Tu hijo no es tuyo

19 marzo 2017

Viene de ti, pero no es tuyo.

No es tuyo como tu mesa o tu silla.

Tu hijo es un ciudadano de derecho.

Por eso no puedes inflarle a tortas, dejar de escolarizarlo, haberlo parido “pal campo”, o no tenerlo en condiciones sanitarias adecuadas. Porque tiene derechos más allá de cuál sea tu opinión o tus creencias sobre ellos. Es un ciudadano y el Estado tiene la obligación de protegerle. De ti, si se da el caso.

Ya supongo que no eres tan primitivo, pero quizá sí creas que tienes el derecho de educar a tu hijo según te parezca y no, no lo tienes.

Esa libertad que crees tener, ese derecho que crees tener… no existe. Te estás liando con el derecho a la educación que sí que tiene tu hijo.

¿Quiere decir que no puedo hacer a mi hijo el carnet del Atleti?

Por supuesto que sí, porque el derecho a la educación de los hijos tiene unos límites bastante amplios, pero en cambio no tienes derecho a “enseñarle” que la mujer es un ser inferior, que habría que volver a esclavizar a los negros, que los gays son demoníacos, etc.

La escolarización obligatoria y la escuela pública tienen la obligación de velar por que no se adoctrine a esos ciudadanos indefensos ante esos padres, porque no, un padre o una madre no es un ser más sabio por el hecho de ser fértil y no usar métodos anticonceptivos, ni sabe necesariamente qué cosas son mejores para sus hijos, igual que un reciente comprador de un perro no adquiere con el ticket conocimientos veterinarios.

Así que no es la escuela pública la que adoctrina, es la que vela por que no se adoctrine, es la que vela por el derecho a la educación de esos ciudadanos.

Feliz día del padre.

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Tus padres tienen miedo…

20 noviembre 2011

Eterna pelea entre los adolescentes y los adultos…

Medidas estúpidas de pretendido control:

– Que vuelvan antes de las diez para que… no beban, no se droguen, no tengan sexo???

– Que se lleven un móvil, para saber dónde están?? Yujuuuu??… es un móvil (!!)

La verdad que subyace es que los padres se sienten responsables de todo lo que les pasa o hacen sus hijos, pero no pueden actuar por ellos… entonces aparece la frustración, la ira… el lado oscuro.

Adolescentes que me escucháis. Conoce a tu “enemigo”. Los actos de tus padres no son por hacerte la vida imposible, actúan así porque están muertos de miedo: Piensan que te van a hacer daño por la calle, que ese rollete tuyo te va a hacer sufrir, que si suspendes no tendrás un buen trabajo y que lo pasarás mal, que un día ellos morirán y que no podrán ayudarte… Están aterrorizados.

Seamos inteligentes, reduzcamos su nivel de estrés.

En este momento vital, ellos no te demandan demasiado: cumplir en tu trabajo, sacar adelante tus estudios y que no les llamen de comisaría, o aparezcas con un bebé en brazos.

No digo que sea fácil ser adolescente, bastante tienes tú ya con lo difícil que es convertirse en adulto, las emociones, salir al mundo… no es un trabajo fácil.

Por eso precisamente, no añadamos la brasa que os dan a vuestro complicado florecer juvenil. 

– Dedícale un momento a aprobar y te ahorrarás miles de horas de “ya has terminado de estudiar?, seguro que no te lo sabes, ya veremos luego las notas…”.

– Acompañaos unos a otros al volver a casa y tos ahorraréis el miedo que tienen a que te hagan daño… es posible hasta que consigas ampliar la hora de llegada.

– Habla con ellos, hazles saber que no vas por ahí como una cuba saltando al río, o que no te metes lo primero que te dan, o que conoces los métodos anticonceptivos y de protección frente a enfermedades de transmisión sexual. Que piensas un pelín lo que haces… un pelín.

– Avisa si estás llegando tarde o cuéntales por dónde andas más o menos y te ahorrarás llamadas y llamadas: “¿dónde estás?¿cuándo llegas?¿sabes qué hora es?”

– Mantén medio-recogido-un-poco tu cuarto y te ahorrarás visitas y recogidas por su parte que invaden tu intimidad y te pierden todas las cosas.

En resumen, cumple con lo poquito que te piden, reduce su nivel de estrés, y disfruta de la libertad el resto del tiempo, y del respeto y la confianza que se le conceden al que demuestra madurez en el punto en el que está.

Os recuerdo que los aburridos estudiantes que se sacan una carrera son los que hacen las juergas más gordas… hay tiempo para todo.

Os dejo con un vídeo del grupo de Pinto “Entropía” que nos hizo pasar un rato estupendo el otro día que nos concentramos en esa ciudad en defensa de la enseñanza pública (yo también aporté haciendo un poquito de mi show de experimentos). Nuestro agradecimiento para ellos, daban toda la impresión de sacarle partido a sus vidas en sus diferentes facetas.

Dedicada especialmente y con todo cariño para mis alumnos: pasados, presentes y futuros.


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