Lo Mejor Que Te Puede Pasar 05/04/2017

5 abril 2017

Hoy hablamos de la Luna, de mareas y de hacer espaguetis con un agujero negro…

 


La ciencia no explica “porqués”

15 septiembre 2014

En esto pasan sus tardes los científicos…

Nosotros lo que hacemos es tomar un lápiz y soltarlo… y resulta que se cae.

Volvemos a repetir la operación… y se vuelve a caer.

Le pedimos a otro que repita la operación… y también a él se le cae.

Así que tenemos un hecho científico, algo que sucede, que es reproducible y que es independiente del observador.

Ahora, si el lumbago nos lo permite, volvemos a recoger el lápiz y repetimos de nuevo la operación, midiendo el tiempo que tarda en caer.

Y otra vez…

Y otra…

Y le pedimos a nuestro amigo que haga lo mismo.

Y nos sale a todos lo mismo (dentro de unos márgenes de error y todo eso).

Total, que enunciamos una ley empírica.

LOS LÁPICES SE CAEN.

Incluso se da un hecho que os aseguro que no deja de maravillarnos: podemos escribir una fórmula matemática que predice bastante bien cuánto tarda en caer, a qué velocidad cae y demás magnitudes asociadas al fenómeno este tan entretenido de la caída de los lápices.

Así que escribimos nuestras fórmulas y nos vamos a la cama con un dolor de espalda considerable.

Pero NO HEMOS EXPLICADO POR QUÉ CAEN LOS LÁPICES.

Lo que hemos explicado es CÓMO CAEN LOS LÁPICES.

Nuestras fórmulas son UNA MERA DESCRIPCIÓN DE LO QUE OCURRE, pues que se cae, que va acelerando… pero no por qué.

Decir que lo atrae la tierra por la ley de la gravedad vuelve a ser una descripción de un fenómeno: Resulta que las masas se atraen. Y así todo.

No buscamos en ciencia, ni encontramos, la causa última de las cosas… de hecho cabe la filosófica metapregunta: ¿Tiene sentido preguntar por una causa última de las cosas? ¿Tiene obligatoriamente que existir?

Así que no os doy más la brasa, que me voy a descansar:

LA CIENCIA NO EXPLICA “PORQUÉS”, EXPLICA “CÓMOS”.

Aunque en el lenguaje cotidiano sigamos usando “por qué”… así que permitidme que me disculpe aquí, porque los títulos de mis dos primeros libros tendrían que haber sido “¿Cómo es que el cielo es azul?” y “¿Cómo es que la nieve es blanca?”… pero quedaban mejor de la otra forma.


Experimento: Cazar monos

18 septiembre 2009

Éste es un conocido resultado que es probable os contaran en la física que os enseñaron en el insti.

El dispositivo es el siguiente.

1. Un mono subido a una “rama”

2. Un “cañón” apuntándolo.

Y ahora lo curioso…

Si el mono se suelta justo cuando disparamos, y le estamos apuntando, no importa la velocidad del proyectil, le acertamos SIEMPRE (!).

– Si el proyectil va muy rápido, le da casi al dejar la rama…

– Pero incluso si no va tan rápido, hará una parábola y encontrará al pobre mono en algún momento de su caída.

La explicación es que la aceleración vertical (la famosa g… de los 9,8) de los dos objetos (el mono y el proyectil) es la misma… al apuntar justo al mono las ecuaciones nos dicen que están condenados a encontrarse.

Echaos unas risas…

PRIMERO

Uno del MIT que no dejan “embeber” pero merece mucho la pena.

SEGUNDO

TERCERO

CUARTO

Explicación larga en inglés. El experimento en 1:40


Volar sobre las aguas

29 abril 2009

Una de las más recurrentes fantasías es la de volar… la verdad es que tenemos unas ganas, que no desperdiciamos ocasión alguna.

Hace un tiempo estuve viendo un programa de “Cazadores de mitos” donde intentaban probar la veracidad de un video que circulaba por la red donde unos bomberos levantaban un coche a base de colocarle mangueras alrededor apuntando al suelo. Podéis verlo en el blog de Eugenio, Ciencia en el XXI, con otras pruebas de supuestos “videos virales” también muy chulos.

http://eumafeag.blogspot.com/2009/04/virales-y-cazadores-de-mitos.html

Para los vaguetes que sólo queráis ver el coche, lo tenéis en el último minuto y medio de este video

Pues hoy en un zapping me he encontrado este invento. Dicen que el “artista” previene que puede resultar peligroso… ¡no me digas!

En fin, no sé por qué tendremos tantas ganas de volar, pero la verdad es que hemos elegido una de las peores fuerzas para plantarle cara.

Con la electricidad o el magnetismo resulta “fácil”, como hay dos tipos de cargas o dos tipos de polos, podemos atraerlos, repelerlos, rodear unos con otros y anular sus efectos, etc etc.

Pero en el caso de la gravedad sólo hay un tipo de “carga”, la masa. Que se atrae y se atrae y por mucho que nos escondamos siempre sentimos su fuerza.

