¿Te ofendo o te ofendes?

25 febrero 2015

Francisco de Goya y Lucientes - Duelo a garrotazos

Te digo algo y te mosqueas, ¿de quién es la culpa? ¿Soy yo el que te ofende, o eres tú el que elige ofenderse?

Primer caso: Se alude a la persona.

Eres un imbécil. Habría que golpearte o matarte.

No hay duda, aquí ofende el que habla. El acto es ofensivo.

Puede ocurrir que no te afecte por alguna circunstancia. Eres un supergurú de la serenidad, no le das importancia alguna porque te lo dice un niño pequeño, alguien a quien desprecias profundamente, alguien con sus capacidades mentales dañadas, etc. Pero una cosa es que no te ofenda y otra que no sea ofensivo.

Aquí respetamos a las personas, así que estamos en contra de eso. De hecho, entendemos que excede la libertad de expresión y no tenemos ningún problema en que se prohíba que la gente diga “Hay que matar a todos los fontaneros/negros/o lo que sea”. En este blog eliminamos comentarios ofensivos y nos quedamos tan a gusto.

Una cosa es el derecho a pensar lo que se quiera, otra el derecho a decirlo y otra el derecho a que un tercero tenga que proveer los medios para que lo hagas.

Segundo caso: Se alude a las ideas.

Lo que dices es una estupidez. Tal opinión/creencia es ridícula. Tu dios es la misma mierda, y todo tipo de bromas o caricaturas sobre ideas políticas, filosóficas, religiosas, etc.

A ver, molesta, pero, ¿se está siendo ofensivo, o es el oyente el que elige ofenderse?

“Eres idiota” y “Lo que dices es una idiotez” son dos cosas distintas.

Ya dijimos que las personas merecen respeto, son puros derechos humanos, pero, ¿merecen respeto las ideas?

Aquí tenemos que ser cuidadosos. No podemos ser tan infantiles como para decir que las nuestras sí y las de los demás no, tenemos que dar argumentos “formales”. Si dices que las creencias religiosas deben ser respetadas, entonces tendremos que respetar cualquier creencia religiosa.

Valoremos algunas de las razones que se dan para respetar ideas.

a) Respeto por las ideas verdaderas.

Esto molaría, pero mientras no tengas la manera de saber qué es cierto y qué no, este criterio es imposible de aplicar.

b) Respeto a las creencias religiosas

Puede que las tuyas te parezcan estupendas, pero hay gente que cree en cosas que implican matar o dañar a otros. ¿Lo respetamos?

c) Respeto a circunstancias personales

Esto anularía cualquier chiste sobre cojos, mancos, tuertos, calvos, infartados, accidentados, etc.

Sin duda esto puede ser de mal gusto en alguna circunstancia. ¿Es moralmente condenable? ¿Debe ser legalmente condenable?

Insisto que una cosa es hacer un chiste de ciegos y otra es decirle a alguien que es menos persona por ser ciego. No confundir personas con ideas es la clave de todo este asunto.

d) Si no me respetas, me enfado/te hostio/te mato

¿Hablamos de respeto o de miedo? El hecho de que alguien se enfade ante cierto tema, ¿hace de esa idea algo respetable? Y si deja de enfadarse, ¿ya no lo es? ¿Podemos hacer chistes sobre religiones con pocos extremistas o alejados de mi casa, pero no de otras?

e) Larga argumentación

Todos conocemos ideas falsas que han sido profusamente argumentadas y viceversa. Así que tampoco por aquí.

d) Respeto apoyado en falacias lógicas

Porque algo es tradicional (como que las mujeres no tengan voto, o tener esclavos)

Porque le parece bien a mucha gente (como que la Tierra era plana hace unos años)

Porque lo dice un señor muy listo (un premio Nobel cree en…)

Etc.

e) Respeto porque cada uno es libre de creer lo que quiera

Sí, cada uno es libre de creer en lo que quiera, pero yo no tengo la obligación de que me tenga que parecer bien.

Podría ser que las personas elegimos unirnos con ciertas ideas, hacerlas parte de nosotros, y que, por eso mismo, nos resulte doloroso que se las ataque o critique y lo sintamos como un ataque personal, sin que lo sea. Si digo que tu equipo de fútbol es asqueroso, puede que te enfades conmigo, que rompas nuestra amistad, que me agredas o incluso que me mates (como ya ha ocurrido), pero no he dicho nada sobre ti, sobre tu persona. Eres tú el que ha construido ese vínculo, eres tú el que te ofendes.

