No es tan difícil: ni falacias, ni contradicciones.

23 septiembre 2020

Fuente

Me tortura que no haya una manera formal de distinguir lo cierto de lo falso… pero no la hay.

Por eso acudimos piedras de toque, a criterios de certeza según el gusto de cada uno: revelaciones, doctrinas religiosas y otros argumentos de autoridad, experiencia propia, experiencias internas o el criterio científico, el empírico, el contraste con el mundo que percibimos.

Sé que hay una gran corriente que apela al espíritu crítico una y otra vez, como un criterio abstracto, como una capacidad que, una vez aquirida, puede aplicarse a cualquier disciplina… pero, lamentablemente, no es cierto.

Mirad la siguiente afirmación: “El 5G provoca cáncer”.

¿Cómo decidimos que es cierta o falsa?

¿Vas a creerlo porque lo dice alguien que te cae bien y te gusta como canta?

¿Vas a pensar, a ver qué “te parece”, y abrazar esa postura?

¿Vas a meditar a ver si recibes información directa del Ser?

¿Tienes capacidad experimental para hacer un estudio por tu cuenta?

¿Crees en el consenso científico por la confianza en sus métodos?

En todas esas aproximaciones están eligiendo un criterio de certeza, apelando a un determinado conocimiento experto, no formal, un conocimiento del tema concreto por parte de tu cantante favorito, tu intuición, el Ser supremo o el empirismo. Me extiendo más sobre esto en este post: Al final el espíritu crítico era el conocimiento experto.

Ya, ya… COTEJAR… la palabra mágica. Muy bien, ¿con quién cotejo? ¿Con otros cantantes, personas intuitivas, gurús, otros científicos? ¿Veis que “cotejar” tampoco es un ejercicio formal, sino que apela a contenidos concretos y criterios de certeza concretos?

Pues dicho esto, sí existen elementos formales que podemos comprobar.

Aquí hablamos de ellos a veces, son las falacias lógicas y otros malos usos de las leyes lógicas. Algo que no es especialmente complejo y se enseña a los alumnos de bachillerato, pero que incluso se podría incluir en cursos de la educación obligatoria.

Por ejemplo:

  1. Sé que si llueve la calle se moja.
  2. Veo que está la calle mojada.
  3. Concluyo que ha llovido.

Esto no está bien. Es cierto que si llueve la calle se moja, pero no es la única causa que puede hacer que la calle se moje. Así que no puedo concluir que haya llovido porque la calle esté mojada. No es tan difícil, ¿verdad? Esta falacia se llama “afirmación del consecuente”. En el enlace que os puse podéis ver multitud de ellas y si miráis los mensajes públicos, las noticias, los anuncios… encontraréis montones de ellas. Parece mentira que aún “cuelen”… pero cuelan.

Pero estos malos usos de las leyes de la lógica que sí que te permiten decidir que un argumento es incorrecto pueden ser tan básicos como lo que llamamos el principio de no contradicción: A es lo contrario de “no A”.

Es algo tan simple como que si una proposición es cierta no puede ser falsa y viceversa.

Bueno, pues incluso sobre esto toca discutir.

Ayer me pasó con alguien que considero valioso en la lucha por lo común, lo que me da más miedo aún. Si gente tan formada y con el ánimo de apoyar lo justo para todos, anda enfangada en cosas tan básicas como estas, ¿qué podemos esperar del resto? ¿Cómo vamos a defendernos de los que usan toda su inteligencia y recursos materiales para profundizar la desigualdad y el egoísmo?

Bueno, pues el tema de ayer fue el respeto a las opiniones.

Si queréis leer algo detallado, aquí lo tenéis. Perdóneme, pero yo no respeto opiniones.

Voy a ir directamente a buscar la contradicción que hay en el argumento: Respeto todas las opiniones.

¿Qué ocurre con la opinión de que “no hay que respetar las opiniones”? ¿También la respetas?

¿Qué ocurre con las opiniones contradictorias? ¿Respetas ambas? ¿Qué es ese respeto del que hablamos?

La única manera de poder respetar cosas contradictorias es vaciar de contenido al “respeto” a las ideas. Ese respeto no tendría ningún componente de “aprecio” o “juicio” sobre esa idea. Sólo puedo respetar ideas contrarias si mi respeto no significa nada.