Tan es así que desde tiempos de Einstein nos es más interesante pensar en que no es el Sol el que nos atrae, sino que deforma el mismísimo espacio-tiempo y nosotros nos “caemos” en el “agujero” que se produce.

Por el momento, la “antigravedad” y la levitación son cosa de magos y ciencia ficción, hasta que los científicos que se afanan ilusionados por encontrar esa “piedra filosofal” nos traigan noticas… aún tendréis que esperar un poquín.


El cariñoso Júpiter

28 enero 2009

No nos ponemos de acuerdo.

¿Es la vida una rara casualidad? ¿Estamos solos?

O por el contrario, ¿hay innumerables ojos mirando innumerables cielos distintos?

Sea como fuere, en nuestro barrio se dan algunas condiciones sin las que hubiera sido muy difícil, si no imposible, que la vida se hubiese desarrollado tal y como la conocemos.

Hablemos de Júpiter

Allí, tan discreto, sin decir ni pío mientras le recitamos el quinto en una lista de ocho planetas…

Damas y caballeros, les presento a Júpiter.

Imágenes tomadas por la Voyager I (Nasa)

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Júpiter es enorme.

Es tan grande que anduvo cerca de convertirse en una estrella… Sí, así es. Hubiésemos tenido un cielo con dos soles.

Es tan grande que consigue desviar o atraer sobre él gran parte de meteoros, cometas errantes y otros cuerpos celestes que, de otra manera, podrían impactar en los planetas interiores… vaya, aquí mismito.

Mientras aquí crecemos y evolucionamos, Júpiter acepta los golpes por nosotros y nos cuida desde la distancia.

Los clásicos llamaban a Júpiter el padre de los Dioses, pero ese dejarnos jugar y divertirnos libres en el parque mientras se preocupa de que no nos pase nada… ¿no os parece más una cariñosa madre?

Hace no mucho (1994) tuvimos ocasión de contemplarle en plena actividad, con ocasión de la colisión del cometa Shoemaker-Levy.

La gravedad de Júpiter primero rompió el objeto en varios fragmentos que fueron impactando uno tras otro. Prácticamente cualquiera de ellos hubiera sido capaz de borrarnos del mapa.

Impactos del Shoemaker-Levy sobre Júpiter (Nasa)

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Para quién quiera más información

Júpiter en Wikipedia

Cometa Shoemaker-Levy en Wikipedia

“Diario de la colisión” en Wikipedia

Nota: En Wikipedia, en general, si podéis mirar los artículos en inglés encontraréis más datos, imágenes, etc.


Experimento: A tirar cosas!! A pesar de la crisis…

9 enero 2009

En las presentaciones que voy haciendo por aquí y por allá (ya iré avisando) suelo hacer el experimento de lanzar dos objetos de distinto peso para ver si cae más rápido el más pesado… como cree tanta gente.

Antes que nada… independientemente de la opinión de cada uno, la ciencia es un saber empírico, basado en la experiencia. Digamos que no importa tu opinión o la mía acerca de lo que debe ser cierto, sino el experimento.

  • Hagamos el experimento

Deja caer una hoja de papel (ponla horizontal para que sea más claro) a la vez que otro objeto que sea claramente más pesado (una botella de agua de plástico de 50 cl, por ejemplo). Caerá antes la botella…

Seamos mejores experimentadores y no mezclemos variables, hemos usado dos objetos de distinta masa y de distinta forma.

Haz una pelota con el papel (aprieta bien) y repite el experimento. Verás que ahora caen a la vez, siendo claramente objetos de distinto peso.

En el primer intento la cuestión es que la forma del objeto influye en su rozamiento con el aire y, por lo tanto, en la velocidad de caída. En el segundo intento redujimos ese factor.

Quien lo quiera ver más claro puede probar con dos botellas como las de antes, una llena y otra vacía. Idéntica forma y distinto peso. Indiscutible.

Voy a intentar explicarlo de forma sencilla y sin números… a ver qué tal.

Digamos que los objetos que tienen más masa son más difíciles de mover (tienen más inercia), imagina empujar un camión o un coche.

Por otra parte, es cierto que la Tierra atrae más a los objetos que tienen más masa.

Uniendo las dos cosas: lo que sucede es que aunque la atracción es mayor en los objetos más masivos, su resistencia al movimiento (inercia) también es mayor. Así que va una cosa por otra… y todos los objetos se acaban moviendo con la misma velocidad.

Lo que creo que causa dudas a la gente es que una cosa es caer a la misma velocidad y otra es caer con la misma energía.

Si vas a clase de música y te has dejado las llaves y el piano, y tu familia amablemente te lanzan desde la terraza del tercer piso las dos cosas… podemos estar seguros de que llegarán a la vez, pero el piano con un pelín más de energía…

Para aclarar más este punto, es muy fácil devolver con un revés una pelota de tenis que va a 100 km/h y algo más difícil hacerlo con un trailer a la misma velocidad… Recordemos, misma velocidad no implica misma energía.

Os pongo el video del famoso experimento que se hizo en la luna (sin aire) dejando caer un martillo y una pluma

En La Mandarina de Newton, Irene ha puesto una entrada muy chula hablando de estos asuntos con muchos detalles históricos interesantes


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