Consejos para presentaciones

29 noviembre 2014

En mis clases de informática le dedicamos un gran esfuerzo a cómo hacer bien una presentación y a comunicar, en general, ya que nos pasamos la vida comunicando.

Aquí os pongo las conclusiones que mis propios alumnos sacaron… después de mis sabios consejos, claro.

Aquí os dejo una de mis charlas para que veáis que soy tan bueno como digo…

Si estás muy interesado en este tema, y deberías estarlo, no dejes de ver los vídeos y el blog de Gonzalo Álvarez: El arte de presentar, también puedes encontrarlo por twitter @ArtePresentar. O las populares charlas TED

¿Cuál es la idea de tu presentación?

¿Qué quieres contarles? Dímelo en una frase. Y es una manera estupenda de finalizar la presentación, diciéndola o poniéndola en la última diapositiva.

EL motivo de la presentación es contar una idea, no que se vea lo guay que eres.

Una idea por presentación no creas que es poco ambicioso.

La gente pensará que eres guay si realmente lo que cuentas es bueno y está bien contado. Vende tu producto y te comprarán a ti.

Deja claro, cómo afecta tu tema a la audiencia

¿Por qué es importante para MÍ esto? Se pregunta tu audiencia. Responde a esa pregunta.

Pon ejemplos de lo que se dice relacionados con el público

A la gente, en general, le interesa lo que le afecta directamente, y no mucho más allá.

Apela a las emociones, más que a la razón. No hagas presentaciones descriptivas

Las presentaciones descriptivas son las más frecuentes. Suponen que somos seres racionales y respondemos a razones, pero no es así. Piensa en las decisiones de tu vida y verás que nos movemos por emociones.

Cuéntame qué es lo que te emociona de tu tema y puede que me emocione a mí.

Conoce tus diapositivas y lo que vas a decir

Si ni siquiera tú sabes lo que vas a contar, ¿por qué crees que le interesará al público?

Usa una diapositiva para cada idea o concepto.

Si quieres contar más ideas… más diapositivas. Son gratis.

Deja preguntas e intervenciones del público para el final

Si tu presentación es un viaje emocional, una interrupción cortará el flujo.

Sugiere en lugar de enunciar

Si sugieres, la idea crece en la mente del oyente y la asume como suya.

Si impones una idea, produces un recelo inicial.

Sé muy claro, pero no obvio

Con un ejemplo me entenderás mejor, ropa íntima sexy puede resultar más interesante que un desnudo completo.

“Demuestra” tus tesis inmediatamente después de exponerlas

Demostrar en una presentación es más bien “ilustrar”. Digo que tal jugador es un buen portero y pongo un vídeo de una gran parada. Realmente no es una demostración científica, pero el público lo tomará como cierto.

Pon la prueba inmediatamente a la exposición de la tesis, así te irán siguiendo y no habrá espacio para la duda.

“Ceba” lo que vas a contar, y no cebes lo que no vayas a contar.

Si dices: “En esta ciudad hay un jardín muy bonito” Te van a preguntar cómo se llama y dónde está. Les dejarás insatisfechos por no saber algo que hasta hace un momento no sabían ni de su existencia.

En cambio, ceba lo que quieras contar y cuando se lo cuentes producirás satisfacción.

Jamón-pan-jamón. Empieza y acaba con algo “fuerte”.

Empieza con algo interesante para captar mi atención.

Termina con algo interesante y me dejarás un buen recuerdo.

Explica los tecnicismos y no dar por supuestos conocimientos avanzados del público

Explica los términos técnicos. Si supieran lo mismo que tú no vendrían a oírte.

Recuérdalos de cuando en cuando y no los pongas todos juntos nada más definirlos, perderás a tu audiencia.

Sé puntual. Respeta a tu audiencia.

Han venido a la hora, sé cortés con ellos no con los que llegan tarde.

Después tienen cosas que hacer.

Respeta al ponente siguiente.

La única manera de ajustarse al tiempo es recortar contenido

Hablar a toda pastilla y pasar las diapositivas a la velocidad de la luz no hace una buena presentación

Si tenías una presentación ya hecha de una hora, no trates de hacerla en 20 minutos.

Show must go on

Shit happens. Los problemas sucederán, No te paralices ni eches las culpas a otros. Céntrate en buscar una solución y en seguir adelante. El público lo entenderá y lo valorará.

Esto no incluye errores de diseño, falta de ensayo, falta de preparación… eso se verá como lo que es: poca profesionalidad.

Usa imágenes de buena calidad

¿No hay una imagen del mismo tema de buena calidad en toda la red? No lo creerán, pensarán que eres perezoso o incapaz.

