Salimos en la tele! Aquí la Tierra

29 mayo 2014

Nos han invitado a hacer unos cacharritos y a hablar de mi querido ¿Cómo le explico esto a un extraterrestre?

Ha sido muy divertido y todo el equipo, sobre todo Jacob Petrus, desbordan ilusión y ganas de hablar de la Tierra, de la Ciencia y que, además de ser divertido, que sea divulgativo.

Aquí os dejo el programa del 29 de mayo, que espero sea el principio de una fructífera colaboración.


Guapo, lo tuyo no es corriente…

21 mayo 2014

Este artículo se publicó originalmente en el Cuaderno de Cultura Científica como una colaboración que escribí en nombre de Naukas.

Seguimos la serie que empezamos con No me presiones, ¡energízame! donde te contamos qué quieren decir, científicamente, esos términos que usamos en la vida cotidiana, a veces de forma imprecisa o directamente incorrecta.

Decid lo que queráis… pero sabed lo que decís.

A petición popular, empezamos con magnitudes eléctricas.

Os recuerdo también que todas estas cosas se llaman “magnitudes físicas”, lo que quiere decir que son cosas susceptibles de ser medidas, no como el amor o la belleza, que son cosas chulas, pero no medibles.

CORRIENTE

A veces llamamos corriente a la “electricidad” en general, pero específicamente diríamos Intensidad de corriente, intensidad o, simplemente, corriente a la cantidad de carga que circula por segundo por un punto dado.

La corriente se mide en Amperios (A) y es una unidad fundamental del Sistema Internacional de Unidades.

Ampere, quien da nombre a la unidad de corriente

VOLTAJE

Suelo decir a mis alumnos que el voltaje es “las ganas que tiene la corriente de circular”. Correctamente diremos que es la energía por unidad de carga. A esas unidades las llamamos voltios (V)

Digamos que tenemos unas cargas. Y que esas cargas pueden ir a otros lugares donde haya más o menos voltaje. Si las llevamos donde hay más voltaje necesitan absorber energía, si las llevamos donde hay menos, nos darán esa energía a nosotros.

Por eso os decía lo de las ganas… Si tengo un cable que está a 20.000 V respecto al suelo… esas cargas tienen mucha energía para viajar al suelo (muchas ganas) y podrán atravesar mi cuerpo, aunque no sea muy conductor de la electricidad, dándome una churruscante muerte.

En el caso de una pila de 1,5V , por ejemplo, eso quiere decir que los electrones estarán encantados de dejar el polo negativo y viajar al polo positivo… y tienen unas “ganas” de 1,5V que les permitirán atravesar unas sustancias, y otras no. Por ejemplo, a ti no te darán calambre… pero a mala leche (léase, con el suficiente voltaje), si pillas una pila “gorda”, conduce la electricidad cualquier material.

En la imagen, Volta (en honor a quien se nombran los voltios) haciendo una demostración de su pila a Napoleón.

RESISTENCIA

La resistencia eléctrica es lo que se resiste un material a que lo atraviese la corriente eléctrica, dicho más bonico: la oposición al paso de la corriente. Se mide en Ohmios (Ω)

NOTA 1: Una pequeña cosita. Es fácil ver que estas tres magnitudes tienen que estar relacionadas… por un lado las ganas de circular, por otro lado la oposición que se pone y por el otro la corriente que circula.

A más ganas, más corriente… A más oposición, menos corriente. Esto, que ahora nos suena evidente, se llama la ley de Ohm I =V/R

NOTA 2: A veces nos hacemos un poco de lío, porque hay un componente electrónico, un cacharrito de esos para hacer circuitos, al que llamamos también resistencia. Otro nombre que se les puede dar es resistores y su función es disminuir la corriente, precisamente por lo que acabamos de decir.

Así que, podría decirse que una resistencia (el cacharrico) tiene resistencia (la magnitud). O si os lía, pues que un resistor tiene resistencia.

Ohm, en honor a quien se nombran los ohmios

POTENCIA (ELÉCTRICA)

Aunque ya hablamos de la potencia, dejadme que os cuente cómo se mide la potencia eléctrica.

Dijimos entonces que la potencia era la energía que se intercambiaba por segundo y que se medía en vatios (W).

