11011011 ¡Qué bonito!

11 abril 2016

Cualquier obra de arte puede escribirse como una cadena finita de unos y ceros.

Para un texto es sencillo, ¿verdad? Por ejemplo, la “a” el 1, la “b” el 2, etc. de forma que si pongo 2 1 2 1 será “baba”. Como querríamos distinguir las letras mayúsculas y minúsculas, los signos de puntuación, etc. usamos el código ASCII. Cada carácter se representará con un byte (ocho bits) en decimal sería un número entre cero y 255. En el enlace puedes ver la correspondencia.

Si estuviésemos hablando de un sonido, podríamos representarlo de muchas formas. Por ejemplo, la intensidad en cada “momento”, como esa onda que te aparece cuando te pones a hacer el ganso con la grabadora de sonidos del PC. Si tomas valores cada muy poco tiempo, no notaríamos que está entrecortado. Así que tendríamos de nuevo una sucesión de números, que representaría ese sonido.

Wave sound digital representation splitted channels

Para una imagen no resulta tampoco complicado, dividimos la imagen en puntos y si asignamos un número a cada punto, podíamos tener ahí el nivel de intensidad, de forma que se representase una imagen en blanco y negro, siendo el cero el negro y el 255 el blanco.

Quizá estés pensado en que se verán los puntos y no será una imagen tan bonita como una “real”, pero en esto nos ayuda tu sentido de la vista. Recuerda esos anuncios del metro. En los de tu andén se distinguen los puntos, de hecho parecen enormes. En cambio, en los del andén de enfrente no se distinguen. Piensa también en tu tele, en tu portátil, en tu móvil. Todos están formados por puntos y si los puntos son suficientemente pequeños, o van a ser vistos desde suficiente distancia, lo verás “bien”.

De esta forma una sucesión de valores:

231 234 200 198 …

Representarían la luminosidad de los puntos de una fila. Si lo ponemos en binario veríamos de nuevo una ristra de unos y ceros.

Como ves, hemos elegido 256 tonos de gris, siendo el cero el negro y el 255 el blanco. Resulta más que suficiente para dar una impresión “suave” y realista.

Si quieres una imagen en color, tampoco es problema. El color de cada punto lo expresaremos como una combinación de los tres colores primarios luz: rojo, verde y azul. A cada punto le asignaremos ahora tres bytes, uno por color. El número de colores que podemos conseguir así es 256 x 256 x 256. Haz la cuenta, casi diecisiete millones de tonos de color distintos. De nuevo más que suficiente para parecer “realista”.

Pixel geometry 01 Pengo

Para un vídeo, sólo tengo que guardar suficientes “fotógramas” y que no aprecies el parpadeo. Te sonará que con unos veinticuatro por segundo ya funciona, y cada fotograma lo guardo como guardábamos antes la imagen.

Sea lo que sea, al final, pasando los números a binarios, cualquier obra de arte que se haya hecho (que se haga en el futuro) podrá expresarse como una ristra finita (no infinita) de unos y ceros.

¿Qué me impide hacer un análisis de esa cadena de números? ¿Buscar repeticiones, patrones, estructuras que se relacionan o combinan?

Quizá hayáis leído la noticia, unos investigadores han analizado cuadros de Rembrandt y han “pintado” uno “nuevo”. El resultado es muy interesante, pero más aún el aspecto filosófico del asunto, y nos lleva de nuevo a preguntarnos qué es el arte.

¿Dónde está el arte? ¿Dónde la emoción estética? ¿En la del el artista, en la del público?

Una profe de música que tuve me decía que hay gente que toca el violín como el que hace fotocopias. Yo pensé más tarde que hay gente que hace fotocopias con tal esmero que parecería que estuviera tocando un violín, pero aún así, no pude dejar de asombrarme con el hecho de que alguien tocara algo sin sentimiento y a mí me emocionara.

Si tenemos una emoción estética al contemplar ese “nuevo” Rembrandt, ¿de dónde viene? ¿Es “lícita”? Quiero decir, no se pintó con esa emoción… Lo hizo una máquina que replicó y recombinó patrones que extrajo del conjunto de sus obras. ¿Se espera del espectador que sienta en la línea que el artista desea?

Preguntémonos también, ¿hace otra cosa nuestro encéfalo? ¿Estamos sólo recombinando y reproduciendo patrones percibidos en nuestra experiencia? ¿Existe la creación? ¿Qué sería?

