Ciencia y creencia, algunas ideas

8 enero 2015

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Sólo recordar algunos puntos.

La ciencia no se ocupa de “todo”

La ciencia se ocupa de los “hechos científicos”, aquellos que:

- Son reproducibles

- Son objetivos, independiente del observador

La ciencia no dice que sea falso lo demás, simplemente no se ocupa de ello.

No he repetido todos los experimentos, pero podría hacerlo.

Los científicos no han hecho todos los experimentos, pero podrían hacerlo, podrían seguir la “receta” y les saldría lo mismo.

En la práctica los experimentos son repetidos por varios grupos con lo que se comprueba su reproducibilidad.

Poniendo un ejemplo más cotidiano, no es lo mismo que yo acepte desde el punto de vista científico que existe Mérida, aunque nunca haya estado (pero puedo ir cuando quiera) a que tenga que aceptar que los burros cantan ópera, para lo que nadie me propone una forma de comprobarlo.

También existen científicos que engañan y mienten. Eso no es ciencia y gracias a la reproducibilidad son fácilmente detectables.

La ciencia no explica por qué, explica cómo.

La ciencia no se ocupa de por qué suceden las cosas, de si hay una razón última para nuestra existencia o para el universo, de si hay alguna razón para que exista algo en lugar de nada o si hay algún propósito último…

Quien busque o descarte esas cosas a través de la ciencia está sacando los pies del plato.

En ciencia se hace un experimento reproducible y se constatan unos hechos reproducibles. Se busca el sistema matemático y conceptual más sencillo que describa ese proceso (el cómo) y punto final. De hecho, la descripción del proceso está sujeta a cambios a la luz de nuevos experimentos o mejores descripciones. Otra cosa es el efecto que se produce, el hecho científico, que seguirá siendo el mismo, si el experimento está bien hecho.

La ciencia ha traído un progreso material espectacular

La ciencia vale para lo que vale. No, no me ha dicho si mi existencia tiene algún propósito, pero ha duplicado mi esperanza de vida.

Quien le demande o le eche en cara no haber traído también progreso “espiritual” o “humano” o como queramos llamarle, hace mal, no es su propósito.

¿Qué pasa si creo una cosa y no tengo evidencia experimental?

A veces les dicen a los creyentes: Puedes creer en lo que quieras, mientras no valga para nada.

La verdad es que no suena muy apetecible creer en algo así, al creyente le apetece creer en algo que sea “real” y que tenga efectos “reales”.

Cuando te dicen que una práctica “espiritual” actúa en el mundo, entonces puede ser percibido y medido. Me es igual que materialices oro, regeneres órganos o flotes sobre el suelo. Es medible, no es “opinable”.

Por ejemplo, los usuarios de medicinas alternativas dicen que funcionan. Eso es una afirmación bien clara, quiere decir que curan, que sanan, que reducen los tumores (medible), que eliminan infecciones (medible), que redensifican mis huesos (medible)… Aquí no hay problema, no hay conflicto con la ciencia, pero tampoco es opinable. Lo único que hay que hacer es medir, es hacer estudios y extraer las conclusiones, honestamente y teniendo en cuenta el efecto placebo. Y si funciona no hace falta que se les llame medicina alternativa, basta con medicina.

Si tus creencias y tus prácticas son puramente interiores y no tienen ningún efecto en el mundo que percibimos, la ciencia no va a considerarlo, no es objeto de su estudio.

Como conclusión

Personalmente yo quiero evidencia experimental. Si eres Neo y esto es Matrix, quiero ver cómo se paran las balas, es más, quiero que me enseñes a pararlas. Es la única manera que tengo de distinguirte a ti, Neo, de un timador, de un pirao, o de estar yo mismo volviéndome loco, oyendo voces y tal.

Digamos también que es casi imposible renunciar a la búsqueda de un sentido y un propósito. Puede ser que se trate de un “fallo” de nuestro encéfalo, un truco de la evolución, que nos hace más efectivos en el paso de nuestros genes… Puede que sea la llamada del Ser en nuestro regreso a casa… Puede… pero en todo caso…

Yo, personalmente también, ando en mi búsqueda, pero quiero evidencias en este mundo que me parece real, y, si este mundo es una ilusión, quiero superar la ilusión y controlarla. No me basta con el discurso de que esto es ilusorio, si luego estoy completamente sujeto a las leyes de la ilusión como cualquiera. Digamos que quiero una sabiduría efectiva y que funcione, quiero algo real, en la ciencia y en el espíritu.

Dedicado a Oscar


Los científicos trabajan por Amor

23 diciembre 2012

El director del Instituto donde se imparte el Bachillerato de “”””excelencia”””, al parecer, ha dicho a los chavales que aparquen el amor y se centren en el trabajo.

Si es así, ese señor aún anda muy perdido, y lo peor es que es ha erigido en guía de nuestros chavales.

De mi libro ¿Cómo le explico esto a un extraterrestre? La ciencia para todosaquí os dejo este capítulo que se titula..

LOS CIENTÍFICOS TRABAJAN POR AMOR

científicosporamor

–Pues no lo séeee, pregúntales a ellos…

–Ya lo hice, me encontré con ese amigo tuyo matemático.

–¿Ah, sí? ¿Y por qué me das entonces «la matraca»?

–Porque me parece que eres tú el único que no sabe

por qué estudió él matemáticas.

–¿¿¿¿ … ???? A ver si ahora va a ser más amigo tuyo que mío… Bueno, no me dejes con la intriga… ¿Por qué fue?

–Es sencillo… Porque las ama.

Tan sencillo y tan cierto.

Desde luego no es un resultado sorprendente, lo raro es que pensásemos que el caso de los científicos era diferente.

Los poetas aman la poesía, los historiadores la historia, los pintores y los músicos su arte… Cualquier trabajo vocacional se hace por el placer que siente uno al hacerlo. Si pensáis que es por el dinero, ¿por qué siguen en la brecha los que ya se han hecho ricos con su labor?

Pues, señores, los científicos aman lo que hacen. Les apasionan las células, se maravillan con la belleza de esa ecuación que resume cómo interaccionan las partículas en un rincón de su corazón o en el de la galaxia, disfrutan viendo cómo la máquina que acaban de construir funciona como un reloj… viven entre la pasión, el amor, la belleza… y esa es la fuerza que les mueve.

Como a todos… como a todos los que tienen la suerte, la oportunidad y el valor de dedicarse a un trabajo vocacional.

Es curioso cómo los científicos se empeñan en convencer a otros con razones «utilitaristas» que no fueron nunca las que les convencieron a ellos mismos.

No sé por qué hemos de sentir pudor ante la pasión que sentimos por la belleza de una cadena de ADN en la que están escritos los secretos de la vida… no sé por qué.

No sé por qué hay quien cree que la ciencia sólo toma sentido con sus aplicaciones. ¿Son los mismos que sólo ven sentido en la historia «para no repetirla», en la poesía como «ejercicio formal» o en el arte como «mercancía»?

Pues no, señores… Pues no. Los que eligen su vocación ven Belleza en lo que hacen y construirán las mejores sillas, contemplarán complacidos lo bien que han puesto un grifo y lo bonito que les queda, leerán con deleite su poema recién escrito o… sonreirán a las simetrías de los sólidos cristalinos.

No es difícil comprendernos si lo intentamos. Unos ven la belleza en una luna de Júpiter y otros mirando un cuadro, pero el sentimiento y la emoción es de la misma naturaleza.

Todos ellos son personas sensibles en la búsqueda de la expresión y la contemplación de la Belleza. Cada uno en el campo que le resulta más afín.

Así que, como todo el que puede… los científicos trabajan por Amor.


Por sus obras los conoceréis… el experimento decide.

18 febrero 2010

Casi siempre empiezo mis shows o mis charlas hablando del carácter práctico de la Ciencia.

Me encanta esto de que no importa quién “tan importante” dijo qué… o quien tan “poco importante” dijo lo contrario: El experimento decide.

Y, como tantas otras veces, me parece que esta actitud puede aplicarse estupendamente a múltiples aspectos de la vida cotidiana.

No sé si os lo habéis parado a pensar, pero este modo de proceder contrastando ideas, intuiciones o teorías con la experimentación es muy similar a la mejor tradición de la mística de muchas formas de espiritualidad. La mística se convierte pues en una “espiritualidad científica”, y quizá la única que pueda practicar alguien intensamente racional y ligado a la ciencia.

Volviendo a la ciencia propiamente dicha, Este sentido “práctico”, no necesariamente como “utilitarista”, sino como orientado a objetivo creo que es un gran valor en la mirada al mundo que es la ciencia.

Me resulta muy interesante considerar también que práctico y materialista no es lo mismo. Yo puedo tomar acciones muy prácticas (muy orientadas a un objetivo e incluso muy eficientes) para mostrarle mi amor a Pepita, asunto este poco materialista. (Es amor del bueno…)

Por otra parte, me parece que es una “fuente de hermandad“. Hay multitud de ocasiones en los que nos matamos a discutir aspectos de importancia menor o asuntos teóricos que nos alejan, cuando nuestros hechos o nuestra labor práctica son similares…. a veces indistinguibles. Somos aliados ciegos.

Veamos un ejemplo. Respecto a las creencias sobre la muerte, nos encontramos con gente que cree que ahí acaba todo, otros creen que esta vida en la Tierra es única, siguiéndola después otra completamente diferente, y los hay que creen en la reencarnación (como si la vida aquí fuera una sucesión de cursos).

Sin entrar a valorar cada una. Las personas más lúcidas que integran los tres grupos tienen formas de proceder muy similares:  Centran su acción y focalizan su mente en el momento presente.

Aunque desde las tres posturas se puede elaborar un discurso que te lleve a la inacción o al egoísmo (tanto por aprovechar lo único que hay, como porque hay tiempo para “compensar”), insisto en que vemos a la “mejor gente” de cada tradición remangándose y poniéndose manos a la obra para construir un mundo mejor aquí y ahora, en multitud de ocasiones codo con codo.

Así pues, independientemente de nuestro discurso interior, de los detalles de nuestras ideas o creencias, es fácil encontrar una “hermandad práctica” entre la gente de bien, en la que es el “experimento” el que decide: “Obras son amores…” o esta otra “Por sus obras los conoceréis”.

A este respecto escribí hace tiempo un texto que quizá os guste. Se llama El Encuentro“, lo tenéis en español y en inglés. Me encantaría que, si os gusta, lo pusierais en circulación, porque creo sinceramente que es muy necesario que la buena gente se una de una vez por todas y tome las riendas de este planeta, en vez de tolerar que desde otros intereses se usen las distintas formas de poder para producir y aumentar el sufrimiento.

Imagen: Faraday en su laboratorio (wikipedia)


El “cómo” y el “por qué”

3 febrero 2009

Hoy les explicaba a mis alumnos que hace tiempo alguien descubrió que la electricidad y el magnetismo estaban relacionados, que un imán y circuito tenían mucho que ver.

Tanto que ver tienen que hoy sabemos que son caras de una misma moneda, que comparten una realidad subyacente que llamamos electromagnetismo y que, por no ir más lejos, es la base de la tecnología que usamos.

Y entonces me pregunta una alumna que por qué esto es así… por qué…

A ellos se lo conté lo mejor que pude, aquí lo volveré a hacer… y el que quiera más tela, que se lea El Mundo de Max, últimos capítulos.

La ciencia no explica PORQUÉS… explica CÓMOS

En los libros de ciencia encontraréis que las cargas de distinto signo se atraen y las del mismo se repelen, que las masas se atraen, que la velocidad de la luz en el vacío es aproximadamente 300.000 km/s…

Pero, por qué ocurre así y no de otra manera, por qué la velocidad de la luz no es más baja o más alta, por qué las masas no se repelen, o se atraen con más fuerza… de eso, nada de nada.

La ciencia hace una descripción lo más detallada y simplificada posible de las cosas que experimentalmente se comprueba que suceden, en la esperanza que vuelvan a repetirse de igual forma en el futuro.

La razón última (si es que hay tal cosa) de la existencia del mundo o del valor de las constantes universales no la encontraréis allí. De eso se ocupan con mayor o menor fortuna las distintas corrientes filosóficas y religiosas.

Por esto  lo más interesante es picotear aquí y allá, porque necesitamos la ciencia, la filosofía, la espiritualidad, el arte… para poder hacernos una idea aunque sea aproximada de los millones de facetas de esta joya que es el mundo en que vivimos… snif, perdonad… me he emocionao’

La ciencia es fantástica, entre otras muchas cosas ha conseguido que podamos vivir muchos más años, pero no hay que endiosarla, tiene su ámbito de aplicación, su método, sus limitaciones. Por conocerla mejor, no la amamos menos… snif, perdón de nuevo, tengo que cortar…


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