Los alumnos y las huelgas

9 marzo 2017

– Profe, ¿hay huelga?

Fíjate que ya me molesta hasta la pregunta. ¿Cómo que “hay”?

Las huelgas se convocan y uno elige si se suma o no, no es una cosa que haya, como si cerrasen el centro por una nevada.

Nace como un derecho del trabajador, y no es el derecho a tener un día libre más, es el derecho a faltar un día al trabajo, no cobrar ese día (ni todo lo asociado, lo proporcional de vacaciones, de complementos, etc.), y que no sea motivo de despido o sanción.

Así que para el trabajador tiene un coste, la huelga no sale gratis. Tendrá que pensar si puede permitírselo o si le interesa por el beneficio que pudiera obtener o la dignidad que quiera defender.

La huelga no es una medida amable tampoco para los usuarios del servicio que se preste o para los propietarios de la empresa. De hecho es una medida de presión. Se espera que los “poderes” se avengan a negociar ante el daño posible que se derivaría del sostenimiento de la huelga. Es una lucha de fuerzas, qué se pide, qué se puede dar, con qué se conformarían y cuánto cuesta la huelga a cada parte.

¿Y qué pasa con los estudiantes? Lo primero es que no son trabajadores. Esto no quiere decir que no hagan una durísima labor (como a veces se olvida), pero no es un trabajo remunerado.

¿Entonces me parece mal que luchen por la mejora o el sostenimiento de la educación pública y gratuita de calidad? En absoluto, de hecho como usuarios y principales perjudicados por los daños a este servicio es muy lógico que encabecen estas protestas. En Chile, por ejemplo, llevan décadas de luchas frente a un mal entendido liberalismo feroz, y parece que está empezando a dar algunos frutos.

Por otro lado puede ser una oportunidad estupenda para que aprendan lo que es la ciudadanía, el pensamiento crítico frente a lo establecido, frente al poder mal ejercido, la fuerza del grupo cuando se une y se coordina, la solidaridad con otros…

¿Cuál es el problema, entonces?

Pues que no tengo claro que lo estén aprendiendo.

Si preguntas a los chavales  antes o después de un día de huelga por los motivos de la convocatoria, verás hasta qué punto es mayoritario el desconocimiento. Triste es también preguntarles por sus actividades de ese día que, de nuevo por mayoría, no consistieron en asistir a concentraciones, manifestaciones, seguir la evolución de la protesta… vaya, simplemente se quedaron en la cama hasta más tarde y después pasaron un día sin cole, como otro cualquiera.

Los profes en general no ponemos exámenes o pruebas esos días ni dejamos de explicar o de hacer las cosas que hubiéramos hecho ese día. Vaya, de nuevo, como si fuera un día sin cole cualquiera. Sí se hace a veces pero tiene más que ver con boicotear la huelga por parte de los profesores que con ningún otro interés educativo.

Me pregunto en alto, ¿hay alguien que aprenda sin coste? Y no hablo sólo de niños o adolescentes, hablo de ti y de mí. ¿Cuándo te pones a dieta, cumples las normas y un enorme etcétera?

Por lo tanto me pregunto también, ¿no será lo más educativo que pasemos un coste a los chavales, que luchen por algo y paguen un cierto precio (como hacemos los trabajadores y como harán ellos en el futuro)? ¿No será eso lo que les preparará para ser ciudadanos?

Los costes, para ser educativos, deben ser proporcionales, deben ser superables y cobrarse con prontitud.

Quizá sea algo tan sencillo como no explicar un punto del tema y que se lo miren ellos, no corregir un par de ejercicios y que se busquen la vida, saltarse una práctica… supongo que dependerá mucho del nivel y de la materia.

Pero sí, creo que vivir implica decidir, actuar y pagar el precio, y también creo que hace tiempo ya que es momento de plantarnos ante unas cuantas cosas.

Si tenéis ganar de leer más… os dejo mi super entrada sobre ello: Cómo cambiar el mundo de manera efectiva

 


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