Tu madre es una cabra

16 octubre 2017

¿No?

Pues la mía sí… y yo también.

Te cuento. Andamos todo el día a la gresca y parece que no nos entendemos mucho. Si lo piensas es normal, no hemos pactado los términos que usamos.

Un compañero me cita una noticia donde dice que tres de cada cuatro chavales de quince años habla inglés “fluidamente”.

En principio lo que me salen son exabruptos, pero claro, todo depende de cómo se defina “fluidamente”. Si eres suficientemente laxo, en esa categoría puede entrar casi cualquiera.

Ya vimos algo parecido cuando os hablaba de la falacia de las dos palabras, en la que se usaba un término con dos posibles significados.

Todo el problema, como decíamos, tiene que ver con una mala definición (o mucha indefinición) en los conceptos que se utilizan. A veces por descuido, a veces por mala intención.

En ciencia nos gusta andar con pies de plomo y recordarás la que liamos cuando se nos ocurrió definir con precisión lo que es un “planeta”, que dejamos fuera al pobre Plutón por un “quítame allá esos cuerpos cercanos”.

Así que, mucho ojo con: pobreza, riqueza, recuperación, salario digno, leyes del mercado, liberalismo, socialismo, nación… y otros términos gastados, sobados y maltratados a diario.

Pues ya está, ¿no?

Ah, espera que falta lo de tu madre.

Mira qué fácil, si lo defino así: Cualquier ser vivo con una proximidad genética a una cabra  mayor del 50%, será considerado cabra.

Pregunta a un biólogo cuánta “gente” entra ahí… y cuidado al cumplir años (no me pude resistir).

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No, no te puedo dejar hacer lo que quieras

26 febrero 2017

Este es un post sobre argumentación y falacias. No me pronuncio ni contestaré comentarios sobre los aspectos particulares de unas ideas u otras.

“Que cada uno haga lo quiera”

“No vayas si no te gusta”

“A quién le importa lo que yo haga”

Pues, puede que a mí.

En estas afirmaciones se esconde una falsa igualdad entre estas dos afirmaciones.

1. Esta decisión es mía (porque es personal o porque mi función o cargo me capacita)

2. Sólo me afecta a mí

La segunda proposición tiene una derivada que es: “Y por lo tanto, nadie puede/debe decirme nada”.

Hay dos circunstancias muy frecuentes en las que podremos entender que esto no es así:

a) Tu actuación afecta a un tercero al que el que critica pretende defender

b) Tu actuación afecta indirectamente pero puede que de manera grave al que te critica.

Por la primera circunstancia “Déjame que haga lo que quiera yo y no lo hagas tú si no quieres” no puede ser argumento contra: la oposición al aborto, al maltrato animal, al machismo, a los toros, al vegetarianismo, al animalismo, etc. (Para los escandalizados por lo que he puesto seguido, recuerdo una vez más que hablo de aspectos formales).

Por la segunda circunstancia “Déjame que haga lo que quiera yo y no lo hagas tú si no quieres” no puede ser argumento contra: el control de emisiones contaminantes, horarios restrictivos, consumo de energía de un tipo u otro, reparto de fondos públicos (que se detraen de otros asuntos), apoyos o faltas de apoyo a movilizaciones o huelgas… y un interminable etcétera.

Quien me pide silencio para respetar su postura, en realidad me pide que deje de defender mis propios derechos o los de un tercero al que percibo amenazado, y eso no es un argumento válido. Discutamos sobre lo errado de los argumentos o ideas.

Tuya es la decisión, tómala en la dirección que quieras o por omisión.

Mío es el derecho también de defensa propia de mis derechos o de los de un tercero.


¿Te ofendo o te ofendes?

25 febrero 2015

Francisco de Goya y Lucientes - Duelo a garrotazos

Te digo algo y te mosqueas, ¿de quién es la culpa? ¿Soy yo el que te ofende, o eres tú el que elige ofenderse?

Primer caso: Se alude a la persona.

Eres un imbécil. Habría que golpearte o matarte.

No hay duda, aquí ofende el que habla. El acto es ofensivo.

Puede ocurrir que no te afecte por alguna circunstancia. Eres un supergurú de la serenidad, no le das importancia alguna porque te lo dice un niño pequeño, alguien a quien desprecias profundamente, alguien con sus capacidades mentales dañadas, etc. Pero una cosa es que no te ofenda y otra que no sea ofensivo.

Aquí respetamos a las personas, así que estamos en contra de eso. De hecho, entendemos que excede la libertad de expresión y no tenemos ningún problema en que se prohíba que la gente diga “Hay que matar a todos los fontaneros/negros/o lo que sea”. En este blog eliminamos comentarios ofensivos y nos quedamos tan a gusto.

