El lado oscuro de las graduaciones

4 junio 2018

Llegan los días en los que despedimos a los chavales, el día en el que los mandamos al mundo.

Como ya están los demás para poneros fotos preciosas, decir cosas lindas y llenaros el corazón de nostalgia y esperanzas… me toca a mí contaros el lado feo.

Hay unos chavales que también devolvemos al mundo, pero que no nos llenan de esperanzas, más bien de tristeza y malos augurios.

Chavales que conocemos desde hace algunos años, que hemos tratado, que hemos visto crecer, en los que hemos invertido muchas horas y esfuerzo… que no ha funcionado.

No estoy hablando del “fracaso académico”, sino del ético, un fracaso más “humano”.

Son chavales que han robado el móvil a otro chaval, simplemente porque se dio la ocasión.

Gente que cuenta que encontraron un producto en una tienda que no tenía “alarma” y que lo echaron al bolso de su madre, sin su conocimiento, para sacarlo.

Otros que, cuando les explicas lo oscuro que es tener un vídeo obtenido fraudulentamente y guardarlo durante años (el caso Cifuentes) para poder chantajear a alguien, te responden “Es lo que toca”, “Yo también lo haría”.

Personitas que abusan de aquel que perciben débil o que la ocasión pone a su merced.

Los hay que se ríen de un compañero que sabe algo menos que ellos… mientras demandan compresión y ayuda para su propio y enorme desconocimiento.

No son niños, lo siento, tienen dieciséis años y más, pueden ser el profesional que te atienda mañana en un servicio, tienen edad laboral y penal.

Hemos pasado muchas horas, y no exagero, en contarles que el mundo no tiene que ser necesariamente así, que así lo hacemos nosotros. Que las relaciones siempre son desiguales, pero hacerlas de abuso es la elección de la parte fuerte. Que la amabilidad no es debilidad, sino una opción. Que aquel que no les aplica con toda su dureza la fuerza de la norma no es alguien débil al que tomar el pelo, sino alguien que busca comprensión y no miedo. Que las personas no son un medio para sus fines, sino un fin en sí mismo.

Os confieso la terrible realidad de que hay algunos de ellos que juegan a escurrirse y a escapar de la responsabilidad de sus acciones en un entorno de adultos amables y comprensivos, para salirse con la suya.

Esos chavales también se gradúan y también van al mundo del que vinieron… que nunca abandonaron… y cuya influencia o su propia forma de ser fueron más fuertes que nuestra acción educativa.

Esas personas que piensan en la mentira como una herramienta, en el bien propio como el bien supremo, en el mal sobre otros como un mal menor, o quizá también una palanca para sus fines… esas personas también se gradúan.

Muy lamentablemente, como los hijosdeputa®de mi generación sustituyeron a los de la generación anterior, parece que van saliendo nuevos individuos que intentarán pescar en río revuelto o revolverlo más.

Me entristece mucho no haber podido ser un elemento transformador, en alguna medida, de esas personas y hacerlas quizá más felices y que fueran fuente de felicidad también para otros, pero no, los veo ir, indolentes a veces, malvados otras, egoístas siempre… y muy ignorantes.

Estos pobres sueñan con escaparse en un “sálvese quien pueda”, que es el engaño a un pueblo oprimido del que por simple aritmética sólo podrán escaparse unos pocos (si acaso) y no es fácil que sean ellos, lo más probable es que acaben siendo pequeños pillos miserables, con pequeñas vidas miserables, mientras incrementan la miseria de todos, los que somos sus compañeros de viaje.

Quizá sea mi hijo, o el de tu vecino… o quizá sea tu hijo, sí, quizá sea tu hijo.

¿No hay esperanza en la familia, en la educación, en la sociedad para transformar esto?

Quizá la esperanza es que no queramos nunca dejar de intentarlo desde todos esos frentes.

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Manual de Scratch. Especial para Profes y Principiantes.

2 abril 2018

Aquí os dejo el manual de Scratch que he preparado, explicando las funcionalidades con ejemplos, partiendo desde cero y haciendo cosas bastante sofisticadas. Creo que es muy buen trabajo tanto si lo usáis para aprender, como si se lo dejáis a vuestros alumnos, o si lo leéis para tomar ideas como formadores.

Se comparte con Licencia Creative Commons de atribución, no comercial y sin obra derivada.

Estoy muy a favor de compartir mi trabajo y de que quien no tenga recursos suficientes pueda acceder a material de calidad (una alegría y por eso se publica), por otra parte, tampoco hay nada malo que a quien le parezca pueda hacer una contribución de la cuantía que os parezca, para ayudar y compensar el trabajo que lleva… que ya os digo que no es poco.

Estaré encantado de escuchar vuestros comentarios y sugerencias, tampoco dudéis en contactar conmigo para cualquier problema que os surja.

Y muchas gracias a Teresa por su ayuda 😉

 


¿Ignorantes? ¿Malvados? Es igual, se están cargando la educación

14 marzo 2018

Da toda la impresión de que no hay nadie al volante, de que, como en Los Simpsons, cuando abres una puerta hay un montón de monos escribiendo a máquina. Si esto os suena mal, la alternativa es peor, si abro la puerta, ¿me encontraré con un grupo de personas maquinando cómo destrozar la enseñanza pública?

Exámenes extraordinarios

Aunque ya hemos hablado otras veces sigue siendo espectacular:

¿Sabéis esos exámenes que antes hacíamos en septiembre y ahora haremos en junio, con unos quince días de diferencia? Pues resulta que es ser malo malísimo limitar la nota de esos exámenes a un cinco, porque se limita el derecho del alumno.

Sí, me refiero a esos exámenes globales, recuperaciones de repescas de otras recuperaciones, en las que preguntamos lo imprescindible y rezamos a dios para que nos contesten al menos la mitad (de lo imprescindible) para poder tirar para delante con chavales que no son capaces de dar mucho más.

Y empezamos con la primera contradicción de unas cuantas que veremos.

1. “Oye, tenéis que hacer lo posible con cada chaval, según sus posibilidades para que consiga superar el curso.”

2. Eso, sí. El examen debe representar fielmente la consecución en todos los grados del curso, de forma que un siete sacado en él corresponda al siete que sacó otro chaval currando los nueves meses y haciendo mil pruebas y trabajos.

Que me cuenten cómo se hace. Si yo pongo el examen del párrafo dos, sólo pondré cinco preguntas con lo “mínimo” y como se aprueba con un cinco, obligo al chaval a que en realidad saque un “diez” sobre lo que le resulta accesible aprender, porque en conseguir lo otro fracasamos durante nueve meses. ¿Es eso ayudar? ¿A quién?

Competencias

Un poco harto de andar todo el día oyendo hablar de capacidades abstractas mientras de pisotean los contenidos.

No sé si sabéis, pero ya no hay que “enseñar contenidos” ahora andamos consiguiendo que “adquieran competencias”.

Vamos con las contradicciones:

1. Estas cosas se aprenden a través de contenidos concretos.

Yo no puedo aprender a hablar sin hacerlo a través del aprendizaje de algún lenguaje.

2. Se evalúan a través del uso de contenidos concretos.

Al final me preguntarás cómo se dice esto o aquello en ese idioma que aprendí.

Por supuesto que, desde la primera vez que alguien contó a otro como se cazaban bisontes en la oscuridad de una cueva, el que enseña no se limita a querer que el otro memorice y esas estupideces que se proponen como constantes en el pasado y frecuentes en el presente (supongo que, para algunos, no pudo existir un buen profesor antes de la creación de Youtube). El que enseña está preocupado y ocupado en que ese conocimiento genere un entendimiento más profundo.

3. La administración nos IMPONE contenidos muy concretos, específicos e irrenunciables.

Así que mucho lirili y poco lerele. Pregunten a algún profesor de segundo de bachillerato de matemáticas a los que este año les han clavado un tocho bien gordo, de con-te-ni-dos. Sí o sí.

4. Los puñeteros estándares

Para el que aún no lo sepa, han atomizado los contenidos (perdón, las competencias, o perdón… un poco de unos y otro de otras) de las asignaturas de forma que tienes que cumplir con un lista bien larga de “pequeñeces” cuya suma se supone que es el conjunto. ¿Alguien con dos dedos de frente cree que así se puede evaluar una redacción, un dibujo?

5. Curiosamente después sólo me piden que dé un número como resultado

Después de este análisis pormenorizado (y erróneo) ¿al final colapso todo esto en un 6 o un 7? ¿Con ese margen de error? ¿Ocultando la consecución o su falta en cualquiera de los estándares y competencias?

¿Por qué no sumamos los “cachitos” de cada competencia entre las asignaturas y damos notas por competencias, si es que es eso lo crucial y lo clave?

6. ¿Cuánto vale cada estándar?

¿Son todos iguales? ¿No? ¿Hay algunos irrenunciables o basta con que “apruebe” la mitad? ¿Por qué la mitad?

Terrible pregunta viene ahora que me hacía hoy un compañero:

Si después de la segunda evaluación, el alumno ha completado dos tercios de los estándares, ¿¿¿no estaría en ese mismo momento APROBADO???

Si conviertes la asignatura en ir echando vasitos a una jarra hasta que pase una línea… y lo consigue en enero o marzo, ¿por qué no puede quedarse el chaval rascándose la barriga hasta junio? ¿Cón qué derecho puedo decirle que está suspenso?

7. Dame tú la programación si eres tan listo

En este caos lógico y este lodo de estupideces no hacen más que decirnos que nuestros documentos están mal. Pues claro, ignorantes, porque vuestro sistema es lógicamente incoherente, mucho menos aplicable.

Esto nos deja SIEMPRE en defecto de forma ante cualquier queja de padres o alumnos, cosa muy conveniente.

PETICIÓN A COMPAÑEROS PROFESORES Y SINDICATOS

Queridos compañeros y representantes. Os suplico que nos plantemos y les pidamos que nos manden completa esa programación que dicen que es tan sencilla de hacer.

Esto no choca con la autonomía docente, quien quiera sigue teniendo la potestad de modificarla o escribirla desde cero, cumpliendo el marco legislativo. Este que os habla no lo haría, yo me dedicaría a eso que hacen ahora los inspectores, a buscar discrepancias con la ley y contradicciones en ese documento… que estaría lleno porque la legislación sobre esto es un desvarío, o un acto moralmente condenable.

También me gustaría verlos, acercándose a una clase a llevar a cabo alguna de esas cosas que predican. Nos íbamos a reír todos.

Finalmente

Podría seguir… pero baste por hoy.

NI PAJOLERA IDEA de lo que significa medir, de lo que significa enseñar, de lo que significa la coherencia lógica de un sistema.

Los profesores, padres, agentes políticos, los propios estudiantes durmiendo mientras el derecho a la educación de nuestros chavales se destruye y pisotea. Una vergüenza. ¿Cuándo vamos a plantarnos?

De regalo…

Hoy se ha publicado la letra del apellido para elegir los miembros de los tribunales de oposiciones. La letra. La puta letra. Otra vez.

Me reitero: Ignorantes o malvados. No queda otra.

Cada vez me importa menos si es una cosa u otra, el daño que recibe la sociedad es similar. Alguien tiene que plantarse y alguien tiene que pagar por este daño.


Convencer, argumentar, divulgar…

12 marzo 2018

Hoy conversaba con unos tuiteros habituales sobre la conveniencia o no del mensaje (generalizo y simplifico el ejemplo que teníamos) “No agredáis a mujeres, que son vuestras madres, hijas, esposas, amigas”.

Una de ellos opinaba que debería bastar con decir: No las agredas que son personas. Y tiene toda la razón… debería. Pero no basta.

¿Qué hacemos ahora?

Hay un hecho evidente (son personas) que es evidentemente insuficiente.

Al igual que es evidente que mi casa es mi casa pero tengo que cerrar la puerta.

Otro compañero me indicaba lo incorrecto y cortoplacista de convencer a alguien con argumentos falsos o falaces y que yo mismo había hablado contra eso en varias ocasiones. También le doy la razón.

La pregunta que me hago es: ¿Qué hacemos cuando lo que debería bastar no basta?

En estricta puridad incluso decir “Son personas como tú” ya no es perfecto, podrían ser personas distintas a ti en muchos aspectos y seguiría siendo moralmente condenable agredirlas o asesinarlas.

Tampoco sería “correcto” un sistema penal disuasorio, ni las multas, ni los sistemas de leyes o las fuerzas de seguridad, etc.

Varios elementos a considerar:

  1. ¿A qué público dirijo mi mensaje?

Si estoy dirigiéndome a gente capaz de agredir o asesinar a una mujer, ¿realmente es condenable apelar a una primera forma de empatía al comparar a esas mujeres con mujeres de su entorno? ¿Les veis capaces de dar otro primer paso desde donde se hallan?

      2. No es lo mismo aproximar que decir una falsedad.

“Cómete la sopa que viene el coco” es una mentira.

Estas mujeres son como tu madre o tu hija, no.

Si somos puristas, puristas… ¿a qué distancia creéis que estáis de la descripción exacta de la realidad cada vez que abrís la boca? ¿Tenéis en vuestra mente la física cuántica cuando habláis de las cosas? ¿Las sutilezas de lo que conocemos de la mente cuando habláis de vuestro YO?

Finalmente, ¿habéis enseñado alguna vez a alguien que esté muy alejado de vuestro nivel en una materia? ¿Se lo habéis explicado “bien” desde el “principio”? ¿O bien habéis usado metáforas limitadas, aproximaciones, reducciones que le llevaban “más o menos” en la dirección correcta?

Quien quiera que intente acercarse a un aula de Secundaria y explique algo “bien”, desde sus fundamentos más básicos y desde el “principio”. No olvidéis dejar premarcado el 112 (o el 911).


Hacer exámenes con los Formularios de Google. Especial profes

9 febrero 2018

Algunas pruebas necesitan de un humano para evaluarlas, como una redacción, pero otras pueden automatizarse, como comprobar que se ha puesto la palabra correcta en un hueco o sumar los puntos de un examen tipo test y así liberar trabajo para el que sí somos imprescindibles.

Aquí os dejo el tutorial, creo que está muy detallado y que cualquiera puede seguirlo, en todo caso me tenéis a vuestra disposición para cualquier aclaración.

Aprovecho para contaros que yo dispongo sólo de 15 ordenadores para 30 alumnos, pero que me da tiempo a hacerlo en dos “tandas” en una misma clase.

No es una quimera y te ahorrará mucho trabajo mecánico.

Sé que otros usan Moodle, Edmodo y otras plataformas, esta aproximación tiene la ventaja de que no depende de ningún sistema externo, basta un navegador, ni de manejar los usuarios en ninguna plataforma. Pero vaya, si estás en un entorno donde te lo hacen todo más fácil, mejor.

Estoy muy a favor de compartir mi trabajo y de que quien no tenga recursos suficientes pueda acceder a material de calidad (una alegría y por eso se publica), por otra parte, tampoco hay nada malo que a quien le parezca pueda hacer una contribución de la cuantía que os parezca, para ayudar y compensar el trabajo que lleva… que ya os digo que no es poco.


¿Para qué divulgamos?

16 noviembre 2017

Voy a aportar mi granito de arena a un debate que tenemos entre tuits y posts unos compañeros divulgadores.

Todo empieza con un tuit de un gran divulgador. Daniel Marín, del blog Eureka

A lo que responde mucha gente y hace un post el velocísimo Francis Villatoro

Francis concluye que él divulga principalmente para aprender, idea muy secundada y celebrada. Yo creo que confundimos términos. Escribiré unas ideas a ver si me explico.

Escribir vs. Publicar

  1. Una cosa es escribir y otra PUBLICAR.
  2. Cada uno escribe para lo que quiera: Para recordar, para organizar, para “sacárselo de dentro” y meterlo en un cajón…
  3. Pero publicamos para hacer público, para que sea visto por otros.

Objetivos

  1. Cuando nos preguntamos si estamos llegando al gran público, preguntémonos primero: ¿Estábamos escribiendo para el gran público? ¿Estábamos popularizando o era divulgación para “conocedores”, profesores, aficionados informados, expertos? Si no era nuestro objetivo, no hay por qué lamentarse.

