No eres tú, es el sistema

14 enero 2017

Cuando empieza el curso y no te llaman para que te incorpores y los chavales se quedan sin profesor, a veces dos semanas… No eres tú, es el sistema.

Cuando tienes una intervención médica programada con tiempo y tus alumnos se quedan sin profesor porque no se te sustituye… No eres tú, es el sistema.

Cuando acompañas a alguien que está a tu cargo al médico (joven o adulto) y no suplen tu ausencia… No eres tú, es el sistema.

Cuando se da la oportunidad de que te formes en tu tiempo de trabajo en lugar de tener que usar tu tiempo libre y no se suple tu ausencia… No eres tú, es el sistema.

Cuando usas tu derecho de días de asuntos propios (incluso sin sueldo) para… vaya, asuntos propios, y no se suple tu ausencia… No eres tú, es el sistema.

Cuando el derecho de los alumnos se provee gracias a que te conviertas en un héroe o un mártir, haciendo cosas que no son tu obligación y que te cuestan dinero, tiempo, que te quitas a ti y a los tuyos… No eres tú, es el sistema.

Cuando el derecho de los alumnos queda desprovisto porque se cuenta con que la gente hará cosas que no es su obligación hacer y esa gente no las hace… No eres tú, es el sistema.

Cuando te enfermas o, directamente, te mueres (de lo harto que estás) y el derecho de tus alumnos no se provee… No eres tú, es el sistema.

Cuando los alumnos no están en tu clase porque se han ido de excursión… No eres tú, es el sistema.

Cuando tú dejas de dar una clase porque te has ido de excursión con otros alumnos… No eres tú, es el sistema.

Cuando no hay alumnos porque es el día de la tortilla, el de las “pellas”, el último antes de vacaciones, etc. No eres tú, es el sistema.

Cuando dejas de dar una clase porque ha ocurrido algo y tienes que hacer “tutoría”… No eres tú, es el sistema.

Cuando las circunstancias como: número de alumnos, alumnos disruptivos, alumnos con problemas mentales, etc. te impiden dar una clase… No eres tú, es el sistema.

Cuando las estupideces con que demasiado frecuentemente vienen los inspectores te quitan tiempo de clase o de preparación o de descanso… No eres tú, es el sistema.

Cuando currículums mal diseñados, pruebas externas mal diseñadas y otras hierbas te impiden dar clase, o darla como se debiera… No eres tú, es el sistema.

Cuando estás fuera una semana para evaluar los papeles de los profesores que concursan para traslado de destino y no se te suple… No eres tú, es el sistema.

Podría seguir…

Es curioso cómo las clases son sacrosantas en ciertas ocasiones y muy prescindibles en otras. Eso es señal de que esas clases no le importan mucho a quien haya diseñado el sistema.

La clave para ver cuál es la causa de las cosas es, cómo no, ver qué es constante en todas esas situaciones. El problema no es que tú faltes, es que no se te supla, es hacer que la provisión del derecho dependa de un individuo concreto, al que es muy fácil culpabilizar de que el sistema falle.

Intentar etiquetar cómo poco éticas o inmorales a las distintas razones por las que uno deja de dar sus clases puede ser interesante para tomar acciones legales contra ese trabajador, pero la razón por la que los alumnos dejan de recibir sus clases no tiene que ver con eso, tiene que ver con que no se te supla.

Si caemos en eso, pasamos la responsabilidad de la provisión del derecho al individuo, no al estado, y les hacemos el caldo gordo a los ignorantes y malintencionados que socavan el estado del bienestar, incluso dejándolo por debajo de los simples derechos humanos.

Los derechos ni se deben si se pueden cubrir con heroicidades individuales o con mártires. Eso sólo son parches que pueden solucionar una situación puntual, pero para luchar por que se provea el derecho de TODOS los ciudadanos, hay que luchar por un SISTEMA.

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PARAS y PORQUÉS, ¿Tengo que justificar mis derechos?

2 enero 2014

Seguro que habéis oído hablar de la Teoría de la evolución de Darwin.

 by Julia Margaret Cameron

Muy resumidito:

1. Los individuos se reproducen

2. La nueva generación está compuesta de individuos, al menos en parte, diferentes a sus progenitores, debido a mutaciones inducidas por el ambiente, aleatorias o, en el caso de la reproducción sexual, por la “mezcla” de genes de los progenitores en los hijos.