Es posible que la cultura, la educación o vaya usted a saber qué, hayan construido ese vínculo y que el “ofendido” no sea enteramente responsable de eso. Nos pasa a todos, pero es nuestro problema, no del que opina negativamente de aquello que nos es tan querido.

No respetar una idea no significa que me tenga que parecer obligatoriamente mal. Significa que soy libre de pensarla, repensarla, evaluarla, criticarla, argumentar a favor o en contra, exprimirla o abrazarla… vaya, hacer lo que me parezca de ella para que me dé sus mejores frutos, sin mayor restricción que mi capacidad o ganas de ocuparme en ella.

Te animo a que en los comentarios sigamos esta conversación indicando qué razones crees que hacen una idea respetable.

A todos nos parecen “razonables” ciertas cosas, pero intenta plantearlas de forma no subjetiva, formal, para cualquier idea, y verás que resulta imposible (al menos a mí).

Acaba de ocurrir un tsunami y está mal hacer chistes. De acuerdo. ¿Dónde? ¿En el hospital donde están la víctimas? ¿En el otro extremo del mundo? ¿A cuántos kilómetros? ¿A partir de cuánto tiempo? Si yo tengo un familiar que ha fallecido, ¿el tema está prohibido para siempre? Intenta formalizar y verás qué horror.

Insisto en que no confundamos buen gusto, con inmoral ni con ilegal.

También hay que tener mucho cuidado con la autocensura.

Como sabes que tal cosa molesta, evitas decirla o hacerla y acabas transformando tu discurso y tu conducta, sin que ni siquiera un malvado censor tenga que mover un dedo, lo haces tú mismo. No suena muy bien en una sociedad democrática y aunque somos muy susceptibles a eso en los entornos personales y laborales, es algo de lo que hay que huir.

Para mí el asunto se resume en una frase que leí en la red unos días después del repugnante asesinato de unos humoristas franceses.

Las personas tienen derechos, las ideas no.

En la misma línea quizá os guste leer estas dos entradas:

Perdóneme, pero yo no respeto opiniones.

¿Por qué tengo que respetarte?


Experimentos en Castilla La Mancha

23 febrero 2015

Ya es el segundo año que el Centro de profesores de CLM ha acordado un plan de formación online con Naukas.

Aquí os dejo mi primera charla de este año


Vivir en una silla de ruedas

18 febrero 2015

Mª Carmen Fernández Panadero, además de ser mi querida hermana, es profesora e investigadora en la Universidad Carlos III de Madrid.

Está desarrollando un proyecto que consiste en un simulador de silla de ruedas usando realidad virtual. Proporcionaría múltiples posibilidades de uso en entrenamiento de nuevos usuarios, concienciación social, etc.

Haz click en la imagen, te llevará a la página donde encontraréis el vídeo informativo y podréis participar en el proyecto.

prueba


Ajedrez, bilingüismo y un puñado de paletos

14 febrero 2015

No me refiero a paleto como a esa gente de campo que son sabios en su entorno, en el que yo me pierdo si me mueves una piedra, no, a estos les admiro. Me refiero a lo que dice la RAE:  A la gente tosca y zafia.

Noticia de ayer en España: Se pone de acuerdo TODO el parlamento en darle carta de asignatura al ajedrez en la escuela. U-NA-NI-MI-DAD. Lo que no han conseguido para hacer una ley de educación, para parar los desahucios, para cambiar la Constitución, para salvar la vida a los enfermos de hepatitis… pero, mira, para poner el ajedrez, sí.

Quizá pienses que son todos unos consumados ajedrecistas y han vivido en persona o estudiado los efectos de este juego. Es una forma de escribir… dudo que lo pienses.

¿No te recuerda vivamente a ese engendro del “bilingüismo inglés”? Sí, entre comillas, porque ni los alumnos son bilingües, ni sus profesores lo son. El único bilingüismo está en los carteles de los institutos.

Quizá pienses que nuestros políticos también dominan este idioma y han visto su uso necesario en la enseñanza de otras materias, salvo que estemos en una comunidad con otra lengua oficial, donde entonces esta sería la necesaria para enseñar ciencias porque… uy, perdonen que me lío.  Bueno, creo que lo único que han demostrado nuestros políticos es que se puede llegar a ser incluso presidente del gobierno sin tener mucha idea de inglés, ¿verdad?

Y, ¿por qué paletos?

– Porque hablan de lo que no entienden, ningún interés en acercarse a ello, pero lo veneran como si fuera perfecto.

– Como esos productos con nombre medio inglés para que veamos lo buenos que son, porque son de fuera.

– Como esas personas que han estudiado “fuera” y que son más listas por ello.