Imágenes únicas (personales o históricas) son interesantes aunque su calidad no sea óptima

Usa vídeos cortos y de buena calidad

No me pongas un vídeo de tres minutos y te vayas al baño.

¿En toda la red no hay un vídeo de lo mismo de buena calidad? No lo creerán, pensarán que eres perezoso o incapaz.

Vídeos únicas (personales o históricas) son interesantes aunque su calidad no sea óptima

Mejor en pequeñas dosis que un vídeo largo al final.

Pon imágenes y vídeos a pantalla completa

Si quieres que vean la imagen muéstrala.

Si quieres poner varias, pon varias diapositivas

No deformes las imágenes ni los vídeos

Recolócalas o piensa de nuevo cómo ponerlas, o descártalas… pero no las deformes. Es evidente y feo.

No pongas mucho texto

Generas dos centros de atención, tú y el texto. O leen o te escuchan… y leerán.

Y si vas a decir lo mismo que pone, ¿para qué lo pones? Mejor ilústralo con una imagen.

Basta con algún título, idea, palabra clave o cita.

No hables a la vez que un sonido

Hay dos focos de atención, el sonido y tú. O apagas el sonido o te callas.

Muévete, gesticula

Eso mejorará tu transmisión, no eres un robot.

No des la espalda al público

¿Crees que queda bien una persona de espaldas leyendo una diapositiva?

Habla a una buena velocidad, ni muy rápido ni muy lento

No se trata de a qué velocidad eres capaz de transmitir, sino a qué velocidad el público es capaz de asimilar algo nuevo. No corras.

Tampoco les duermas…

Modula la voz, haz inflexiones… no seas monocorde

Nuestro cerebro está preparado sobre todo para detectar diferencias y cambios. Si todo es igual, nos dormiremos.

Cuidado con el inglés

Evita decir lo que no seas capaz de decir. Señalas y dices: “Este es el título de la película

Si es necesario decirlo, prepárate para hacerlo aceptablemente

Asegúrate de no decir falsedades o incorrecciones.

Asegúrate que los datos que das son correctos. Si pierdes credibilidad, la pierdes del todo.

Aporta objetos o vestuario relacionados con el tema

Si traes objetos físicos o vestuario relacionado con tu tema resulta muy divertido y refrescante, por sencillos que te parezcan.

Ensaya, ensaya y… ensaya.

Te ayudará a ajustar el tiempo

Detectarás incoherencias y errores

Todos mejoramos con la práctica

Asegúrate de los requerimientos técnicos del sitio al que vas

Piensa si necesitas proyector, portátil, micrófono, si necesitas que el micrófono sea inalámbrico y “manos libres”, una mesa, de qué tamaño… No supongas que tienen lo que tú necesitas

El software y la versión, si tienen acceso a Internet… de nuevo, no supongas.

No pases mucho tiempo en una diapositiva

Si vas a tratar un punto durante algún tiempo, ilústralo con varias diapositivas (son gratis).

Usa un tipo de letra que se lea con facilidad y contraste bien con el fondo.

Es una letra preciosa pero, ¿qué pone? Eso es lo que se pregunta tu audiencia mientras tú sigues hablando. Ya no te escuchan.

Usa un fondo “discreto”

Si es fondo es muy llamativo, se convierte en un foco de atención y pasa al primer plano, mientras que lo que querías contar se pierde.

Personaliza plantillas, tipos de letra… no uses opciones por defecto

Personalizar denota interés en el trabajo y esfuerzo… y viceversa. Elige qué imagen quieres dar

No contestes agrediendo/ofendiendo al público

¿Eso es lo que queremos hacer a quien muestra interés y una actitud activa hacia lo que queríamos contar?

Tu objetivo, ¿era transmitir una idea o quedar como un listillo?

Pon nombre y un contacto (twitter, email, web…)

Al principio y al final de tu presentación.

¿Te ligas a un bombón y no le das el teléfono? Brillante…

También al final, que es cuando ya les has convencido de tu idea.

Querido lector

Si has llegado hasta aquí y no ves algo que te parezca importante, te agradeceríamos mucho que nos lo dijeras en los comentarios y lo añadiremos.


¡Nos vamos pa’ México, mis cuates!

28 noviembre 2014

He sido invitado a la FIL, la Feria del libro de Guadalajara (México), uno de los eventos más importantes para los que nos dedicamos a esto de juntar letras. AGENDA

Estaré por allí desde entre los días 5 y 8 de diciembre haciendo experimentos, entrevistas, charlas, firmas… todo lo que se pueda para contactar con mis lectores de por allí.

