Comunicadores, ¿a quién estáis hablando?

17 mayo 2015

Faust-F2

Preparemos nuestra charla, artículo, intervención…

  1. ¿Cuál es la idea que queremos transmitir?
  2. ¿A quién queremos contársela?

¿Ya está escrita? ¿Qué tal ha quedado?

¿Nos hemos puesto guays y sólo podrán entendernos quienes ya conocen la idea?

¿O no ha sido tan grave y simplemente alternamos párrafos donde explicamos cosas básicas con párrafos sólo al alcance de expertos?

¿Quién abandonará antes, el experto por aburrimiento o el lego por no comprender nada?

Decídete.

  1. Si es un artículo técnico, para profesionales, no expliques asuntos básicos.
  2. Si tu audiencia no es experta, explica las cosas para su nivel: Expertos en campos afines, público general, niños… piensa qué es lo que cada grupo sabe y lo que ignora.

Un camino sencillo es hacer artículos autocontenidos, que se entienden por cualquier público sin necesidad de acudir a ningún tecnicismo, o donde se explican los necesarios para comprender lo que queremos contar.

Puede que no te lo parezca, pero son tecnicismos: “un poco de sal”, “una dosis de medicación razonable”, “dinero suficiente para empezar un negocio”. Quien no pertenezca a cada uno de esos entornos no sabe ni aproximadamente de cuánto estamos hablando.

Da órdenes de magnitud, aproximaciones. Por ejemplo: Una cucharada sopera de sal, dos pastillas, diez mil euros… son cosas que entiende cualquiera.

En otras ocasiones es tan sencillo como… no explicar nada, porque la audiencia ya está comprendiendo del “tecnicismo” lo suficiente para seguir adelante. Por ejemplo: Si digo que en el plátano hay un isótopo del potasio que emite bajas dosis de radiación. Cualquier audiencia entiende “una variedad del potasio que echa rayos chungos, pero pocos”, por lo tanto está en condiciones de escuchar justo después que “no es peligroso”. No me extenderé en explicar qué es un isótopo, qué tipo de radiación es la que emite, etc. Si esto os incomoda porque hay gente que quiera saber un poco más, no hay problema tampoco, ponéis unas referencias o un enlace a Wikipedia para cada término y listo.

Hasta aquí la teoría, ahora los deberes.

Mirad artículos y ved si son coherentes, si las personas a las que va dirigido son las mismas que lo pueden entender. Para los más valientes… mirad vuestros propios artículos.

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Pero cuéntalo bien…

26 enero 2015

Si tienes poco tiempo, cuenta menos cosas, pero cuéntalas bien.

Si tu contenido es muy complejo, profundiza menos, pero cuéntalo bien.

 

Si vas a contar algo, cuéntalo bien. Ya.

 

Caminante no hay cansino,

se hace cansino al cansar.

Al cansar se hace cansino

y al volver la vista atrás

verás huir a la audiencia

que no volverás a cansar.

 

Que Dios y Antonio Machado me perdonen… y un poquito Serrat.

 


Consejos para presentaciones

29 noviembre 2014

En mis clases de informática le dedicamos un gran esfuerzo a cómo hacer bien una presentación y a comunicar, en general, ya que nos pasamos la vida comunicando.

Aquí os pongo las conclusiones que mis propios alumnos sacaron… después de mis sabios consejos, claro.

Aquí os dejo una de mis charlas para que veáis que soy tan bueno como digo…

Si estás muy interesado en este tema, y deberías estarlo, no dejes de ver los vídeos y el blog de Gonzalo Álvarez: El arte de presentar, también puedes encontrarlo por twitter @ArtePresentar. O las populares charlas TED

¿Cuál es la idea de tu presentación?

¿Qué quieres contarles? Dímelo en una frase. Y es una manera estupenda de finalizar la presentación, diciéndola o poniéndola en la última diapositiva.

EL motivo de la presentación es contar una idea, no que se vea lo guay que eres.

Una idea por presentación no creas que es poco ambicioso.

La gente pensará que eres guay si realmente lo que cuentas es bueno y está bien contado. Vende tu producto y te comprarán a ti.

Deja claro, cómo afecta tu tema a la audiencia

¿Por qué es importante para MÍ esto? Se pregunta tu audiencia. Responde a esa pregunta.

Pon ejemplos de lo que se dice relacionados con el público

A la gente, en general, le interesa lo que le afecta directamente, y no mucho más allá.

Apela a las emociones, más que a la razón. No hagas presentaciones descriptivas

Las presentaciones descriptivas son las más frecuentes. Suponen que somos seres racionales y respondemos a razones, pero no es así. Piensa en las decisiones de tu vida y verás que nos movemos por emociones.

Cuéntame qué es lo que te emociona de tu tema y puede que me emocione a mí.

Conoce tus diapositivas y lo que vas a decir

Si ni siquiera tú sabes lo que vas a contar, ¿por qué crees que le interesará al público?

Usa una diapositiva para cada idea o concepto.

Si quieres contar más ideas… más diapositivas. Son gratis.

