Estoy harto de amenazas y de golpes…

20 noviembre 2014

Como no, otra vez, el día a día con mis chavales lo tenéis que pagar vosotros, queridos lectores.

Os cuento. Esto es el día a día con chavales en el cole o en las casas.

      Cállate o si no te haré…

      Tráeme los ejercicios o si no…

     Como te has comportado así voy a hacerte…

Estoy hasta las narices… estoy aburrido de esto, me pone triste… vaya, estoy hasta las pelotas.

Sí, es cierto que son adolescentes, pero es que toda la puñetera sociedad:

     Ve a la velocidad adecuada o te multo

     Si haces tal cosa te meto en la cárcel

Os recuerdo que vivimos en un mundo con cerraduras, con alarmas, con policías y ejércitos…

Ya está bien, ¿no hay otro motor que la fuerza o la amenaza de la fuerza? ¿No hay otra manera de actuar que evaluando coste y beneficio a corto plazo? ¿No es posible la comprensión racional, la empatía… algo?

Seguro que habéis oído hablar del condicionamiento operante, el refuerzo positivo, negativo y todo eso. Bueno, resumiendo, que si al hacer algo me dan un caramelo tenderé a repetirlo y que si me dan un coscorrón tenderé a hacerlo menos.

También entiendo que el egoísmo puede ser una conducta premiada por la selección natural (a.k.a. Vive para follar otro día). Incluso un “egoísmo” un poco más amplio que incluya a “los tuyos” (familia, pueblo, raza…), también entiendo que ha sido una conducta favorecida por la selección natural.

Pero joder, ¿no podemos hacer las cosas de otra manera? ¿No hay nada más allá de que evalúes los costes y beneficios de una acción y obres en tu propio interés? ¿No hay nada así como un obrar con lo que uno considere justo, al menos?

Me da mucha fatiga y mucha pereza.

¿Seguiremos mucho tiempo confundiendo la amabilidad con debilidad?

Cuando les digo a mis alumnos que se callen por favor, no lo hacen.

Si les digo que si son conscientes que “por favor” es una fórmula que puede ser cambiada por esta otra “por cojones”, o esta otra “o te pongo un examen ahora mismo”… a veces se callan… pero, no me engaño. No lo han comprendido. Estoy usando la amenaza de la fuerza. Sigue siendo llevar al gorrino a la feria con dos palos.

Yo les ofrezco que hagamos una isla de racionalidad en este mundo violento, pero pasan de mi culo… así que saco los galones, el palo, y les digo “¿Votáis por un mundo violento, cuando sois pobres y estáis en lo más bajo de la cadena jerárquica? Chupi, a mí me pilla al lado bueno del palo.”

Pero, sigue resultándome triste que andemos defendiendo la paz, o la justicia a ostia limpia… sigo esperando licenciarme y obtener mi título de jedi para poder hacer eso con la mano y, en lugar de calzarle una ostia a alguien, decirle… “Tú no quieres tocarme las pelotas”.


Te jodes y decides

18 noviembre 2014

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Mis pobres chavales, mis alumnos, las pasan canutas con las decisiones… y algunos adultos también. En mi opinión es porque sobreviven unos cuantos mitos, algunos originados en la infancia, que debemos dejar atrás.

1. Si hago lo que dicen papá y mamá todo va a salir bien

Lo siento mucho, pero no. Shit happens, como dicen en inglés (La mierda sucede).

La vida es impredecible y escapa a tu control. Punto. Si lo dudas, observa el suficiente tiempo y lo verás.

2. Si lo pienso con cuidado y considero todos los aspectos puedo elegir la opción que será mejor

Pues tampoco.

La vida es impredecible de nuevo, y la cantidad de información accesible limitada. Así que estás obligado a decidir con falta de información y en ausencia de datos relevantes e incluso vitales para el asunto.

¿Me gustarán estos estudios? ¿Seré feliz emparejado con esta persona? ¿Me gustará este trabajo? ¿Tengo hijos ya, o alguna vez?… etc.

No puede saberse, no te angusties, no te alarmes, no te entristezcas… es una simple verdad, asúmela: No puede saberse.

No hay “respuesta correcta”. Elige entre las opciones usando la información disponible y tira p’alante.

3. Si cometo un error será algo terrible y que tendrá consecuencias para siempre

Equivocarse es la consecuencia de estar vivo el suficiente tiempo.

La vida mancha. Punto.

No se trata de si te vas a caer o no, se trata de cuándo. Así que, te levantas, te sacudes el polvo, te curas las heridas, intentas que no queden muchas cicatrices, te lavas la ropa y… sigues andando.