Aunque presentaré “toda mi obra” como dicen los guays, principalmente os hablaré de mi último peque: Experimentos para entender el mundo. La ciencia para todos. 

¡Nos vemos!

Portada-Experimentos


A hombros de gigantes… pero, ¿quién os aupó ahí?

27 noviembre 2014

(Entrada publicada anteriormente en Naukas)

Seguro que conocéis la famosa frase atribuida a Newton:

“Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes.”

Preciosa cita que explica cómo el saber científico se va construyendo sobre los logros anteriores y que además da nombre al estupendo programa de divulgación científica en RNE que conduce Manuel Seara Valero (@searavalero), al que aprovechamos para saludar desde aquí.

Traigo esto a colación para abrir/seguir/prolongar el debate sobre “¿Qué es ser científico?” que ya tuvimos en mi blog La ciencia para todos y en la lista de correo de Naukas.

Según una de las posibles visiones, científico es sólo aquel que hace investigación, digamos aquel que está viendo más lejos porque se ha subido “a hombros de gigantes”, pero, ¿quién le aupó ahí? ¿Quién le enseñó las leyes de Newton, ya que estamos? ¿Las leyó en papers? ¿En los Principia en versión original subtitulada? Ese peldaño se lo ha ayudado a subir un maestro en su cole, o un profe de su instituto.

Podríamos decir entonces que si subirse a hombros de gigantes es parte de la propia naturaleza de la ciencia, su divulgación y enseñanza será parte de la labor científica y los docentes estarían haciendo ciencia?

Ale, a comentar y a liarla…


Los guays, ¿son evolutivamente favorables?

24 noviembre 2014

Los guays… qué chupis que son…

Pero, cojamos carrerilla, ¿qué es “evolutivamente favorable”?

Seguro que habéis oído hablar de Darwin y su Teoría de la evolución. En ella hay un concepto clave: selección natural.

 by Julia Margaret Cameron

Los individuos de cada generación presentan diferencias con la generación anterior, bien por mutaciones o por la recombinación genética de la reproducción sexual, por ejemplo. Esos individuos diferentes se adaptan mejor o peor a las condiciones del ambiente en el que viven, y eso les hace tener más o menos eficacia en “pasar” sus genes a la generación siguiente.

Así que unos genes que producen unas características se ven “favorecidos” y otros “castigados” por esa selección natural, que podríamos parafrasear como “Vive para follar otro día”.

Por ejemplo, ser precavido o incluso más, ser miedoso, podría haber sido evolutivamente favorable en un entorno donde ir a curiosear detrás de ese seto que se mueve, resulta frecuentemente fatal.

Nuestros ojos detectan con mayor facilidad la luz amarilla que es donde el sol tiene su máximo de emisión, y suena bien pensar que ese diseño de ojo que ve, donde más luz hay, es evolutivamente favorable.

En el asunto físico lo tenemos más o menos claro, pero en el asunto del coco a veces se nos va un poco la pinza, y nos volvemos locos pensando si ser cariñoso, o buena persona, o más malo que la quina… podría haber sido, o no, premiado por la selección natural. Os recuerdo, queridos míos, que en este asunto no se trata de vivir más, sino de pasar tus genes de manera más eficiente.

Y ahora, a por los guays.

Hay muchos tipos de guays (incluso he estado a punto de escribir un libro -que dios me perdone).

Hoy me refiero a esos que:

1. Siempre hacen lo mejor, o quizá las cosas son buenas porque las hacen ellos.

Lo que hacen siempre es guay. Puede que cambien de opinión, pero no hay problema. Ayer era guay lo que hacían, y lo que hacen ahora es guay hoy. Por supuesto no hay problema con que sean actividades contrarias.

2. No se arrepienten de nada… aprenden de sus experiencias.

No me molesta la gente que cambia, que aprende… hombre, soy profesor. Lo que me jode es la gente que no reconoce que se equivocó, que hizo daño a algunos o a muchos y a los que hay que comprender siempre porque tenían motivos y razones chupis (que no excusas) para hacer lo que hicieron.

Por supuesto, pedir perdón a los dañados, compensar los daños, o tomar acciones para reducirlos o evitarlos en el futuro, no son cosas que se plantee un guay que sea merecedor de tal nombre.

3. Racionalizan los comportamientos a posteriori.

Cuando hay una decisión suya o de otros, o algo que pueda ocurrir, no oirás razones de su boca antes de que se produzca el hecho. Eso sí, después de que ocurra, aparecerán millones de razones por las que eso tenía que ser así, y justo en ese momento y no podía ser de otra manera. En ese sentido son anti-Murpyi.

