Experimento: Midamos el movimiento del ascensor con el móvil

21 febrero 2020

ACTUALIZACIÓN

Vídeo con la resolución

Os dejo con el experimento que nos enseñó Pablo Rodríguez en su estupendo artículo Un empollón en mi ascensor

Pablo hacía los cálculos con Python, mi aportación es hacerlos usando una hoja de cálculo, para que lo hagan como ejercicio alumnos míos que están en ello, y quizá otros estudiantes con menos habilidades en programación.

Que lo disfruten.

Compartan y, si les gusta/quieren y pueden… colaboren. KO-FI

 


Experimento. Luz y gelatina

31 diciembre 2019

Me ha llegado hace poco por Twitter el siguiente vídeo y claro, una flipada.

 

Vamos a explicarlo.

Primero hay que decir que un cosa es la luz y otra cómo la percibimos. Por ejemplo, cuando tenemos luz de muchos colores juntos, nuestra visión nos dice que es de color “blanco”, no somos capaces de distinguir la mezcla, algo parecido a cuando escuchamos varios sonidos juntos y tenemos una sensación “conjunta”.

Como en nuestra retina los receptores de color son tres, los conos sensibles al rojo, al verde y al azul, nuestras sensaciones “accesibles” serán la combinación de los impulsos que nos vengan de alli, siendo nuestra capacidad de ver “detalles” de color, diferente si somos daltónicos (al q le falla algún cono) o una gamba mantis, que tiene doce (!).

Por eso, identificamos un color con su código RGB (red, green, blue) y tomamos estos colores como los colores primarios luz (no confundir con los colores primarios “pintura” o pigmento, que son magenta, cyan y amarillo).

Fuente

Aquí podéis ver los colores primaros luz y sus mezclas, los secundarios y cómo si mezclamos los tres nos da blanco. (Un hecho curioso es que los secundarios luz coincidan con los primarios pigmento, ¿verdad?)

Ahora pensemos qué pasa con la luz cuando interacciona con un objeto. Me gusta decir que se parece mucho a cuando voy paseando y llego a un bar. Puedo hacer tres cosas: Me vuelvo a casa, me quedo un rato o paso de largo. Cuando la luz alcanza un objeto puede: reflejarse, ser absorbida o seguir camino (atravesar el medio). En la práctica hace las tres cosas en distinta proporción.

Por ejemplo, un espejo sería algo que fundamentalmente refleja, aunque podría absorber un poco (y calentarse a la luz) o incluso dejar pasar parte de la luz.

En cambio, algo que deja pasar mucha luz, absorbe poco y refleja poco, podría ser… una ventana.

Este comportamiento puede depender del color de la luz. Un filtro rojo, deja pasar el color rojo, pero absorbe o refleja lo demás.

De la misma manera, si me parece que mi mesa es verde, debe ser porque me llega luz verde desde ella, así que, absorberá (o transmitirá) los demás colores y reflejará el verde.

Ya estamos en condiciones de entender el vídeo. Vamos a ello.

Si miro un trozo de gelatina y la veo amarilla es porque refleja la luz amarilla (rojo y verde en colores primarios). ¿Qué pasa con el azul? Pues si miro por detrás de la gelatina y se ve azul es que ha sido transmitido, pero si el azul no sale por ningún lado es que “se ha quedado en el bar”, ha sido absorbido.

Por otro lado la mesa es azul… pero creo que con el resultado que tenemos, podemos pensar que no es azul color puro, sino más bien tirando a cyan, una mezcla de azul y verde (en nuestro caso con poca proporción de verde por lo que se aprecia). Esto significa que la mesa cuando recibe luz blanca (RGB) absorbe el color rojo y refleja el verde y el azul.

¿Qué es lo que ocurre, entonces?

