Exámenes tipo test y estadística

18 noviembre 2009

Quizá a algunos os parezca evidente esto que os voy a contar, pero con frecuencia caemos en el error de pensar que evidente es eso que nosotros sabemos bien… Como a mí me toca contar esto muchas veces a mis alumnos, compañeros o amigos, pues ahí va de una vez por todas.

Antes que nada la eterna cuestión…

¿Por qué hay que restar por las preguntas incorrectas?

Aunque fastidie, es lo justo.

Imagina que respondes a un examen tipo test en sanscrito castizo.

La nota que te mereces es un cero

Pero si hubiera cuatro opciones, acertarías por azar una de cada cuatro (en promedio)

Así que tu nota esperada es de un 2,5  (un 25%)… inaceptable.

Por lo tanto, las tres preguntas que fallas de cada cuatro deben restarte el punto que te han dado por la que has acertado. Así que cada pregunta incorrecta debe restar 1/3

En general se debe restar 1/(n-1) siendo n el número de opciones de las preguntas.

Los que restan menos están puntuando por encima de lo justo a sus alumnos. Los que restan más están penalizando en exceso. Cada quien que haga lo que quiera… pero que no diga que es justo.

Vamos a por el examen!

¿Qué es lo primero que hay que hacer?

Poner el nombre…

Parece una tontería, pero puedes suspender un examen por no poner el nombre, así que aprovecho para decir que eso es lo primero… ni leer las preguntas con atención ni leches… poner el nombre!!

¿Cómo se contesta un tipo test?

Está claro que lo que hay que hacer es estudiar y todo eso… pero una vez que ya estás sentado, eso ya no tiene remedio. Así que hay que extraer la máxima puntuación posible de tus conocimientos.

1.a Contestar preguntas de las que estés seguro

Vas leyendo y contestando las preguntas de las que estés seguro.

Seguro significa seguro…

Si contestas 20 preguntas de las que estás seguro y luego tienes mal 7… tienes que revisar tu concepto de «seguro». Si estás seguro, no deberías fallar más de una o dos de todas esas.

1.b Marcar preguntas dudosas (de 2)

Según vas contestando a las preguntas «seguras» debes ir marcando aquellas en las que dudes sólo entre dos opciones.

2. Calcular nota sólo con las seguras

Ahora calculas la nota que obtendrías sólo con las seguras.

3. Añadir preguntas dudosas

Si contestamos preguntas dudosas (de 2) será estadísticamente favorable, porque acertarás una y fallarás otra por lo que de cada dos respuestas sacas 2/3 de punto.

El problema puede ser que tengamos mala suerte y palmemos muchas. Por eso no vamos a contestar todas las dudosas.

Un ejemplo muy sencillo.

Diez preguntas

Seis seguras

Cuatro dudosas (de 2)

Si contesto las diez y fallo todas las dudosas, me sale un 4,7 de nota.

Así que contestaré sólo 3 de esas dudosas y mi nota oscilará entre un 9 y un 5.

Lo más probable es que saque más de un 6 que era lo que tendría sólo con las seguras.

Así que me interesa… estadísticamente.

Esto quiere decir que si el examen tiene muchas preguntas esta estrategia funcionará mejor y que si repites esta estrategia en muchos exámenes, en la mayoría de ellos obtendrás más nota que la obtendrías sólo con las seguras.

Resumiendo.

Primero contesto las seguras y marco las dudosas.

Segundo, añado preguntas dudosas, pero sólo tantas como me pueda permitir sin que la nota mínima caiga debajo de la que me interese (aprobado, notable, según las aspiraciones de cada cuál).

Esto es una sencilla aplicación de la estadística y el sentido común (el pensamiento científico!!) a la vida cotidiana… Sacad provecho de ello!

Foto: Wikipedia

Anuncio publicitario

A %d blogueros les gusta esto: