Los números imaginarios (libro)

12 febrero 2017

La querida Lola Morales, profesora de matemáticas y buena amiga, acaba de publicar su primer libro de relatos en Adeshoras bajo el título Los números imaginarios.

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Siempre me fascinó como darle nombre a algo incalculable (la raíz cuadrada de menos uno) podía tener algún efecto. Y así es. La llamas “i”, y comienza a ser manejable, predecible, a tener propiedades.

Lo que me parecía directamente mágico es que un problema que no tenía solución en el espacio “real” pudiera llegar a obtenerla si nos dábamos antes un paseo por un mundo i-ma-gi-na-rio, y luego nos quedábamos solo con la parte real. ¿Qué era aquella esfera irreal que podía generar conocimiento verdadero?

Este es el viaje que hace Lola con sus relatos, como el de aquellos sueños, en los que ríes, lloras, eres un héroe o un mezquino, siguiendo unas reglas y unas premisas que se revelan evidentemente absurdas cuando te despiertas, pero que no lo eran mientras vivías de forma real en un mundo falso, como atestiguan tus cicatrices y tus aprendizajes, o el estado de ánimo con el que despiertas. Algo parece poder atravesar el velo.

¿Cómo afrontas la vida si el mundo que se te plantea es absurdo?

Supongo que esa es la pregunta que debemos hacernos todas las mañanas.

Consíguelo en la editorial Adeshoras, en Amazon, o pídelo en tu librería favorita.

 

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Hoy he manchado mis manos en tierra roja. Poema publicado

16 diciembre 2013

Queridos, disculpadme hoy por el autobombo poético, pero es que me han publicado una poesía en el libro 44 mundos a deshoras de la editorial Adeshoras y estoy contentísimo.

Este viernes 20 a las 19:00 se presenta en Madrid

El poema que me publican es un fragmento de un librito que escribí hace unos años (aún sin publicar) y aquí os lo dejo. Espero que os guste.

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HOY HE MANCHADO MIS MANOS CON TIERRA ROJA
Javier Fernández Panadero

I

Hoy he manchado mis manos con tierra roja.
La siento suave entre mis dedos.
La cueva es oscura en este rincón
donde casi no llega la luz del fuego.
Pero también aquí bailan las sombras.

Hoy fue un gran día de caza.
Todos nos recibieron con júbilo y nos celebraron.
Y fuimos felices.

Pero aquí, solo y en lo oscuro,
pienso que quizá hubo otros días como éste
y otros bisontes imposibles de abatir…

Aquí, solo y en lo oscuro,
pienso en aquellos que ya no están con nosotros,
y que nadie recuerda ni celebra…

Por eso, hoy manché mis manos con tierra roja…

Me mira desafiante desde la pared.
El fuego y las sombras dan vida a la piedra.
No parece que nadie más vea al bisonte…
Pero hoy seguiré sus contornos con mis dedos y lo verán.
Y desde hoy, piedra y tierra cantarán mi gesta
hasta el fin de los tiempos.
Por eso, hoy he manchado mis manos con tierra roja.

II

Hoy he manchado mis manos con tierra roja.

Esta buena tierra está ahora teñida
con la sangre de amigos y enemigos.

Clavo mi espada en el suelo,
mi rodilla en la tierra,
y mis ojos en los ojos secos de mi enemigo.

Está inmóvil, pero luchó valientemente.
Ahora descansa sobre la tierra roja.

Alrededor nuestros amigos y enemigos nos miran petrifi cados.
Nunca vieron tanto valor.

La tierra a mis pies también es roja…
Nunca olvidarán nuestra bravura.

Las espadas escribieron en el aire nuestro poema.
Nunca nuestro recuerdo abandonará sus corazones.

Las caras se hacen ahora más borrosas
y la tierra más fría en mi espalda.
¿Será bastante esta sangre para que nuestro eco resuene
hasta el fi n de los tiempos?
El que fue mi enemigo
me acompañará como mi hermano hasta entonces.
… pero los demás se dan la vuelta y se van.

III

Hoy he manchado mis manos con tierra roja

No veo más que su cara cuando miro al cielo y al mar.

Me mira y me sonríe… y, sin palabras, me pide… vivir.

Hoy he manchado mis manos con tierra roja.

Hoy le daré vida.

He cosechado barro y lo he traído a casa.
Lo he acariciado y amado.
Y ha surgido ella.

Mis dedos recorrieron sus mejillas
perfi laron sus labios,
dibujaron sus ojos…

Aún me mira y me sonríe… y, aún sin palabras, me pide vivir…

Hoy tomé el cincel y el martillo.
Hoy el mármol me pidió belleza.
Hoy mis dedos recorren sus mejillas,
perfi lan sus labios y dibujan sus ojos.