Una cosa es el derecho a pensar lo que se quiera, otra el derecho a decirlo y otra el derecho a que un tercero tenga que proveer los medios para que lo hagas.

Segundo caso: Se alude a las ideas.

Lo que dices es una estupidez. Tal opinión/creencia es ridícula. Tu dios es la misma mierda, y todo tipo de bromas o caricaturas sobre ideas políticas, filosóficas, religiosas, etc.

A ver, molesta, pero, ¿se está siendo ofensivo, o es el oyente el que elige ofenderse?

“Eres idiota” y “Lo que dices es una idiotez” son dos cosas distintas.

Ya dijimos que las personas merecen respeto, son puros derechos humanos, pero, ¿merecen respeto las ideas?

Aquí tenemos que ser cuidadosos. No podemos ser tan infantiles como para decir que las nuestras sí y las de los demás no, tenemos que dar argumentos “formales”. Si dices que las creencias religiosas deben ser respetadas, entonces tendremos que respetar cualquier creencia religiosa.

Valoremos algunas de las razones que se dan para respetar ideas.

a) Respeto por las ideas verdaderas.

Esto molaría, pero mientras no tengas la manera de saber qué es cierto y qué no, este criterio es imposible de aplicar.

b) Respeto a las creencias religiosas

Puede que las tuyas te parezcan estupendas, pero hay gente que cree en cosas que implican matar o dañar a otros. ¿Lo respetamos?

c) Respeto a circunstancias personales

Esto anularía cualquier chiste sobre cojos, mancos, tuertos, calvos, infartados, accidentados, etc.

Sin duda esto puede ser de mal gusto en alguna circunstancia. ¿Es moralmente condenable? ¿Debe ser legalmente condenable?

Insisto que una cosa es hacer un chiste de ciegos y otra es decirle a alguien que es menos persona por ser ciego. No confundir personas con ideas es la clave de todo este asunto.

d) Si no me respetas, me enfado/te hostio/te mato

¿Hablamos de respeto o de miedo? El hecho de que alguien se enfade ante cierto tema, ¿hace de esa idea algo respetable? Y si deja de enfadarse, ¿ya no lo es? ¿Podemos hacer chistes sobre religiones con pocos extremistas o alejados de mi casa, pero no de otras?

e) Larga argumentación

Todos conocemos ideas falsas que han sido profusamente argumentadas y viceversa. Así que tampoco por aquí.

d) Respeto apoyado en falacias lógicas

Porque algo es tradicional (como que las mujeres no tengan voto, o tener esclavos)

Porque le parece bien a mucha gente (como que la Tierra era plana hace unos años)

Porque lo dice un señor muy listo (un premio Nobel cree en…)

Etc.

e) Respeto porque cada uno es libre de creer lo que quiera

Sí, cada uno es libre de creer en lo que quiera, pero yo no tengo la obligación de que me tenga que parecer bien.

Podría ser que las personas elegimos unirnos con ciertas ideas, hacerlas parte de nosotros, y que, por eso mismo, nos resulte doloroso que se las ataque o critique y lo sintamos como un ataque personal, sin que lo sea. Si digo que tu equipo de fútbol es asqueroso, puede que te enfades conmigo, que rompas nuestra amistad, que me agredas o incluso que me mates (como ya ha ocurrido), pero no he dicho nada sobre ti, sobre tu persona. Eres tú el que ha construido ese vínculo, eres tú el que te ofendes.

Es posible que la cultura, la educación o vaya usted a saber qué, hayan construido ese vínculo y que el “ofendido” no sea enteramente responsable de eso. Nos pasa a todos, pero es nuestro problema, no del que opina negativamente de aquello que nos es tan querido.

No respetar una idea no significa que me tenga que parecer obligatoriamente mal. Significa que soy libre de pensarla, repensarla, evaluarla, criticarla, argumentar a favor o en contra, exprimirla o abrazarla… vaya, hacer lo que me parezca de ella para que me dé sus mejores frutos, sin mayor restricción que mi capacidad o ganas de ocuparme en ella.

Te animo a que en los comentarios sigamos esta conversación indicando qué razones crees que hacen una idea respetable.

A todos nos parecen “razonables” ciertas cosas, pero intenta plantearlas de forma no subjetiva, formal, para cualquier idea, y verás que resulta imposible (al menos a mí).

Acaba de ocurrir un tsunami y está mal hacer chistes. De acuerdo. ¿Dónde? ¿En el hospital donde están la víctimas? ¿En el otro extremo del mundo? ¿A cuántos kilómetros? ¿A partir de cuánto tiempo? Si yo tengo un familiar que ha fallecido, ¿el tema está prohibido para siempre? Intenta formalizar y verás qué horror.