La indiscutible emoción estética que sentimos ante la manifestación artística, la que le guste a cada uno, ¿qué es? ¿Es pura ilusión de la ilusión de una ilusión de identidad que llamamos “yo”? ¿Soy algo más que una pila de filetes?

Sea cual sea el proceso creador, se plasmará de una forma concreta, en pintura, mármol o sonido. Estamos entrando en un tiempo en el que una máquina va a poder producir resultados finales comparables y “originales”, indistinguibles de la producción artística humana. ¿Será eso arte? Si no lo fuera, ¿lo percibiríamos como tal? Y si lo percibiéramos como tal, ¿eso lo convertiría el arte?

Una vez más el suelo se mueve bajo nuestros pies, las certezas se caen y la solidez se vuelve humo.

No debería caber duda de lo ilusorio de lo que llamamos real, la pregunta que toma importancia es, ¿qué hay cuando se disipa el humo? ¿Algo, nada? ¿Qué?

Le dedico esta entrada a César, que siempre ayuda a ver el humo y se pone a soplar, y a Déborah que seguro podrá iluminarnos en el aspecto artístico del asunto.


Y los feos, ¿qué?

26 marzo 2016

Casi a diario escuchamos a personas agraciadas quejarse de la tiranía de la belleza, de la dictadura de la moda, de las obligaciones que cargan para mantener su físico y de cómo la gente la juzga por sus apariencias.

Aquí hablamos un par de veces sobre ello recientemente, aprovechando dos polémicas: Con Dani Rovira y con Inma Cuesta.

Lo que no puedo dejar de preguntarme es, “Y los feos, ¿qué?”

Este sesgo cognitivo, que llamamos Efecto halo, por el que percibimos a las personas agraciadas como poseedoras de otras virtudes, como inteligencia o bondad, es algo general, y funciona también en el otro sentido. Las personas menos agraciadas son percibidas como menos confiables, o menos inteligentes.

Como comenté en los post anteriores, es curioso que gente que usa el sesgo a su favor (obteniendo mejores contratos, pagas, etc.) se quejen cuando el sesgo les muestra su otra cara.

Y, ¿qué pasa con aquellos que SIEMPRE reciben lo peor de ese sesgo?

Los que no se ajustan al canon de belleza de la cultura de su tiempo o los que son más bien feos, o los que tienen deformidades… o aquellos que se perciben así, aunque los demás no lo hagan.

Son, en la práctica, ciudadanos de segunda. Tienen menos derechos y son continuamente discriminados.

¿Cantas bien? ¿Eres feo, gordo, muy bajito o muy alto? ¿O simplemente no tan joven?

¿Crees que puedes acceder al mundo de la música igual que alguien bello y macizorro?

¿Piensas que en otros trabajos no tan “públicos” no actúa el sesgo? ¿No crees que para estar “cara al público” han tenido en cuenta tu apariencia?

Y, en lo personal, ¿te acercarías a ese bombón a presentarte? ¿Sí, no? ¿No es tu “liga”?

Queridos guapitos del mundo, ESO es sufrir el efecto halo, eso.

Toda tu vida, todos los días.

Ser el gordo, el feo, el canijo o el jirafa… para los amigos, para tu sexualidad, para tu trabajo. ESTO, TODO EL PUTO TIEMPO.

Así que, perdonad aquellos que vivís de vuestra (buena) imagen. Aquellos que obtenéis beneficios simplemente por como sois físicamente, que nos pasáis por delante a los demás a igual capacidad… perdonad que no nos sintamos muy solidarios con vuestras cuitas en este sentido. Para nosotros vivís en el Olimpo de los favorecidos, de los que tienen derecho a todo, nosotros somos de segunda.

Finalmente, también resulta insultante que nos vengáis a contar, a posteriori, vuestra enorme valía profesional. No llegasteis allí por eso, o al menos no pasasteis delante de tantos por eso. Y sí, quizá la tengáis, pero fue vuestro físico el que os dio la oportunidad de poder mostrarlo. No vengáis a contarles a los que no pasaron la selección por feos, lo buenos que sois, es ofensivo y ridículo.


NUEVO LIBRO: Aproxímate

10 marzo 2016

Aquí está, mi sexto hijito: Aproxímate.

Un vistazo a sus Primeras páginas

Lo presentamos en Madrid en la FNAC de Callao el sábad0 19 de marzo (día del padre).