Lo único que puedes hacer es trazar un plan cada vez que chocas con una pared o que te caes. Da igual lo fuerte que haya sido el golpe y lo profundo que sientas que has caído. Sólo puedes empezar desde el punto en el que estás. Así que, primer paso… y p’alante.

4. Tomar una decisión es como un cruce de caminos

Mentira cochina.

Esta imagen da la impresión de algo estático. Me paro, pienso… pienso más… y más… y el camino me espera.

No, una decisión es como la bifurcación de un río. Así que decides tú, o decide el río… y cuanto más tardes en decidir más fácil será que la decisión la tome el río.

En ocasiones la vida nos plantea una situación, nos coge de la pechera y nos sacude y nos exige una decisión. A veces es una verdadera putada, sin duda… ¿La solución? Te jodes y decides. No tienes escapatoria. No decidir es dejar que el río decida, la opción por defecto, la opción por omisión… pero es TU decisión y TU responsabilidad. Lo dicho, te jodes.

5. A lo mejor sale…

Típico en alumnos.

- El año pasado ibas mal en mates, este año has suspendido dos evaluaciones, no pegas ni chapa…

- Pero igual apruebo.

- Seguríssssmo.

Si no haces nada las cosas irán justo hacia donde se dirigen.

Es el curso del río, si quieres ir a un lugar distinto de aquel al que te lleva la corriente tienes que remar. Traza un plan, cambia tu comportamiento, cambia el entorno, cambia algo…

Oye, Javi, ¿no has dicho que la vida es imprevisible? Entonces, ¿no podría ocurrir que todo se alinease y se diese una circunstancia improbable y me saliese todo bien?

Chupi, amigo. Si esa es tu mejor opción, tú mismo. No trabajes y compra lotería todas las semanas confiando en que algún día te tocará y podrás vivir de ello.

Resumiendo.

Hay que decidir, hay que joderse y decidir.

No se puede evitar, se toma la opción que mejor te parece con la información accesible.

Se reconduce y vuelve a planear cuando te caes o encuentras una pared. Desde donde sea, recomenzamos.

No hay que poner tanto acento en elegir como en vivir y estar atento para adaptarse. No se trata de decir “si quiero” y casarse, se trata de llenar cada día de cariño.

Si no cambias nada, las cosas irán hacia donde se dirigen. Si quieres ir a un destino distinto de aquel al que te conduce la corriente, rema.

Resumiendo más

Elige y vive, vuelve a elegir y sigue viviendo… y, relájate, no puede hacerse más… esto ya es bastante.

Con cariño para mis alumnos y los que no saben estas cosas… y también para los que las aprendimos con lágrimas.

 

 


Soy gilipollas

11 mayo 2014

Supongo que para muchos no será una sorpresa…

Volviendo de viaje me encuentro un atasco en la autopista y unos carteles indicando que para seguir hacia Madrid vaya por unas carreteras secundarias. Como estoy muy bien enseñao’, como venía mi madre y para que vea que no ha desperdiciado su vida criando a este que os habla en lugar de otro un gorrino bien gordo… tomé la salida.

Todo iba bien hasta el tercer lugar donde se bifurcaba la carretera y donde no había ningún cartel que me indicase qué opción debía seguir. Como podéis suponer elegí la errónea y después de dar unas vueltas me tuve que volver al mismo atasco de partida con la consiguiente mala leche y la decisión de escribir este post por dos razones:

1. ¿Para quién escribimos/divulgamos/enseñamos/hablamos… comunicamos?

¿Para quién? ¿Para quien ya lo sabe? ¿Predicamos a conversos?

Estoy personalmente hasta las narices de “ya tenían que…”

… saber sumar fracciones

… resolver ecuaciones

… escribir con corrección

… saber orientarse

… leer partituras

… pelar patatas

… darse cuenta sin que yo se lo diga de…

Pues no, no lo sé, no sé todo de todo… de hecho sé muy poco de muy pocas cosas y la verdad me da igual si tendría que saberlo o no, si es mi culpa o de quien me enseñó… o si lo que pasa es que simplemente soy gilipollas.

De hecho, me parece lo mejor, mira:

No lo sé porque soy gilipollas, así zanjamos la discusión. Ahora, ¿quieres hacer el puto favor de explicármelo o me voy a otro sitio a que me lo cuenten?

NOTA PARA LOS GUAYS: Queridos “guays”, ¿sois conscientes de que sólo sois “guays y chupis de la vida” en una minúscula y miserable parte del inconmensurable universo en el que vivimos? ¿Qué pasa en el resto de los campos? Ah, claro… que os lo expliquemos, ¿verdad? ¿Despacito y repitiendo lo que haga falta desde el principio, no? Por mi parte, si queréis seguir siendo tan guays os podéis ir a ese lugar lejano y marrón al que seguro que ya os han invitado.