La luz blanca (RGB) llega a la gelatina amarilla y pierde el azul, quedando RG, después de atravesar la gelatina lleva a la mesa que absorbe el rojo, como decíamos, quedando solo el color verde, que vuelve a atravesar la gelatina amarilla sin ser muy afectado y sale de ella camino de nuestros ojos. Listo.


Experimento: El fantasma de la botella

21 noviembre 2019

Os dejo por aquí un nuevo experimento en el canal también de mi libro Experimentos para entender el mundo.

Como tantas veces, la ciencia es la magia que tú puedes hacer… y que funciona.


Experimento: ¿Hierro en los cereales? Tomemos un imán…

13 noviembre 2019

El hierro es hierro… pues ¡saquémoslo con un imán!

Un experimento más de mi libro: Experimentos para entender el mundo


Experimento: Girando en una silla

6 noviembre 2019

Un divertido experimento casero para empezar a introducir de manera sencilla el concepto de momento de inercia y cómo la distribución de masa influye en cómo giramos.


Experimento. Efecto Coanda. ¿Por qué vuelan los aviones?

25 octubre 2019

No es fácil explicar por qué vuelan los aviones y con frecuencia se cometen errores e imprecisiones (este que os habla incluido).

Una de las mejores formas de acercarse, en mi opinión, es el efecto Coanda.

Aquí tenéis vídeo explicándolo con esos cacharrismos que tanto nos gustan.


Cacharrismos 2. ¿Por qué el cielo es azul?

14 octubre 2019

Seguimos con la publicación de experimentos, aquí va el segundo!

Este funciona estupendamente para resolver esa pregunta que todos nos hacemos… pero que sólo llegamos a saber la respuesta en Óptica en tercero, jeje.


Life hack para personas con movilidad reducida

1 marzo 2019

Voy a compartir con vosotros un apaño “cacharrista” al que he llegado pensando en una necesidad que nos contaba una persona con serios problemas de movilidad.

(Ya sabéis que llamamos cacharrimo a esos experimentos que hacemos con material casero pero con estupendos resultados)

En este caso en particular tenía que ver con la posibilidad de limpiarse de manera autónoma en el baño.

Buscando por la red se pueden encontrar muchos artilugios que pueden sujetar de manera sencilla papel higiénico o toallitas húmedas, y soltarlas con facilidad evitando tener que mancharse.

Para algunos casos hay un problema añadido, la falta de fuerza, amplitud de movimientos o miembros de longitud reducida. Aquí la física nos impone una limitación.

Energía generada = Fuerza x Distancia

¿Qué quiere decir esto? Que yo puedo tener la misma energía, por ejemplo 10 unidades, de infinitas maneras distintas. Sólo por poneros números sencillos.

10 = 1 · 10

10 = 2 · 5

10 = 5 · 2

10 = 10 · 1

Interpretemos esto. En el primer ejemplo tengo una fuerza muy pequeña pero que se mueve una distancia larga, mientras que en el último ejemplo tengo una fuerza grande pero que se desplaza una distancia pequeña.

Con mecanismos más o menos sencillos (sin motores, ni aportes de energía extra) podemos cambiar un tipo de movimiento en otro.

Por ejemplo, con el gato del coche podemos cambiar un movimiento de poca fuerza y mucho recorrido (un montón de vueltas de manivela) y transformarlo en un movimiento de mucha fuerza (levantar el peso del coche) con poco recorrido. Aquí tenéis un ejemplo visual con un cascanueces, de nuevo poca fuerza y más recorrido, por más fuerza y menos recorrido.

Es el mismo principio que usamos en las marchas de las bicicletas o los automóviles, en las palancas, los mecanismos con engranajes, etc.

Pero claro, ¿qué pasa si no tenemos ni fuerza ni amplitud de movimientos en las manos? Pues que no disponemos de energía para conseguir el movimiento necesario para limpiarnos. Es como si te dan cinco manzanas para comer una semana e intentas arreglarlo con “organización”. No es posible.

Una manera de solventar esto consiste en sujetar alguno de estos elementos en algún lugar de tu cuarto de baño de manera que sea tu cuerpo el que muevas, en lugar del aparato, para poder limpiarte. Esto puede ser suficiente para solucionar la necesidad en tu casa, pero, ¿cómo lo hacemos si queremos usar otros baños: en el trabajo, casas ajenas, locales de ocio?

Aquí nos vienen a la mente la falta de limpieza de muchos de esos lugares, así como las enormes diferencias constructivas y de organización de objetos en estos lugares.

Así que tenemos que buscar un modo de sujeción, que resulte “universal” y que evite lugares potencialmente sucios como la tapa de los váteres.

De las primeras ideas que se le ocurren a uno son ventosas, imanes, pero no me acaban de convencer porque lo que bien se agarra, difícil se suelta. Quiero decir que poner un aplique en una pared con una ventosa suficientemente fuerte para que aguante que te frotes contra ella, necesitaría de cierta fuerza para ponerla y quitarla, como hemos visto en estanterías y agarraderas de baño.

He llegado a una solución que me gusta bastante, a ver qué os parece.

  • No necesita mucha fuerza
  • Puede ponerse con una sola mano
  • Se pone en una puerta con pomo o picaporte, bastante universal
  • Es mecánicamente muy estable en todas direcciones
  • Usa elementos comunes y baratos

Son dos perchas de las que se colocan en la parte superior de las puertas.

He puesto sólo un listón de madera sujeto con bridas, pero ahí iría lo que se quisiera sujetar o bien un anclaje para poder poner y quitar lo que se quisiese.

¿Cómo se coloca?

1. Se apoya sobre el pomo o picaporte

2. Se mueve para colocarlo en el ancho de la puerta

3. Se cierra la puerta

Con la presión que hace la puerta sobre los ganchos, más el apoyo sobre el pomo (o el picaporte) se queda bastante rígido para esfuerzos tanto verticales como horizontales.

Aquí os pongo un vídeo para que veáis que efectivamente es muy sencillo de poner con una sola mano y que no requiere fuerza ni especial habilidad.

La unión entre las perchas y el aparato que queráis (el listón en mi caso) podríais pensar en hacerlas móviles para que se pudiera plegar juntándose al listón moviéndose hacia abajo. Estas uniones deberían tener en este caso un tope para que al desplegarse no subieran más de noventa grados y así todo el conjunto podría guardarse en una bolsa recta como las que se usan para planos o trípodes.

Espero que os sirva, tanto para la aplicación que contábamos al principio como para cualquier otra, y me encantaría que nos lo contéis por aquí y que mandéis vídeos o fotos de vuestras aplicaciones.

Juntos somos más.


Vídeo. Charla en Eduhorchata

4 octubre 2018

Aquí os dejo mis Panaderismos sobre cacharrismo, metacacharrismo y la profesión de profe que anduve desgranando en Eduhorchata.

Mil gracias a Jordi (@xarxatic) por su invitación y al resto de organizadores.

Mil gracias también a todos los viejos amigos y a los nuevos que hicimos en ese ratito. Un privilegio quererse.

Muy recomendable que veáis también la charla de Marta Ferrero, sobre evidencias y prácticas educativas.


La importancia de contar lo básico

24 septiembre 2018

En nuestra sociedad hay una falta de conocimiento sobre lo más básico de la ciencia que hace que seamos más débiles, menos libres, más fáciles de manipular, menos felices.

Los que me conocéis, ya sabéis que esa es mi batalla y mi trinchera.

Os dejo mi intervención de Naukas Bilbao 18, donde veréis claro que contar ciencia fundamental puede ser, además de necesario, divertido, entendible e incluso aplicable al día a día.

Desde aquí hago de nuevo un llamamiento a los medios para que se den cuenta de que este tipo de contenidos son de mucha calidad y entretenidos, además de un servicio público.

Agradecemos mucho a eitb su diligencia con el streaming y con esta provisión de vídeos.


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