Busco un centro de gravedad permanente

11 octubre 2021

Así se titula el espectáculo de cacharrismo que hice en Naukas Bilbao, donde por fin pudimos volver y reencontrarnos con tantos amigos.

Se trata de experimentos relacionados con el centro de masas, culminando en un curioso ejercicio de equilibrio en el que este divulgador vuestro se la jugó en directo.


La belleza del sabio

30 septiembre 2021

La belleza física (según los cánones que queráis) está a la vista y bien puede ser objeto de anhelo por parte de cualquiera: Los ojos de tal, la nariz de cual, las piernas de este, los brazos de aquel o la melenaza del de más allá.

De este forma, nos reconocemos incompletos/imperfectos, o mejor dicho, “mejorables/perfectibles” según el criterio que cada uno elija (o que la publicidad te haya marcado sin darte cuenta, pero eso es otra movida).

Así que, seguiré dietas, haré ejercicios o incluso visitaré el quirófano, para poder acercarme a este estado que me parece deseable. No entraré ahora en todos los problemas que acarrea esto porque voy a otra cosa. Si les apetece seguirme…

Me pregunto, ¿quién percibe la “belleza” del sabio, para poder anhelarla?

El otro día me preguntaban los alumnos aquello de “para qué sirve esto”. Les di cuatro opciones, no excluyentes, para su gobierno.

  1. Ejercicio mental
  2. Formación de cara a un empleo deseado
  3. Formación para aumentar su empleabilidad general
  4. Crecimiento personal

En este caso estoy más enfocado a la cuatro y un poco a la uno, que por sí mismas deberían justificar la necesidad de instrucción.

Cuando integramos conocimiento nuestra visión se hace más rica y más profunda. Cuando un biólogo y yo vamos a un bosque, mi percepción no es igual a la suya.

“¿Qué ven tus ojos de biólogo, de experto en pintura, de físico, de matemático, de músico?”

Es algo que podríamos preguntar y que a veces preguntamos, para luego maravillarnos de la riqueza de matices que tiene la realidad y que no percibíamos.

Pero todos decimos: He estado en esa ciudad, he visto ese cuadro, he pensado sobre ese asunto… pareciendo que se olvida lo limitada de nuestra experiencia, frente a la riqueza de la del experto.

La misma capacidad de pensar varía mucho pero nadie reconocerá que piensa “regular”, como sí podemos ver claramente que vamos vestidos regular o que nuestra forma física es deficiente.

Si habéis vivido la experiencia de estrenar gafas después de un tiempo sin ellas, o por primera vez, recordaréis la sorpresa: Ah, ¿vosotros veis así de bien?

El conocimiento y afinar tu “máquina de pensar” te posibilita una vida más rica, más humana en el mejor sentido, en lugar de consistir en tiempos muertos entre comer, dormir y cagar.

Pero si nunca se ha experimentado, si nunca has tenido un destello de lo que puede ser recorrer el mundo con quien ve, al menos alguna faceta, con esa riqueza, no sólo te la pierdes, es que ni te imaginas que existe. Y ya sabemos que está muy bien engullir comida, cantar a gritos o follar como conejos, pero en otras ocasiones nos apetece degustar algo sabroso, deleitarnos con los matices de música más compleja o hacer el amor. Porque saber más no empequeñece tus horizontes o los sustituye, sino que profundiza y amplía tus posibilidades de disfrutar de la experiencia humana.

Y esa es la grandeza de la sabiduría que florece del conocimiento, y esa es la belleza de la experiencia del sabio que parece no estar a la vista y, por lo tanto, queda lejos del anhelo del resto o incluso se ignora o niega su existencia.


¿Quién vende tus datos? Uso de alias en Gmail

27 septiembre 2021

Me entero por Iñaki, aka @Enchufa2, de que puede usarse un truco sencillo para trazar quien está pasando tu dirección de correo para publicidad.

Se trata de lo que en Gmail llaman ”alias” y es tan sencillo como añadir un +loquesea a tu dirección de correo. De tal forma que si te registras en Hormigones Manuel como tuUsuario+HormigonesManuel@gmail.com cuando te llegue algún correo con esa dirección ya sabes que la consiguieron a través de ellos.

También puede usarse para filtrar correos, si les añades ”facturas”, ”trabajo”, etc.


Las mentiras repetidas y la realidad

5 agosto 2021

Hace poco mi buen amigo Andrés Rivera dijo lo siguiente:

Algunos creen que la realidad es negociable y su definición depende de nuestra capacidad de prestidigitación verbal

Para los que estamos más acostumbrados a tratar con la ciencia estas cosas nos parecen obvias. La realidad es muy tozuda. Si te empeñas en volar con menos combustible del necesario tendrás un accidente, si construyes unas columnas demasiado débiles el edificio se caerá y, por más intenso que sea tu pensamiento, si tocas un cable sometido a tensión sufrirás una descarga.