Fíjate que hemos dicho que el voltaje es la energía por unidad de carga, y que la corriente es la carga que circula por segundo.

¿Cuánta energía se intercambia entonces en un circuito eléctrico entonces?

Sencillo… multiplico la energía que lleva cada carga, por la carga que circula por segundo y listo. P =I·V

¿Ya te he liado? Déjame otro intento.

Digamos que la energía son patatas… y yo te digo, cada persona lleva cinco patatas… y circulan cuatro personas por segundo, ¿cuántas patatas se mueven por segundo? Ahora sí, ¿eh? Cómo os gusta lo patatero…

Si queréis saber más sobre cómo se suele medir la potencia y la energía eléctrica podéis mirar aquí ¿Kilovatios o Kilovatioshora?

VOLUMEN

Dejamos lo eléctrico de momento.

El volumen de un objeto es el espacio que ocupa, no tiene nada que ver con su masa, con los kg que tenga.

Como percibimos nuestro mundo en tres dimensiones, ese espacio lo consideramos en su alto, ancho y largo. Así que lo medimos en metros cúbicos (aunque esto no quiera decir que tenga forma de cubo).

Si digo que un trozo de plastilina tiene un volumen de 27 centímetros cúbicos, eso quiere decir que si cambio su forma y le doy forma de cubo, sería un cubo de 3 centímetros de largo, 3 de ancho y 3 de alto (El volumen de un cubo se calcula multiplicando sus tres dimensiones, así que 3x3x3 = 27).

El volumen también se puede medir en litros, siendo un litro exactamente igual a un decímetro cúbico, o sea al hueco que hay dentro de un cubo de 10 centímetro de largo, 10 de ancho y 10 de alto (porque un decímetro son diez centímetros).

La forma no es el volumen, así que si coges una botella de un litro llena y la vacías en nuestro cubo de un decímetro cúbico, lo llenará completamente sin que sobre ni falte nada. Y, efectivamente, no me importa si es agua, vino, o zumo de cordero… no estoy hablando de la masa de esa sustancia, sino de su volumen, del hueco que ocupa.

Volúmenes iguales de distintas sustancias tendrán distinta masa… pero ocuparán el mismo espacio.

Pensando en todo esto, una manera curiosa de medir volúmenes consiste en sumergirlos en un líquido dentro de un vaso que esté graduado. Como el objeto ocupa un espacio que antes ocupaba el líquido, el nivel del líquido sube… de hecho subirá justo los litros equivalentes al volumen del objeto.

DENSIDAD

En el anterior post, ya contamos que la masa es la cantidad de materia y ahora hemos dicho que el volumen es el hueco que ocupa algo.

Puede que nos interese saber cómo de “empaquetada” está la masa… si está metida en un espacio chiquitico o más grande. Aquí es donde entra la densidad, que se define como la masa dividida por el volumen y se expresa como gramos/litro o gramos/centímetro cúbico (g/cm 3)

De esta forma, una botella de un litro de aceite y una botella de un litro de agua tendrán el mismo volumen (un litro), pero distinta masa, porque el agua es más densa que el aceite, así que en el mismo volumen tendrá más masa.

Desde otro punto de vista, si cojo un “trozo” de agua y otro de aceite que tengan la misma masa… ocuparán distinto volumen. Ocupará menos volumen aquel que esté más “apretado”, que tenga más densidad. En este caso el agua.

 

VISCOSIDAD

A veces confundimos ser denso con ser viscoso, pero no es lo mismo.

Por decirlo sencillito la viscosidad sería la resistencia a fluir (técnicamente se llama viscosidad dinámica y se define como la oposición del fluido a la deformación tangencial, como si el fluido fuera una pila de tortitas y quisieras mover horizontalmente la de arriba).

La unidad es el Pascal·segundo, pero se suele usar el poise (P) equivalente a 0,1 Pa·s

Diremos que un fluido es muy viscoso si le cuesta fluir, como esos mocos de juguete, y diremos que es menos viscoso cuando fluye con menos resistencia como, por ejemplo, el agua.

Fíjate que el aceite es menos denso que el agua, pero más viscoso.

Una frikada de la leche Un curioso experimento merecedor de un IgNobel es un pegote de brea encima de un agujero a ver si cae una gota. Como esta sustancia es muy viscosa, tardó ocho años en caer la primera gota… en fin, aquí podéis leer más.

