Alumnos disruptivos

A treasure concentrated on her school homework

Los profesores somos los garantes de los derechos de nuestros alumnos.

Con esta frase debería bastar, pero creo que entre interesados y despistados no han hecho perder el norte.

1. Nuestros alumnos tienen derecho a que se respete su integridad física y psicológica, y nosotros somos los garantes. ¿Estamos cumpliendo con esa función cuando toleramos que un chaval en clase les golpee, se burle de ellos y demás? “Es que ya sabéis como es. Si le echamos no le va a valer de nada. La familia no colabora.” Todas esas frases no sé cómo afectan a que el derecho a los OTROS chavales a su integridad se deje de defender.

En la clase no se agrede. Fin. El que lo hace tendrá que abandonarla. Fin.

Habrá que buscar la manera y, sobre todo, la administración tendrá que proveer de los medios necesarios para ello. Pero si la familia no colabora, el muchacho no cambia, la administración no provee… ¿debemos permitir que se pisotee el derecho de los demás menores a su integridad, de la que somos responsables? En mi opinión, no.

2. Nuestros alumnos tienen derecho a la educación y nosotros somos los garantes. ¿Estamos cumpliendo con esa función cuando toleramos que un chaval monte un follón y te impida dar la clase? “Es que lo está pasando mal. Es que si te enfrentas a él es peor.” Todas esas frases no afectan al derecho de los OTROS chavales a recibir su educación.

En la clase se da clase. Fin. El que se empeñe en intentar impedirlo tendrá que abandonarla. Fin.

Sin duda, habrá que buscar la manera de intentar encauzar a este muchacho, pero ¿queda en suspenso el derecho de los demás hasta que se consiga? ¿No somos nosotros los garantes del derecho?

Vayamos más allá, aún.

¿Qué estamos enseñando al que permitimos que abuse de otros con nuestra inacción? ¿Impunidad? ¿Es esto bueno para su formación? ¿Es esto lo que ocurre en la vida adulta: hasta que no estoy de acuerdo con una norma no tengo por qué cumplirla?

¿Qué estamos enseñando al resto, que sus derechos dependen de la voluntad del abusador? ¿Que se defiendan ellos mismos, físicamente incluso, “si te pegan, pégale tú”? ¿Es así como se construye un estado de derecho?

Los derechos no se negocian, mucho menos los fundamentales y mucho menos con los abusadores.

El que entienda que pido que no se atienda al chaval disruptivo que aprenda a leer, lo que creo que debemos dejar de hacer es que sea su desequilibrio el que marque el ritmo de la clase y que protejamos a los otros alumnos, porque es nuestra obligación legal y moral.

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6 Responses to Alumnos disruptivos

  1. La educación es un derecho y no se puede tolerar que alguien le impida a un alumno ejercerlo, aunque se trate de otro alumno. Si la única herramienta que permite el sistema es la expulsión, habrá que usarla. Pero el sistema debería tener otras.
    Por otro lado, aunque la educación pretende ser una obligación, esto es imposible de que se obligue a cumplir, ya que para ello es imprescindible que el alumno colabore. Se puede conseguir la escolarización obligatoria, pero eso no es un sinónimo de educación obligatoria. Es más, muchas veces, confundiendo esos conceptos, se consigue malear a alumnos que aprenden a que pueden hacer lo que quieran sin consecuencias.
    Muy acertado sacar esta cuestión ya que este es uno de los grandes problemas del sistema educativo español.

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  2. Mercedes Sanz Rubio dice:

    Estoy de acuerdo, Javier. Somos garantes del bienestar del grupo clase y del bienestar de cada alumno. La expulsión puede tener beneficios en el comportamiento de algunos pues es llamada de atención seria al niño y a sus familias. Pero en otra ocasiones favorece la descompensación social que sufren algunos y amplía esa brecha de conflictos que llegarán tarde o temprano a la sociedad. El sistema educativo debe ser compensador y ofrecer alternativas para prevenir conflictividad en la ciudadanía. La administración debe ofertar vías de acción, canales diferentes, profesionales capacitados para que los menores en riesgo nunca acaben en su casa o en la calle. Y para que el alumnado que quiere estudiar pueda hacerlo en libertad y con seguridad.

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  3. ¡Enorme! 100% de acuerdo, desgraciadamente, en la mayoría de los lugares no se enteran, y tenemos que tragarnos, día sí y día también, a este tipo de alumnado. Yo, que trabajo en un centro complicado, lo vivo en primera persona. Y es muy frustrante ver, como unos cuantos, revientan la clase a los demás. Como siempre, muy acertado el post, compañero. ¡Enhorabuena!

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