuerdo que vivimos en un mundo con cerraduras, con alarmas, con policías y ejércitos…

Ya está bien, ¿no hay otro motor que la fuerza o la amenaza de la fuerza? ¿No hay otra manera de actuar que evaluando coste y beneficio a corto plazo? ¿No es posible la comprensión racional, la empatía… algo?

Seguro que habéis oído hablar del condicionamiento operante, el refuerzo positivo, negativo y todo eso. Bueno, resumiendo, que si al hacer algo me dan un caramelo tenderé a repetirlo y que si me dan un coscorrón tenderé a hacerlo menos.

También entiendo que el egoísmo puede ser una conducta premiada por la selección natural (a.k.a. Vive para follar otro día). Incluso un “egoísmo” un poco más amplio que incluya a “los tuyos” (familia, pueblo, raza…), también entiendo que ha sido una conducta favorecida por la selección natural.

Pero joder, ¿no podemos hacer las cosas de otra manera? ¿No hay nada más allá de que evalúes los costes y beneficios de una acción y obres en tu propio interés? ¿No hay nada así como un obrar con lo que uno considere justo, al menos?

Me da mucha fatiga y mucha pereza.

¿Seguiremos mucho tiempo confundiendo la amabilidad con debilidad?

Cuando les digo a mis alumnos que se callen por favor, no lo hacen.

Si les digo que si son conscientes que “por favor” es una fórmula que puede ser cambiada por esta otra “por cojones”, o esta otra “o te pongo un examen ahora mismo”… a veces se callan… pero, no me engaño. No lo han comprendido. Estoy usando la amenaza de la fuerza. Sigue siendo llevar al gorrino a la feria con dos palos.

Yo les ofrezco que hagamos una isla de racionalidad en este mundo violento, pero pasan de mi culo… así que saco los galones, el palo, y les digo “¿Votáis por un mundo violento, cuando sois pobres y estáis en lo más bajo de la cadena jerárquica? Chupi, a mí me pilla al lado bueno del palo.”

Pero, sigue resultándome triste que andemos defendiendo la paz, o la justicia a ostia limpia… sigo esperando licenciarme y obtener mi título de jedi para poder hacer eso con la mano y, en lugar de calzarle una ostia a alguien, decirle… “Tú no quieres tocarme las pelotas”.


Te jodes y decides

18 noviembre 2014

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Mis pobres chavales, mis alumnos, las pasan canutas con las decisiones… y algunos adultos también. En mi opinión es porque sobreviven unos cuantos mitos, algunos originados en la infancia, que debemos dejar atrás.

1. Si hago lo que dicen papá y mamá todo va a salir bien

Lo siento mucho, pero no. Shit happens, como dicen en inglés (La mierda sucede).

La vida es impredecible y escapa a tu control. Punto. Si lo dudas, observa el suficiente tiempo y lo verás.

2. Si lo pienso con cuidado y considero todos los aspectos puedo elegir la opción que será mejor

Pues tampoco.

La vida es impredecible de nuevo, y la cantidad de información accesible limitada. Así que estás obligado a decidir con falta de información y en ausencia de datos relevantes e incluso vitales para el asunto.

¿Me gustarán estos estudios? ¿Seré feliz emparejado con esta persona? ¿Me gustará este trabajo? ¿Tengo hijos ya, o alguna vez?… etc.

No puede saberse, no te angusties, no te alarmes, no te entristezcas… es una simple verdad, asúmela: No puede saberse.

No hay “respuesta correcta”. Elige entre las opciones usando la información disponible y tira p’alante.

3. Si cometo un error será algo terrible y que tendrá consecuencias para siempre

Equivocarse es la consecuencia de estar vivo el suficiente tiempo.

La vida mancha. Punto.

No se trata de si te vas a caer o no, se trata de cuándo. Así que, te levantas, te sacudes el polvo, te curas las heridas, intentas que no queden muchas cicatrices, te lavas la ropa y… sigues andando.

Lo único que puedes hacer es trazar un plan cada vez que chocas con una pared o que te caes. Da igual lo fuerte que haya sido el golpe y lo profundo que sientas que has caído. Sólo puedes empezar desde el punto en el que estás. Así que, primer paso… y p’alante.

4. Tomar una decisión es como un cruce de caminos

Mentira cochina.

Esta imagen da la impresión de algo estático. Me paro, pienso… pienso más… y más… y el camino me espera.

No, una decisión es como la bifurcación de un río. Así que decides tú, o decide el río… y cuanto más tardes en decidir más fácil será que la decisión la tome el río.

En ocasiones la vida nos plantea una situación, nos coge de la pechera y nos sacude y nos exige una decisión. A veces es una verdadera putada, sin duda… ¿La solución? Te jodes y decides. No tienes escapatoria. No decidir es dejar que el río decida, la opción por defecto, la opción por omisión… pero es TU decisión y TU responsabilidad. Lo dicho, te jodes.

5. A lo mejor sale…

Típico en alumnos.

– El año pasado ibas mal en mates, este año has suspendido dos evaluaciones, no pegas ni chapa…

– Pero igual apruebo.

– Seguríssssmo.

Si no haces nada las cosas irán justo hacia donde se dirigen.

Es el curso del río, si quieres ir a un lugar distinto de aquel al que te lleva la corriente tienes que remar. Traza un plan, cambia tu comportamiento, cambia el entorno, cambia algo…

Oye, Javi, ¿no has dicho que la vida es imprevisible? Entonces, ¿no podría ocurrir que todo se alinease y se diese una circunstancia improbable y me saliese todo bien?

Chupi, amigo. Si esa es tu mejor opción, tú mismo. No trabajes y compra lotería todas las semanas confiando en que algún día te tocará y podrás vivir de ello.

Resumiendo.

Hay que decidir, hay que joderse y decidir.

No se puede evitar, se toma la opción que mejor te parece con la información accesible.

Se reconduce y vuelve a planear cuando te caes o encuentras una pared. Desde donde sea, recomenzamos.

No hay que poner tanto acento en elegir como en vivir y estar atento para adaptarse. No se trata de decir “si quiero” y casarse, se trata de llenar cada día de cariño.

Si no cambias nada, las cosas irán hacia donde se dirigen. Si quieres ir a un destino distinto de aquel al que te conduce la corriente, rema.

Resumiendo más

Elige y vive, vuelve a elegir y sigue viviendo… y, relájate, no puede hacerse más… esto ya es bastante.

Con cariño para mis alumnos y los que no saben estas cosas… y también para los que las aprendimos con lágrimas.

 

 


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