Responsabilidad individual y resultado

  1. El resultado de las cosas no es consecuencia directa de lo que hago con mi parte.
  2. El resultado no es mi responsabilidad, lo que haga con mi parte sí.
  3. Si mi intención es llegar al gran público y sólo llego en parte, es un acto fallido… en parte.
  4. Puede que no sea mi responsabilidad, que mi parte estuviera hecha de una manera digna.
  5. Puedo querer buscar otra manera, sin que necesariamente estuviera mal pensado mi último intento, pero es que sólo puedo actuar sobre mi parte.

El gran público

  1. La divulgación al gran público, la popularización, busca llegar a extender la cultura a la mayor parte de gente posible, y la consideraremos más exitosa cuanta más cultura provea y a más gente llegue.
  2. La calidad de la divulgación para el gran público no sólo tiene que ver con la sofisticación de lo que se enseñe, sino con que sea rigurosa, cercana, entendible… y luego ojalá llegue a mucha gente.
  3. Así que, en popularización, por muy encomiables que sean nuestros esfuerzos y aunque la responsabilidad de un corto alcance no haya sido nuestra (visibilidad, medios, oportunidad, etc.) es PEOR cuando llegamos a menos que cuando llegamos a más, con el resto de variables constantes.

No tengamos miedo a las palabras. Pues claro que nos jode trabajar como mulas, en tiempo libre, sin remuneración, esforzarnos muchísimo, hacer más de lo que nos corresponde y que no funcione tanto como querríamos o debería. Jode y mucho y es un fracaso parcial.

El futuro.

  1. Yo no puedo decidir por el mundo, sólo por mi parte.
  2. ¿Vuelvo a intentarlo? ¿Sigo en la brecha? ¿Cada “vida” salvada vale un universo? En mis manos está hacer esa elección.
  3. Nada me asegura el éxito o fracaso, total o parcial.

Creo que el análisis de las cosas debe ser objetivo, aunque nada me impide después tomar una acción optimista, apostar por un resultado poco probable, si ese es mi deseo.

Así que, aunque cada vez creo menos en la posibilidad de comunicación real entre las personas, no deseo dejar de intentarlo. Ese es mi ámbito de decisión, y esa es mi decisión. Como decía, puedo elegir mis actos, no los resultados.

Sólo puedo terminar mandando un abrazo a Daniel, a Francis, y a todos los que conozco (y a los que me falta por conocer) que divulgando luchan por hacer una sociedad más libre y más feliz. Es una labor sagrada y es un honor compartir esta trinchera con vosotros, termine como termine cada batalla, lo que nos une es la decisión de luchar esta guerra en este bando.


Tu madre es una cabra

16 octubre 2017

¿No?

Pues la mía sí… y yo también.

Te cuento. Andamos todo el día a la gresca y parece que no nos entendemos mucho. Si lo piensas es normal, no hemos pactado los términos que usamos.

Un compañero me cita una noticia donde dice que tres de cada cuatro chavales de quince años habla inglés “fluidamente”.

En principio lo que me salen son exabruptos, pero claro, todo depende de cómo se defina “fluidamente”. Si eres suficientemente laxo, en esa categoría puede entrar casi cualquiera.

Ya vimos algo parecido cuando os hablaba de la falacia de las dos palabras, en la que se usaba un término con dos posibles significados.

Todo el problema, como decíamos, tiene que ver con una mala definición (o mucha indefinición) en los conceptos que se utilizan. A veces por descuido, a veces por mala intención.

En ciencia nos gusta andar con pies de plomo y recordarás la que liamos cuando se nos ocurrió definir con precisión lo que es un “planeta”, que dejamos fuera al pobre Plutón por un “quítame allá esos cuerpos cercanos”.

Así que, mucho ojo con: pobreza, riqueza, recuperación, salario digno, leyes del mercado, liberalismo, socialismo, nación… y otros términos gastados, sobados y maltratados a diario.

Pues ya está, ¿no?

Ah, espera que falta lo de tu madre.

Mira qué fácil, si lo defino así: Cualquier ser vivo con una proximidad genética a una cabra  mayor del 50%, será considerado cabra.

Pregunta a un biólogo cuánta “gente” entra ahí… y cuidado al cumplir años (no me pude resistir).


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