Presentación Madrid marzo 2016

Los amigos de otras ciudades no os despistéis que andaré de gira

Un libro donde te entregamos la fórmula secreta para ser verdaderamente científico y poder llegar TÚ MISMO a tus propias conclusiones. Mide, calcula, aproxima… decide.

A veces te decimos cómo son las cosas (y tienes que creernos), a veces te enseñamos problemas divertidos de matemáticas pero que tratan sobre camellos, cerillas y cosas así.

¿Te imaginas poder usar lo que YA SABES (sumar, restar, multiplicar, porcentajes…) para poder conocer el mundo por TI MISMO y además pasarlo estupendamente?

¿Cuánto peso aguanta un pelo? ¿Cambia mi altura durante el día? ¿Cómo sacar ventaja en un examen tipo test? ¿Cuánto pollo hay en una pastilla de caldo de pollo?

No me creas, ¡mídelo!

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¿Dónde llevamos a los niños?

2 marzo 2016

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Con poco que miréis alrededor veréis furibundas quejas por llevar a los niños a diversos lugares.

Lo que no me gusta es cuando se usa un argumento formal: “¿Cómo sois capaces de llevar a menores a tal lugar?”

La verdad es que todos llevamos a nuestros menores a los sitios que nos gustan y a los sitios que nos parece bien que vayan conociendo, inclumplimos ese “precepto formal” de no “forzar” o “aleccionar” a menores, en favor del contenido que nos parece apropiado.

Yo también tengo mis filias y fobias, a actividades y a lugares. Me horripila ver a pequeñuelos en determinados ambientes y me emociona hasta las lágrimas contemplar como se empiezan a desenvolver en otros.

Pero no es un asunto formal, es un asunto de contenido. No me sean falaces.

Queda abiertas algunas preguntas:

¿Puede ser la convivencia con un menor o su enseñanza no “partidista”?

¿Debe ser no partidista?


Un día NO nos reiremos de esto

1 marzo 2016

En un artículo de El País leemos esto

El 0,7% de la población mundial (34 millones) tiene el 45,2% de la riqueza global

El 1% más rico tiene tanto patrimonio como todo el resto del mundo junto

¿Quiénes son? ¿Quiénes sois?

La gente se muere por falta de recursos, los países quiebran y seguimos azotados por la pobreza y la miseria.

¿Quiénes son esos “inversores”, esos “mercados”? ¿Esos que acumulan y engordan bienes que no podrían utilizar en cientos de vidas?

¿Quienes son esos que conceden o retienen inversión y crédito?

¿Quienes son esos que en realidad tienen más poder que cualquier gobierno elegido o impuesto? ¿Quién manda aquí?

Yo no lo sé y no sé si quiero saberlo. Quizá ese conocimiento o la posibilidad de hacer algo al respecto pudiera poner en peligro mi pequeño mundo.

Sólo sé que alguien, no sé si nosotros, algún día… tendrá muchos problemas para explicar a nuestros descendientes cómo se toleraba que millones de personas hicieran caldo con las raspas, mientras otros se daban un festín.

No sé cómo explicarlo. ¿Los graneros llenos y el hambre en la calle? No sé.

¿Quienes sois? ¿Dormís bien?


¡Dirígeme, por Dios!

28 febrero 2016

Con todo respeto y admiración por el payo Pierce desde que era Remington Steele, vamos a usarle un poqui para hablar de nuestras cosas.

Pierce Brosnan Berlinale 2014Pierce Brosnan Berlinale 2014 - 02

¿Qué fan de Mr. Brosnan no ha sentido un escalofrío cuando sonríe a boca llena?

¿En qué momento el elegante caballero de la izquierda se transforma en ese señor del bar del pueblo de la derecha, que bien podría protagonizar alguna de las historias de @DonMostrenco?

Lo hablo mucho con mis chavales, la autopercepción es un cosa bien jorobada, ¿cómo evalúo mi trabajo? ¿Cómo evalúo mi apariencia o lo que transmito?

Hace tiempo hablábamos del valor que necesitan las personas con anorexia para ceder su certeza de estar gordas ante la opinión de otra persona, un médico, si quieren salvar su vida.

Como somos científicos por aquí, ¿qué hacemos? ¿Preguntamos a alguien? ¿Contrastamos con la realidad? ¿Cómo?