Hoy me siento y la contemplo.
Hoy me mira y me sonríe… y, sin palabras… me ama.
Vendrán otros tiempos y otros ojos
y ella les mirará y sonreirá… y, sin palabras…
les hablará de mí.

IV

Hoy he manchado mis manos con tierra roja

Es suave entre mis dedos.
Al fondo, en el taller, el luthier le dio este mismo rojo al árbol
Amó la tierra y amó al árbol, el violín es su fruto
Ahora viene a mí
y me lo entrega con las manos extendidas, como a un hijo.

Ahora la madera canta.

La música vuelve la madera líquida.
Mil canciones surgen de ella y mis ojos se cierran.
Mi cara se introduce en un rojo estanque
y sus olas acarician mi mejilla.
Mis manos recogen las notas que flotan en las aguas
y las traen a mi rostro donde se deslizan como espuma.

Ahora la madera canta.
¿Sostendrá el aire el eco?
¿Lo recogerán las hojas?
¿Lo volverá a aprender la tierra?

¿Lo recitará de nuevo el árbol?

Cuando la tierra roja fluya por sus venas de nuevo,
cuando sus olas acaricien otros rostros,
cuando mi canción bese otras almas,
¿les hablará de mí?

V

Hoy he manchado mis manos con tierra roja.

Del barro los hizo y al barro volverán.
Pero a veces Él se sirve de mis manos para retrasar su regreso.
Él conoce sus Caminos, pero yo no.
Yo sólo mancho mis manos con tierra roja.

El mármol y el bronce perduran por siglos,
pero nunca conocí la obra de otro como yo,
ni nunca otro conocerá la mía.

Aún así, viva está mi obra en sus canciones y poemas,
en sus mármoles y bronces.

Viva está mi obra en mi obra viva.

Por eso, hoy, volveré a manchar mis manos con la tierra roja.

VI

Hoy he manchado mis manos con tierra roja

La pequeña la trajo hasta la playa.
Con ella construimos un castillo de princesas.

Ahora corre por la orilla jugando con el aire.
Desde el pie de la muralla la contemplo en la distancia.

Suavemente el mar reclama el castillo de arena para las sirenas.
Así, suavemente,
el tiempo ha ido reclamando mis frutos y mis castillos.

Nada dejo tras de mí más que a ella, que en la orilla juega
con el aire.

Pero sigo vivo en su mirada.

VII

Hoy he manchado mis manos con tierra roja.

Moví mis dedos en el agua
y las estelas compusieron poemas.

Los leí y aprendí al instante
y los escribí en hojas secas.

¿Los retendrá el papel más que el agua?
¿O debí sembrarlos sobre piedra?

¿Cómo perdurarán las canciones
que la sangre escribe por mis venas?

VIII

Hoy he manchado mis manos con tierra roja.

La tomé del suelo y cerré mi mano.
Al levantarme y mostrarla al sol,
resbaló entre mis dedos como fundida.

En otro tiempo, otro tomó esta tierra.
La alzó del suelo y la hizo bella.
La hizo más alta y más altiva
y le sobrevivió.

Pero el tiempo doblegó su orgullo y volvió la tierra a la tierra.

Ahora me la ofrece a mí y la tomo.
Y a mi espalda crece lo que yo he hecho de ella.
Ya es más alta y más altiva que yo…
Pero, ¿no volverá la tierra a la tierra…

IX

Hoy he manchado mis manos con tierra roja.

Y he descubierto sus secretos…

La he cambiado de color mil veces
y mil veces la he moldeado.
La he hecho agua y aire, fuego y tierra…
Y la he descifrado.

Les he desvelado sus misterios
y en la plaza me celebran, pero…

¿Será mi vida más
que el eco de sus voces?

X

Qué perdidos y qué solos a veces
cuando el viento borra nuestras huellas,
cuando sentimos que nuestra canción se desvanece…
Qué perdidos y qué solos a veces.

¿Qué son gesta y poema?
¿El grito que no quiere apagarse…
o la Vida que se celebra…?
Quizá nuestro canto resuene en la eternidad
y quizá nuestra llama nunca se extinga.
Quizá nuestra Vida se solaza y se pinta
en todas las formas de que es capaz.

Y, aunque de esta manera no fuera
aunque nada ya importara,
aunque me arrastre, o me muera…

Al llamado de la Vida y la Belleza
mancharé con alegría mis manos en tierra roja
y cantaré mil poemas
con la voz, con la pluma y con la piedra.

Fragmento del libro Al principio todo estaba oscuro

Así,en plan spoiler… como ha habido quien no reconocía a qué se refería cada parte, sería: Hombre de Altamira, Guerrero, Escultor, Músico (violinista), Médico, Padre, Escritor, Arquitecto y Científico.


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