Deja preguntas e intervenciones del público para el final

Si tu presentación es un viaje emocional, una interrupción cortará el flujo.

Sugiere en lugar de enunciar

Si sugieres, la idea crece en la mente del oyente y la asume como suya.

Si impones una idea, produces un recelo inicial.

Sé muy claro, pero no obvio

Con un ejemplo me entenderás mejor, ropa íntima sexy puede resultar más interesante que un desnudo completo.

“Demuestra” tus tesis inmediatamente después de exponerlas

Demostrar en una presentación es más bien “ilustrar”. Digo que tal jugador es un buen portero y pongo un vídeo de una gran parada. Realmente no es una demostración científica, pero el público lo tomará como cierto.

Pon la prueba inmediatamente a la exposición de la tesis, así te irán siguiendo y no habrá espacio para la duda.

“Ceba” lo que vas a contar, y no cebes lo que no vayas a contar.

Si dices: “En esta ciudad hay un jardín muy bonito” Te van a preguntar cómo se llama y dónde está. Les dejarás insatisfechos por no saber algo que hasta hace un momento no sabían ni de su existencia.

En cambio, ceba lo que quieras contar y cuando se lo cuentes producirás satisfacción.

Jamón-pan-jamón. Empieza y acaba con algo “fuerte”.

Empieza con algo interesante para captar mi atención.

Termina con algo interesante y me dejarás un buen recuerdo.

Si algo es importante acentúalo, si es superfluo elimínalo.

No es sencillo transmitir una idea, menos entre ruido, cuanto más claro y limpio sea tu mensaje más fácil es que llegue a tu audiencia. Este consejo es aplicable desde al diseño de tus diapositivas, su discurso, tu forma de vestir…

Explica los tecnicismos y no dar por supuestos conocimientos avanzados del público

Explica los términos técnicos. Si supieran lo mismo que tú no vendrían a oírte.

Recuérdalos de cuando en cuando y no los pongas todos juntos nada más definirlos, perderás a tu audiencia.

Sé puntual. Respeta a tu audiencia.

Han venido a la hora, sé cortés con ellos no con los que llegan tarde.

Después tienen cosas que hacer.

Respeta al ponente siguiente.

La única manera de ajustarse al tiempo es recortar contenido

Hablar a toda pastilla y pasar las diapositivas a la velocidad de la luz no hace una buena presentación

Si tenías una presentación ya hecha de una hora, no trates de hacerla en 20 minutos.

Show must go on

Shit happens. Los problemas sucederán, No te paralices ni eches las culpas a otros. Céntrate en buscar una solución y en seguir adelante. El público lo entenderá y lo valorará.

Esto no incluye errores de diseño, falta de ensayo, falta de preparación… eso se verá como lo que es: poca profesionalidad.

Usa imágenes de buena calidad

¿No hay una imagen del mismo tema de buena calidad en toda la red? No lo creerán, pensarán que eres perezoso o incapaz.

Imágenes únicas (personales o históricas) son interesantes aunque su calidad no sea óptima

Usa vídeos cortos y de buena calidad

No me pongas un vídeo de tres minutos y te vayas al baño.

¿En toda la red no hay un vídeo de lo mismo de buena calidad? No lo creerán, pensarán que eres perezoso o incapaz.

Vídeos únicas (personales o históricas) son interesantes aunque su calidad no sea óptima

Mejor en pequeñas dosis que un vídeo largo al final.

Pon imágenes y vídeos a pantalla completa

Si quieres que vean la imagen muéstrala.

Si quieres poner varias, pon varias diapositivas

No deformes las imágenes ni los vídeos

Recolócalas o piensa de nuevo cómo ponerlas, o descártalas… pero no las deformes. Es evidente y feo.

No pongas mucho texto

Generas dos centros de atención, tú y el texto. O leen o te escuchan… y leerán.

Y si vas a decir lo mismo que pone, ¿para qué lo pones? Mejor ilústralo con una imagen.

Basta con algún título, idea, palabra clave o cita.

No hables a la vez que un sonido

Hay dos focos de atención, el sonido y tú. O apagas el sonido o te callas.

Muévete, gesticula

Eso mejorará tu transmisión, no eres un robot.

No des la espalda al público

¿Crees que queda bien una persona de espaldas leyendo una diapositiva?

Habla a una buena velocidad, ni muy rápido ni muy lento

No se trata de a qué velocidad eres capaz de transmitir, sino a qué velocidad el público es capaz de asimilar algo nuevo. No corras.

Tampoco les duermas…

Modula la voz, haz inflexiones… no seas monocorde

Nuestro cerebro está preparado sobre todo para detectar diferencias y cambios. Si todo es igual, nos dormiremos.

Cuidado con el inglés

Evita decir lo que no seas capaz de decir. Señalas y dices: “Este es el título de la película

Si es necesario decirlo, prepárate para hacerlo aceptablemente

Asegúrate de no decir falsedades o incorrecciones.

Asegúrate que los datos que das son correctos. Si pierdes credibilidad, la pierdes del todo.

Aporta objetos o vestuario relacionados con el tema

Si traes objetos físicos o vestuario relacionado con tu tema resulta muy divertido y refrescante, por sencillos que te parezcan.