Imagina que un líquido es cada vez más viscoso… ¿en qué acaba? ¿Cómo llamaríamos a un fluido que no fluye? ¿No sería algo muy parecido a un sólido? Efectivamente, si sus átomos están “descolocados” diremos que es un vidrio y si se colocan siguiendo cierto orden y cierta simetría, un cristal o sólido cristalino.

Aunque la frontera entre sólido y líquido es difusa, como en tantas cosas (la mayoría de edad, etc.), en algún sitio hay que ponerla. En este caso está en 10^13 Poises.

RADIANES

Los radianes no son una magnitud, son una unidad, pero me hacen falta para contaros la velocidad angular.

Un radián es un ángulo tal que, si lo dibujas, su arco es igual a su radio. En el dibujo está más claro. La longitud del arco azul es igual a la longitud del radio en rojo.

Radian cropped color

¿A cuántos grados equivale un radián? Es facilico, mira.

Una circunferencia entera tiene una longitud de 2πR, como recordarás del cole, así que si dividimos esa longitud en trozos del tamaño del radio (si dividimos entre R), nos sale que en una circunferencia completa (360º) hay 2π radianes.

Así que, ya sabes, 180º serán la mitad, π radianes, etc.

VELOCIDAD ANGULAR

Es la velocidad con la que se gira, cuánto ángulo se recorre por unidad de tiempo. A los que andamos en estos fregaos de la ciencia nos gusta medirla en radianes por segundo…  pero seguro que te suenan más las r.p.m (revoluciones por minuto).

CURIOSIDAD

No, perdona, no te voy a decir en qué se mide la curiosidad… te voy a contar una, o una que a mí me parece interesante, a ver qué opinas tú.

Fíjate que te he hablado de muchas oposiciones o “resistencias”: la resistencia eléctrica, la viscosidad, incluso la masa (como “resistencia a acelerarse”… y podría hablarte de otras, como la “resistencia a dejar pasar el calor”, etc.

Podríamos entender muchas fórmulas como la relación entre “causas”, “efectos” y “la resistencia” que se opone a que se complete esa “acción”. Que me perdonen los puristas, si se me va mucho y que Hume no se remueva mucho en su tumba.

Ejemplos:

- Ejerzo fuerza (causa) y eso producirá un cambio de movimiento, una aceleración (efecto), pero será distinto según la masa del objeto (resistencia), que se “opone” a esa aceleración.

- Tengo un voltaje y eso producirá una corriente, pero será mayor o menor según haya menos o más resistencia eléctrica.

- Pongo en contacto dos objetos a distinta temperatura y el calor fluirá de uno a otro, pero lo hará más o menos rápido según sea mayor o menor la conductividad térmica del material que los une.

*A veces en lugar de resistencias hablamos de conductividades, siendo una la inversa de la otra.

- Aplico una fuerza para deformar un fluido, el fluido se deforma… pero más o menos según sea menor o mayor su viscosidad y un largo etcétera.

Aquí os dejamos de momento, si os apetece que expliquemos de esta forma sencilla más magnitudes, o alguna aclaración, os leemos en los comentarios.

Esperamos que con estas aclaraciones podáis entender mucho mejor todo lo que leáis sobre ciencia.


Soy gilipollas

11 mayo 2014

Supongo que para muchos no será una sorpresa…

Volviendo de viaje me encuentro un atasco en la autopista y unos carteles indicando que para seguir hacia Madrid vaya por unas carreteras secundarias. Como estoy muy bien enseñao’, como venía mi madre y para que vea que no ha desperdiciado su vida criando a este que os habla en lugar de otro un gorrino bien gordo… tomé la salida.

Todo iba bien hasta el tercer lugar donde se bifurcaba la carretera y donde no había ningún cartel que me indicase qué opción debía seguir. Como podéis suponer elegí la errónea y después de dar unas vueltas me tuve que volver al mismo atasco de partida con la consiguiente mala leche y la decisión de escribir este post por dos razones:

1. ¿Para quién escribimos/divulgamos/enseñamos/hablamos… comunicamos?

¿Para quién? ¿Para quien ya lo sabe? ¿Predicamos a conversos?

Estoy personalmente hasta las narices de “ya tenían que…”

… saber sumar fracciones

… resolver ecuaciones

… escribir con corrección

… saber orientarse

… leer partituras

… pelar patatas

… darse cuenta sin que yo se lo diga de…

Pues no, no lo sé, no sé todo de todo… de hecho sé muy poco de muy pocas cosas y la verdad me da igual si tendría que saberlo o no, si es mi culpa o de quien me enseñó… o si lo que pasa es que simplemente soy gilipollas.

De hecho, me parece lo mejor, mira:

No lo sé porque soy gilipollas, así zanjamos la discusión. Ahora, ¿quieres hacer el puto favor de explicármelo o me voy a otro sitio a que me lo cuenten?

NOTA PARA LOS GUAYS: Queridos “guays”, ¿sois conscientes de que sólo sois “guays y chupis de la vida” en una minúscula y miserable parte del inconmensurable universo en el que vivimos? ¿Qué pasa en el resto de los campos? Ah, claro… que os lo expliquemos, ¿verdad? ¿Despacito y repitiendo lo que haga falta desde el principio, no? Por mi parte, si queréis seguir siendo tan guays os podéis ir a ese lugar lejano y marrón al que seguro que ya os han invitado.

Pero hay otro aspecto de esta bonita historia.

2. ¿Premiamos a los que nos hacen caso llamándoles idiotas en toda la cara?

- Chavales, estudiad para mañana que os pondré un examen.

Al día siguiente.

- Profe, muchos no hemos estudiado, ¿podrías cambiar el examen?

- ¡Claro!

Otra

- Pórtate bien en Urgencias, diles que te pasa y espera a que te atiendan sin molestar. Si no te atienden antes es que no pueden o están atendiendo a gente más grave.

Y ves con los temblores de tu fiebre que la sala se llena y vacía durante horas, hasta que un familiar tuyo se acerca a la ventanilla y la lía.

O bien

Ciudadano, cumpla las leyes que “Quien la hace, la paga”, “Paga más impuestos los que más tienen”, etc. Ya sabéis como sigue esta.

En el caso de mi viaje…

¿Realmente la idea es despejar el atasco, metiéndonos a los “obedientes” en viajes más largos a través de malas carreteras?

Curiosamente, esto de insultar en su propia cara a quien te hace caso es algo que los educadores hacemos mucho.

Les decimos que el cuaderno de clase es superimportante, para que luego no cuente en la nota en absoluto.

Les cambiamos exámenes, retrasamos entregas de trabajo, etc.

Pues atentos a varias cosas

a) Las reglas son las que ejecutas, no las que dices.

No hay paradoja alguna si tus actos no siguen a tus palabras, simplemente creerán tus actos y tu palabra perderá valor.

b) Las reglas “generan” comportamientos

Tanto en la vida real, como en juegos se puede ver que si las “reglas” premian un comportamiento colaborativo, los “usuarios” se vuelven más colaborativos, y de igual forma si se premia el comportamiento competitivo o tramposo.

Si eres profesor, padre, educador, jefe o tienes la responsabilidad de ordenar/legislar en cualquier campo, no olvides esto.

Nos gusta creer que somos como somos… independientemente de que esto no significa nada… En realidad, mucho de lo que “somos” tiene que ver con cómo se comporta el entorno con nosotros cuando “somos” y en cómo nos adaptamos más o menos conscientemente a él.

Resumiendo:

1. Explica con paciencia y con cuidado. Hablas para quien NO sabe.

2. No insultes al que te hace caso. Además de una enorme falta de respeto conseguirás que deje de hacértelo.


PiensoDeQueStorming mis post “menos científicos”

10 abril 2014

Después de brasearos tremendamente durante unos años… me he propuesto hacer un libro recopilación por si alguno todavía respira…

Bromas (espero) aparte, hay una familia de entradas en el blog que inciden más en lo cotidiano, el mundo, tú y yo… que en lo estrictamente científico.

Las he compilado en un LIBRO COMPLETAMENTE GRATIS que podéis descargar para vuestro solaz o tortura ajena.

Portada PiensoDeQueStorming


Puedo elegir lo que como, pero no la digestión

7 abril 2014

Disculpad los que venís aquí por el estómago… vamos a hablar de la dieta mental.

Es una idea de la que ya hablábamos en mi anterior libro ¿Cómo le explico esto a un extraterrestre? y ha vuelto a salir a la luz con mis alumnos a raíz de un enlace que mandó @BioTay. Se trataba de un vídeo espeluznante que explotaba nuestros miedos más primarios (oscuridad, dientes, movimientos rápidos e impredecibles, apariencia contagiosa, etc.)

El que  quiera ver el vídeo que lo busque, a mí me ha dejado con miedito ese día y con secuelillas los días posteriores, así que no lo pondré aquí.

La cuestión es que nuestra mente es tierra fértil dispuesta a acoger sugerencias, insinuaciones y desarrollarlas en ideas que quedarán más o menos activa e influirán en nuestro comportamiento y manera de pensar.

Lo siento, pero no somos seres racionales y la “digestión” que se hace de lo que dejamos entrar en el coco, está bastante fuera de nuestro control.

Lo que sí está bajo nuestro control es controlar nuestra dieta mental… y, con todo esto de la plasticidad cerebral, igual podríamos decir que somos lo que pensamos… por lo tanto… creo que a partir de ahora vigilaré mucho más lo que me llevo al cerebro.

Por lo tanto, lo que corresponde es dejaros algo bonito… pero con marchica también…


Doctor. yo no tengo una enfermedad, tengo síntomas

4 abril 2014

Steen Doctor and His Patient

Supongo que ya os habrán llegado las declaraciones de Rodríguez Sendín, presidente de la Organización Médica Colegial. Si no es el caso, aquí tenéis un artículo comentándolas. Pero quizá en esta entrevista en la Voz de Galicia podréis leer mejores perlas y que, si el periódico ha hecho su trabajo bien, son sus declaraciones literales (así vienen).

Leemos esta perla:

“Por un lado hay personas que utilizan las urgencias en lugar de ir al centro de salud, y ya no a urgencias de primaria, sino al médico de cabecera, por cuestiones que saben perfectamente que no son un motivo para ir a urgencias.”

Se me agolpan tantas cosas que voy a intentar ser esquemático.

1. Si el diagnóstico es tan evidente, incluso para alguien sin formación, supongo que un médico no tardará más de dos minutos en mandarle a su casa, SIN NINGUNA PRUEBA, porque, insisto, es “evidente”. Por lo tanto, el impacto en el sistema es despreciable.

2. Si se trata de una persona de va de manera constante a pasar 6 o más horas en urgencias con mucha frecuencia, tiene un problema de salud mental, así que lo derivan ustedes y lo tratan.

3. Las personas no tenemos enfermedades, tenemos síntomas. Son los médicos los que con esos síntomas, datos científicos y un montón de formación DIAGNOSTICAN, no los enfermos. De hecho, los médicos con algo de responsabilidad, entre los que no coloco a esta persona, llevan décadas intentando que la gente no se autodiagnostique ni se automedique, porque esto es un asunto de salud pública, ocasionando daños más o menos permanentes y muertes. En mi opinión, esta persona con sus declaraciones compromete la salud pública y algún fiscal de oficio debiera sopesar la posibilidad de denunciarlo.

4. Si me equivoco y el autodiagnóstico es posible y hasta sencillo, le dejamos como deberes para casa que escriba una guía de autodiagnóstico enlazando de manera inequívoca conjuntos de síntomas y dolencias, junto con su tratamiento. Quedando en su responsabilidad las consecuencias que puedan derivarse de ello.

Por supuesto lo que ocurre aquí es un recorte de prestaciones, una disminución del número de médicos y profesionales en general que desemboca en una atención de menor calidad (a pesar del esfuerzo de los que se quedan) y en unos enormes plazos de atención en especialistas, operaciones, etc.

Finalmente, sólo informar a esta persona que algunos de los que no van a su cita con el especialista, cuando por fin les toca, es porque están muertos.

De nuevo haría un llamamiento a la fiscalía para que investigase y procesase a aquellos que propician daños y muertes con sus recortes y medidas. En mi opinión, de ciudadano de a pie no experto, es un delito contra la salud pública.


Justicia en el análisis, optimismo en la acción

3 abril 2014

Glass-of-waterComo ya sabéis, no se trata de un vaso medio lleno o medio vacío… sino de un vaso medio lleno de agua y medio lleno de aire

Frecuentemente me acusan de pesimista cuando analizo una situación como desfavorable (o incluso perdida), aunque se ajuste a la verdad.

En este punto quizá habría que distinguir entre lo posible y lo probable.

En matemáticas, cuando estudiamos probabilidad, hablamos en los siguientes términos.

Llamamos suceso a los resultados que podemos obtener de hacer nuestro experimento. Por ejemplo, si tiramos una moneda, serían, cara o cruz.

Para calcular la probabilidad de algo hay una forma sencilla, dividir sucesos favorables entre sucesos posibles.

Imagina que cogemos una baraja española (oros, copas, espadas y bastos; sin ocho ni nueve)

Calculemos la probabilidad de sacar una carta y que sea de bastos

Casos favorables: 10

Casos posibles: 40

Dividiendo me sale 10/40 = 1/4, o lo que es lo mismo 0,25 en tanto por uno, o 25% en tanto por ciento.

Calculemos ahora la probabilidad de sacar una carta y que sea un as

Casos favorables: 4

Casos posibles: 40

Divido y me sale 4/40 = 1/10, en tanto por uno será 0,1 y en tanto por ciento 10%

Vale, hasta aquí claro.

Pero ojito, tener una probabilidad de 1/4

NO QUIERE DECIR QUE:

-          Los resultados sean, NO, NO, NO, SÍ, NO, NO, NO, SÍ, NO, NO, NO, SÍ… etc. MAL

-          Que, como es más probable que no sea basto, el resultado NUNCA será basto. MAL

-          Que si repito el experimento (reponiendo la carta) el hecho de que hayan salido muchos bastos, haga que sea más difícil que la siguiente sea basto, o viceversa. MAL. ¿Cómo podría la baraja “acordarse”?

QUIERE DECIR QUE:

-          Si repito el experimento muuuuuchas veces, el porcentaje de bastos que haya salido se irá pareciendo cada vez más al 25% (hablamos de cientos, de miles o de millones de veces)

-          Si sólo hago el experimento una vez, no sé qué va a salir, pero es más PROBABLE que salga algo que no sea un basto que al revés.

Y ahora, la vida.

Si me dicen que un tratamiento tiene un 75% de efectividad, ¿debo usarlo o no?

Pues tú decides… lo más PROBABLE es que te cures, pero es POSIBLE que no. Lo malo es que a ti te va a pasar una de las dos cosas… y lo que te toque será para ti enterito, el 100%, te vas a curar del todo o te vas a morir.

Lo que no se puede decir tampoco es que “puede te que cures y puede que no, dos opciones, luego un 50%.”

En mi opinión, hacer un análisis lo más justo posible de una situación es lo ideal, incluso poder estimar las probabilidades de las distintas opciones. Y eso no es ser pesimista.

Para mí el optimismo o pesimismo lo marca la acción.

Por ejemplo, está muy bien que te plantees invitar a cenar a Beyoncé, y la probabilidad de que te diga “Sí” es bastante próxima a cero, pero no cero. Y, querido mío, esto es un análisis justo de la situación.

Si tú ahora, te subes los pantalones, te ajustas el paquete, sorbes, echas un escupitajo, te atusas el pelo y vas a preguntarle, entonces serás un optimista (y un poco desagradable). No eres optimista por tu análisis, sino por la ACCIÓN.

El que toma una acción improbable y piensa que hay una gran probabilidad de que le salga bien no es un optimista, es un iluso.

Por lo que volvemos a repetir la idea del título y con eso nos quedamos.

Justicia en el análisis y optimismo en la acción.

En otro orden de cosas…

Dentro de poco habrá elecciones al parlamento europeo, y podemos votar a los partidos grandes, a partidos pequeños o no votar según muy variados criterios.

Habrá algunos que hagan un “voto útil” que llamamos y voten a alguno de los dos partidos grandes, entendiendo que son los que tienen más probabilidad de salir y, tristemente, tienen razón.

Algunos otros votarán a partidos pequeños que realmente les ilusionen o no votarán por cambiar un sistema que entienden injusto y, probablemente, no consigan nada. Pero no te equivoques, no son necesariamente ilusos… pueden ser optimistas.

Y, tampoco te equivoques, en algunas ocasiones, ella dice “Sí”.

Dedicado a mis queridos amigos y compañeros, Antonio y Luis.


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