Quizá lo que quiere decir la gente que dice “Respeto todas las opiniones” es “Respeto el derecho de las personas a tener cualquier opinión”, pero eso es algo muuuuuuuy diferente. Eso es respetar a las personas, respetar sus derechos, no a las ideas. De hecho, las ideas no son acreedoras de derechos.

En el respeto a los otros estamos muy de acuerdo, de hecho, aquí pensamos (no como hacen algunos que dicen respetar “opiniones”) que El respeto ni se pide ni se gana, se EXIGE, precisamente porque entendemos que es un derecho humano inalienable.

Buscar la verdad es algo muy complejo y dependiente al final de nuestro criterio de certeza (y sigo cabreado con esto), pero qué menos podemos pedir que razonar y elaborar argumentos que estén libres de falacias lógicas y de contradicciones que, en muchas ocasiones, llegan a suceder incluso dentro de una misma frase. Ayer, en un programa de “citas”, una participante pedía un compañero que no fuera superficial y, al preguntarle cómo le gustaría que fuese, dijo: Más alto que yo, que soy alta y suelo ir con tacones…


Mini Video Tutoriales para Google Docs

20 septiembre 2020

Buenas, aquí tenéis CUARENTA Y NUEVE (de momento) mini video tutoriales de funciones del editor de textos de Google.

Los he preparado para que sean extremadamente cortos y expliquen cada uno una función suelta del editor de texto para que puedan servir como referencia, sobre todo pensando en estudiantes y principiantes que necesiten hacer esa consulta concreta.

Como profesores os pueden servir para dar referencias para tareas concretas o para estructurar un tema sobre procesadores de texto.

La razón para usar este procesador de texto es la facilidad de acceso online desde cualquier equipo y su popularidad. No soy especial fan de Google y menos aún “certified” ni esas cosas. De hecho, si podéis controlar la configuración de los equipos en los que enseñéis, quizá sería más interesante usar LibreOffice, tanto por potencia, como por filosofía.

En todo caso, estos vídeos os pueden servir para saber qué cosas existen y son posibles, y cómo se hace en una particular versión de un particular procesador, que cambiará con el tiempo, pero al menos ya sabréis que está, por dónde buscarla y cómo aplicarla en un nivel básico.

Se agradece difusión, sobre todo para que alguien se pueda ahorrar el trabajo que ya he hecho yo, y si queréis/podéis aportar, pues también se agradece, que lo que con amor se ofrece, también con amor puede agradecerse… y un cafelillo es una estupenda muestra de reconocimiento 😉 Aquí tenéis mi ko-fi


¿Quién es responsable del mal?

20 septiembre 2020

Nadie culparía a un bebé que te araña al mover una mano cuyos movimientos no controla aún.

Por otra parte, no creo que nadie tuviera demasiada comprensión con una persona adinerada de sesenta años que malversa un millón (para sumarlo a los otros que tiene), con serio perjuicio otros.

Entre ambos extremos, la persona debe ir sumando responsabilidad a sus acciones.

Así lo entiende también la ley y, obligada a poner un límite concreto y objetivable, hace surgir el concepto “mayoría de edad”, que viene acompañado también de muchos problemas.

Como momento vital forma parte de mi trabajo desde hace más de dos décadas, vivo muy de cerca esa transición tan brusca: de ser considerados menores y eximirles de muchas responsabilidades, contar con una cierta protección de derechos (manutención, educación, etc.) a pasar, de un día para otro, a ser “arrojados” a la calle con mucha menor protección y todo el peso de la ley pendiendo de un hilo sobre ellos. Esta situación es aún más kafkiana para aquellos menores en situación de exclusión social.

A esto se le añade que hay muchas “mayorías de edad” que también varían de un país a otro: para conducir, para consumir alcohol/tabaco, consentimiento sexual, trabajar, votar, decidir una interrupción de embarazo… cayendo en contradicciones lógicas de difícil resolución. Por ejemplo, en España se puede trabajar con dieciséis pero no se puede votar hasta los dieciocho, siendo ya alguien sobre el que caen responsabilidades laborales serias, pero que no consideramos capaz de decidir quién quiere que elabore las leyes que se le aplican. Que conste aquí que me considero incapaz de proponeros un listado de edades “correctas”, sólo señalo los problemas filosóficos que conllevan.