Ensaya, ensaya y… ensaya.

Te ayudará a ajustar el tiempo

Detectarás incoherencias y errores

Todos mejoramos con la práctica

Asegúrate de los requerimientos técnicos del sitio al que vas

Piensa si necesitas proyector, portátil, micrófono, si necesitas que el micrófono sea inalámbrico y “manos libres”, una mesa, de qué tamaño… No supongas que tienen lo que tú necesitas

El software y la versión, si tienen acceso a Internet… de nuevo, no supongas.

No pases mucho tiempo en una diapositiva

Si vas a tratar un punto durante algún tiempo, ilústralo con varias diapositivas (son gratis).

Usa un tipo de letra que se lea con facilidad y contraste bien con el fondo.

Es una letra preciosa pero, ¿qué pone? Eso es lo que se pregunta tu audiencia mientras tú sigues hablando. Ya no te escuchan.

Usa un fondo “discreto”

Si es fondo es muy llamativo, se convierte en un foco de atención y pasa al primer plano, mientras que lo que querías contar se pierde.

Personaliza plantillas, tipos de letra… no uses opciones por defecto

Personalizar denota interés en el trabajo y esfuerzo… y viceversa. Elige qué imagen quieres dar

No contestes agrediendo/ofendiendo al público

¿Eso es lo que queremos hacer a quien muestra interés y una actitud activa hacia lo que queríamos contar?

Tu objetivo, ¿era transmitir una idea o quedar como un listillo?

Pon nombre y un contacto (twitter, email, web…)

Al principio y al final de tu presentación.

¿Te ligas a un bombón y no le das el teléfono? Brillante…

También al final, que es cuando ya les has convencido de tu idea.

Querido lector

Si has llegado hasta aquí y no ves algo que te parezca importante, te agradeceríamos mucho que nos lo dijeras en los comentarios y lo añadiremos.


Alguien que sabe habla delante de mí, estupendo!!

10 julio 2011

Hace unos años un profesor se subía a una tarima y no paraba de hablar durante toda la clase.

Por supuesto el paradigma se puso en discusión y se introdujo el aprendizaje colaborativo, el aprendizaje por descubrimiento, las TIC’s, etc.

Pero como siempre en estos cambios se nos fue un poco la mano… hoy parece que dar una clase hablando mientras los alumnos escuchan es una barbaridad.

Leí en un blog, hace meses, que si recordamos a los profes que más nos marcaron, es posible que la mayoría de los conocimientos concretos que nos enseñaron, en este momento no nos sirvan para nada, normalmente porque los hemos superado con creces. El autor concluía que la mayor aportación que hicieron a nuestra educación fue la pasión que transmitían por su ciencia. Estoy completamente de acuerdo. (Lamentablemente no recuerdo el blog, si alguien lo sabe por favor que lo comente)

A mí personalmente me encanta que alguien que sabe y que lo sabe contar se ponga a hablar y quedarme escuchando. Si alguien me permite viajar en el tiempo y me pongo delante de Sócrates, te aseguro que no querré sentarme por grupos y llegar a nuestras propias conclusiones, o leer su web y mandarle por email mis dudas… quiero escuchar, absorber su pasión, dejarme llevar por su discurso, la modulación de su voz…

File:Greuter Socrates.jpg

Fuente: wikipedia

Quizá lo que pasa es que no son numerosos los que además de saber lo saben contar con esa “magia” que casi raya en lo artístico. Pero, compañeros, cuando se unen ambas cosas… lo mejor es callar y flotar.

Hemos disfrutado con Carl Sagan, con Richard Attemborough, con esa gente que transmitía con su pasión la magia de la Ciencia.

Supongo que muchos pensaréis que no es así, pero dejadme que os recuerde lo mucho que disfrutáis de las charlas TED, incluso cuando (oh paradoja!) se nos incita a no dar clases magistrales desde lo que sin duda constituye una magnífica clase magistral. De hecho si te convencen será por la pasión que ha transmitido en una clase magistral… es gracioso, no?

Y, como nota personal (disculpadme la inmodestia), cuando me sale una clase “bordada” con sus bromas, sus sorpresas, sus demostraciones, sus explicaciones… o bien, cuando voy a hacer mis shows aquí y allá, la respuesta es excelente: la comprensión, la memoria… Mis alumnos recuerdan algunas de esas clases como si fueran monólogos y, en ocasiones, hermanos de antiguos alumnos venían pidiendo “sketches” concretos 😮

Concluyendo, no pido la vuelta al paradigma anterior, ni reniego de las TIC’s (como profesor de tecnología es probable que las use bastante más que la media), pero la clase magistral también es una herramienta muy valiosa que puede tener un gran resultado educativo en muy variadas audiencias.

Y termino con un par de enlaces en ese sentido

El blog El arte de presentar donde podéis encontrar muchas herramientas para mejorar en ese sentido.

Las 20 charlas TED más visitadas que hoy comentaban en Microsiervos, que os darán unos buenos ejemplos prácticos de clases magistrales, magistrales.


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