3. Dependiendo de las características de cada individuo le resulta más o menos difícil sobrevivir en el ambiente en el que esté y por lo tanto reproducirse, con lo que sus características tienden a desaparecer o a favorecerse en la generación siguiente.

A esto último le llamamos selección natural, la supervivencia de los mejor adaptados (no de los más fuertes, necesariamente).

Ya ves que los individuos no eligen sus características, ni tampoco incluye la teoría una inteligencia superior que dirija las mutaciones o los emparejamientos.

Por lo tanto, no podemos usar la palabra “PARA”.

No podemos decir cosas como:

– La jirafa tiene el cuello más largo PARA llegar a alimentarse de hojas más altas

– Los cocos flotan PARA que puedan llegar a otras islas

– Tenemos visión binocular PARA calcular distancias

Y, ¿qué tendríamos que decir? Pues cosas como…

– Aparecieron individuos jirafas con el cuello más largo y esa característica les ayudó a sobrevivir y por lo tanto a poder reproducirse en ese ambiente en concreto.

Ya, ya… es más largo y más enrevesado. Además, te prometo que incluso los científicos tienen que vigilarse para que no se les cuele al hablar algún “PARA”. La única ventaja es que… es lo correcto.

Esto me ha venido hoy a la cabeza, debido a que alguien ha usado en la tele otra palabra que no debería usarse en el tema del que se trataba: “PORQUE”.

Aparecía una mujer de treinta y tantos años que está sufriendo el paro o contratos en malas condiciones y mal pagados.

Decía que después de todo lo que se había esforzado trabajando anteriormente y formándose MERECÍA un trabajo mejor.

¿Cuál es la idea? ¿MEREZCO un trabajo PORQUE me he esforzado?

Este es un error fundamental. De nuevo el mal uso del lenguaje transmite ideas incorrectas. En este caso no puedo dejar de creer que se hace intencionadamente por parte de determinadas clases acomodadas y políticas.

El trabajo, la vivienda, la sanidad, la educación, la justicia… todo esto son DERECHOS, y los derechos no tengo que merecérmelos. Soy una persona y eso es suficiente para ser acreedor de esos derechos.

¿Crees que soy utópico o que debería remitirme a la legislación vigente?

Venga, de acuerdo.

Puedes consultar la Declaración de los Derechos Humanos que tanto España como otros muchos países han firmado.

¿Qué pasa ahora? ¿Que eso es un documento que nadie se cree y se firma por firmar?

Vale, ¿qué te parece la Constitución Española? ¿Te parece una ley suficientemente seria y de aplicación actual?

Constitutional_court_of_justice_spain

Mira el artículo 35

1. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.

La negrita es mía. El DEBER de trabajar…

Desde aquí hacemos un llamamiento a los seis millones de parados que hay en España para que acudan al juzgado más cercano y confiesen que están incumpliendo su deber, a la vez que su deseo de que el Sr. juez les obligue a cumplirlo, buscándoles trabajo.

El artículo 47 también es diver… (la negrita es mía)

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.

¿Has visto que los poderes públicos tienen la obligación de impedir la especulación del suelo? Comparar esto con la realidad sería cómico si no fuera trágico.

Así que no, queridos, no.

Tú no te mereces un trabajo porque hayas estudiado mucho, o porque te esfuerces mucho. Tú tienes derecho a un trabajo digno, tú y otras personas que no cuentan con tu habilidad, tus talentos, o las oportunidades que has tenido, o que quizá no las han sabido aprovechar como tú. En cualquier caso, todos tenemos derecho al trabajo, todos.

No podemos conformarnos con que nos arrojen una raspa y pelearnos por ella como salvajes, o con que la caridad nos haga el favor de darnos de comer o con alcanzar cierto estatus para merecer los derechos, quedando fuera los demás.

Hace tiempo ya hablamos del derecho al respeto en ¿Por qué tengo que respetarte?

Resumiendo: Siempre que argumentes que mereces un derecho por alguna característica, dejarás fuera de ese derecho a los que no la cumplan.

Imágenes de Wikipedia. La primera del amigo Darwin. La segunda, de la sede del Tribunal Constitucional al que quizá pudieras dirigirte a reclamar tus derechos constitucionales, al igual que se te exigen tus deberes.