Dejaremos la ley a los expertos, hablemos de educación.

Yo diría que una definición útil y bastante acertada de lo que significa ser adulto podría ir por aquí:

Madurar es asumir las responsabilidades de tus actos y sus consecuencias.

Así que, como educador y enseñante en todas mis facetas, mi labor autoescogida se orienta, sobre todo, a que entiendan esta responsabilidad y vayan asumiéndola. También los que hayan cumplido años sin madurar, que una cosa es hacerse viejo, y otra, adulto.

Por eso escribo posts como este, sobre la responsabilidad individual (Tú ordenas y yo obedezco, o no.)

Ya habéis oído muchas veces que los maltratadores suelen haber sido víctimas del maltrato o que pasados traumáticos explican (no digo justifican, ni lo dejo de decir) y quizá fueran atenúen la responsabiidad de ciertos comportamientos. Pero, ¿hasta cuándo podemos esgrimir esta justificación? Cualquier norma justa tiene un ámbito de aplicación y unos límites temporales.

Supongo que cada caso es un mundo, por más que la legislación tenga que fijar ciertos límites que siempre adolecerán de arbitrariedad, para eso están los jueces, para matizar su aplicación.

Y tampoco hay que dejar de decir que, a quien vivencias pasadas le resulten traumáticas y no le dejen vivir una vida amable para sí mismo y para otros, hará bien en reclamar su derecho a la atención sanitaria en salud mental. Lo que no puede reclamar es el derecho a tener “víctimas”.

Pero a los educadores y a la sociedad (que también educa, voluntaria o involuntariamente) también les queda un trabajo, ir haciendo que sus niños y adolescentes vayan asumiendo su responsabilidad.

No sé si habéis visto estas tablas de tareas asumibles por los chavales (por edad), me gustan mucho. No entraré a discutir el detalle, ni a defender el método en el que se basa, sólo quiero decir que existen tareas factibles y que es bueno que las hagan y se responsabilicen de su resultado. De hecho, más allá de quien avale unas tablas u otras, cada chaval progresará a un ritmo diferente y habrá que hacer SU tabla particular, según su nivel de desarrollo y competencia.

Dada la situación educativa actual, va a tocar que los niños y jóvenes tomen un papel más activo en responsabilizarse de su proceso educativo, ya que ni las administraciones, ni los funcionarios educativos ni los propios usuarios se han plantado, de momento, para exigir una presencialidad segura. Y tendré que adaptar mi enseñanza en ese sentido.

Mi intención es que cada alumno lleve un diario/cuaderno en el que vaya reflejando su aprendizaje, elemento que podrán usar en algunas pruebas presenciales, así conseguiré que los más refractarios a esta medida tengan ese aliciente para hacerlo. A su vez, además de la instrucción que impartiré, dejaré establecido el “camino” con las referencias necesarias para que cualquiera pueda sumarse y recorrerlo desde el punto en el que se haya parado. Pero de nuevo la responsabilidad de recorrerlo es suya. La mía es establecer un camino, no “empujarle” desde atrás, o “perdonarle” lo no hecho.

Así que este año estaré más aún preocupado por que aprendan contenidos, aunque esto no sea una corriente que parezca muy popular. Mis alumnos tienen el derecho a que se les enseñe ese saber sofisticado que no es tan sencillo adquirir por cuenta propia. Saber del que yo soy especialista y derecho del que yo soy garante.

El respeto al que aprende, tanto intelectual como a su libertad de elección, no se muestra eliminando las dificultades del camino, sino tendiendo el camino para que pueda superarlas.

Y esto, lo cantó muy bien Mahalia Jackson.

Lord don’t you move the mountain
Just give me strength to climb
Lord don’t move my stumbling block
But lead me around

Aquí la letra completa

Añadido

Permitidme un pequeño añadido para los más curiosos sobre este tema tan bonito que es el libre albedrío (como decía Cassen).