Insisto en que no confundamos buen gusto, con inmoral ni con ilegal.

También hay que tener mucho cuidado con la autocensura.

Como sabes que tal cosa molesta, evitas decirla o hacerla y acabas transformando tu discurso y tu conducta, sin que ni siquiera un malvado censor tenga que mover un dedo, lo haces tú mismo. No suena muy bien en una sociedad democrática y aunque somos muy susceptibles a eso en los entornos personales y laborales, es algo de lo que hay que huir.

Para mí el asunto se resume en una frase que leí en la red unos días después del repugnante asesinato de unos humoristas franceses.

Las personas tienen derechos, las ideas no.

En la misma línea quizá os guste leer estas dos entradas:

Perdóneme, pero yo no respeto opiniones.

¿Por qué tengo que respetarte?


¿Cómo salir de la crisis? Lo que a veces no se dice…

17 junio 2014

… o no se dice lo suficientemente alto y/o claro.

Fuente: Wikipedia

1. La redistribución de la riqueza no es buena para todos…

No, no lo es. Desde un punto exclusivamente monetario no lo es. Desde un pensamiento guay, sí que lo es… porque todos somos más felices y tal… pero si estamos aquí es porque no todos somos tan guays.

Si redistribuyo es que le retiro poder a unos para dárselo a otros.

Ya, ya… el enriquecimiento fue injusto, el reparto de rentas está desequilibrado… que sí, que sí…

Sólo aviso, “esos” a lo que les vamos a retirar poder y acceso a más poder… no se van a quedar sentados. Van a luchar, tienen armas (incluso literalmente), tienen medios económicos, tienen conocimiento técnico, tienen poder político y una fuerte motivación (la que les ha llevado hasta allí)

No será un paseo con flores y mariposas. De hecho se matan a millones de personas por retener ese poder y atesorar menos dinero del que pretendéis desviar vosotros.

Como suelo decir, “Si luchas por la Paz y aún no te han disparado, quizá es que no estés haciendo lo suficiente”.

Sin duda, es necesario que surja un poder político que de veras represente los intereses de la sociedad y que, con base en ese poder y representatividad, defienda nuestros derechos frente a quienes tienen más poder y menos escrúpulos.

2. La posibilidad de elegir o de votar no te hace necesariamente libre.

Sin duda profundizar en la democracia, o si queréis con más propiedad, lograr una verdadera democracia, es uno de los temas que más nos ocupan: Participación ciudadana, separación de poderes, etc.

Vale, pero… si no tengo información suficiente o de calidad… ¿QUÉ COÑO ELIJO?

Transgénicos? Nucleares? Auditamos deuda? Cultivos orgánicos? Experimentación animal? Aborto? Educación pública?

¿De qué vale plantear un referendum superchupi para cada cosa si no tenemos ni pajolera idea de qué opción es la que mejor sirve a los intereses de todos, vaya, ni siquiera a los nuestros particulares?

Y además, no es suficiente con que la información sea suficiente y de calidad… sino que además debes saber pensar. Y no, no sabemos, queridos míos. Estamos expuestos a múltiples falacias, gráficos trucados, sesgos cognitivos, sugestiones, etc. Si no te suenan estos conceptos es que si siquiera sabes que estás durmiendo…

3. ¿Quiero que no haya ricos o ser rico yo?

No, queridos míos, el capitalismo no es truco muy sofisticado. No se nos engaña tan fácilmente.

Se parece al timo de la estampita, aquel en el que te timaban por querer timar tú a un pobrecillo.

Aquí nos tiran una raspa para que nos peleemos por ella entre nosotros. Y nos peleamos.

Sabemos que sólo se la llevará uno, pero en la esperanza de que seremos nosotros, no nos preocupa que los demás se queden sin comer.

En el sueño americano en el que acabo ganando la carrera, ¿qué pasa con todos los que quedan en el camino? Pues eso, que les den.

Así que, este “engaño” funciona porque se apoya en nuestro egoísmo y en nuestra indolencia.

Si al lanzamiento de raspa respondiéramos que queremos comida para todos y que otro trato no nos vale, otro gallo cantaría. Pero, ¿habéis oído a alguno de esos que justifica el paro estructural del 15 o 20% ofrecerse voluntario para vivir en él?

No tiene sentido derrocar a un tirano, si hay muchos de nosotros esperando a ocupar el cargo para seguir con una opresión igual o peor. Si estoy esperando a que me toque la lotería para vivir como viven “ellos”, los malos… y despreocuparme de todo…

Piénsalo, igual no eres de izquierdas como dices… simplemente eres POBRE.

