Cómo encontrar el trabajo ideal

24 abril 2011

Hace unos meses escribí un post que creo hay que volver a poner, ya que nuestros estudiantes están en momento de elegir su camino.

Cómo encontrar el trabajo ideal


Este pensamiento me llegó hace unos años ya, y siempre que puedo lo comparto con mis alumnos, por si les vale. He pensado que podría interesaros.

La idea no es compleja.

“Piensa en qué harías sin cobrar”

Imagina que te acaba de llegar una herencia (un premio, lo que sea) de forma que todos los meses te darán una asignación de 2000 €. Materialismos aparte, el dinero ya no es un problema, puedes pagar casa y comida o mantener a una familia.

Ahora bien, ¿en qué vamos a ocupar las horas del día?

De acuerdo, nos pasamos un mes rascándonos la barriga, jugando a la consola o mirando por la ventana… pero llega un momento en el que el aburrimiento te puede. Es entonces cuando encontraremos nuestra respuesta. ¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a tunear nuestro coche? ¿Haremos viajes? ¿Manualidades? ¿Escribiremos? ¿Montaremos un equipo de fútbol con los chicos del barrio? ¿O un grupo musical?…

En muchos casos la misma actividad ya constituye un trabajo y en otros te dará pistas sobre qué tipo de actividad te resulta más afín.

Dejadme que os enuncie una gran verdad:

Salvo en situaciones temporales o en las que no pueda elegirse, no hay dinero que compense dedicar ocho horas al día, cinco días a la semana, once meses al año… hasta los sesenta y cinco (de momento) haciendo algo que no te guste.

Si no te crees esto es fácil que te vuelvas una persona gris que vive contando hacia atrás, tachando días en lugar de vivirlos, esperando el próximo fin de semana, el próximo puente o las próximas vacaciones, que, lamentablemente, se van en un suspiro y te dejan tan insatisfecho como antes. Mira a tu alrededor y los reconocerás.

Diría que es imposible ser feliz si tu trabajo no te hace feliz en cierta medida.

Y ahora las buenas noticias.

Si algo te gusta lo sueles aprender sin esfuerzo, memorizas millones de datos y tienes una constancia que no sería posible si se intentase hacer a disgusto… serás bueno en eso. Tiene gracia porque al final te convertirás en un trabajador valioso y… obtendrás una remuneración interesante.

Resumiendo, hay que empezar quitando el dinero de la ecuación, pero no hay prisa, lo obtendrás al final.

Creo que es una reflexión que merece un momento si sois jóvenes planeando vuestro futuro o si os encontráis atrapados en un presente que os desagrada.

Dedicado especialmente a los compañeros profesores, por si quieren compartirlo con sus estudiantes.

Foto: wikipedia

Publicado hace un ratico aquí mismo


Cómo encontrar el trabajo ideal

10 noviembre 2010

Este pensamiento me llegó hace unos años ya, y siempre que puedo lo comparto con mis alumnos, por si les vale. He pensado que podría interesaros.

La idea no es compleja.

“Piensa en qué harías sin cobrar”

Imagina que te acaba de llegar una herencia (un premio, lo que sea) de forma que todos los meses te darán una asignación de 2000 €. Materialismos aparte, el dinero ya no es un problema, puedes pagar casa y comida o mantener a una familia.

Ahora bien, ¿en qué vamos a ocupar las horas del día?

De acuerdo, nos pasamos un mes rascándonos la barriga, jugando a la consola o mirando por la ventana… pero llega un momento en el que el aburrimiento te puede. Es entonces cuando encontraremos nuestra respuesta. ¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a tunear nuestro coche? ¿Haremos viajes? ¿Manualidades? ¿Escribiremos? ¿Montaremos un equipo de fútbol con los chicos del barrio? ¿O un grupo musical?…

En muchos casos la misma actividad ya constituye un trabajo y en otros te dará pistas sobre qué tipo de actividad te resulta más afín.

Dejadme que os enuncie una gran verdad:

Salvo en situaciones temporales o en las que no pueda elegirse, no hay dinero que compense dedicar ocho horas al día, cinco días a la semana, once meses al año… hasta los sesenta y cinco (de momento) haciendo algo que no te guste.

Si no te crees esto es fácil que te vuelvas una persona gris que vive contando hacia atrás, tachando días en lugar de vivirlos, esperando el próximo fin de semana, el próximo puente o las próximas vacaciones, que, lamentablemente, se van en un suspiro y te dejan tan insatisfecho como antes. Mira a tu alrededor y los reconocerás.

Diría que es imposible ser feliz si tu trabajo no te hace feliz en cierta medida.

Y ahora las buenas noticias.

Si algo te gusta lo sueles aprender sin esfuerzo, memorizas millones de datos y tienes una constancia que no sería posible si se intentase hacer a disgusto… serás bueno en eso. Tiene gracia porque al final te convertirás en un trabajador valioso y… obtendrás una remuneración interesante.

Resumiendo, hay que empezar quitando el dinero de la ecuación, pero no hay prisa, lo obtendrás al final.

Creo que es una reflexión que merece un momento si sois jóvenes planeando vuestro futuro o si os encontráis atrapados en un presente que os desagrada.

Dedicado especialmente a los compañeros profesores, por si quieren compartirlo con sus estudiantes.

Foto: wikipedia


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