Q, un cuento cuántico

28 junio 2022

Me alegra mucho compartir con vosotros la publicación en formato electrónico de este nuevo libro.

Espero que su primera frase os resulte estimulante…

Q era un qbit que vivía en un subespacio de las afueras

Se trata de una novela corta de ciencia ficción en el que acompañamos al pequeño Q en una aventura de crecimiento y búsqueda de sentido a través del mundo microscópico.

Hilado con humor y muchas referencias a la física, la computación y la filosofía, irá explorando… las pequeñas y grandes preguntas que también nos hacemos los humanos.

Aquí os dejo los dos primeros capítulos, para abrir el apetito.

Para que no os perdáis ningún easter egg, referencia o chascarrillo, iré haciendo un «videoapéndice» con las explicaciones de la ciencia y filosofía que hay de fondo en cada capítulo.

Os dejo el primero con el análisis de los dos primeros capítulos que os he compartido.

NOVEDAD: Os dejo con una lectura de los primeros capítulos

A partir de aquí, no creo que podáis resistiros a la tentación… así que os dejo el enlace de compra.

Como es autopublicación, se agradece todo el apoyo y difusión que podáis darle. Hasta el más sencillo retuit o publicación en RRSS es valioso y os lo agradezco mucho.

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Apuntes de electrónica. Teoría y simulación

7 septiembre 2022

Los docentes ya sabéis que enseñar esto es, a veces un hueso duro para nuestros chavales.

Para intentar hacerlo más sencillo ya creé una lista de más de ochenta vídeos en Youtube, pero creo que era necesario articularla con un documento para ir más paso a paso.

Así que os comparto este «esquema» trufado con los vídeos y simulaciones de la lista, de forma que pueda servir de guía de estudio y esquema para repaso.

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Si te sirve se agradece la difusión y el apoyo


Mbappé y Galtier han perdido el tren

7 septiembre 2022

Es posible que ya hayáis visto el polémico vídeo. Si no, aquí lo tenéis.

Un periodista les pregunta si se han planteado desplazarse usando el tren de alta velocidad francés en lugar de los aviones privados y ambos se ríen.

Podría ser un caso de risa incontrolable e inoportuna, que a todos nos ha pasado, pero nuestras dudas se despejan cuando el entrenador responde que están considerando ir en barco de vela… y vuelven las risas.

Me hago muchas preguntas y consideraciones que compartiré con vosotros.

La primera, ¿habrá perdido Mbappé un céntimo en sus ingresos por esto o es un caso similar al de Trump cuando decía que podía disparar a alguien en una plaza y no perder un voto? Digamos, ¿sale gratis?

Para que busquéis en la red: ¿Cuánto cuestan/contaminan esos viajes en jets privados? ¿Cuánto ir en tren? ¿Cuánto es el volumen total de contaminación que proviene de estos usos (y otros) de las clases altas y cuánto el ahorro de nuestras medidas privadas?

Y ahora, cuando vuelva a la realidad, ¿qué hago y qué enseño? Como ellos se comportan así, ¿dejamos de reciclar o de separar basura?

A mis estudiantes les explico que en sus vidas hay una dimensión personal y una política relacionada con la sociedad y lo común. Está claro que tenemos que hacer nuestra parte, pero lo que no podemos abandonar es la acción común que ponga coto a las grandes empresas, a las grandes fortunas, a quienes en realidad están moviendo los grandes números de estos problemas que luego sufrimos todos… pero no por igual, ya sabes.

De nada vale que andes reutilizando bolsas si permites (si permitimos) que los grandes contaminadores, los que deciden las líneas de actuación, los que establecen las leyes y los mercados, sigan moviéndose en la dirección contraria. Y para eso hay que unirse, asociarse, votar y acudir a las leyes… como poco.

Lo personal y lo político son dos ámbitos que deben ser ocupados. No puedes compensar el uno con el otro, tienes el derecho y la responsabilidad de actuar en ambos.

Finalmente, me quería centrar en el hecho de la risa y que recordemos actitudes parecidas de otros personajes similares. No se trata de que no sepan lo que pasa, o cómo podrían cambiarlo… no DESEAN hacerlo, incluso disfrutan o les parece divertido seguir como estamos.

Esto no es un malentendido, no es un asunto de ignorancia. Es una lucha, una pelea, una confrontación.

Ellos se van a oponer con toda su capacidad, que es enorme. Nosotros tenemos nuestro número, que somos muchos, y la ley. Hay que ponerse manos a la obra. Y por esto es tan importante legislar, que los derechos y las buenas intenciones se escriban en papel de boletín oficial, con dotación específica y con garantías de cumplimiento. Porque, como decía aquel magnate, esto es una guerra y los de abajo la están perdiendo.

P.S.: Si os interesa el papel del tren en un transporte sostenible os recomendamos que sigáis a Iván Rivera, estupendo amigo y gran conocedor de ese campo.


Primer día de clase

28 agosto 2022

Todos los docentes nos preguntamos qué vamos a decirles el primer día.