Complicado, sí.

En el arte más aún, porque puede ser que estén creando algo genialmente original y que será evaluado como negativo por una enorme mayoría de tus contemporáneos.

Y si me encierro en mi taller de creador y empiezo a producir por el puro impulso y dirección de mis tripas, puede que esté creando… bueno, algo parecido a otro fruto de mis tripas.

La genialidad y la locura son vecinas.

Recordando a Urbizu, en una comida nos contaba que evitaba a los opinalaris (genial término) pero que sí buscaba el consejo de pocos expertos de su confianza.

Ahí nos quedamos.

Busca y atesora ese consejero con competencia técnica y que te quiere lo suficiente como para decirte la verdad y de la mejor manera.

También es crucial este “de la mejor manera”, porque el creador debe estar en un estado de ánimo de libertad y cariño para poder mostrarse y aventurarse.

Así que sí, dirígeme, por favor.

Y que alguien le diga a nuestro querido Pierce que se quede en un puntito anterior a la última foto que ahí está guapérrimo y canallote, como nos gusta.

 

 

 


De lovers y haters

22 febrero 2016

Anda coleando el tema de Dani Rovira, cómo hizo la presentación de los Goya, la turra que al parecer le dieron en las redes y las defensas de unos y otros. Bien, metamos un poquito el dedo en la llaga.

Establezcamos unos presupuestos para que luego me odiéis con fundamento.

  1. Dani Rovira me parece un tipo divertido y hasta diría que me cae bien. Incluso he puesto en clase más de una vez su monólogo sobre las “unidades”: la mijilla y todo eso. Desternillante.
  2. Decir cosas feas u horribles sobre tu trabajo (ciertas o no) no es ofenderte, ofenderte es decirte que eres un imbécil (de nuevo con razón o sin ella).
  3. Me parecen mal las persecuciones y los linchamientos en las redes sociales. Aquí no incluyo las críticas al poder y al que lo mal usa, para el que igual te han cercenado toda vía de respuesta y sólo queda gritar en la plaza.

Dicho esto.

Es un pack.

Quiero decir, las decisiones, las acciones, nuestras virtudes y fallas… llevan asociadas características que nos pueden resultar positivas y otras negativas, pero son un pack. Te zampas ambas.

Por ejemplo, un joven que empieza a trabajar relativamente pronto en lugar de seguir formándose. Tendrá más dinero en el bolsillo que un estudiante, pero menos posibilidades laborales en un entorno cambiante. Te puedes esforzar en minimizar lo que consideras negativo, pero está ahí.

Irte al extranjero suele mejorar tus posibilidades laborales, pero socava tus relaciones familiares y amistosas en tu lugar de origen. Que sí, que sí… que llames mucho por teléfono, que vengas lo más que puedas, para suavizarlo, pero el efecto está ahí.

Si eres sensible al halago, si te emociona que te digan lo bien que lo has hecho… te va a doler cuando te digan que está mal. Tú abres la puerta, a lo que eres sensible es a la opinión ajena, cualquiera que sea la dirección.

Es un pack.

Me parece muy razonable que, sabedores de esto, nos aprovechemos de las buenas cosas e intentemos minimizar las desventajas, lo que no me gusta tanto es que neguemos esas desventajas, o no las reconozcamos como parte irrenunciable del asunto.

Y ahora voy con lo de Dani Rovira.

Le hemos visto en la publicidad del Corte Inglés, ¿verdad?

¿Por qué?

¿Qué me tiene que decir sobre moda o sobre alimentos precocinados este estupendo humorista?

¿No se trata del archiconocido efecto Halo y otros sesgos cognitivos que me van a hacer ver más deseable esos productos porque los usa (o dice que los usa) y los recomienda él?

Si no es así, ¿por qué habrá cobrado el pastizal que se habrá llevado? ¿El Corte Inglés es idiota y paga sin esperar sacar un rédito igual o mayor en ventas?

Pues eso.

No pensamos con claridad, así somos los humanos.

Por eso le queremos sin motivo y le odiamos sin motivo.

No digo que el odio le vaya con el trabajo de actor, léeme bien, digo que:

El mismo sesgo cognitivo que me lleva a apreciar a alguien al que no conozco y a aceptar sus recomendaciones de sopas de sobre es el que me lleva a odiarle.

Es un pack. Lo siento.

Os dejo con el estupendo monólogo del que os hablaba


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