Vive como quieras y paga el precio

14 marzo 2011

Típico problema en clase: Alguien ha hecho algo que no debe, no dice nada y el resto tampoco.

Me ha pasado hace poco a mí y en este caso me gustaría incidir en esa gente que es “inocente”, precisamente para discutir esa condición.

La información no es neutra.

Cuando una persona te cuenta algo que ha hecho o cuando lo hace en tu presencia te pone en un aprieto.

Puedes contarlo o no contarlo. Puedes encubrir o delatar… no puedes quedarte al margen.

Si presencio una pelea o un maltrato, cualquiera de las dos elecciones es posible que me pongan a alguien en contra, pero no hay ninguna alternativa más.

No critico las elecciones que tome cada uno, lo que digo es que no se quejen del coste que se paga.

Por ejemplo, tú eres amigo de una pareja. Presencias que él le ha sido infiel. Ya estás metido hasta el cuello en el asunto, o le encubres o le delatas. La única solución intermedia que se me ocurre es decirle a mi amigo que o se lo dice él hoy o se lo digo yo a ella mañana… lo que probablemente me lleve a discutir con el caradura de mi, ahora entre comillas, “amigo”.

Si eliges proteger a tu colega y no le dices nada a ella, tendrás que pagar el coste de perder o al menos enfriar la amistad con ella. Desde luego no esperes que ella te esté agradecida o te invite a comer, has elegido traicionar su confianza, además en un caso en el que esa persona no había hecho nada malo.

Salvando todas las distancias que queráis, eso es lo que hacen esos alumnos que encubren a los otros alumnos, eligen un bando y se acaba la confianza entre nosotros. Ese es el precio, algunos lo pagarán gustosamente, y a otros supongo que les dará algo de pena que nuestra relación se haga más fría, más legalista, y menos personal… pero ese es el coste.

Una cita que leí hace no mucho y que me gusta particularmente decía:

No esperes a poder vivir como quieres, vive como quieras y paga el precio.

Insisto, no pretendo decir qué tiene que elegir la gente, que cada uno elija lo que le dé la gana… pero que sepan que tiene un coste, que lo paguen y listo.

Aquí viene muy a cuento el tema de los “chivatos” y esos códigos de silencio mafiosos que son tan populares en los colegios e institutos.

De momento hay que informar a los alumnos que encubrir o dar un testimonio falso para un mayor de edad es un delito… así por lo menos no perpetuamos la conducta.

En segundo lugar, realmente el débil o la víctima, si no son capaces de lidiar con la situación o el abusador no cede, tiene que “fastidiarse con jota” y no puede acudir a la autoridad para que le proteja… que para eso está???

Estado de derecho o ley de la jungla???

Escribí hace un par de años un texto a este respecto, que comparto con vosotros

SER UN CHIVATO

Me insultan, me pegan o me roban y no puedo decir nada porque sería un chivato.

Veo como insultan, pegan o roban a otro que no tiene ya fuerzas para quejarse y no es capaz ni de decírselo a su familia, pero no puedo decir nada porque sería un chivato.

A ver si me entero.

• No es malo pegar o maltratar a otro.

• No es malo quitarle el dinero que traiga o romperle sus cuadernos.

• Lo malo es quejarse de que a uno le están acosando, maltratando… porque ser un chivato es lo peor del mundo. Es mucho peor que ser un agresor, un maltratador o un chorizo.

Creo que nos están engañando.

Creo que se han montado un negocio estupendo.

Ellos me pueden hacer lo que quieran y yo ni siquiera puedo protestar.

Si intento ayudar a un amigo o a un compañero que sea una víctima de ese maltrato también soy malísimo. La víctima y el que ayuda son los malos, el agresor no.

Nos están engañando.

Ya está bien de tomaduras de pelo, los acosadores son los que están haciendo algo malo y son a los que se les debe hacer cambiar su conducta, no a las víctimas que quieren defenderse y vivir una vida tranquila.

Defiende tus derechos y defiende los de aquellos que sean más débiles o que estén tan deprimidos que no tengan fuerzas para hacerlo ellos mismos.

Ya está bien…. Además de víctimas no seamos tontos.

 


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