¿Cómo gestionar los emails?

9 diciembre 2010

Voy a contaros una política para gestionar nuestros emails que me parece eficiente.

Lo primero sería no usar los emails que proporciona tu ISP (tu proveedor de servicios de Internet), así no tendrás que mandar mil correos de aviso a tus contactos cada vez que te cambies de proveedor.

Y lo siguiente sería tener dos, o mejor tres, cuentas de correo.

1. Personal

Nos hacemos una cuenta en yahoo, hotmail, gmail… la que más os guste.

Ponemos con claridad nuestro nombre o nuestro apodo para que la familia y amigos la recuerden con facilidad. Por ejemplo: pepe.garcía@hotmail, o juanchispi@yahoo.com

2. Profesional

Esta la haces en el dominio de tu empresa, o si vas por tu cuenta en un servidor gratuito. De nuevo es importante que tu nombre quede claro, para que sea fácil de recordar por tus clientes o proveedores. Aquí lo del chispi, mejor lo dejamos.

3. Una de mentira…

Como en muchos sitios nos piden cuenta de correo activa para registrarnos en páginas web, chatear y similares, (o si os queréis quitar de encima a un moscón…) nos hacemos una cuenta con la idea de usarla sólo para eso. Aquí es importante que no se reconozca tu nombre, ponéis ojazos2233@yahoo.com y listo. Con que entréis de vez en cuando a borrar el spam que os llegue será suficiente para que no os la cierren.

Así minimizamos el spam en las cuentas principales, separamos trabajo de personal, no tenemos que tocar lo personal si cambiamos de curro, no tenemos que cambiar las cuentas si cambiamos de ISP… Creo que todo son ventajas.

Espero que os sirva.

Fuente de la imagen: wikipedia


Cosas que intranquilizan…

10 marzo 2010

Yo no diría que estoy paranoico… aunque, ¿qué paranoico lo diría?

Pero es que…

Un alumno mío (le mandamos un saludo desde aquí) me ha dicho que si pongo en una casilla del Calc de OpenOffice =game(“StarWars”) me sale un minijuego, tipo space invaders… y es verdad.

Código oculto…  vaya, vaya

También vi algo parecido en un Excel de hace unos años, allí era como un Doom.

No hacen nada malo que yo sepa pero, ¿tengo algún control sobre ese código oculto?

Y ahora, estoy escribiendo un correo en gmail y cuando le doy a enviar, me sale esta ventana

Ya había oído que Google cotilleaba el interior de los correos con la intención (supuestamente) de dar servicio al usuario, cotejar citas en agendas y cosas así, y que es una cosa automática, pero la verdad es que no me hace gracia.

Me dan ganas de decir eso de “pues aquí pone que esta óptica es una …”

Para los que son sepan de lo que hablo, más clásico que Sófocles, el sketch de la óptica de Faemino y Cansado


No salpiques…

5 agosto 2009

Parece muy veraniega esta entrada… pero no os va a quitar el calor.

Muchas veces hemos repetido la idea: Eso que a tus ojos aparece como un conjunto de cosas, es en realidad un sistema y sus partes tienen complejas relaciones. De manera que si no lo consideras como un todo, cometes un error.

La crisis mundial, pero más aún el sistema económico mundial, es un ejemplo claro de no considerar al mundo un sistema y preocuparnos sólo de una parte.

En multitud de ocasiones vemos cómo sólo se tiene en cuenta la mejora para una parte del sistema, o a una persona solucionando su problema sin pensar en las repercusiones que podrá tener sobre el resto… y finalmente, de vuelta, sobre él.

Aquí tenéis este video que encontré en una página que me recomendó Alberto, ya ex-alumno mío. Algunos de sus contenidos deben ser supervisados por adultos (al final son chistes verdes o un poco brutos… pero hay que avisar)

Primer acierto, olvidar que los vapores son inflamables…

Segundo acierto, “Me quemo… pues lo echo pa’llá, y los demás que arreen”

¿Aprenderemos algún día?


Incendios, seguridad y probabilidad

6 junio 2009

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¿Es un extintor un gasto innecesario? No has tenido que usarlo nunca, ¿verdad?

¿Es un casco de moto perder dinero en tonto? Has viajado muchas veces y aún no te has caído.

Como ya os habré contado, trabajo de profesor de secundaria, y hay un concepto que me cuesta transmitir a mis alumnos. Creo que es una cuestión principalmente de la edad, pero también me sorprende que, a veces, los adultos no lo tengan tampoco muy claro. Me refiero al término “peligroso”.

En la práctica nadie mete el dedo en el fuego, porque te quemas. Si pones un dedo bajo una llama y esperas un momento te quemarás, y esto ocurrirá el 100% de las veces. Así que aprendemos rápido la lección y no lo hacemos.

El problema viene cuando determinada actividad no conduce necesariamente a un mal desenlace. Cuando la actividad es solamente “arriesgada“.

Tenemos numerosos ejemplos: Conducir sin casco o sin cinturón de seguridad (según vehículo), consumir tóxicos (drogas, alcohol, tabaco)…

Parece que la gente piensa algo como: “Bueno, hay dos posibilidades. Puede que salga bien o mal. Dos posibilidades, entonces un cincuenta por ciento cada una. Centraré mis expectativas en que salga todo bien (hay que ser positivo) y… a por todas!”

En fin, ¿qué os puedo decir?

Pues algo puedo decir, dos cosas.

1. Dos resultados posibles no implica que sean equiprobables (misma probabilidad)

Seguro que lo han experimentado con la lotería: puede que te toque y puede que no, pero lo cierto es que no te toca. De hecho, lo más probable es que no te toque.

No me parece mal que sigas echando, y bien divertido es cambiarse lotería con la familia en Navidad, pero el error viene cuando planeo mi vida confiando en unas probabilidades mínimas.

Voviendo a la lotería. Uno echa en Navidad, de acuerdo, pero esperas a ver si te toca para sincerarte con tu jefe y decirle todas esas cosas lindas que piensas de su familia, ¿verdad que sí?

Y, segundo…

2. No apuestes lo que no puedes permitirte perder.

Sólo con el punto primero, alguien podría decirme: “No llevaré casco en mi moto porque la probabilidad de tener un accidente es mucho menor que la de tenerlo, así que me organizo teniendo en cuenta los sucesos más probables.”

El error aquí es apostar lo que no podemos permitirnos perder: la salud o incluso la vida.

Este es el caso de la mayoría de los sistemas de seguridad.

No los necesitamos casi nunca, pero el día que los necesitamos… los necesitamos mucho.

Por eso no es un desperdicio de dinero instalar o mantener un sistema anti-incendios, alarmas, seguros, respetar normas de seguridad, etc, etc. No nos podemos permitir que el azar haga que se dé un suceso poco probable y que eso nos cueste nuestra salud, nuestras vidas o las de algún ser querido.

Para terminar, la sabiduría se encuentra con frecuencia en el camino del medio (una enseñanza budista), así que entre la visión del temerario (que no tiene nada en cuenta) y la del paranoico (que se ve paralizado buscando la ilusión de la seguridad completa) está la posición intermedia del que minimiza los riesgos pero vive en el mundo.


Adios al termómetro de mercurio

2 abril 2009

Supongo que esta entrada parecerá una de esas de: “…cuando el cine costaba una peseta”, pero es que con los años algunas de nuestras aventuras ya son parte de la historia.

Hace unos años, todos los termómetros que había en las casas eran de mercurio (hoy sigue habiendo muchos aún en casas y centros sanitarios).

Para “bajar” el mercurio (lo que era básicamente “borrar” la medida anterior) nuestras madres y padres daban violentas sacudidas al cacharro… sacudidas que en ocasiones se encontraban con algún mueble y… crash!

Y ahí nos veías a toda la familia persiguiendo escurridizas gotitas plateadas por todo el suelo. Juntándolas, separándolas, manteniéndolas en la palma sintiendo su enorme peso, divertidos con ese “líquido que no moja”.

Con los años entre tantas cosas hemos aprendido que el mercurio es extremadamente tóxico, por supuesto a la ingestión de la más mínima cantidad, pero también al contacto con la piel o incluso a la inhalación de sus vapores. No voy a entrar a detallar efectos, pero son tan bonitos como quedarte pa’llá o morirte.

No voy a poneros vídeos de todos los inconscientes que andan manipulando mercurio por youtube, el que quiera que los busque.

Pero sí este buenísimo en el que podéis ver los vapores del mercurio, para ver lo que te tragas cuando haces el ganso.

Este es muy bonito de una fuente de mercurio, diseñada por Alexander Calder, que hay en la Fundación Joan Miró de Barcelona.

En Almadén, donde desde antiguo se ha estado extrayendo mercurio, también tienen una fuente y montones de información. Os dejo un enlace a un blog donde un paisano cuenta su visita al lugar. (La foto de la fuente no da demasiado detalle y está bastante avanzada en el post. Impagable la foto del conejito y la máquina de escribir del principio)

http://mis-ac-aventuras.blogspot.com/2009/02/aniversario-en-las-minas-de-almaden.html

Por fin, un video explicando la noticia que mencionábamos en el título. Ya no se venderán más termómetros de mercurio, aunque aún no queda prohibido su uso.

http://www.eitb.com/videos/video.php?id=121269&lang=es

EXPERIMENTO ALTERNATIVO Y… ECOLÓGICO

Para el que se quede con las ganas de jugar con líquidos que no mojan hay una variante muy sencillita, ecológica, y nada tóxica. Si tenéis un tiesto con un geranio o cualquier otra planta con esas hojas que tienen como una pelusilla cubriéndolas, probad a depositar una gota de agua en la hoja. ¡El efecto es el mismo! La hoja no se “moja” y podéis jugar con la gota, rompiéndola y volviéndola a juntar y moviéndola de aquí para allá. ¡A divertirse!


Cuando la sartén arde…

1 febrero 2009

A todos nos ha pasado alguna vez. ¿Por qué ocurre esto?

El aceite es una sustancia que arde si las condiciones son adecuadas: suficiente temperatura y pequeñas gotas.

Si os fijáis el aceite suele prenderse cuando “salta”, cuando está salpicando, y lo que se empieza a prender son las gotas que saltan y quedan por encima del fuego a los lados de la sartén.

Una vez que ya se lía parda, el propio fuego va vaporizando el aceite para que siga ardiendo, como ocurre con la cera de las velas encendidas.

  • ¿Cómo se apaga?

Este fuego es una reacción química entre el aceite y el oxígeno. Si retiramos el oxígeno la reacción se para.

  • Primero apaga el fogón.
  • Pon una tapa. Sirve perfectamente un paño mojado

Para demostraciones y tal a veces se hace incluso con una hoja de periódico mojada, pero en casos reales no te líes, un paño húmedo.

  • ¿Cómo no se hace?

Con agua.

JAMÁS ECHES AGUA SOBRE UN FUEGO DE ACEITE

El aceite está tan caliente que el agua que eches se vaporizará inmediatamente arrastrando gotitas de aceite que prenderán inmediatamente, generando una llama gigantesca que puede hacer arder toda tu cocina.

Hay muchos videos en la red, pero este es particularmente bueno. Primero vemos cómo se hace, luego cómo no se hace… y sorpresita final.

Está en pitinglis, pero las acciones son tan claras que sólo hace falta que os traduzca un par de cositas frases. Después de poner el paño mojado hay que esperar hasta que todo se enfríe (como 30 minutos, si lo levantas antes puede volver a inflamarse), no hay que tratar de mover la sartén, y al final dice “los efectos pueden ser devastadores”.


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