La ciencia no explica “porqués”

15 septiembre 2014

En esto pasan sus tardes los científicos…

Nosotros lo que hacemos es tomar un lápiz y soltarlo… y resulta que se cae.

Volvemos a repetir la operación… y se vuelve a caer.

Le pedimos a otro que repita la operación… y también a él se le cae.

Así que tenemos un hecho científico, algo que sucede, que es reproducible y que es independiente del observador.

Ahora, si el lumbago nos lo permite, volvemos a recoger el lápiz y repetimos de nuevo la operación, midiendo el tiempo que tarda en caer.

Y otra vez…

Y otra…

Y le pedimos a nuestro amigo que haga lo mismo.

Y nos sale a todos lo mismo (dentro de unos márgenes de error y todo eso).

Total, que enunciamos una ley empírica.

LOS LÁPICES SE CAEN.

Incluso se da un hecho que os aseguro que no deja de maravillarnos: podemos escribir una fórmula matemática que predice bastante bien cuánto tarda en caer, a qué velocidad cae y demás magnitudes asociadas al fenómeno este tan entretenido de la caída de los lápices.

Así que escribimos nuestras fórmulas y nos vamos a la cama con un dolor de espalda considerable.

Pero NO HEMOS EXPLICADO POR QUÉ CAEN LOS LÁPICES.

Lo que hemos explicado es CÓMO CAEN LOS LÁPICES.

Nuestras fórmulas son UNA MERA DESCRIPCIÓN DE LO QUE OCURRE, pues que se cae, que va acelerando… pero no por qué.

Decir que lo atrae la tierra por la ley de la gravedad vuelve a ser una descripción de un fenómeno: Resulta que las masas se atraen. Y así todo.

No buscamos en ciencia, ni encontramos, la causa última de las cosas… de hecho cabe la filosófica metapregunta: ¿Tiene sentido preguntar por una causa última de las cosas? ¿Tiene obligatoriamente que existir?

Así que no os doy más la brasa, que me voy a descansar:

LA CIENCIA NO EXPLICA “PORQUÉS”, EXPLICA “CÓMOS”.

Aunque en el lenguaje cotidiano sigamos usando “por qué”… así que permitidme que me disculpe aquí, porque los títulos de mis dos primeros libros tendrían que haber sido “¿Cómo es que el cielo es azul?” y “¿Cómo es que la nieve es blanca?”… pero quedaban mejor de la otra forma.


El “cómo” y el “por qué”

3 febrero 2009

Hoy les explicaba a mis alumnos que hace tiempo alguien descubrió que la electricidad y el magnetismo estaban relacionados, que un imán y circuito tenían mucho que ver.

Tanto que ver tienen que hoy sabemos que son caras de una misma moneda, que comparten una realidad subyacente que llamamos electromagnetismo y que, por no ir más lejos, es la base de la tecnología que usamos.

Y entonces me pregunta una alumna que por qué esto es así… por qué…

A ellos se lo conté lo mejor que pude, aquí lo volveré a hacer… y el que quiera más tela, que se lea El Mundo de Max, últimos capítulos.

La ciencia no explica PORQUÉS… explica CÓMOS

En los libros de ciencia encontraréis que las cargas de distinto signo se atraen y las del mismo se repelen, que las masas se atraen, que la velocidad de la luz en el vacío es aproximadamente 300.000 km/s…

Pero, por qué ocurre así y no de otra manera, por qué la velocidad de la luz no es más baja o más alta, por qué las masas no se repelen, o se atraen con más fuerza… de eso, nada de nada.

La ciencia hace una descripción lo más detallada y simplificada posible de las cosas que experimentalmente se comprueba que suceden, en la esperanza que vuelvan a repetirse de igual forma en el futuro.

La razón última (si es que hay tal cosa) de la existencia del mundo o del valor de las constantes universales no la encontraréis allí. De eso se ocupan con mayor o menor fortuna las distintas corrientes filosóficas y religiosas.

Por esto  lo más interesante es picotear aquí y allá, porque necesitamos la ciencia, la filosofía, la espiritualidad, el arte… para poder hacernos una idea aunque sea aproximada de los millones de facetas de esta joya que es el mundo en que vivimos… snif, perdonad… me he emocionao’

La ciencia es fantástica, entre otras muchas cosas ha conseguido que podamos vivir muchos más años, pero no hay que endiosarla, tiene su ámbito de aplicación, su método, sus limitaciones. Por conocerla mejor, no la amamos menos… snif, perdón de nuevo, tengo que cortar…


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 145 seguidores