– Como ese “esto viene de Estados Unidos” como si todo lo que viniese de allí fuera perfecto.

Esta decisión política es una cortina de humo, igual que el bilingüismo. No se trata de mejorar la enseñanza, para eso no se despedirían profesores, ni se apiñarían alumnos en clase, ni se usarían las leyes de educación como un arma política. Es una asquerosa cortina de humo, y muy asquerosa, porque juega con el futuro y la felicidad de nuestros muchachos, de nuestros hijos. Y usar a los niños es ser mala gente.

Y no, no tengo nada en contra del ajedrez. Yo sí lo jugué de chaval, estuve federado, competí, y conocí a varios de mis mejores amigos allí, que lo son desde hace como 25 años. Le debo mucho.

Pero quitarle horas a plástica o a música y luego poner ajedrez… es no pensar mucho, o no hacerlo bien.

Si además ves cómo lo van a hacer ya te caes de espalda. Dicen que darán cursillos a los profes… cursillos… fenomenal. ¿Te plantearías lo mismo para enseñar matemáticas o lengua? ¿Cursillos? Entonces, ¿realmente creen en el ajedrez como una herramienta si no les importa la formación específica de los que lo impartan? Cursillos… ¡vamos anda!

Si me preguntas si el ajedrez es perjudicial así, aislado, te diría que no. Si tuviéramos tiempo y recursos infinitos y si no hubiera ninguna otra opción, fenomenal. Aunque también te diría que está sobrevalorado, precisamente por muchos que lo desconocen.

Si me preguntas comparativamente, pues te diré que la música que desprecian, socavan y finalmente eliminan casi de facto le da mil vueltas como herramienta educativa.

Casi podría desafiaros a que me dijeseis algo que proporcione el ajedrez y no lo haga la música (o lo supere) y luego os diría cosas que la música da y el ajedrez no.

Siempre se dice que el ajedrez mejora el coco. Chupi, de acuerdo. Pero no en cualquier tipo de actividad mental. El ajedrez está muy enfocado a la memoria, al análisis y la capacidad de decisión.

Con la música además de la memoria, análisis y la capacidad de decisión, tenemos la psicomotricidad, la creatividad artística (no ausente en ajedrez, pero sobrepasada de largo aquí), el trabajo en grupo, el “trabajo” con las propias emociones y las de otros, y un larguísimo etcétera. Pero sí quiero señalar algo extremadamente importante si queremos cambiar esta sociedad a mejor: La música es una actividad no competitiva, colaborativa, en la que gente de diversas capacidades, talentos y gustos, pueden construir una obra común.

Pues eso, no nos dejemos engañar y centrémonos de una vez en trabajar y pensar en serio una ley de educación, exijamos una buena ley educativa para nuestros hijos, para nuestro futuro.

NOTA: Este artículo no es un ataque personal a los ajedrecistas bienintencionados que llevan años luchando por la inclusión de este juego como asignatura, me consta que les animan las mejores intenciones y no es crítica a ellos. Es una crítica a la idea, que me parece mala, y sí un ataque personal a esos otros que lo usan para manipularnos, una vez más.


¿Por qué os gustan los malotes?

12 febrero 2015

Marlon Brando Streetcar 1948 d

Qué mejor día que el Día de Darwin para preguntaros, mujeres, ¿por qué os gustan los malotes?

Quizá os dijeron que la teoría de la evolución enseñaba que las características más “fuertes” eran las que perduraban, pues no.

Quizá os dijeron que eran las características que mejor se adaptaban al medio, las que perduraban o se veían favorecidas, y os dijeron que se llamaba selección natural, pues tampoco.

Son las características con las que más se folla. Disculpen.

¿De qué me vale que mis mutaciones sean chupiguays si no hay hembra que ME SE acerque? ¿Cómo se transmitirían esos genes? Por mucho tiempo que dure vivo en ese ambiente al que estoy tan bien adaptado, si no chingo, mis genes salen del pool genético de la especie.

Y aquí nos preguntamos, hembras humanas, ¿por qué los malotes? ¿POR QUÉ?

Os hacen sufrir y si aún no, sabéis que lo harán… pero despreciáis a los cariñosos, sencillos, amables… por Marlon Brando o Cincuenta hostias de Grey…

También tenéis razón en decir que entretanto nosotros perseguimos a hembras de tetas gordas (o a las misteriosas, que no sé qué es peor), pero tengo una disculpa: Dice mi psicólogo evolutivo que es porque pensamos que así amamantarán mejor a nuestra descendencia…

Si somos sinceros… creo que cuando corremos detrás de tetas gordas no estamos pensando en que amamanten a nuestra descendencia… ni creo que tampoco pensemos en tener descendencia… No parece ser la idea más excitante para lanzarse a la yunta, tal y como la estamos planteando, por puro deseo físico.

