Haz algo que no sepas hacer…

En profesiones en las que se trata con clientes o usuarios que saben bastante menos que tú del tema concreto, se corre con frecuencia el riesgo de volverse, a falta de un término técnico mejor, gilipollas.

Hablo particularmente de profesores, médicos, trabajadores de “lo social”…

Los casos peores se dan cuando el público está en situaciones de debilidad o muy complejas.

El endiosamiento se agrava cuando esas personas sólo viven para su miniparcela del universo que ellos creen que es toda la realidad.

Olvidan que siempre hay alguien más listo, más hábil, un pistolero más rápido… y que como mucho serán los más guays de su portal (yo, ni siquiera eso, en mi portal hay gente excepcional).

En cambio, cuando pasas algo de tu tiempo en ser “aprendiz” de lo que sea, recibes una lección de humildad, o incluso mejor dicho, de realidad, que resulta muy sana y redunda en un enorme beneficio para las personas con las que luego ejerces tu labor.

Por ejemplo, tú, profesor, recuerda lo que es que no “te salga”, no saber, que te pongan delante de la clase a hablar, que te regañen por no haber hecho la tarea, o practicado lo suficiente…

Siéntete débil, dependiente de otro, incapaz…

Recuerda que somos hermanos en nuestra fragilidad y ayuda a otros, desde su lado, en nombre de la grandeza de ser una persona, porque en esta grandeza también somos todos hermanos.

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8 Responses to Haz algo que no sepas hacer…

  1. Sergio dice:

    Me gusta mucho este artículo. Estoy ahora mismo estudiando en la universidad y, en los pocos años que llevo, he visto en bastantes ocasiones a profesores que se creen los reyes del universo. Te tratan con superioridad, como si no fueses nada. Y esto se agrava aun más en algunas ocasiones en las que los profesores, además, se dedican a la investigación. En estos casos la docencia suele ser la última de sus ocupaciones y eso a los alumnos, obviamente, les afecta.

    Buen post que refleja la actualidad.

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    • javierfpanadero dice:

      Gracias Sergio, y ya que eres universitario, me permitiré advertirte contra un peligro muy concreto para los universitarios, de cara a que no te ocurra y para que lo observes en otros.

      En algunas carreras en concreto, muy habitual en ingenieros, les hacen tanto la puñeta (sin necesidad, sólo por el placer morboso de hacérosla), que les cuesta la salud y la juventud a los estudiantes. De manera que le quedan dos salidas psicológicas: darse cuenta de que les han tomado el pelo, asumirlo y seguir adelante; o pensar que si han perdido tanto debe ser porque han conseguido algo muy importante que los demás no lo tienen… por lo tanto debo ser superior (superiormente, gilipollas…).

      Así que mucho ojo, porque el sufrimiento es difícil de controlar. Completa tu vida con las mil y una facetas que tiene y verás mucho más claro todo. Un abrazo, suerte y luz en tu camino.

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      • Sergio dice:

        Un buen consejo, muchas gracias y lo tendré en cuenta. Para mi la carrera es, probablemente, lo más importante, pero todo hay que saber tomarlo con filosofía. Ya en mi primer año me di cuenta de que la gente no es lo que parece y hay que tener mucho cuidado y saber elegir a las personas que te rodean.

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      • javierfpanadero dice:

        En las distintas fases de la vida hay distintos ritmos preponderantes. En la que tú estás es la “salida” al exterior, la formación, el aprendizaje, luego llegará el tiempo de ponerte a currar y a generar cosas… etc. Pero no debemos olvidar que hay un objetivo que debe ser el leitmotiv de tu vida durante cualquier periodo que es ser feliz y hacer más felices a los demás. Cuando las metas particulares y temporales traicionan ese objetivo de fondo… vamos j….

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  2. Muy buenas entrada Javi,

    Una vez leí una entrevista que le hicieron a Hugh Laurie, el actor que encarna al Dr. House, en la que decía que en cierto momento, dada la fama que tenía, tuvo algo de complejo de superioridad, y que para superarlo se apuntó a clases de boxeo. Contaba que el complejo le duró hasta que le cayeron golpes por todos lados y que le recomendaba a todo el mundo que hiciera lo que tú mismo recomiendas: que hicieran algo que no supieran hacer para poner los pies en la tierra.

    En el libro de los 7 hábitos de la gente altamente efectiva hay uno que se llama “intente primero comprender, y después ser comprendido”. Es un hábito que requiere paciencia pero que intento aplicar en algunos escenarios.

    Un abrazo Javi

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    • javierfpanadero dice:

      Un abrazo Raúl. Estupenda anécdota. Por cierto, el otro día me encontré con la única chica de tu clase de 4º, omitiremos el nombre, me acerqué a saludarla y no me reconocía… snif, pero me gustó mucho verla. Está hecha toda una médico, así que igual te la encuentras un día en un consultorio.

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