Pero hay otro aspecto de esta bonita historia.

2. ¿Premiamos a los que nos hacen caso llamándoles idiotas en toda la cara?

- Chavales, estudiad para mañana que os pondré un examen.

Al día siguiente.

- Profe, muchos no hemos estudiado, ¿podrías cambiar el examen?

- ¡Claro!

Otra

- Pórtate bien en Urgencias, diles que te pasa y espera a que te atiendan sin molestar. Si no te atienden antes es que no pueden o están atendiendo a gente más grave.

Y ves con los temblores de tu fiebre que la sala se llena y vacía durante horas, hasta que un familiar tuyo se acerca a la ventanilla y la lía.

O bien

Ciudadano, cumpla las leyes que “Quien la hace, la paga”, “Paga más impuestos los que más tienen”, etc. Ya sabéis como sigue esta.

En el caso de mi viaje…

¿Realmente la idea es despejar el atasco, metiéndonos a los “obedientes” en viajes más largos a través de malas carreteras?

Curiosamente, esto de insultar en su propia cara a quien te hace caso es algo que los educadores hacemos mucho.

Les decimos que el cuaderno de clase es superimportante, para que luego no cuente en la nota en absoluto.

Les cambiamos exámenes, retrasamos entregas de trabajo, etc.

Pues atentos a varias cosas

a) Las reglas son las que ejecutas, no las que dices.

No hay paradoja alguna si tus actos no siguen a tus palabras, simplemente creerán tus actos y tu palabra perderá valor.

b) Las reglas “generan” comportamientos

Tanto en la vida real, como en juegos se puede ver que si las “reglas” premian un comportamiento colaborativo, los “usuarios” se vuelven más colaborativos, y de igual forma si se premia el comportamiento competitivo o tramposo.

Si eres profesor, padre, educador, jefe o tienes la responsabilidad de ordenar/legislar en cualquier campo, no olvides esto.

Nos gusta creer que somos como somos… independientemente de que esto no significa nada… En realidad, mucho de lo que “somos” tiene que ver con cómo se comporta el entorno con nosotros cuando “somos” y en cómo nos adaptamos más o menos conscientemente a él.

Resumiendo:

1. Explica con paciencia y con cuidado. Hablas para quien NO sabe.

2. No insultes al que te hace caso. Además de una enorme falta de respeto conseguirás que deje de hacértelo.


La presentadora del telediario dice que compre noséqué…

11 diciembre 2013

Hoy iba escuchando la radio en el coche y la presentadora de un programa, después de comentar una noticia con un colaborador ha dicho, sin previo aviso (parafraseo un poco, la memoria…): “Se han fijado en que la mayoría de las casas que tienen una pegatina de seguridad, ésta es de…” y ha dicho una marca. Era un anuncio.

Cada vez es más común que presentadores de telediarios y “hombres y mujeres del tiempo”, salgan en anuncios publicitarios, o bien que me casquen la publicidad en medio de un telediario u otra noticia (pretendidamente objetiva).

Igual os parece un detallín, pero está comprobado que nuestras “defensas” psicológicas están bajas frente a gente con “autoridad”, o que simplemente lleven uniformes, batas blancas o similar.

Si no me creéis… ved el espeluznante experimento de Milgram

No sé si habrá estudios específicos, pero diría que a presentadores de telediarios y gente a la que damos por sentado que nos están diciendo “la verdad”  le concedemos un crédito parecido.

Yo, personalmente, siento las defensas de mi coco muy bajas y tengo que hacer un esfuerzo para sobreponerme y oponerme a un empellón publicitario.

Una vez más os digo, compañeros de este manicomio que gira sobre sí mismo y alrededor de una estrella que llamamos Sol…

Pareciera que la única cordura a la que podemos aspirar es a la de sabernos locos

Así que, sabiendo lo manipulables que somos… estemos, al menos, alerta.

Besicos… es por compensar…. como os he llamado locos… pero es que lo estáis, porque mira… bueno espera… ya cuelgo… no, cuelga tú… ¿ya has colgado?…


Ahora es tu problema…

21 septiembre 2011

Aquí nos gusta mucho hablar de los hechos y partir de ahí, a la manera científica, extraer conclusiones.

Bien, basta con ver las noticias para darse cuenta de que vivimos en un mundo en el que permitimos bolsas de pobreza extrema en otros países y en nuestros propios entornos.

