Soy gilipollas

11 mayo 2014

Supongo que para muchos no será una sorpresa…

Volviendo de viaje me encuentro un atasco en la autopista y unos carteles indicando que para seguir hacia Madrid vaya por unas carreteras secundarias. Como estoy muy bien enseñao’, como venía mi madre y para que vea que no ha desperdiciado su vida criando a este que os habla en lugar de otro un gorrino bien gordo… tomé la salida.

Todo iba bien hasta el tercer lugar donde se bifurcaba la carretera y donde no había ningún cartel que me indicase qué opción debía seguir. Como podéis suponer elegí la errónea y después de dar unas vueltas me tuve que volver al mismo atasco de partida con la consiguiente mala leche y la decisión de escribir este post por dos razones:

1. ¿Para quién escribimos/divulgamos/enseñamos/hablamos… comunicamos?

¿Para quién? ¿Para quien ya lo sabe? ¿Predicamos a conversos?

Estoy personalmente hasta las narices de “ya tenían que…”

… saber sumar fracciones

… resolver ecuaciones

… escribir con corrección

… saber orientarse

… leer partituras

… pelar patatas

… darse cuenta sin que yo se lo diga de…

Pues no, no lo sé, no sé todo de todo… de hecho sé muy poco de muy pocas cosas y la verdad me da igual si tendría que saberlo o no, si es mi culpa o de quien me enseñó… o si lo que pasa es que simplemente soy gilipollas.

De hecho, me parece lo mejor, mira:

No lo sé porque soy gilipollas, así zanjamos la discusión. Ahora, ¿quieres hacer el puto favor de explicármelo o me voy a otro sitio a que me lo cuenten?

NOTA PARA LOS GUAYS: Queridos “guays”, ¿sois conscientes de que sólo sois “guays y chupis de la vida” en una minúscula y miserable parte del inconmensurable universo en el que vivimos? ¿Qué pasa en el resto de los campos? Ah, claro… que os lo expliquemos, ¿verdad? ¿Despacito y repitiendo lo que haga falta desde el principio, no? Por mi parte, si queréis seguir siendo tan guays os podéis ir a ese lugar lejano y marrón al que seguro que ya os han invitado.

Pero hay otro aspecto de esta bonita historia.

2. ¿Premiamos a los que nos hacen caso llamándoles idiotas en toda la cara?

- Chavales, estudiad para mañana que os pondré un examen.

Al día siguiente.

- Profe, muchos no hemos estudiado, ¿podrías cambiar el examen?

- ¡Claro!

Otra

- Pórtate bien en Urgencias, diles que te pasa y espera a que te atiendan sin molestar. Si no te atienden antes es que no pueden o están atendiendo a gente más grave.

Y ves con los temblores de tu fiebre que la sala se llena y vacía durante horas, hasta que un familiar tuyo se acerca a la ventanilla y la lía.

O bien

Ciudadano, cumpla las leyes que “Quien la hace, la paga”, “Paga más impuestos los que más tienen”, etc. Ya sabéis como sigue esta.

En el caso de mi viaje…

¿Realmente la idea es despejar el atasco, metiéndonos a los “obedientes” en viajes más largos a través de malas carreteras?

Curiosamente, esto de insultar en su propia cara a quien te hace caso es algo que los educadores hacemos mucho.

Les decimos que el cuaderno de clase es superimportante, para que luego no cuente en la nota en absoluto.

Les cambiamos exámenes, retrasamos entregas de trabajo, etc.

Pues atentos a varias cosas

a) Las reglas son las que ejecutas, no las que dices.

No hay paradoja alguna si tus actos no siguen a tus palabras, simplemente creerán tus actos y tu palabra perderá valor.

b) Las reglas “generan” comportamientos

Tanto en la vida real, como en juegos se puede ver que si las “reglas” premian un comportamiento colaborativo, los “usuarios” se vuelven más colaborativos, y de igual forma si se premia el comportamiento competitivo o tramposo.

Si eres profesor, padre, educador, jefe o tienes la responsabilidad de ordenar/legislar en cualquier campo, no olvides esto.