Esto es lo que diré yo en los cursos de etapas obligatorias para su reflexión y, si queréis, para la vuestra.

(Me disculparéis algún typo o error, que voy a vuelapluma y en el teléfono… Y ya me parece mucho para estar de vacaciones 😜)

Aquí consideramos que CUALQUIER persona menor de dieciséis años debe poder recibir educación de calidad y gratuita, independientemente de sus condiciones económicas o sociales. Y así lo hemos puesto en las leyes.

Se ha pensado en qué conocimientos y habilidades son las que debería tener cualquier ciudadano (porque eso es lo que sois) para llevar una vida plena, buena para él y su entorno. Desde el arte a la ingeniería, con especial hincapié en aquello que es muy difícil adquirir por cuenta propia.

Una vez hecho esto se ha seleccionado a especialistas en esas disciplinas.

Y este hecho tan importante es el que se va a concretar aquí, el cumplimiento y desarrollo del derecho a la educación.

Porque aquí no habéis venido a que os cuiden mientras vuestros padres trabajan, (aunque os cuidaremos) ni a divertiros a un local de ocio (aunque pasaremos algunos buenos ratos), esto es un lugar de estudio y aprendizaje, porque ese es vuestro derecho, poder formaros como personas más allá de la opinión o deseo de cualquiera, incluidos vuestros padres o vosotros mismos.

Yo soy el garante de ese derecho. En este momento estoy a cargo de esa función pública y tengo una protección personal y laboral para que nadie pueda interferir en ello.

No puede entrar cualquiera a interrumpir la clase o a decirme que no enseñe lo que debo enseñar. Comprenderéis entonces que el hecho de que la clase sea un ambiente seguro de trabajo no puede depender de que cualquier alumno tenga un mal día o no le apetezca dar clase. Así que si alguien tiene ese mal día intentaremos que entre en razón, pero ni la seguridad vuestra o mía, ni el derecho a la educación de todos puede quedar a la terquedad de nadie, por lo que usaré la autoridad que me han dado para defender esa seguridad y derecho. Ojalá pueda hacerse siempre por «las buenas», pero eso no lo puedo elegir yo, puedo intentarlo, pero tienen que querer entrar en razón. Lo que sí elijo y es parte de mi trabajo es garantizar los derechos.

Con suerte estas ocasiones serán las menos, sobre todo cuando tenemos ya en mente lo dicho. Eso nos llevará, de hecho, a un ambiente más relajado en el que nos sabemos seguros y tenemos un propósito.

Como os decía habéis venido a aprender, no a ver que ya sabéis o a elegir solo a aquellos con talento, quedando los demás condenados a no avanzar.

Cada uno tiene un camino y un ritmo, aunque os pediremos trabajo y conseguir unos mínimos.

Esa es la palabra, trabajo. Tanto los que tienen más talento como los que tienen menos se benefician del trabajo pudiendo llegar más lejos.

Ya sabéis que hay cosas que no requieren de especial talento como llegar puntual, entregar los trabajos en su día o en el formato pedido, y esas cosas se exigirán. Para las demás, las que necesitan de haber avanzado en la materia, os daremos las pautas y el tiempo para llegar allí desde donde estáis. Pero esos pasos tenéis que recorrerlos vosotros. Podemos poner el plato en la mesa, incluso llevar la cuchara a la boca, pero masticar y digerir es tu responsabilidad.

Para esta labor están principalmente las horas de clase, en las que vuestra atención y trabajo os harán avanzar, y quizá, unas veces más que otras, necesiten de cierto repaso, refuerzo o estudio en casa, que intentaremos que sea el menor posible. Probablemente tú sabrás mejor que nadie en qué casos necesitas ese extra.

Finalmente es mi obligación comprobar que vuestro aprendizaje se ha producido y para eso está la evaluación. A grandes rasgos pensad que todo lo que hagamos «cuenta», que dedicaremos más tiempo a lo más importante y que esas cosas se reflejarán en la nota, también según su importancia. Es posible que os sea de más utilidad concentraros en aprender en lugar de obsesionaros con «qué décima vale cada cosa» (algo de la que también seréis informados).

Terminaré no obviando lo que todos sabéis, que hay gente que se esfuerza, que estudia y que no consigue nada y al revés, quienes por su familia, posición o suerte tienen grandes logros sin esfuerzo.

Probablemente ninguno aquí es rico, tiene rentas, contactos, acceso a crédito o talentos especiales… Por eso, lo que nos queda a los demás ha sido y es el trabajo y el esfuerzo, en la vida personal, y la lucha en lo social para que estas injusticias cambien.

Repito, el esfuerzo no asegura un gran éxito… pero suele rendir beneficios. Valga esto para defender el trabajo sin «fliparse» y no solo porque sea la mejor opción en tanto que única.

Si no tenéis preguntas, EMPEZAMOS..


Quizá el problema no es lo que haces, sino lo que dejas de hacer

9 julio 2022

El otro día andaba la gente muy emocionada con la recuperación de ciertas fiestas y costumbres, llorando a moco tendido por cosas que, tenedme paciencia, son de objetiva poca enjundia.

Seguro que también has tenido esa sensación de desproporción, sobre todo con filias y aficiones que no te sean muy cercanas. Pero, también piensa uno, ¡DEJAD A LA GENTE QUE SE DIVIERTA CON SUS MIERDAS!

¿Cómo se conjunga esto? Creo que no es tan difícil.

¿Qué tiene de malo que te emocione tu equipo, tu pueblo, tus fiestas, tus peluches? Absolutamente nada, claro. El problema lo tenemos cuando ni se te humedecen los ojos con el relato del sufrimiento o la muerte de semejantes que estaría en tu mano evitar. Así que, el problema no es lo que haces, sino lo que dejas de hacer.

¿Y el tiempo que perdemos en las RRSS? Pues algo parecido. Veo a gente haciendo ciertas argumentaciones ad hoc que tienen muchos problemas.

  • Entretenimiento «poco productivo» para el usuario.

Enmienda a la totalidad: ¿Debe ser el entretenimiento obligatoriamente productivo/educativo? La respuesta es, por supuesto, que no.

¿Son las redes sociales el primer entretenimiento o el que menos sustancia tiene, de todos los que hemos conocido? Ejem.

  • Entretenimiento «poco productivo» para la sociedad.

Desde el punto de vista «educativo» diría lo mismo que antes. Desde el punto de vista económico, vaya, cobran lo que producen, como tanta gente de «mal vivir», famosetes de medio pelo y demás que hemos conocido toda la vida. La falta de proporcionalidad entre lo que se paga por algo y su importancia/dificultad/utilidad desde luego es algo inherente al mercado capitalista, no a las redes sociales.

  • Malos ejemplos de fama «inmerecida» o «carreras profesionales» de poco fuste

Miremos atrás de nuevo. Con pocos años que tengáis, sabéis como yo que tampoco es un fenómeno nuevo y hunde sus raíces en ese idolatrado mercado que nos gobierna.

  • Coste de oportunidad perdido

«Esta hora que he estado mirando las RRSS podría haber hecho algo más útil/importante». ¿Os acordáis de eso que cantaba Sabina «Derrotada en el salón se marchita viendo Falcon Crest, mi vieja». Muchos hechos crecido pegados a la tele, en salas recreativas, con ordenadores y consolas. Las horas «no usadas a su mayor eficiencia» no son tampoco un invento de las RRSS.

Lo que quizá si es un fenómeno nuevo es la mayor eficacia que tienen sus técnicas publicitarias y que consiguen engancharnos con más facilidad que los anuncios de antes… cuyos jingles aún recordamos… y, por lo tanto, igual no eran tan poco efectivos… bueno, qué sé yo.

Con estas cosas siempre recuerdo a una amiga que se quedaba pegada a la pantalla con el primer Gran Hermano, en una época en la que se tildaba de poco intelectual, de casi idiota, al que hacía eso. Cuando mi amiga terminaba de ver la tele se disponía a leer sus libros de filosofía, cuya licenciatura tenía, asistir a sus grupos de discusión sobre arte moderno, filosofía o psicología. Porque, insisto, lo que quizá importa no es lo que haces, sino lo que no haces.

El descanso es parte imprescindible de la actividad humana y a veces está bien que sea casi vegetal, seguro que habréis oído a más de uno alabar el «aburrimiento» como fuente de creatividad. En qué pones tu cabeza y tu corazón cuando descansas es tu decisión y creo que debemos respetarlo por poco que lo entendamos. Aquí la verdadera pregunta es si cumples con tus obligaciones personales, familiares y comunitarias. Si cumples con la obligación para contigo mismo de crecer, conocerte y desarrollarte. Más allá de eso… disfruta con tus mierdas.

Ahora, también te digo, me cago en el Twitter, el en Youtube y en la madre que los trajo, todo el tiempo que me quitan los jodíos.


Programa generador de exámenes en papel y en Moodle

2 julio 2022

Tenía muchas ganas de poder compartir con vosotros una versión sencilla de un programa que hice hace unos meses en Python y me está ahorrando mucho trabajo.

Ahora, gracias a Jorge Barata, ya lo tenemos en VERSIÓN WEB.

GENERADOR DE EXÁMENES

Se trata de un programa para generar test tanto en papel como en aulas virtuales (tipo Moodle), pero sin tener que hacer los cien millones de clicks que son necesarios si usas la interfaz de Moodle.

La idea es poder escribir el examen de una manera simple en un fichero de texto plano (txt) y el programa será capaz de:

  • Mezclar preguntas (número arbitrario)
  • Mezclar respuestas (número arbitrario)
  • Admite enunciados multilínea (OPCIONAL)
  • Admite valores aleatorios y cálculos con ellos en enunciados y respuestas. (OPCIONAL)
  • Da la clave de corrección (en papel)

He hecho una lista de vídeos cortos para explicarlo todo y que sea accesible a la mayor cantidad de profesores, aunque no sepan mucho de informática.

En la página también está explicado todo, por si os va más leer que ver.

Podéis acceder al código también en enlaces que damos al final, por si queréis bichear o adaptarlo, podéis usarlo tanto como queráis, ya que lo hemos licenciado así  CC BY,NC,SA 4.0. Si estáis interesados en usos más allá de la licencia, contactad conmigo.

El uso es gratuito, pero también he dejado un enlace a mi ko-fi, para que quien quiera pueda apoyar este tipo de iniciativas.

Os dejo con el enlace y, de nuevo, muchas gracias a Jorge Barata, por su trabajo y su amabilidad.

GENERADOR DE EXÁMENES


La actividad regulera…

22 junio 2022

Hoy quiero compartir con vosotros una actividad que no ha salido muy bien, en la que nos hemos encontrado problemas, hemos tenido que recular, topado con inconvenientes, se ha ido de tiempo… lo que un gurú quizá encontraría inconfesable, pero que para los profes de a pie es el día a día.

Lo hago recordando ese sesgo de no publicar resultados negativos que hay en la investigación y que nos lleva a tener gente repitiendo cosas que no funcionan, simplemente porque no es sexy contar ni publicar errores o cosas que llegan a callejones sin salida.

La actividad.

Quería hacer algo sobre historia de la tecnología, pero no de la manera habitual. Así que pensé en que investigaran sobre inventos “relevantes” de la historia y yo les preguntaría alguna cosa sencilla sobre ellos (cuándo, quién, qué ventaja aportaron, etc.)

Primer error: Recogida de datos.

Subestimé lo majos que sois.

Pues un mensaje en una lista de correo de divulgadores y por tuiter esperando cuatro o cinco ideas. Bien, pues aluvión de propuestas con listas infinitas de inventos superinteresantes. Cabrones…

Emails, listas puras, listas con explicaciones, tuits, mensajes directos… tocó un buen rato de proceso.

Así que, si lo hacéis vosotros, pasad un formulario… o no tengáis amigos tan majos.

Primer problema: ¿Cuáles?

El trabajo no puede ser infinito, así que hay que elegir. ¿Qué criterio usar? Hay mil y probablemente lo mejor sea una mezcla de unos y otros. Está claro que hay algún fijo como “la imprenta”, pero luego puede haber muchos criterios: por vidas salvadas, por mejora de la calidad de vida, por gente implicada, por ayuda grande aunque sea a un colectivo solo…

Esto te va a llevar casi a tantas posibles compilaciones como personas, pero bueno, como os digo, todas son pensables. Así que no es tanto un error, como una decisión a tomar.

Siguiente problema: ¿Qué preguntar?

Tomé la idea de las cinco W del periodismo e hice una tabla con los inventos como entradas y como campos: Quién, Cuándo, Dónde, Qué beneficio produce y la fuente donde se ha encontrado la información. Quise añadir otra sobre posibles usos peligrosos que acabé descartando por no alargar.

No tiene mala pinta, ¿verdad?

En este punto, como superinnovador, les dejé a su suerte en esa red de redes donde están todas las respuestas, para que las buscaran (colaborando si querían) y luego les preguntaría yo el fruto de sus pesquisas.

Empecemos con la lavadora (invento que me encantó incluir por el gran cambio que supuso en la vida de las mujeres).

¿Cuándo se hizo?

Y ya empiezan las discrepancias… ¿Qué es una lavadora?

Porque si pensamos en esas que se hacían girar manualmente, el origen es uno, pero si pensamos en que tiene que ser un “ELECTROdoméstico” entonces nos tenemos que ir a otro momento en el tiempo y a otras personas…

“Javi, pero entonces, ¿cuál es?”

Todas y ninguna. Depende del criterio y hay varios criterios pensables. Tenemos que elegir uno para que cuando lo pongamos en común hablemos de lo mismo.

“Pero entonces, ¿cuál?”

La que queráis, pero tenemos que elegir un criterio…

“Pero es que a mí me sale…” “Y a mí”…

Mi propuesta es ambigua. Pero no solo en esto.

Mirad qué pasa en la imprenta, Si entráis a este enlace veréis que fue posible gracias a la existencia de muchos inventos previos sin los que NO sería posible. ¿Cuándo y en quién ponemos el origen? ¿En el primero de los archiperres necesarios?¿En el momento en que se juntan todos?

Mirad qué pasa con la anestesia. La movida empieza con Llull, pero él ni siquiera experimenta con animales, sólo sintetiza una sustancia que otro se da cuenta de que le da risilla, otro la usa con pollos… este dedito compró un huevo, este le puso sal…

En este caso a mí me mola empezar con el primero que hace una intervención en humano usando anestesia, pero es un criterio arbitrario y discutible.

Como veis, que rellenen esa tabla de manera autónoma y lleguen a las mismas conclusiones que las mías es algo imposible. Así que no puedo hacer este ejercicio de búsqueda autónoma y terminarlo con una prueba donde rellenen sus datos, porque no vamos a coincidir. 

Más problemas.

¿Qué pasa con los errores y las leyendas urbanas? ¿Qué pasa con Meucci y el teléfono? ¿Con Julio Cervera y la radio?¿Y con el cine y otro español… que os dejo como ejercicio a vosotros, lectores?

¿Cómo pueden saber que lo que leen en sitios confiables y libros de texto puede estar mal? “Todo está en Internet, ¿verdad?

En este punto al menos han quedado claras varias cosas interesantes:

  1. Según el criterio y la definición, buscamos cosas distintas
  2. La ciencia y la tecnología son un esfuerzo conjunto y dilatado en el tiempo y quien “corona” es sólo parte del proceso. Y esto, por el machismo histórico, incluye a las esposas de tantos investigadores que los han mantenido vivos y a las que nadie pensará en incluir en un paper por cocinar o lavar la ropa… pero sin esas tareas no habría investigado aquel. Ni sin el carnicero que le trajo la carne, sin quien limpió su calle, quién construyó su casa. La ciencia y la tecnología son un producto social, por más que se quieran privatizar sus beneficios.
  3. Todo está en Google, pero yo sé que si hablo de asepsia quiero hablar de Semmelweis y sé que si me sale Marconi, tengo que seguir buscando. Mis ojos no ven lo que ven los suyos. Ni yo veo el bosque como lo ve un botánico.

Soluciones… o intentos.

A la vista de esto lo que tocaba era una revisión de “experto” de lo que habían encontrado. Así que pasamos a invertir otros días en que yo les contase sobre cada cosa, sus ramificaciones, etc. (ya habíamos invertido en las búsquedas suyas que hicieron en horas de clase).

Esto consumió unos días, claro. A mi parecer muy interesantes porque les iba abriendo páginas, relacionando cosas (flipan con cómo y qué cosas relaciono)… pero también había quien caía catatónico sobre la mesa y quien resoplaba invocando piedad a algún dios. Vaya, que para ellos no eran (todos) tan interesantes.

Evaluamos

¿Qué mido yo ahora para saber el aprovechamiento? Sus hojas rellenas están plagadas de errores, asunciones no explícitas… Así que les paso una mía.

Pero entonces no les puedo preguntar sobre esa hoja porque el ejercicio consistiría en buscar un dato por su fila y columna… y estos están en cuarto de la ESO.

Así que pacto con ellos que de la primera selección de 51 les voy a preguntar cosas concretas y sencillas sobre 20-25, que marco en mi tabla y comparto. Y finalmente les paso un test preguntando sobre esas invenciones humanas…

Aftermath

Muertos por aburrimiento, unos cuantos. Horas invertidas, demasiadas. Aprendizaje final conseguido, debatible.

Es cierto que la búsqueda principal nos arroja varias conclusiones excelentes sobre la búsqueda de conocimiento en la red, en esos tres puntos que os puse antes. Pero para ese aprendizaje usar dos o tres horas se me antoja excesivo.

Si al final, lo que va a funcionar es una “clase magistral” donde este experto pueda dar un conocimiento elaborado que ellos no están en condición de generar, pues entonces empecemos por ahí.

¿Qué otra cosa podría hacerse?

Quizá, si lo que queremos es un ejercicio de búsqueda tendríamos que ir a preguntar cosas muy, muy concretas sobre esos inventos. ¿Quién operó a un humano por primera vez bajo anestesia? ¿Quién sintetizó el éter por primera vez? ¿Quién lo llamó éter?

¿Es posible que esto le dé suficiente profundidad al conocimiento de lo que significa el invento? Lo dudo.

¿Trabajos en grupo por inventos? Tenemos el problema de “digerir” la información como lo hacemos nosotros y que suelen descuidar escuchar las exposiciones ajenas. Si al final tengo que corregir sus exposiciones para que no enseñen errores… caemos otra vez en la clase magistral.

Así que, queridos míos, no tengo demasiado claro cómo hacer esto de manera efectiva, quiero decir, que no acapare miles de horas y que produzca un aprendizaje de calidad.

Aquí os dejo estas reflexiones para quienes puedan ser de provecho y si tenéis a bien comentar vuestras propias reflexiones, experiencias o propuestas… por malas que hayan sido… seguro que su lectura le es de provecho a otros compañeros.

También os dejo por aquí la selección inicial de “inventos” por si os sirve de semilla para vuestras propias actividades.


Me han hecho una putada… lo que sucedió a continuación le sorprenderá

31 mayo 2022

Como ya ha hecho usted click le anuncio que le contaré una serie de sucedidos y las reflexiones que me suscitan, por si no quisiera dedicarme más tiempo.

Allá voy.

Pues sí, me han hecho una putada. Algo sobre un objeto mío que me consumirá tiempo y dinero, ni pizca de gracia me ha hecho.