He oído decir que el “egoísmo” de preocuparse de tu entorno más próximo (familia, poblado… “mi gente”) ha sido evolutivamente favorable en el pasado, consiguiendo la supervivencia de esos genes, en tremenda competencia con otros pequeños grupos.

Quizá esto de “ser muy amigo de tus amigos” y preocuparse sólo de uno está perdiendo sentido en un mundo globalizado, donde las conexiones son tan estrechas que, incluso siendo egoísta, debo mirar por el bien del conjunto… véase la crisis mundial.

Desde un punto de vista humano, esperamos y trabajamos desde la enseñanza, para que sea el crecimiento interior el que lleve a un concepto mucho más incluyente pero, no nos engañemos, la realidad de este momento la narran los telediarios.

De esta forma, parace que la única manera de que la gente, en general, se implique en algo, consiste en que el problema global o abstracto, se convierta en tu problema personal, o bien se perciba así.

¿Cuántas veces no nos han hecho caso en una reclamación, hasta que no hemos dicho que íbamos a poner una queja contra esa persona en particular que nos atendía?

¿Por qué el reciclaje y la depuración de las aguas no ha sido una cuestión importante hasta que no nos comía la mierda (disculpen)?

Seguro que podéis pensar en muchos  más ejemplos.

Para concluir dos ideas, una práctica y otra utópica

La práctica, en el trato con otros, muestra cómo la cuestión general afecta a tu interlocutor o convierte el problema que quiere evitar en su problema personal.

La utópica, ¿qué pasaría si los funcionarios públicos, en particular los de más alto rango con poder de decisión, estuvieran OBLIGADOS por ley a usar los servicios públicos: sanidad, educación…? ¿Cambiarían sus políticas, sus decisiones?

La verdad es que resulta obsceno ver a personas acaudaladas, con sus trajes inmaculados, hablar durante horas, pontificar, y posponer soluciones (cuando no simplemente evitar darlas), para problemas que ni siquiera les rozan, mientras otros sufren o mueren.


Profe, no te enfades

19 septiembre 2011

Quería compartir esto con mis compañeros profesores y educadores en general de aquí y de allá. No puedo dejar de sentir cierta hermandad entra la gente que está trabajando en procurar un mundo mejor… pero no dejéis que me enrolle.

Últimamente, cuando comienzo el curso les digo algo a los chavales que en principio les deja la cara como “los conejos cuando les das las largas”, pero que luego lo entienden perfectamente.

- Este año he tomado la decisión de no enfadarme nunca, y conozco el secreto para conseguirlo. Voy a echaros toda la mierda a vosotros.

Me explicaré.

Con frecuencia, una chaval se pone a liarla, tú te mosqueas, le echas la bronca, a veces incluyendo a los demás, y después te vas de mala leche, los otros justamente enfadados por no tener que ver y el interfecto… tan contento.

Bien, es tan sencillo como mantener la calma, la sonrisa… y echarle la mierda necesaria al susodicho. Como si le tienes que echar de clase o poner un parte… pero no olvides quién debe tener el control y que tienes mucho más poder del que en ese momento percibes.

Enfadarnos no nos hace más efectivos, todo lo contrario.

Creo que algo que los chavales llevan muy bien y facilita nuestra labor es usar la Justicia y el Amor. Cuando hay que corregir, reprender, castigar… hazlo sin enfadarte. No te estás vengando o siendo violento. Estás aplicando una acción que será educativa para esa persona y que servirá para defender los derechos del resto de alumnos o el respeto a tu persona.

Controlad vuestro temperamento, usad vuestra autoridad y seguid sonriendo.

Muy relacionado con estas entradas

Con esta pastilla nunca más volverás a enfadarte… ¿la quieres?

¿Para qué me sirve enfadarme?

Padres y madres queridos, ¿veis algo que os sirva por aquí?

De nada ;)


¿Cómo puedes pensar que no puedes dejar un hábito…?

18 agosto 2011

¿Cómo puedes pensar que no puedes dejar un hábito por ser “inconstante” si llevas con el puñetero hábito… años?

Joé, eso sí que es ser constante…

Lo que nos cuenta la psicología es que ese hábito nos produce algún efecto que nos “compensa” el daño que sentimos que nos hace. Puede que esa compensación no sea, en el fondo, beneficiosa para nosotros, pero así lo vemos por nuestra percepción distorsionada.

A lo que os invitamos es a que, en vez de enfadaros con nosotros al leer esto, penséis en qué compensación recibís y si es posible que la recibáis de otro modo que os haga más felices.

Cosillas que surgen de charlar con Gema y Mavi


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