4. Son así.

Es un misterio donde se obtiene el carnet de “Ser así”, pero si tienes la oportunidad, querido lector, consigue uno, son cojonudos.

a) ¿Mandarle ese trabajo a Pepito? No, ya sabes como es. Lo haría mal. Se lo encasquetas al gilipollas de Juanito que es un comemarrones de libro.

b) ¿Que Pepito te ha dado un chillido? Él es así, ya sabes cómo es, luego se le pasa. A ti igual no, pero eso no le importa a nadie.

Pues eso. Es genial “Ser así”. No me digáis que no hay en vuestro trabajo/entorno nadie que “sea así”.

Finalmente, por fin, la pregunta.

¿Es esta mierda de forma de ser un comportamiento evolutivamente favorable?

Esta gente que va a su puñetera bola, como un elefante en una cacharrería, sin preocuparse de otros, que daña, que no recuerda ni se arrepiente, que no sufre emocionalmente por el mal que hace… esta gente… ¿vive más feliz que los que andan preocupándose por lo que hacen y por lo que hicieron? Y, por lo tanto, ¿viven más años y mejor, y acaban chingando con alguien y pasando sus genes de guay (si tal cosa existe) a la siguiente generación?

Aterrorizado por estas conclusiones (y con la bilis que me queda…) de momento, tomo una determinación: Voy a ser guay… con los guays. Eso mejorará mis posibilidades en el juego de la evolución y me calmará un poco.


Estoy harto de amenazas y de golpes…

20 noviembre 2014

Como no, otra vez, el día a día con mis chavales lo tenéis que pagar vosotros, queridos lectores.

Os cuento. Esto es el día a día con chavales en el cole o en las casas.

      Cállate o si no te haré…

      Tráeme los ejercicios o si no…

     Como te has comportado así voy a hacerte…

Estoy hasta las narices… estoy aburrido de esto, me pone triste… vaya, estoy hasta las pelotas.

Sí, es cierto que son adolescentes, pero es que toda la puñetera sociedad:

     Ve a la velocidad adecuada o te multo

     Si haces tal cosa te meto en la cárcel

Os recuerdo que vivimos en un mundo con cerraduras, con alarmas, con policías y ejércitos…

Ya está bien, ¿no hay otro motor que la fuerza o la amenaza de la fuerza? ¿No hay otra manera de actuar que evaluando coste y beneficio a corto plazo? ¿No es posible la comprensión racional, la empatía… algo?

Seguro que habéis oído hablar del condicionamiento operante, el refuerzo positivo, negativo y todo eso. Bueno, resumiendo, que si al hacer algo me dan un caramelo tenderé a repetirlo y que si me dan un coscorrón tenderé a hacerlo menos.

También entiendo que el egoísmo puede ser una conducta premiada por la selección natural (a.k.a. Vive para follar otro día). Incluso un “egoísmo” un poco más amplio que incluya a “los tuyos” (familia, pueblo, raza…), también entiendo que ha sido una conducta favorecida por la selección natural.

Pero joder, ¿no podemos hacer las cosas de otra manera? ¿No hay nada más allá de que evalúes los costes y beneficios de una acción y obres en tu propio interés? ¿No hay nada así como un obrar con lo que uno considere justo, al menos?

Me da mucha fatiga y mucha pereza.

¿Seguiremos mucho tiempo confundiendo la amabilidad con debilidad?

Cuando les digo a mis alumnos que se callen por favor, no lo hacen.

Si les digo que si son conscientes que “por favor” es una fórmula que puede ser cambiada por esta otra “por cojones”, o esta otra “o te pongo un examen ahora mismo”… a veces se callan… pero, no me engaño. No lo han comprendido. Estoy usando la amenaza de la fuerza. Sigue siendo llevar al gorrino a la feria con dos palos.

Yo les ofrezco que hagamos una isla de racionalidad en este mundo violento, pero pasan de mi culo… así que saco los galones, el palo, y les digo “¿Votáis por un mundo violento, cuando sois pobres y estáis en lo más bajo de la cadena jerárquica? Chupi, a mí me pilla al lado bueno del palo.”

Pero, sigue resultándome triste que andemos defendiendo la paz, o la justicia a ostia limpia… sigo esperando licenciarme y obtener mi título de jedi para poder hacer eso con la mano y, en lugar de calzarle una ostia a alguien, decirle… “Tú no quieres tocarme las pelotas”.