LA EDUCACIÓN ES LA CLAVE

No, no me refiero a la formación técnica o capacitación profesional. Así sólo consigo el mismo porcentaje de hijos de puta, pero con más habilidades… lo que es peor aún.

Me refiero a una formación humana, a formar mejores ciudadanos, mejores personas. En un sentido moral.

No existe un sistema político o económico tan bueno que pueda evitar que una sociedad egoísta e indolente lo convierta en una tiranía.

O, desde otro punto de vista:

Individuos buenos construirán una sociedad justa a pesar de cualquier sistema de reglas, porque lo perfeccionarán o eliminarán.

Es evidente que esta guerra, la de mejorarnos como individuos y generar suficiente buena gente para tomar el poder y cambiar las cosas, es a muy largo plazo, si eres tan optimista como yo y lo crees posible.

Creo que incluso si piensas que es imposible, convendrás conmigo en que cualquier paso que andemos en esa dirección conseguirá que este lugar sea algo más habitable, que muera menos gente sin motivo, que se reduzca el sufrimiento… digamos que podamos ostentar con dignidad el título de Humanidad.

A los que habéis llegado hasta aquí: No pretendo decir que todos los esfuerzos que se hacen por buscar sistemas, leyes o partidos políticos que mejoren esto sean malos o estériles. De hecho, aprovecho para dar las gracias a todos los que se ocupan de que este mundo sea un poco mejor. Lo que sí digo, es que no tenemos que perder de vista lo que en realidad está debajo de todo este tinglado y que hay que cambiar si queremos que esto se transforme de forma real y sostenida.


Correlación y causalidad

5 febrero 2009

Mirad que gráfica más bonita

piratesvstemp

Como veis los datos están tomados a lo largo de varios años.

Dado que el eje X va decreciendo es evidente una correlación negativa entre las dos variables y, a los que tengan cálculos de regresión a sus espaldas, les parecerá intuir una relación funcional.

Uy, perdón… siempre me olvido de que no todos habláis ruso…

Bueno en el eje X tenemos el número aproximado de piratas (de los de pata de palo y parche, no de los informáticos), y en el eje Y tenemos la temperatura media global del planeta.

Pues nada, esa es la conclusión, el descenso del número de piratas produce el calentamiento global

Supongo que diréis que algo tiene que estar mal… claro, las cabezas, pero eso es otra cosa.

Matemáticamente las cuentas salen.

Pero el problema no son las matemáticas, el problema está en la “puerta de entrada” y la de “salida” a las matemáticas.

La puerta de entrada son los modelos que elegimos para representar la realidad, las variables que tomamos o descartamos, las que mezclamos con otras, etc.

La puerta de salida es la interpretación física que hacemos de los resultados obtenidos.

Por ejemplo, que dos variables estén correlacionadas puede deberse a que una sea la causa de la otra, efectivamente, pero también a que sea la otra la causa de la primera (o cada una causa de la otra, incluso), o bien a que haya terceros factores que generen las dos, o simplemente, a una coincidencia.

Para esta falacia lógica hay un término en latín específico “Cum hoc ergo propter hoc”. Se lee “jandemar enar enagüer” o algo así, perdón por mi latín (lo mío es el ruso). Pero quiere decir: “juntamente con esto, luego a consecuencia de esto”. Más traducido aún: Si aparecen juntos es que son causa y efecto.

Ya veis que es mentira cochina y podrida.

Una correlación estadística es un indicio de una posible relación causal, al que hay que investigar con cuidadín para confirmarla o rechazarla.

En este caso es evidente, pero otros pueden inducir a graves errores. Imagina por ejemplo que correlacionamos una buena capacidad auditiva con el uso de reproductores portátiles de mp3. Hay una causa común subyacente: los usuarios de esos dispositivos son mayoritariamente jóvenes y eso hace que su oído sea mejor que la media. De hecho la realidad va más bien en sentido contrario, el abuso de estos aparatejos (volumen alto, uso frecuente) precisamente lo que genera son problemas auditivos.

Resumiendo.

Los modelos que usamos para entender la realidad no son la realidad misma. Tienes que tener claras las circunstancias en que son aplicables, revisarlos y corregirlos si hace falta y tener cuidado con las conclusiones que de ellos derives.

Bueno, ahí os dejo, solicitando el préstamo para el barco y afilando vuestras espadas para luchar contra el cambio climático… ¡piratillas!

Fuente original del gráfico

Otro artículo de la misma gente con otra gráfica en la misma línea

Fuente del gráfico en ruso

“Cum hoc ergo propter hoc” en wikipedia


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