Y de vuestros malotes podría decirse que solían ser más fuertes, o más arrojados y garantizaban una mejor protección y una prole más fuerte… No sé, me cuesta pensar en que esas sean vuestras ideas cuando queréis desmontar a Brando de su moto y darle lo suyo.

Puede que nuestro deseo de machos sea tan inconsciente como vuestro deseo por el malote. Lo que queda claro es que nuestros tatarabuelos han tenido “malotitos” que han tenido más “malotitos”… y esa característica ha probado ser evolutivamente favorable. Vaya, que tardan más en darse una hostia con la moto, que en pillar cacho y además dar en la diana.

¿Qué misteriosa fuerza nos arrastra a buscar esas parejas disfuncionales que nos hacen sufrirrrr?

Como buen profesor… ¡Os lo dejo como ejercicio!

En todo caso, celebremos que tú y yo somos el resultado de una selección de millones de años… así que a ver si nuestro comportamiento está a la altura.


Lo que pasa y por qué pasa

2 febrero 2015

– ¿Qué dices que ha pasado? ¡No puede ser!

– ¿¿Cómo que no puede ser?? Acaba de ocurrir…

Y, a partir de aquí, variantes

1. Pues no lo entiendo

2. ¿Y por qué va a ser así? Me lo tendrás que explicar.

3. No creo que haya hecho eso, se le volverá contra él.

Etc.

A ver, una cosa son los hechos y otra sus causas o sus motivaciones o sus excusas (con todas las salvedades filosóficas que queráis)

En la ciencia lo tenemos bastante claro.

Primero constatamos los hechos más allá de la opinión particular de quien sea. Esto es, hacemos un experimento y da cierto resultado, lo publicamos, otros lo repiten siguiendo los mismos pasos y obtienen los mismos resultados.

Ahora buscamos la manera de explicarlo dentro de las teorías más aceptadas, o buscamos hipótesis nuevas, o ponemos patas arriba todos los cimientos de la ciencia para dar cuenta de este nuevo fenómeno, como ocurre con revoluciones como la Cuántica o la Relatividad de Einstein.

Seamos científicos en nuestras vidas también.

Teoría predominante: Los anuncios son estúpidos, no pueden funcionar

Hechos: La compañía que vende el producto se gasta una pasta y no dejan de ponerlos

Teoría predominante: Pepe es mi amigo.

Hechos: Nunca me llama si no es para pedirme algo o contarme sus mierdas.

Teoría predominante: A los políticos les importa X

Hechos: No toman decisiones que apoyen X, aunque sean sencillas y más baratas que otras muchas. No preguntan a los expertos en X para mejorarla.

Y un largo etcétera de “teorías predominantes” que quizá te apetezca revisar a la luz de los hechos, LOS HECHOS… pero vamos, sólo si te apetece. A veces preferimos no remover mucho o preguntar demasiado por lo que podamos descubrir. Allá cada cual cómo quiere vivir su vida, pero que sea una elección no vivir engañado.

Hay quien insiste mucho en este argumento: “¿Por qué van a hacer eso, si es peor para ellos?”

Pues sí, igual sí que es peor, igual es que no piensan con claridad, o que son directamente imbéciles o lo que sea, me da igual, eso no influye en que lo que sea esté ocurriendo o no. ¿Es que nadie hace cosas que le perjudican a sabiendas o por ignorancia? ¿Tú o yo mismo, por ejemplo? ¿Inexplicado = inexistente? No, hombre.

Para los hechos la ciencia pide sencillamente “observación”. Abramos los ojos, leamos la realidad lo mejor que sepamos, intentando no imponer los “resultados” antes de leerlos. No sé si te gustará, como Morfeo le decía a Neo: “Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad, nada más”.

 


Tertulia: Cultivar el amor por la ciencia

30 enero 2015

Ayer tuvimos una animada tertulia, de las que organiza Luis Quevedo, bajo el auspicio de Naukas.

En principio sobre profes, educación… pero hablamos de mucho más porque, ¿cómo no hacerlo? ¿Está la educación separada de todo eso?

Y si lo queréis en Podcast, aquí tenéis el enlace

Por mi parte dos ideas que quise dejar claras.

1. Es una educación pública, pensada con ganas y con cuidado, la que realmente puede cambiar el nivel de una sociedad y debe impulsarse desde la política, que es quien puede hacerlo.

2. Contemos con pasión lo que nos apasiona.


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