Te jodes y decides

18 noviembre 2014

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Mis pobres chavales, mis alumnos, las pasan canutas con las decisiones… y algunos adultos también. En mi opinión es porque sobreviven unos cuantos mitos, algunos originados en la infancia, que debemos dejar atrás.

1. Si hago lo que dicen papá y mamá todo va a salir bien

Lo siento mucho, pero no. Shit happens, como dicen en inglés (La mierda sucede).

La vida es impredecible y escapa a tu control. Punto. Si lo dudas, observa el suficiente tiempo y lo verás.

2. Si lo pienso con cuidado y considero todos los aspectos puedo elegir la opción que será mejor

Pues tampoco.

La vida es impredecible de nuevo, y la cantidad de información accesible limitada. Así que estás obligado a decidir con falta de información y en ausencia de datos relevantes e incluso vitales para el asunto.

¿Me gustarán estos estudios? ¿Seré feliz emparejado con esta persona? ¿Me gustará este trabajo? ¿Tengo hijos ya, o alguna vez?… etc.

No puede saberse, no te angusties, no te alarmes, no te entristezcas… es una simple verdad, asúmela: No puede saberse.

No hay “respuesta correcta”. Elige entre las opciones usando la información disponible y tira p’alante.

3. Si cometo un error será algo terrible y que tendrá consecuencias para siempre

Equivocarse es la consecuencia de estar vivo el suficiente tiempo.

La vida mancha. Punto.

No se trata de si te vas a caer o no, se trata de cuándo. Así que, te levantas, te sacudes el polvo, te curas las heridas, intentas que no queden muchas cicatrices, te lavas la ropa y… sigues andando.

Lo único que puedes hacer es trazar un plan cada vez que chocas con una pared o que te caes. Da igual lo fuerte que haya sido el golpe y lo profundo que sientas que has caído. Sólo puedes empezar desde el punto en el que estás. Así que, primer paso… y p’alante.

4. Tomar una decisión es como un cruce de caminos

Mentira cochina.

Esta imagen da la impresión de algo estático. Me paro, pienso… pienso más… y más… y el camino me espera.

No, una decisión es como la bifurcación de un río. Así que decides tú, o decide el río… y cuanto más tardes en decidir más fácil será que la decisión la tome el río.

En ocasiones la vida nos plantea una situación, nos coge de la pechera y nos sacude y nos exige una decisión. A veces es una verdadera putada, sin duda… ¿La solución? Te jodes y decides. No tienes escapatoria. No decidir es dejar que el río decida, la opción por defecto, la opción por omisión… pero es TU decisión y TU responsabilidad. Lo dicho, te jodes.

5. A lo mejor sale…

Típico en alumnos.

- El año pasado ibas mal en mates, este año has suspendido dos evaluaciones, no pegas ni chapa…

- Pero igual apruebo.

- Seguríssssmo.

Si no haces nada las cosas irán justo hacia donde se dirigen.

Es el curso del río, si quieres ir a un lugar distinto de aquel al que te lleva la corriente tienes que remar. Traza un plan, cambia tu comportamiento, cambia el entorno, cambia algo…

Oye, Javi, ¿no has dicho que la vida es imprevisible? Entonces, ¿no podría ocurrir que todo se alinease y se diese una circunstancia improbable y me saliese todo bien?

Chupi, amigo. Si esa es tu mejor opción, tú mismo. No trabajes y compra lotería todas las semanas confiando en que algún día te tocará y podrás vivir de ello.

Resumiendo.

Hay que decidir, hay que joderse y decidir.

No se puede evitar, se toma la opción que mejor te parece con la información accesible.

Se reconduce y vuelve a planear cuando te caes o encuentras una pared. Desde donde sea, recomenzamos.

No hay que poner tanto acento en elegir como en vivir y estar atento para adaptarse. No se trata de decir “si quiero” y casarse, se trata de llenar cada día de cariño.

Si no cambias nada, las cosas irán hacia donde se dirigen. Si quieres ir a un destino distinto de aquel al que te conduce la corriente, rema.

Resumiendo más

Elige y vive, vuelve a elegir y sigue viviendo… y, relájate, no puede hacerse más… esto ya es bastante.

Con cariño para mis alumnos y los que no saben estas cosas… y también para los que las aprendimos con lágrimas.

 

 


Jornadas sobre Física y Química para maestros

17 noviembre 2014

Este viernes nos vemos en Madrid, en las Jornadas para la Enseñanza de la Física y Química para Infantil y Primaria.

Un día estoy yo, pero el resto seguro que está bien.. además como hay charlas simultáneas no tenéis porqué oírme.


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