Bien, de acuerdo. Entonces una mentira repetida mil veces nunca se convertirá en una verdad y la realidad no es negociable… Espera, Javi, ¿seguro que no?

El otro día andaba pensando en esto y me di cuenta de que nos estábamos equivocando. Hay mundos que no se confrontan tan directamente con la realidad física, que dependen de cómo pensemos o sintamos y, por lo tanto, pueden conformarse.

Un triste ejemplo, es cómo puede conseguirse que en una población diversa surjan grupos que se odien solamente a base de repetir consignas y falsedades, de forma que, en el futuro, se odiarán de veras y podrán incluso acabar en violencia o en guerras genocidas, como ya ha ocurrido.

De hecho, si me convencen de que los fontaneros son gentuza y me odian, empezaré a mirarles mal y dedicarles palabras de desprecio. Pronto conseguiré que me odien, haciendo verdad lo que no lo era, como una profecías autocumplida.

Estamos cada vez más desarmados. Por un lado, damos la espalda a la realidad física pensando que podemos modificarla con nuestro pensamiento. Por otro, los mundos sociales y mentales, que sí pueden conformarse, los hemos abandonado al control de malintencionados en empresas, organizaciones o gobiernos… o a nuestros impulsos y pulsiones sin saber siquiera qué los origina.

El problema de este río revuelto es que beneficia a muy pocos pescadores, entre los que es muy probable que no estés tú porque creo que ellos no suelen leer mi blog.

Toca pararse un momento y reflexionar.

Con la ciencia más básica en la mano puedo saber que no debo construir mi casa en el cauce inundable de un río o que la medicina científica puede salvar mi vida.

También toca pararse a pensar quién está generando los impulsos que sigo, creyéndome libre. Si es eso realmente lo que quiero hacer o si ese gadget, bebida o aparato lo compré por pura inducción siendo más un pelele que una persona.

Y, finalmente, repensar el relato del mundo que me llega. ¿Quién lo escribe? ¿Es modificable? Porque si me pueden inducir a odiar a otro pueblo, etnia, cultura… quizá podamos movernos en dirección contraria, incluso si el odio ya “existe”, quizá pueda ser revertido.

Si los relatos que nos mueven son falsos. Si los impulsos, inducidos. Si nuestra voluntad, ilusoria… somos esclavos.

Yo quiero conocer la leyes de la realidad y, si hay una parte que podemos elegir o moldear de mi mundo, quiero ser yo quien decida cómo debe ser. ¿Qué pastilla eliges tú?


Yo quiero esperar mi turno

3 agosto 2021

Quiero ir y ponerme en la fila, porque no sé lo que les pasa a los de antes.

Quiero solicitar lo que creo que me corresponde y aceptar el dictamen de quien conoce mejor que yo esos problemas y soluciones.

Quiero NO ser atendido antes por ser insistente ni después por ser tímido o paciente.

Quiero vivir en un sistema de derecho donde cada uno reciba según sus necesidades.

Porque si no viviremos de nuevo en clases, “los conectados”, “los pesados”, “los que dominan la burocracia”… y los demás.

Pero el mundo parece que va en otro sentido…

Y yo sigo sin aprenderlo.

Querría ser un buen vasallo… si hubiera buen señor.

¿Crees que tú estarás en una posición en ese mundo de “avispados”?


Individualismo espiritual

1 agosto 2021

Detalles, matices, precisiones… palabras que suelen significar algo pequeño y de poca repercusión, pero que no suele considerarse así por quien lo hace. Hoy seré yo quien los haga, pensando sobre todo en la repercusión.

Recordemos aquello del efecto mariposa en los sistemas caóticos: el batido de las alas de una mariposa puede provocar a la larga una tormenta en el otro extremo del mundo. Si me aceptáis la metáfora, pequeñas ideas pueden desencadenar importantes consecuencias.

Vayamos con el título. Me da la impresión de que actitudes o ideologías que conocemos bien en lo material se esconden en una versión “espiritual” para seguir con su pernicioso efecto mientras pasan desapercibidas. Un ejemplo muy claro es lo que llamo “materialismo espiritual”. Cualquier persona medianamente ética no considerará mejor a quien tenga más dinero o posesiones que otra, en cambio sí que vemos, con no poca frecuencia, como quien tiene más conocimientos, más CI o más talentos se siente superior a los demás. Y no me refiero a mejor en su disciplina, que sería una obviedad, sino en tanto que persona. Vaya, el clasismo de siempre.

Los educadores tenemos un problema grave al intentar conjugar impulsar a nuestros educandos con darles una descripción adecuada del mundo, porque esto último es a menudo descorazonador.

En mi opinión la solución pasa por servir a la verdad, ya que bonitas frases como “El tiempo pone a cada uno en su sitio”, “Si te esfuerzas lo conseguirás” se muestran como falsas a corto o medio plazo. Tirar por contrario: “Da igual lo que hagas, todo es suerte”, “Siempre ganan los mismos” “Las cosas son así”, además de ser paralizantes tampoco son del todo ciertas.

A mis alumnos, clase trabajadora, les digo: Si no tienes patrimonio, rentas, acceso a crédito, contactos o talentos muy especiales… la única baza que te queda es el esfuerzo y el trabajo. De esta forma no pongo al esfuerzo como la panacea sino como la mejor opción, en tanto que única, explicándoles que mejora sus probabilidades de éxito sin garantizarlas.

¿Triste? Quizá. ¿Verdad? Seguro. ¿Alguno trabajaría más apoyado en una mentira como el niño que se come la sopa para que no le rapte el Hombre del saco? Probablemente, pero mi compromiso es con la verdad, y ellos saben que pueden acudir a mí para oír lo que me parece más cierto. En el largo plazo, a mi entender, más educativo. Lo mismo para vosotros, queridos lectores, creo que es lo que venís a buscar aquí.

Llegados a este punto, ¿a qué me refiero con el individualismo espiritual?

Pues a la actitud de que mis emociones y mi forma de encarar los problemas son la clave para su solución.

A mí me parece estupendo que creas que eres el Neo de Matrix y que con tu pensamiento y actitud puedas parar las balas, pero ojo, lo que determina que seas Neo no es que te lo creas, es que las balas se paren. Como decía aquí, lo único que los científicos le pedimos a los milagros es que ocurran.

Hasta el momento en que seas capaz de transformar de forma efectiva la realidad con solo desearlo, tu actitud positiva ante un despido o un cáncer no los solucionará. De hecho lo que puede ponerles alguna solución o el completo remedio será una ley laboral, los tribunales, los sindicatos y el sistema sanitario. Si te fijas, algo que tienen en común todas estas cosas es su carácter sistémico y colectivo.

Los ciudadanos llevamos a cabo acciones y tenemos responsabilidades tanto individuales como colectivas. De hecho, no son conjuntos disjuntos, casi todas las acciones que tomamos tienen influencia en otros y, por lo tanto, en la comunidad.

El problema aquí surge cuando desistimos de la acción política de manera deliberada por entender que es “juego político”, “debates artificiales”, “peleas de poder”, o directamente alegando nuestra falta de interés en esos temas.. aunque justo después salgamos a andar por la acera cuyo trazado, construcción y mantenimiento dependen directamente de esa política que se desprecia. A menudo esta desafección se viste de cierta “pureza”, de estar por encima de estas cosas, en un acto de ignorancia similar al que desprecia campos completos de conocimiento dándoselas de intelectual (aquello de “es que soy de ciencias/letras”).

No hay actitud posible que ayude al tratamiento de tu cáncer… si no te lo aplican porque no hay sanidad pública y la privada no la puedes pagar. No hay actitud que te haga trabajar mejor… si no tienes trabajo en el que aplicarla. No puedes decidir cómo llevar a cabo tu tarea de manera profesional y ética si te imponen una ley que lo impida.

No puedes multiplicar panes y peces o resucitar muertos. Tú no. Al menos, por ahora. Si vieras a alguien que lo pretende sin ser capaz le tildarías de loco… pero se parece mucho a lo que hace quien niega lo político, lo común.

No hay manera posible de salir solo de todo, particularmente de lo más grave. Tú no. Yo tampoco. Juntos… quizá.

Como en el caso del esfuerzo, es lo único que está en nuestra mano intentar.

Ya incidía sobre esto en estas entrada que quizá quieras leer.

La certeza de la incertidumbre

Buenrollismo y calmantes


Con dos raspas no comen cincuenta

28 julio 2021

Digo mucho esta frase y es algo que me entristece. La necesidad de repetir lo (que debería) ser obvio es un signo de malos tiempos.

Hoy viene a cuento de una falacia que nos rodea, más aún dada la crisis sanitaria y el incremento de la desigualdad que se produce y se profundizará, como ocurre en todas las crisis.

Los que hemos tratado mucho con las matemáticas sabemos del “poder” de las premisas, los principios, lo que aceptas como cierto e indiscutible para desarrollar consecuencias a partir de ahí. De hecho, sabemos que si introduces una premisa “falsa” derivará resultados absurdos. Como el que trata de cocinar con alimentos en mal estado, por muy depurada que sea su técnica como cocinero.

En lo social creo que pasa más desapercibido y es labor principal del manipulador hacerte creer en lo inmutable de sus postulados para hacerte comulgar con las ruedas de molino de sus objetivos.