Uno de los primeros pensamientos que te asaltan es «¿por qué a mí?». Soy un tipo justo y benéfico como decía La Pepa que debíamos ser. Y este es uno de los primero errores a descartar. Los derechos son derechos, no se «ganan» o se «merecen». Mi integridad física o la de mis cosas no pasa porque a alguien le parezca mal lo que hago, piense que le debo algo o que el mundo se lo debe y se «cobre» con el primero que pase. Por lo tanto no soy de los que menos «se lo merecen», soy uno más de los que no se lo merecen, que somos todos.

Otro pensamiento es: ¿Qué hubiera pasado si pillo en el acto al interfecto? Esta educación que nos dio la sociedad y mis propios desequilibrios hacen que te surjan ciertas ganas de explicar la tercera ley de Newton con ejemplos prácticos e ilustrativos. Pero la capa de socialización que modera mi animalidad me recuerda que una cosa son las personas y otra los objetos, y que hay un estado de derecho al que poder acudir para no tener que resolver las cosas a hostias entre «bandas». Ya, ya, soy tan consciente como vosotros de las fallas de este estado de derecho. Así que, pensemos en cuál es la otra opción, la ley de la selva, y luchemos por mantener la estructura que queda y construir lo que falte.

Por supuesto, el ánimo ha estado bastante bajo, me sigo resistiendo a la idea del mal, incluso del poco mal que me llega dada mi posición socio-económica y mi red de apoyo personal. Pero de esto hablaremos al final.

Como os decía, el ánimo ha estado bajo, pero a partir de aquí han pasado muchas cosas buenas e interesantes.

Primero he recibido cariño y ayuda de quien más cerca está, quien a diario prueba algo que suele negarse: que se puede querer de manera profunda, apasionada y pacífica(!). Así que, tomen nota. Es posible. No se conformen con menos.

Después ha venido la acogida de compañeros de trabajo, que alguno bueno hay, teniendo lugar un pequeño acto de cariño cotidiano que a veces pasamos por alto y es de suma importancia. La simple comprensión, empatía ya supone un alivio que no debe desdeñarse. Esto se acentúa cuando alguien cae en el error de sugerir que quizá TE pusiste en «ocasión». Pero de esa falacia de «merecimiento» ya hemos hablado, así que pasamos página.

El estado de ánimo un poco plof me ha recordado que los estudios indican que bastan dos o tres golpes fuertes de la vida para que la salud mental peligre, muchas personas sin hogar pueden atestiguar esto. Lo mío ha sido algo muy leve, pero me ha hecho pensar en la fragilidad de nuestra estabilidad mental. Dado lo azaroso que es el vivir y la diversidad de cosas que nos podrían venir de camino, aprovechamos de nuevo para recordar la importancia de la atención sanitaria, la protección laboral, las redes de apoyo de clase o gremio que puede dar un sindicato, por ejemplo y, sobre todo, la red de apoyo personal (familiar y amistosa) sin la que podríamos caer un profundos abismos de los que no saldríamos con facilidad.

Más tarde me he puesto a intentar arreglar el asunto, y en ese momento ha aparecido un buen amigo de muchos años, que me ha hecho ver… lo que no estaba viendo: Que había un camino mucho más fácil y apropiado para resolver el problema. Así que, de nuevo he pensado en lo frágil que es también nuestra capacidad mental cuando nos encontramos en un estado «alterado»: tristes, enfadados, preocupados o estresados,, por ejemplo. Es como si tu CI bajase unas decenas de puntos. Es curioso, me tengo por una persona bastante resolutiva, pero en ese momento no era tan hábil o inteligente como en mi estado fundamental. Este hecho debería tenerse muy en cuenta en trámites administrativos, por ejemplo, de esos que hay que hacer cuando las cosas están jodidas: fallecimiento, pobreza, desahucios o similares.

Este amigo ha intentado (y podido) cambiar la hora de un asunto de trabajo para acercarse a echarme una mano… aunque no ha sido la «mano» lo que me ha echado al final sino la cabeza. Ha puesto la cordura y la claridad que me faltaba en mi estado «alterado» de conciencia.

De nuevo un bonito acto de amistad, que me recuerda que me quieren. Recuerdo también que los actos de ayuda involucran a alguien que la necesita y a alguien dispuesto a darla. Que en cada momento nos tocará un papel y que son todos dignos. Es una oportunidad para quererse. Con la misma buena voluntad que ayudamos, debemos aceptar la ayuda (¡y pedirla!), que a veces somos un poco tozudos.

Tomo nota y ejemplo de mi amigo para no dejar que la prisa me prive de ayudar a quien lo necesita, hay cosas que pueden esperar, y quizá deban hacerlo, frente a cosas más urgentes o importantes.

Después he recibido más apoyo y comprensión de otros amigos, familiares, profesionales que han hecho su trabajo acompañado de una sonrisa. Lo que me hace pensar en que se puede aliñar la obligación con buenos sentimientos sin que suponga un cargo extra. Así que, de nuevo he aprendido de ellos, y he marcado de buena actitud y buenas palabras mi interacción como cliente.

Aún quedan unos flecos, pero creo que podemos dar la historia por concluida, después de una reflexión final.

Primero. Ha sido una putada, no es una crisis, una oportunidad… es una putada. Punto. Otra cosa diferente es cómo vivimos las situaciones en las que nos vemos envueltos y qué aprendizajes podemos obtener o refrescar. Pero vamos, que no recomiendo desear estas situaciones de aprendizaje.

Y la siguiente es: ¿Qué hacemos con el mal?

De esto hemos hablado en el blog mas de una vez. Insisto de nuevo en que ha sido algo de una intensidad despreciable comparado con lo que viven a diario tantos: agresiones, violaciones, desahucios, abusos, pobreza, guerras… Lo mío es un leve roce del mal, pero nos ha servido para la reflexión.

¿Cómo luchamos contra él? ¿Qué armas tenemos? ¿La educación? ¿La ley? ¿Ambas? ¿Es erradicable o tendremos que convivir con él para siempre? ¿Es innato o fruto de la sociedad?

Lo que sí veo claro es que, en el tiempo que se me conceda, no creo que vea el final del mal, por lo que voy a tener que convivir con él. También es cierto que hay una parte de mi actividad profesional y humana que intenta incrementar el bien y reducir el sufrimiento de este mundo nuestro, pero mi parte es mínima y mi influencia en el mundo muy pequeña.

Pero mi parte es MÍA, lo único sobre lo que tengo capacidad. ¿Hago lo que puedo con «lo que puedo»?

¿Y qué pasa con mi serenidad? ¿Debo estar siempre indignado por el mal que existe? ¿Es posible la acción sin esa «indignación»? ¿Ayuda o entorpece? ¿Puedo irme a dormir tranquilo? ¿Puedo reírme con los que me quieren o tengo que estar siempre triste por el dolor de millones?

¿Es posible y deseable una acción serena en la esfera propia, personal y política?

¿Debe el mal, además de ganarnos la partida material, envenenar nuestro mundo mental y emocional, haciéndonos infelices más allá del daño concreto?

Bueno, ahí os dejo deberes.

Gracias a los que habéis hecho del día algo mucho mejor que como comenzó, los que abrigáis mi alma y me mostráis el camino… y un mojón bien gordo para los otros.


¿Para qué? ¿A costa de qué?

24 mayo 2022

Ya hemos hablado de estas dos preguntas por aquí, fundamentales a mí entender en cualquier propuesta educativa.

Andamos con nuevas leyes y nuevos currículums en cada comunidad autónoma. Veo a muchos compañeros empeñados en explicarnos sus bondades cuando quizá un análisis crítico debería ser primero en la lógica y en el tiempo. Al fin y al cabo, nos jugamos la educación de miles de chavales.

Preguntémonos para qué queremos que aprendan cierta cosa.

¿Es importante por sí misma? ¿Es un vehículo para aprender algo más abstracto?

Por ejemplo, si hablamos de enseñar programación, podríamos escoger un lenguaje solamente como un vehículo para el «pensamiento computacional», o podríamos estar interesados en que tuvieran nociones de ese lenguaje en concreto por su implantación o cualquier característica particular.

En el caso de estar utilizando algo como un vehículo, toca hacerse la pregunta de si es el mejor vehículo y si es eficiente. A veces las herramientas complican más que aclaran, como ya sabéis.

A veces escuchamos decir que con tal o cual actividad se aprende «algo», que no es completamente inútil.

Si me permitís llevarlo al extremo, la simple actividad contemplativa, el hecho de estar vivo y despierto también enseña cosas. La cuestión es que si vamos a pasar una hora haciendo algo, el «jugo» que saquemos, la «densidad educativa» tiene que ser relevante y significativamente diferente de sentarse a escuchar crecer la hierba.

Si queremos enseñar a pensar ordenadamente, por seguir con ese ejemplo, podríamos no sólo usar un lenguaje de programación en concreto, podríamos usar sólo diagramas de flujo, podríamos enseñar a cocinar o a hacer malabares. Todas ellas actividades interesantes e incluso divertidas pero, ¿cuál es nuestro objetivo? No es «entretener», es educar. ¿Cuál de estas actividades resulta más efectiva para unas personas en concreto en una situación concreta? Las respuestas tampoco son uniformes.

Bueno, Javi, ¿qué problema hay en que se tiren dos horas haciendo esto si aprenden «un poco»? Es algo bueno.

Pues aquí entra la segunda parte del título. ¿A cambio de qué?

Las horas de clase y el tiempo es limitado. Si me tienes una hora haciendo alguna actividad estás dejando de hacer otras. No se trata de si sirve para algo, si no si es comparativamente mejor que otra actividad que pudiéramos llevar a cabo.

Por supuesto que algo se aprende después de estar toda la mañana en el Parque Warner, la pregunta que quizá deberíamos hacernos es, ¿es esto lo mejor que podemos hacer, educativamente, en SEIS horas?

Ser divertido o que al docente le guste hacerlo no son (o deberían no ser) motivos para elegir una actividad u otra. Nuestro objetivo es enseñar, no entretenerles ni lucirnos. El objetivo es buscar qué es lo mejor, educativamente hablando, que podemos hacer con estos chavales en este tiempo.

Y si me tomo un rato en decir esto, y la libertad de pedirte que lo leas, es porque no me parece que estas dos preguntas se hagan lo suficiente entre legisladores y docentes, con nefastas consecuencias.


Igual el porquero de Agamenón solo hablaba de mierda

14 mayo 2022
Cerdos ibéricos

Atribución: comakut, CC BY-SA 3.0 http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/, via Wikimedia Commons

Quizá hayáis oído el dicho «La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero», dando a entender que el carácter veraz de algo es independiente de quien lo exprese. (*Al final te cuento una curiosidad sobre la cita).

Esto es algo muy querido por aquellos que practican el pensamiento científico-materialista-crítico: «Creo lo que veo».

En matemáticas funciona como un tiro: Dos más dos, cuatro. Fin. Lo puede decir cualquiera. Lo puede probar cualquiera que sepa cómo hacerlo.

En las ciencias experimentales se pone la cosa más complicada porque los experimentos no son tan claros ni tan «decisivos» como nos gustaría.

En las ciencias sociales… bueno, ahí hay que tener muy buena cabeza y corazón para mantener honrosamente el término «ciencias».

Saliendo de las matemáticas, muchas de los experimentos, de los razonamientos no llegan a través de personas y necesitamos una dosis de fe en ellos, en su proceder y en su ética, para aceptar sus resultados como buenos. Imagina que tuvieras que reproducir en tu cocina un estudio clínico para aceptar sus conclusiones.

Así que «la fuente» de lo que oímos, no es un puro altavoz, un reproductor de una verdad incontrovertible y verificable, es uno de los elementos que consideramos para dar veracidad a lo que oímos.

Así que, no será lo mismo un frutero o un carnicero hablando de fruta y la recíproca.

Pero a esto se añade que conozco a muy pocos que usen el lenguaje como una herramienta de comunicación dedicada a transmitir algo que creen cierto. La mayoría la usa como una herramienta a favor de sus intereses, más o menos éticos. «Diré lo que me conviene o lo que le conviene a mi causa».

A mí también me entristece esta conclusión y me encantaría que no fuera cierta, pero el mundo no es como yo quiero… en esto tampoco.

Tan frecuente es que le han puesto nombre a este comportamiento. Por ejemplo, greenwashing es la actitud de esas compañías cuya principal actividad es muy contaminante (y no pretenden que lo sea menos) pero toman acciones, elaboran discursos para «lavarse» y verse «verdes. Algo similar ocurre con el pinkwashing, en este caso intentando parecer feministas. Este divertido bot de Twitter se dedica a poner la diferencia de sueldos que hay en empresas que tuitean a favor de la igualdad… revelando muchos casos de pinkwashing.

Ya os conté en este otro post sobre las lealtades de cada uno y sus posibles contradicciones usando una divertida metáfora, al menos para mí, con los sistemas de ecuaciones.

Muchos bienintencionados piden que se reconozca, se señale y nos congratulemos cuando conocidos destructores del sistema y luchadores en contra los derechos más básicos dicen algo razonable, pero yo no lo haré por lo siguiente.

Es parte de una estrategia que podríamos llamar CommonSenseWashing. Gente que quiere y busca una apariencia de normalidad, y de sensatez, para colar en el momento adecuado y con la audiencia incrementada sus discursos de odio y las semillas del mal que buscan. No es que se hayan dado cuenta de su error, no han tenido una epifanía, no se han caído del caballo, como el de Tarso. El caballo en el que van es el de Troya, por lo que mis puertas estarán cerradas.

Javi, ¿cómo sabes que no ha habido un cambio de dirección, algo que sería estupendo?

Sencillo: MIRAD LOS HECHOS. Lo sé porque no hay tal cambio en los hechos. ¿Siguen en el mismo partido que quería quitar derechos? ¿Siguen cobrando del mismo malnacido y trabajando para los mismos oscuros intereses? ¿Ha ocurrido otras veces y luego han vuelto a las andadas? Que hablen sus actos y entonces nos plantearemos considerarlo. Escuchemos el lenguaje de los hechos, menos manipulable.

De esta forma, ya me disculparán, pero aquel porquero es muy posible que en el fondo esté hablando de mierda y aquel Agamenón, de las bondades de la monarquía.

*Curiosidad sobre el origen de la cita… y su ERRÓNEA interpretación

En contra de lo que creía y de lo que pudiera parecer. No se trata una cita que provenga de la Grecia clásica. Es del libro Juan de Mairena, de Antonio Machado.

Curiosamente, el sentido del texto es muy diferente al que suele dársele al extracto que toman como cita.

La cita completa sería…

La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.

AGAMENÓN: Conforme

EL PORQUERO: No me convence.

Precisamente resulta ser el porquero es el que duda de aquella frase que parecía en su favor…

Una buena manera de cerrar el post en el que queremos recordar que no todo es lo que parece. Mostrando que ni siquiera la cita con que se iniciaba es lo que parece.


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