Quizá el la responsabilidad del mal no sea de nadie, si nuestras decisiones no las tomamos nosotros. Si nuestra conciencia es “informada” de la decisión en lugar de ser la fuente en la que se origina, como apuntaba cierto estudio que merece una investigación más profunda que lo corrobore o desmienta, si es que nos atrevemos a ello. En él, la preparación del estímulo muscular era anterior al momento en el que el sujeto tomaba la decisión de moverlo. Échense a temblar. ¿Cómo articulamos un sistema legal con esto en la mente? ¿Cómo articulamos una vida? Permanezcan atentos a sus pantallas… o no. Es aterrador.


El héroe que no eres

19 septiembre 2020

Fuente

Los relatos de héroes llevan acompañándonos desde que nos reuníamos alrededor del fuego a escucharlos hasta nuestros días.

Hazañas fantásticas en el extremo de lo posible, renuncias terribles en pos del bien común. Al final de las historias, algunos no acababan muy bien, pero seguían despertando nuestra admiración. Su vida tenía sentido. Queríamos ser como ellos.

Es curioso cómo el relato del héroe ha dominado gran parte de nuestra cultura. Si os fijáis, hasta la Historia se ha articulado, en muchas ocasiones, alrededor de figuras heroicas que eran las que, según el relato que nos hacíamos del pasado, habían conseguido que las cosas “pasaran”. Incluso hay muchos movimientos donde se prima el grupo por encima del individuo pero que han sido inspirados y son encabezados por “líderes”.

Hoy en día lo decimos como un halago y hay muchos movimientos que rescatan “héroes” pasados (más o menos discutibles) como encarnaciones de sus principios.

Es curioso imaginar qué pensarían de estos “seguidores” esos héroes si pudieran aparecerse ante ellos y escucharles. Desde los fundadores de muchas religiones a aquellos guerreros que se idolatran desde ciertos partidos políticos.

Es curioso ver lo poco que nos parecemos a nuestros “héroes”.

¿Tú crees que eres el digno “heredero” de aquel que lo dio todo por los demás, luchó en batallas terribles, arriesgó su vida en gestas casi imposibles? Solo lo pregunto porque es fácil que esta cuestión te pille comiendo Doritos o tomando una cerveza en tu sofá. Quizá lleguemos a la altura del Quijote, como mucho, pero más por la falta de cordura que por el compromiso con los propios principios.

No, no eres un héroe.

Casi seguro que no. Alguno hay, pero no suele pavonearse de ello. De hecho le dedicaré este post a una gran persona que iba a donar un riñón en vida a un familiar, pero no la verás en banderas ni en altares.

Es raro que te diga que no eres un héroe, ¿verdad? Sobre todo porque te lo han llamado más de una vez, pero te han mentido, discúlpame, te estaban engañando para aprovecharse de ti.

Me explicaré.

Cuando tienes que pagar tus elementos de seguridad en tu trabajo no eres un héroe, eres un trabajador explotado.

Cuando cubres el trabajo de otros, además de hacer el tuyo, no eres un héroe, eres un trabajador explotado.

Cuando salvas una situación que se planificó mal adrede para ahorrar recursos, no eres un héroe, eres un trabajador explotado.

Cuando trabajas en cualquier cosa para dar de comer a tu familia, no eres un héroe, eres pobre y en un país sin un buen sistema de garantía de ingresos.

Cuando te endeudas para pagar la atención sanitaria de un ser querido, no eres un héroe, eres pobre y en un país sin un buen sistema sanitario.

Cuando dejas que en tus entorno te trate mal “la familia”, “la pareja”, “los amigos”… no eres un héroe, eres una persona sufriendo maltrato. Todo entre comillas porque si estamos así, esas personas de tu alrededor no ameritan esos términos.

Cuando te tragas el sufrimiento porque nadie quiere oírlo y no hay un sistema que te acoja, no eres un héroe, estás solo y vives en un país desprovisto de un buen sistema de salud mental.

Cuando no puedes soportar cómo vives y sigues adelante, no eres un héroe, probablemente vivas en un entorno hostil y necesites más un abogado que un psicólogo, y tu sociedad debería proveerte de ambos, si quiere llamarse sociedad y ser algo más que un grupo de gente a una distancia igual o menor que un valor dado.

Pero sentirnos un héroe, que nuestra vida tenga “sentido” gracias a una gesta, es el sueño que han plantado en nuestras mentes con las semillas de esos relatos. Porque al parecer ser una persona, cultivar el amor y la belleza, ayudar en lo posible y demandar la ayuda necesaria no son algo que haga que una vida tenga sentido.