Como ciudadanos deberíamos tomarnos esos “objetivos” o conclusiones finales como una prueba de reducción al absurdo y despreciar las asunciones previas.

Por ejemplo, que en la Cañada Real hayan estado meses sin electricidad, en pleno invierno y con familias, menores, lactantes.. debería ser prueba suficiente de que las premisas o el razonamiento que llevan ahí son perversos. No podemos concluir la justicia o inevitabilidad de que un bebé pase frío, ¿no? Supongo que con tus bebés lo tienes más claro.

Vienen tiempos donde el mantra “no hay dinero” nos llevará a tragar con recortes de los derechos más fundamentales.. a la vez que convivirá con rescates a empresas de amiguetes, saqueo, despilfarro y boato.

Aceptar que tienes que atender un centro de salud con la mitad de personal o a cientos de alumnos “personalizadamente” es rendirse a ser puros gestores de la precariedad, es perder la pelea antes de empezarla, porque con dos raspas con comen cincuenta.

La batalla hay que darla antes, y está en los recursos. Es cierto que con muchos recursos puede que se dé un mal servicio, pero con pocos es seguro.

Cada paso que retrocedemos en un día cuesta años recuperarlo, pensemos y defendamos lo que no debe ser pedido, porque ya se ha conseguido, ya es ley. Debe ser, por tanto, reclamado y exigido.


Si vas a enseñar hazte estas dos preguntas

20 julio 2021

1. ¿Para qué?

2. ¿A costa de qué?

Antes de lanzarte a montar algo piensa en si las respuestas te satisfacen y, una vez finalizado, piensa si ha funcionado como pensabas.

Difícil que encuentres algo más corto y más útil.

¡A seguir disfrutando las vacaciones, profes!

P.S.: ¿Y si te haces esas mismas preguntas en otros ámbitos? Eso ya bajo tu responsabilidad.


¿Por qué escribir?

16 julio 2021

Esta es una pregunta que nos hacen mucho a los que escribimos… ya veréis por qué no he dicho a los “escritores”.

Cada uno tiene su respuesta, claro. Os comparto la mía porque creo que tiene cierto interés más allá de que sea el motivo de este escritor en particular.

Yo escribo cuando siento que sucede lo siguiente.

Algo debería decirse y…

  1. No se dice
  2. No se dice lo suficiente
  3. No se dice como creo que podría/debería decirse

Y entonces me pongo a hacerlo.

Creo que esto es interesante más allá de mi circunstancia personal porque me produce varias ventajas psicológicas.

Primero, al centrarme en decir lo que debe ser dicho, me olvido de mi ego, tanto si se crece como si anda de capa caída. Me centro en servir a la idea. No es el nuevo libro de Panadero, es un libro donde se cuenta esto tan importante que debe ser dicho. Curiosamente, sorteando así mi complejo de impostor, luego resultará erosionado al contemplar la obra hecha y ver que es buena. Así que es una manera de poder trabajar sin andar cuerdo del todo y a la vez ir mejorando un poco.

Segundo, amplía mi rango de trabajo y me permite florecer. Me explicaré. Si pienso en lo que (creo que) soy para ver qué tareas puedo acometer, mi visión es muy estrecha. En cambio, si entiendo que algo debe ser hecho y veo claro el camino, me embarco en tareas que desde mi autoevaluación no consideraría posibles. Al final del camino veremos si efectivamente teníamos razón y podía ser hecho. La riqueza de nuestra humanidad, que normalmente minusvaloramos, os llevará a muchas más sorpresas positivas que negativas.

Y aquí os lo dejo para quien le pueda servir tanto para acrecentar su obra como para florecer y descubrir todo su potencial.

Ya sabéis, pensé que debía decirlo porque… no se suele decir, o no lo suficiente, o no de esta forma.


Audiolibro La Cordura de Saberse Loco

2 julio 2021

Es una alegría enorme para mí compartir por fin con vosotros el audiolibro de este querido título.

LO TENÉIS EN ESTE ENLACE.

Muchos ya conoceréis el texto, os recuerdo que son una colección de protocolos y reflexiones para sobrellevar esos hábitos mentales que nos hacen caer una y otra vez en situaciones que nos perjudican. Yo los uso como señales en el camino para intentar perderme lo menos posible y recuperar, al menos, la única cordura accesible, la de saberse loco.

Solo son los consejos bienintencionados de un compañero de viaje, por si os sirven de provecho.

La locución va a cargo de Ana Nieto Pardeiro, con su inconfundible estilo: claro, cercano, intenso y a quien agradecemos la estupenda labor que ha llevado a cabo con tanto esmero y cariño.

Por supuesto, se agradece mucho la difusión.

Portada de La Cordura de Saberse Loco

A %d blogueros les gusta esto: