Experimento: Reconocimiento de almidón con Yodo

26 enero 2011

Un experimentillo, que hacía ya tiempo que no poníamos.

Hay una larga tradición que usa sustancias que cambian de color para reconocer la presencia de otras, la acidez (pH), etc.

Hoy vamos a ver cómo podemos identificar la presencia de almidón usando yodo.

El almidón es un polisacárido, digamos, una manera interesante de almacenar azúcares (léase energía) que usamos los bichos. Es la base de la alimentación humana (wikipedia dixit) y está presente en las plantas, fundamentalmente.

Si nos ponemos guays, hay que comprar o preparar una disolución de almidón de un porcentaje determinado, etc., pero como nos mola ser más cutres, ¡pilla el Betadine y listo! Para los compañeros de otros países, el compuesto yodado “naranja” con el que os curáis las heridas o desinfectáis.

Ya estamos listos.

Si pones un poco de harina, pan o maizena en un platito, le añades unas gotas de agua, mezclas un pelín y echas Betadine… ta da! el color pasará de naraja a  AZUL/NEGRO.

Si pruebas con un trozo de patata, o bien metes una patata en agua, la dejas un rato, la sacas y analizas el líquido blanquecino que ha quedado, de nuevo cambia el color, porque la patata ha liberado almidón.

Aquí podéis ver cómo en una manzana no hay almidón y en una patata sí.

Si tratas de hacer lo mismo con un trozo de lacón de buena calidad, verás que no hay cambio de color.

Y ahora…

Si usas embutido, mortadela o chopped (por ejemplo) de baja calidad, verás que sí hay cambio de color. ¿Qué ha pasado aquí?

No es difícil averiguarlo. Lee los ingredientes. Encontrarás que hay fécula… léase patata… léase… almidón. Está usted pagando patata al precio de embutido.

No podemos decir que hay mala voluntad, ya que está indicado en la etiqueta, y posiblemente esto sea la explicación del bajo precio del alimento procesado.

Experimento facilito, heredero de una larga tradición, y con pretensiones de CSI que podéis disfrutar con los peques de vuestro entorno.

IMPORTANTE: No os olvidéis de que el Betadine no debe ser ingerido, ni tocar los ojos, etc., como seguro dice en el prospecto.

Aquí tenéis cómo lo cuentan los compañeros del Victoria Kent.

Aquí una explicación wikipédica sobre cómo interaccionan el almidón y el yodo

Aquí una de una fuente más fiable, en pitinglis.

Se agradece a Almudena la gestión del Opencor (intraducible)


En ciencia nos viene bien el inglés

7 noviembre 2010

A veces, con mis alumnos, hago un sencillo ejercicio de “agudeza visual”.

Les digo que abran la portada de wikipedia y miren el número de entradas en inglés y en español.

Hoy tenemos 3 463 000 frente a 667 000.

Después les llevo a que miren algún artículo concreto en los dos idiomas. Por ejemplo, “grafito” (en español) y graphite (en inglés). Por si alguien no lo sabe, dentro de un artículo en unos enlaces en el margen izquierdo podemos cambiar al artículo de ese concepto en otro idioma (no es una traducción, es el artículo que han escrito otros en otro idioma).

Resulta claro que en inglés no sólo hay más artículos (unas 5 veces más), sino que algunos de los artículos son más extensos y detallados.

Yo creo que este patrón se repite en la red, en inglés conseguimos más contenidos y, no en pocas ocasiones, de mayor calidad.

El inglés se ha convertido en el idioma de facto para la ciencia, como antes fuera el latín. Esto nos puede parecer bien o mal, pero en mi opinión, como educadores tenemos que avanzar en dos vertientes a la vez: intentar transformar la sociedad y enseñarles a que sobrevivan en el mundo tal y como es hoy en día. Por la misma razón les contamos Linux, pero no podemos dejar de enseñarles a sobrevivir en un entorno Windows.

De esta forma, aunque nos parecen interesantes iniciativas que fomentan el uso de otros idiomas en entornos científicos y tecnológicos (como tecnoloxia.org -en gallego-), no debemos dejar de animarles a que tengan buen nivel en inglés.

Y ahora nos surge el problema del lenguaje científico en español y en inglés. Por un lado el diccionario siempre ha cojeado un poco en la inclusión y en las propias definiciones de los términos científicos. Un ejemplo, si buscas micela en el Diccionario de la Real Academia, saldrá que no existe ese término. Esto se va arreglando gracias a la incorporación de científicos a la Academia, al menos dos que yo recuerde: José Manuel Sánchez Ron y Margarita Salas.

Además al traducir (o cuando nos da el subidón de la enseñanza bilingüe), a veces, nos olvidamos de que no sólo hace falta saber cómo se dice el término concreto, sino qué otros términos van asociados, qué verbos se usan… Por ejemplo, aquí apretamos los tornillos, pero en inglés literalmente el verbo sería squeeze, algo así como “exprimir un tornillo” (el verbo correcto sería screw).

Una manera rápida y sencilla de encontrar la traducción correcta de un término o de ver cómo se usa y la terminología asociada es buscarlo en español en wikipedia y después ver el artículo en inglés.

Como siempre, no digo que sea perfecto, no digo que sea siempre exacto, digo que: suele funcionar bien y es un buen primer acercamiento.

Hagamos un experimento práctico.

Con frecuencia buscamos vídeos con experimentos en youtube.

Imagina que vamos a buscar algo sobre el almidón

Buscamos almidón en wikipedia en español, un buen artículo. Le damos al enlace “inglés” y nos encontramos con starch, otro buen artículo.

Ahora buscamos en youtube ambos términos y obtenemos estas dos páginas: español, inglés

No os voy a pedir que elijáis cuál de las búsquedas es mejor… ¿por qué habría que elegir? Nos quedamos con todas!

Aquí os dejo uno que aparece en la primera página en inglés

El efecto se consigue porque con la presión el almidón aumenta su viscosidad y se vuelve sólido, normalmente se hace golpeándolo, aquí lo hacen las vibraciones del altavoz.

 


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