Robots en casa

23 agosto 2009

Se nos van colando los robots en la vida diaria.

Este es un modelo comercial que puede permitirse cualquiera…

Vale, no protestéis… cualquiera con una Play, una XBox…

Digamos bastantes “cualquiera”.

Parece que puede ir bien en una casa sin muchos trastos por enmedio.

Aprovecho para contaros esto porque hace poco ha salido una noticia de un robot que “simula” y “entiende” ciertos sentimientos.

Sin entrar en las enormes comillas que hay que poner a esto, creo que hay que revisar el concepto.

La capacidad de “entender” como me siento del robot que viva conmigo, ¿debe ir enfocada a poder darme mejor servicio, o a simular una “empatía” que me haga sentirme “querido”?

Para mí lo segundo es un burdo engaño, similar a meterme a rebatir a los contertulios de los programas de corazón que echan en la tele, similar a creer que la señorita del número de teléfono y el acertijo ridículo se está dirigiendo a mí personalmente o que la Gioconda mira mis ojitos tiernos.

Esto lo digo porque en la tele oí decir que podría ser una buena compañía para personas mayores y tal… Ya ni les pagamos la residencia, les encerramos con una tostadora que les comprenderá mejor…

Os presento a Kobian

Y que conste que no estoy en contra de la robótica, estoy claramente a favor.

Pero dos cosas

1. Seamos honestos y no juguemos a la “publicidad” con conceptos como inteligencia artificial. Algo que, si es posible, aún nos queda lejos.

2. Usemos la robótica para poder dedicar más tiempo a lo que nos hace humanos, no para deshumanizarnos.


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