Pero, ya ves, no eres un héroe. Eres alguien al que le están imponiendo unas condiciones que no son de recibo.

Ahora te queda como ejercicio buscar quién está imponiéndote esas condiciones y quiénes te llaman héroe. Verás que muchos de los primeros andan entre los segundos, además de los “convencidos”.

No necesitamos héroes y mucho menos mártires. Necesitamos despertar de este sueño inducido, oponernos a quienes nos lo imponen y darnos cuenta, de una vez por todas, que esa vida de crecimiento y colaboración, es posible si la construimos entre todos… y para todos.


El fin de la educación pública

13 septiembre 2020

No es un momento más. Es el FINAL

En este curso los chavales se agruparán en concentraciones que se considerarían sanitariamente INSEGURAS fuera del colegio y muchos de ellos van a recibir la mitad de las clases presenciales. LA MITAD.

La administración no ve motivos para contratar más profesores ni habilitar más espacios. Ni siquiera cuando esto representa un peligro sanitario para los estudiantes. Ya era urgente para poder enseñar adecuadamente, pero, ¿ni siquiera por seguridad sanitaria? 

No os aburriré diciendo que también se incumple la provisión de medios para los profesores o la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, porque eso ya sé que no importa a casi nadie (desde hace mucho), pero, ¿ni por la salud de los alumnos y sus familias? ¿Os lo podéis creer? A mí aún me cuesta.

Este es el final de la educación pública.

Ya no será la formación de calidad que habilitaba a cualquiera, más allá de sus orígenes y de sus problemáticas. Que intentaba de veras cumplir esto y lo conseguía en bastante medida, aunque fuera mejorable.

Les ha llevado algunas décadas de degradación del servicio, pero este es el golpe final.

En estas condiciones ni los alumnos que más necesiten del apoyo de profesores podrán tenerlos, ni el resto podrá desarrollarse en todo su potencial. Esto ya no será educación de personas, de ciudadanos, será otra cosa.

No se preocupen, se podrá dejar a los hijos aquí para ir a trabajar (incluso más horas que ahora), pero esto no será educación. Será otra cosa.

A quien le preocupe la formación (Y PUEDA) pagará aquí y allá para conseguir lo que antes era un servicio público que recibían todos. El resto se quedará sin este servicio, pero no se preocupen, cuidaremos de que sus hijos no se hagan mucho daño mientras ustedes trabajan, algo no demasiado diferente a lo que hacen en su garaje con su coche.

Por ciertos, les voy avisando de la subida de los precios de esos servicios privados cuando ya no compitan con un servicio público de calidad y aumente su demanda. Algo parecido a lo que pasará con los seguros médicos privados cuando también acaben con la sanidad pública (de lo que tampoco andamos lejos). Quizá allí muchos aprendan que no eran tan “ricos” como les hicieron pensar. Otros lo aprendieron con la burbuja inmobiliaria… y otros no lo aprenderán nunca.

No se irán sólo alumnos, también se marcharán profesionales: educadores, maestros, profesores que eran especialistas en ENSEÑAR, algo que ya no parece importar a nadie. El mandato es otro: “Mantengan a mi hijo a salvo, denle un título, aunque no signifique nada y déjenme tranquilo que bastantes problemas tengo ya.”

Pero AÚN NO HA OCURRIDO. Estamos colgado de una rama en un acantilado, esperando a que venga ayuda o a que se rompa la rama. 

Esto PUEDE PARARSE EN TAN SOLO UNOS DÍAS. Sólo hace falta que SE PLANTEN los usuarios o los profesionales de la educación. Que se planten, que nos neguemos a caer, que exijamos las condiciones necesarias para dar el servicio adecuadamente en lo pedagógico y en lo sanitario. Una presión así no la aguantaría ningún gobierno ni una semana.

Quizá no muchos más días que los que tardaron en explicarnos que iban a rescatar a los bancos, o que cambiaba la Constitución o que rescataban las autopistas, o que concedían una partida “extraordinaria” (como todos los años) para armamento… Todas estas cosas obscenamente más caras que los profesores y espacios que necesitamos.

Es tan sencillo como improbable, porque hasta ahora lo que estamos viendo ha sido la actitud sumisa, indolente o incluso colaboracionista por parte de casi todos.

Pero, ¿QUEREMOS CAMBIARLO? PODEMOS HACERLO.

Pero no se lo piensen mucho, la realidad no espera. Estamos asistiendo a una caída de la que quizá no nos recuperaremos nunca.


El mito y el rito

10 septiembre 2020

¿Os acordáis de los cascos quitamultas? Calimeros los llamaban también…

La “lógica” de quienes los usaban funcionaba así:

  1. Tienes que llevar caso
  2. Llevo casco
  3. Fin

Pensemos que para eso estamos aquí.

¿Cuál es el espíritu de la norma? ¿Cuál es el objetivo que se busca? ¿O es sólo un RITUAL?

Si el casco no te protege por construcción o porque no esté atado… ¿por qué lo llevas?

Supongo que más de uno está haciendo el paralelismo con las mascarillas en la situación actual.

Si te la pones mal, si te has pasado del tiempo de uso, si no cumple con las especificaciones… si no la llevas porque como vas fumando “no pasa nada”… ¿qué estamos haciendo?

Un buen amigo traía este concepto del RITO, del ritual, de cumplir con unos “movimientos” o unos elementos, sin pensar en qué efecto REAL tendrán.

¿Puede ser que andemos transitando esos caminos en los discursos desde hace tiempo? ¿Puede ser que estemos perdidos en símbolos que han sido vaciados y nos parezca que la realidad responde a nuestros deseos más que a sus reglas?

Fijaos que ya os conté que no tengo problema alguno con los milagros… si ocurren de veras. Si eres Neo y esto es Matrix debes esquivar las balas… si te dan como a los demás, creo que tu relato está vacío.

¿Habéis oído hablar de los criterios de certeza? Se enseñan en la maltratada filosofía de bachillerato. Se trata de qué “prueba” usas para determinar si algo es cierto o no. Hay un buen puñado: Puedes confiar en una revelación de tus sueños, te puede bastar con que lo diga tu profeta (argumento de autoridad) o puedes elegir el contraste con el mundo que percibimos, lo que llamamos pruebas empíricas. En ciencia optamos por esto último y por eso sometemos nuestras teorías a “experimentos”.

¿Has pensado en cuál usas tú?

Todo el mundo se cree muy “realista”, pero, por ejemplo, ¿has mirado qué dice la investigación educativa sobre esa manera que te PARECE tan buena para enseñar a tus hijos o tus alumnos? ¿Has comprobado si, además de que tu conversación con tu hijo o tu clase quedase muy bonita para un vídeo, ha tenido algún EFECTO en su aprendizaje? ¿O estamos trabajando bajo una teoría sin contraste, un MITO?

Vamos un paso más allá… cuando sólo cumplimos con movimientos, llevar objetos, hacer “lo de siempre” de una forma acrítica, cuando hemos perdido el espíritu de la norma y obviado el contraste de su efectividad… cuando actuamos así, ¿por qué lo hacemos?

¿Es que en realidad no nos importa el resultado? Quiero decir, si tú crees que la violencia que se ejerce sobre mí se arregla con mediación, manifestaciones, cantos, soltando palomas o recopilando firmas, ¿por qué me paras físicamente, o me empujas, o me pegas incluso, si intento entrar en tu casa a beberme tus fantas? ¿Por qué no me cantas lemas que rimen hasta que desista?

Este comportamiento sería muy triste y dejaría sin “servicio” a todo aquel que sufre de nuestros mitos y ritos cuando viene a buscar ayuda o un servicio, pero hay algo más triste aún. Todos sabemos que hay muchos creyentes en medicinas “alternativas” y “energías” que vuelan a la medicina que funciona en cuanto tienen una carraspera, porque ellos son los más conscientes de la falsedad de su discurso, pero no olvidemos que hay quien muere amarrado a su totem sin ir al hospital, quien no vacuna a sus propios hijos, y quien cree en esos símbolos vacíos, usándolos y extendiendo su uso. Estos son ignorantes, más que malvados, pero el daño que se hacen a ellos mismos y a otros es igual de tremendo.

Quizá haga falta poner las cosas en su sitio, en los discursos también, y no permitir más que se llenen esos espacios públicos de información con “basura intelectual” que enfanga nuestros entorno y nuestras mentes.

No, no vale todo. No, no vale cualquier opinión. No, no es equivalente cualquier teoría. Ni tampoco cualquier criterio de certeza.

Si lanzo tu móvil por la ventana no parará su caída porque hagas una ley contra ello, ni porque acuerdes y firmes una petición online, ni porque tú opines otra cosa respecto de la gravedad.

La realidad es lo que es, no lo que tú eliges que sea.

En este espacio buscamos qué es y te anticipo que es algo más extraño que tus sueños más raros… lo hemos MEDIDO. Añado que la ciencia, como manera de acercarse al mundo, no tiene ningún problema con cambiar de modelos y explicaciones el día que se PRUEBE que funcionan, pero no a la llegada del primer cuñado.

Así que, no hay ningún problema con que muevas objetos con la mente… siempre que los muevas. Mientras, levántate del sofá y baja la basura como hacemos los demás, y deja de dar la brasa a tu familia.


Posibilidad de huelga en la enseñanza SIN sindicatos (España)

9 septiembre 2020

Es algo que llevamos décadas repitiendo “no se puede hacer huelga en la enseñanza a no ser que convoquen los sindicatos”. También hay quien pensaba que sí, pero que había que convocar una asamblea por parte de un porcentaje altísimo de trabajadores, cosa en la práctica inviable de coordinar, pero, resulta que no es así.

Un grupo de profesores hemos encargado un informe jurídico, que os enlazo después, pero antes unas importantísimas consideraciones.

  1. No tengo nada en contra del concepto del sindicato. Tengo TODO a favor.
  2. Prefiero un googol de veces que sean los sindicatos quienes convoquen.

Nuestro problema es que llevamos muchos años sin que convoquen (en nuestro gremios) nada más allá de paros parciales y por más que insistimos eligen no hacerlo. Están en su derecho. Pero, ¿qué pasa con nuestro derecho como trabajadores?

Bien, pues esto es lo que parece que ha estimado el Tribunal Constitucional en varias ocasiones, que las ideas que pensábamos ciertas limitan inconstitucionalmente el derecho a huelga.

Así que el informe comienza con estas palabras

ACTO DE DECLARACIÓN O CONVOCATORIA.
Están facultados:
Los propios funcionarios.
– Los representantes de los funcionarios (Juntas de Personal)
– Las centrales sindicales con implantación en el ámbito afectado por la
convocatoria.
En cuanto a la convocatoria, no será necesario realizar ningún tipo de requisito formal
o votación de los que dispone el artículo 3 del DRLT, según la STC 11/1981, de 8 de
abril. Es decir, no es necesario, como requisito legal la realización de asamblea, ni
levantar acta de reunión, votación, o acreditar un porcentaje mínimo de asistentes a
favor de la convocatoria de huelga, etc.

INFORME JURÍDICO COMPLETO

Se ruega LA MAYOR DIFUSIÓN POSIBLE. Hay muchos compañeros que entienden que no pueden ejercer este derecho y deben disponer de la mejor información. Por otra parte esto puede ser una buena herramienta para para que los sindicatos entiendan nuestro compromiso y decisión… y se decidan a convocar.

NOTA: Afortunadamente en la Comunidad de Madrid, el sindicato CNT-AIT ha convocado huelga desde el 10 de septiembre hasta el 30 con la posibilidad de prorrogarla, ayudando con sus medios a esta necesaria movilización para la defensa de la salud de los trabajadores y usuarios.


Conversaciones sobre ciencia en La Semana de la Ciencia de Benicarló

13 julio 2020

Un año más, incluso sobreponiéndose al confinamiento, la buena gente detrás de la Semana de la Ciencia de Benicarló me ha invitado a participar.

En este caso hablamos con Rafael Sánchez, responsable de cultura y Angel Alberich-Bayarri de ABACS. Buenos amigos, además de gran artista el primero y relevante científico el segundo en el ámbito del procesado de imagen médica.

 


Electrónica desde cero. VIDEOTUTORIALES con simulador

2 julio 2020

Como ya sabéis, me gusta ir a por aquel que quiere saber por pocos conocimientos que pueda tener. En este caso me he liado la manta a la cabeza con la electrónica.

En estos vídeos empiezo desde cero, cero… así que no tengáis miedo y lanzaos si os apetece.

También puede ser una herramienta de referencia para alumnos y profesores, en estos tiempos de educación online.

Las explicaciones se hacen a través del simulador “realista” que tiene Tinkercad y que es gratuito previo registro con tu correo o acceso mediante Google o Facebook.

Como no todo el mundo puede tenerme de profesor de prácticas en grupos de quince o menos (en realidad, ni mis alumnos disfrutan de ese privilegio) este simulador puede servir de remedo cuando nos falta la imprescindible práctica en el mundo real con componentes de verdad.

A día de hoy (dos de julio de 2020) ya tenemos SESENTA Y CUATRO VÍDEOS, pero la idea es seguir ampliándolo.

Espero que os guste. Se agradecen comentarios, correcciones, sugerencias y el apoyo (por aquí podéis dejarme un cafelillo https://ko-fi.com/javierfpanadero)

 


Despedida para mis alumnos

14 junio 2020

Fuente

Les he escrito un texto a mis alumnos de despedida del curso que os comparto por aquí por si pudiera ser de utilidad para alguien más.

Queridos, ya casi acabando el curso, quería mandaros un mensaje de despedida.

Os ha tocado aprender una lección demasiado pronto y demasiado duramente: La vida es impredecible y lo que tenemos hoy puede cambiar mañana.

Sé que la incertidumbre da mucho miedo, pero es la naturaleza real del mundo.

Esto no significa que todo dé igual porque puede pasar cualquier cosa, sino todo lo contrario, que cada momento que vivís es precioso y único.

Y pensad que la incertidumbre no es sólo la posibilidad de la pérdida, también es la posibilidad de mil oportunidades nuevas, situaciones distintas y personas a conocer.

Así que no se trata de quedarse atenazados por el miedo, sino viviendo intensamente el presente y preparados para vivir el futuro que nos venga de la mejor forma posible.

Los planes concretos van a sufrir cambios casi seguro, pero podéis tener principios que os servirán de guía.

Os pondré un ejemplo. Si yo quedo con unos amigos para ir al cine, es posible que hayan quitado la película, esté cerrado el cine, se nos estropee el coche… mil cosas, pero pase lo que pase, será un tiempo para disfrutar juntos y quererse, el plan material es secundario, el primario es estar con mis amigos. ¿Me explico?

Por eso es importante que nos demos cuenta de que el tiempo es precioso y que no debemos malgastarlo. ¿Quedas con gente con la que no estás a gusto? ¿Tienes una pareja con la que no eres feliz? ¿Haces una actividad extraescolar que no te agrada? ¿Te gustaría hacer otra pero no te decides?

Preguntémonos si la vida que vivimos es la que queremos vivir y qué margen de maniobra tenemos, porque es posible que haya cosas que no podamos cambiar, pero algunas otras sí.

En mi opinión, no hay mejor principio guía que el amor en todas sus formas. Tanto en disfrutar con la gente que te quiere como en intentar que tu tiempo se dedique a actividades que amas. Digamos que mi idea es: querámonos mucho y luego vamos haciendo planes materiales.

Así que, dentro de las posibilidades de cada uno, intentad amad lo que hacéis, haced lo que amáis, y compartid el tiempo con quienes consideren tu compañía una suerte y tú la suya un privilegio. El cariño es un regalo mutuo, no son migajas de cariño o un “favor” que te hace alguien porque tú no mereces más.

Tu vida es tu aventura, escríbela día a día como te gustaría que fuera, en la medida de tus posibilidades.

Finalmente, os dejo un enlace para quien quiera descargarse dos libros míos gratis que terminé de escribir en mi larguísima baja del año pasado (porque no podía andar, pero sí escribir, ¿veis a qué me refiero?).

Uno habla de estas reflexiones sobre el vivir con las que os aburro en clase de cuando en cuando (La cordura de saberse loco)

El otro es de humor y reflexión sobre lo (micro)miserables y (mini)egoístas que somos a veces (Putos guays)

https://lacienciaparatodos.wordpress.com/2020/03/14/mis-dos-ultimos-libros-gratis/

Seguimos hablando estos días. Un abrazo virtual.


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