Nos gusta creer que somos como somos… independientemente de que esto no significa nada… En realidad, mucho de lo que “somos” tiene que ver con cómo se comporta el entorno con nosotros cuando “somos” y en cómo nos adaptamos más o menos conscientemente a él.

Resumiendo:

1. Explica con paciencia y con cuidado. Hablas para quien NO sabe.

2. No insultes al que te hace caso. Además de una enorme falta de respeto conseguirás que deje de hacértelo.


La presentadora del telediario dice que compre noséqué…

11 diciembre 2013

Hoy iba escuchando la radio en el coche y la presentadora de un programa, después de comentar una noticia con un colaborador ha dicho, sin previo aviso (parafraseo un poco, la memoria…): “Se han fijado en que la mayoría de las casas que tienen una pegatina de seguridad, ésta es de…” y ha dicho una marca. Era un anuncio.

Cada vez es más común que presentadores de telediarios y “hombres y mujeres del tiempo”, salgan en anuncios publicitarios, o bien que me casquen la publicidad en medio de un telediario u otra noticia (pretendidamente objetiva).

Igual os parece un detallín, pero está comprobado que nuestras “defensas” psicológicas están bajas frente a gente con “autoridad”, o que simplemente lleven uniformes, batas blancas o similar.

Si no me creéis… ved el espeluznante experimento de Milgram

No sé si habrá estudios específicos, pero diría que a presentadores de telediarios y gente a la que damos por sentado que nos están diciendo “la verdad”  le concedemos un crédito parecido.

Yo, personalmente, siento las defensas de mi coco muy bajas y tengo que hacer un esfuerzo para sobreponerme y oponerme a un empellón publicitario.

Una vez más os digo, compañeros de este manicomio que gira sobre sí mismo y alrededor de una estrella que llamamos Sol…

Pareciera que la única cordura a la que podemos aspirar es a la de sabernos locos

Así que, sabiendo lo manipulables que somos… estemos, al menos, alerta.

Besicos… es por compensar…. como os he llamado locos… pero es que lo estáis, porque mira… bueno espera… ya cuelgo… no, cuelga tú… ¿ya has colgado?…


Ahora es tu problema…

21 septiembre 2011

Aquí nos gusta mucho hablar de los hechos y partir de ahí, a la manera científica, extraer conclusiones.

Bien, basta con ver las noticias para darse cuenta de que vivimos en un mundo en el que permitimos bolsas de pobreza extrema en otros países y en nuestros propios entornos.

He oído decir que el “egoísmo” de preocuparse de tu entorno más próximo (familia, poblado… “mi gente”) ha sido evolutivamente favorable en el pasado, consiguiendo la supervivencia de esos genes, en tremenda competencia con otros pequeños grupos.

Quizá esto de “ser muy amigo de tus amigos” y preocuparse sólo de uno está perdiendo sentido en un mundo globalizado, donde las conexiones son tan estrechas que, incluso siendo egoísta, debo mirar por el bien del conjunto… véase la crisis mundial.

Desde un punto de vista humano, esperamos y trabajamos desde la enseñanza, para que sea el crecimiento interior el que lleve a un concepto mucho más incluyente pero, no nos engañemos, la realidad de este momento la narran los telediarios.

De esta forma, parace que la única manera de que la gente, en general, se implique en algo, consiste en que el problema global o abstracto, se convierta en tu problema personal, o bien se perciba así.

¿Cuántas veces no nos han hecho caso en una reclamación, hasta que no hemos dicho que íbamos a poner una queja contra esa persona en particular que nos atendía?

¿Por qué el reciclaje y la depuración de las aguas no ha sido una cuestión importante hasta que no nos comía la mierda (disculpen)?

Seguro que podéis pensar en muchos  más ejemplos.

Para concluir dos ideas, una práctica y otra utópica

La práctica, en el trato con otros, muestra cómo la cuestión general afecta a tu interlocutor o convierte el problema que quiere evitar en su problema personal.

La utópica, ¿qué pasaría si los funcionarios públicos, en particular los de más alto rango con poder de decisión, estuvieran OBLIGADOS por ley a usar los servicios públicos: sanidad, educación…? ¿Cambiarían sus políticas, sus decisiones?

La verdad es que resulta obsceno ver a personas acaudaladas, con sus trajes inmaculados, hablar durante horas, pontificar, y posponer soluciones (cuando no simplemente evitar darlas), para problemas que ni siquiera les rozan, mientras otros sufren o mueren.


Profe, no te enfades

19 septiembre 2011

Quería compartir esto con mis compañeros profesores y educadores en general de aquí y de allá. No puedo dejar de sentir cierta hermandad entra la gente que está trabajando en procurar un mundo mejor… pero no dejéis que me enrolle.

Últimamente, cuando comienzo el curso les digo algo a los chavales que en principio les deja la cara como “los conejos cuando les das las largas”, pero que luego lo entienden perfectamente.

- Este año he tomado la decisión de no enfadarme nunca, y conozco el secreto para conseguirlo. Voy a echaros toda la mierda a vosotros.

Me explicaré.

Con frecuencia, una chaval se pone a liarla, tú te mosqueas, le echas la bronca, a veces incluyendo a los demás, y después te vas de mala leche, los otros justamente enfadados por no tener que ver y el interfecto… tan contento.

Bien, es tan sencillo como mantener la calma, la sonrisa… y echarle la mierda necesaria al susodicho. Como si le tienes que echar de clase o poner un parte… pero no olvides quién debe tener el control y que tienes mucho más poder del que en ese momento percibes.

Enfadarnos no nos hace más efectivos, todo lo contrario.

Creo que algo que los chavales llevan muy bien y facilita nuestra labor es usar la Justicia y el Amor. Cuando hay que corregir, reprender, castigar… hazlo sin enfadarte. No te estás vengando o siendo violento. Estás aplicando una acción que será educativa para esa persona y que servirá para defender los derechos del resto de alumnos o el respeto a tu persona.

Controlad vuestro temperamento, usad vuestra autoridad y seguid sonriendo.

Muy relacionado con estas entradas

Con esta pastilla nunca más volverás a enfadarte… ¿la quieres?

¿Para qué me sirve enfadarme?

Padres y madres queridos, ¿veis algo que os sirva por aquí?

De nada ;)


¿Cómo puedes pensar que no puedes dejar un hábito…?

18 agosto 2011

¿Cómo puedes pensar que no puedes dejar un hábito por ser “inconstante” si llevas con el puñetero hábito… años?

Joé, eso sí que es ser constante…

Lo que nos cuenta la psicología es que ese hábito nos produce algún efecto que nos “compensa” el daño que sentimos que nos hace. Puede que esa compensación no sea, en el fondo, beneficiosa para nosotros, pero así lo vemos por nuestra percepción distorsionada.

A lo que os invitamos es a que, en vez de enfadaros con nosotros al leer esto, penséis en qué compensación recibís y si es posible que la recibáis de otro modo que os haga más felices.

Cosillas que surgen de charlar con Gema y Mavi


No volveré a ser más joven… ni menos sabio

24 abril 2011

No es un pensamiento reconfortante?

Los ciclos se suceden y, como dicen, no se puede hacer que las cosas maduren antes de tiempo, ni impedir que llegado su tiempo, lo hagan.


Una mala noticia

9 marzo 2011

El otro día Maikelnai nos contaba en Amazings que uno de cada dos carros de la compra tiene más bacterias que el tirador de la cisterna de los váteres públicos.

También nos recordaba otra noticia antigua que daba resultados similares para los teclados de ordenador de computadores compartidos…

Una de esas bacterias malvadas es la Escherichia Coli, una amiguita que vive en nuestro intestino donde se porta estupendamente (y sintetiza un tipo de vitamina k), pero que si pasa a nuestra boca nos puede producir COLI-TIS.

Actualización: Nuestro amigo Sergi de Cluster (gracias) nos indica en su comentario que la colitis es etimológicamente la inflación del colon y que no deriva directamente del nombre de la bacteria concreta de la que hablábamos, siendo posible tener esa enfermedad de otras formas.

Lo que queríamos decir al poner así colitis, era señalar que el nombre de la bacteria también nos dice que vive en el colon (lat. gen. coli), el primer nombre es en honor de su descubridor.

¿Cómo llega a nuestra boca? ¿Quién le ayuda a hacer el camino de un agujero a otro? ¿Por qué no nos lavamos las manos? o ¿Por qué tenemos todo el día el dedo en el culo? Son interesantes preguntas que buscan respuesta…

Al final del estupendo artículo nos recomiendan lavar la comida, no reutilizar las bolsas de plásticos sin lavarlas, etc….

Y esta conclusión: “El contacto es inevitable… limpia” me ha recordado un texto que escribí hace tiempo y que comparto con mis alumnos. El típico giro psicológico para la vida cotidiana de los asuntos científicos que tanto nos gusta por aquí.

Fuente imagen: wikipedia

Aquí os lo dejo:

UNA MALA NOTICIA

Lamento tener que daros una mala noticia.

Un día vais a perder.

Puede que os deje vuestra pareja, que os traicione un amigo, que os suspendan un examen, os echen del trabajo, un fuerte problema económico… aún no sabemos qué, pero un día vais a perder.

No podéis moveros intocados por este mundo, en algún momento, en algún lugar algo os va a salpicar. Es imposible que llevéis una vida en ausencia completa de problemas.

La ausencia o ignorancia de problemas y conflictos, normalmente asociados a la niñez, o a una vida casi de aislamiento, proporcionan una cierta forma de felicidad y de inocencia, que escribiré con minúsculas.

En algún momento despertamos de ese “paraíso”, normalmente con un fuerte golpe; hemos perdido. Entramos en una etapa de crisis, donde no hay una felicidad permanente, sino más bien destellos durante algunos momentos, siendo la tónica general el estado de conflicto y de búsqueda.

Lo grave no es que vayamos a caer, eso ya os lo anunciamos desde ahora, lo grave es que no sepamos o perdamos las ganas de levantarnos, de volver a intentarlo.

Pero hay una esperanza, dentro de esta mala noticia hay una buena noticia.

El mundo es un gran escaparate de personalidades, maneras de ser y de actuar y de los resultados que unos y otros cosechan, a todas las edades posibles y bajo cualquier tipo de condición.

Todos conocemos y hemos visto personas que parecen haber alcanzado un estado de paz interior, que sonríen suavemente y que mantienen ese estado en las más difíciles condiciones personales o exteriores.

Algunos son gente famosa, unas veces religiosos de  distintas confesiones, otras veces personas que han alcanzado cierta excelencia  en algún campo, pero también hay muchos no tan conocidos; aquel familiar del pueblo, la abuelita de este amigo o aquel, el zapatero de la esquina…

Esta es nuestra gran esperanza, existe un estado posible más allá de la crisis que nos produjo la pérdida del paraíso, existe una verdadera Felicidad con mayúsculas que no nace de la ignorancia, sino de la comprensión profunda de uno mismo y del mundo.

Esto no es una creencia, conocemos a esas personas, podemos hablar con ellas, leer sus escritos, verlos en la tele, oír entrevistas, etc., es una realidad. Hay gente que ha superado el estado de crisis y, en muchas ocasiones, en medio de verdaderos dramas, conserva la Paz mientras sirve de ayuda a muchos.

Podemos buscar entre todos los caminos o fabricarnos nuestro camino personal hacia ese estado, ya que sabemos que existe y es posible. No es la fe ciega la que nos mueve.

La otra opción es unirnos al numeroso grupo de “adultos amargados”, odiar nuestro trabajo, a nuestra familia, la situación social… y lo que se ponga a nuestro alcance.

No podemos terminar sin decirte a ti, “adulto amargado”, que te reconoces en esa descripción de desagrado por tu situación: No pasa nada, no te preocupes, parece que era necesario que recorrieras todo ese camino para darte cuenta de que no te satisface en absoluto. La vida te invita con cada amanecer a que reinicies la búsqueda de ese estado de Paz interior que ya sabemos que existe y es posible. Nosotros vamos hacia allá, ¿nos acompañas?


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