Sorteos por letra: Injusticia y anumerismo

1 julio 2013

Aunque ya se ha escrito sobre ello… como nos lo seguimos encontrando, habrá que seguir insistiendo.

Vamos a poner ejemplos con dinero, que parece que es lo único que entiende todo el mundo.

Imagina que compras un décimo para el sorteo de Navidad. Para simplificar, imagina que sólo hay cien números.

Imagina también que del número 52 se echan tres bolas y de tu número, el 5, sólo se echa una bola.

Imagina ahora que la bola del número siete SE SACA DEL BOMBO.

¿Vais a pagar el boleto todos al mismo precio?

¿Vas a pagar lo mismo que el que se lleva el número 52, que tiene tres veces más probabilidades de salir que tú?

¿Va a pagar algo el gilipollas, perdón, que lleva un boleto que es IMPOSIBLE que salga? Repito IMPOSIBLE…

Ahora que lo tenemos claro, vamos al asunto de las letras.

Muchas cosas se sortean usando la primera o las dos primeras letras del apellido. Tribunales de oposición, acceso a centros de formación, etc.

¿Cuál es el problema? Pues que cada uno se llama como puede… y hay apellidos más frecuentes que otros. Debido a esta distribución no uniforme, esto resulta profundamente injusto.

Para ilustrarlo, vamos a poner unos datos de este post que lo cuenta muy bien del blog UN DATO VALE MÁS QUE MIL PALABRAS

Estas son las distribuciones de datos por apellidos.

Eduardo Martín Blasco nos advierte de que sólo contabilizan apellidos con más de 20 repeticiones, por eso “falta gente” y sólo salen 43 millones.

DISTRIBUCIÓN DE LOS APELLIDOS SEGÚN LETRA. ESPAÑA 2011
frecuencia
% sobre el total
A
2.884.390
6,7%
B
2.263.664
5,2%
C
3.969.992
9,2%
D
1.747.696
4,0%
E
781.910
1,8%
F
1.877.528
4,3%
G
4.857.351
11,2%
H
992.297
2,3%
I
424.730
1,0%
J
722.854
1,7%
K
55.885
0,1%
L
2.250.441
5,2%
M
5.291.515
12,2%
N
699.534
1,6%
O
803.973
1,9%
P
3.042.595
7,0%
Q
185.195
0,4%
R
3.565.620
8,2%
S
3.201.882
7,4%
T
1.425.424
3,3%
U
171.705
0,4%
V
1.631.083
3,8%
W
48.578
0,1%
X
14.690
0,0%
Y
92.553
0,2%
Z
269.539
0,6%
TOTAL
43.272.624
100,0%

Están marcados en rojo los valores más altos, pero fíjate que algunos de ellos coinciden con letras al lado que también tienen valores bastante altos. De manera que se forman unos “tapones” importantes. Por ejemplo, alguien que esté al final de la N con el mogollón de gente con la M y otro poquito bien gordo con la L, que se despida de salir para lo que sea, para bien o para mal.

Por otra parte salga X,Y o Z es en la práctica muy parecido a que salga A. Por lo tanto los de la A tienen cuatro veces más probabilidades de salir de lo que debería.

Supongo que es bastante fácil de ver la injusticia del proceso (o debería, ahora os cuento por qué digo esto).

Pero vayamos a un caso más extremo, que te “saquen la bola del bombo”. ¿Qué ocurre si en tu letra hay 10 personas por delante de ti, y las plazas que se sortean son 8? Efectivamente, tu posibilidad de salir es CERO, incluso si sale tu letra.

Y, ¿por qué salgo ahora con esto? ¿Es que no me han admitido en alguna cosa?

Ha sido a partir de una conversación con altísimo grado de anumerismo (gente que ni sabe de números y ni le interesa saber, añado) en la que me he enfadado y todo, ante los argumentos que recibía después de explicar esto. Cosas como:  protesta tú en lo tuyo, esa es tu opinión pero hay otras opiniones, cuando la gente sale no protesta, otros años salen otras letras, hay más o menos plazas, hay más o menos gente en distintas letras… Ni siquiera ha reaccionado al argumento de que alguien OBLIGADAMENTE NO VA A SALIR en el momento en que se presenta. Al final me he ido al grito de las matemáticas no son opinables y que cada uno luche por lo suyo. Particularmente me jode que cuando argumentas piensen que lo haces por defender intereses particulares, no todo el mundo es tan mezquino, por ejemplo, yo no.

Os diría que pusierais reclamaciones, pero si os encontráis con gente en la administración igual de cerrada no sé si valdrán para mucho.

Ya escribí hace tiempo sobre las vergonzosas notas con las que nos califican en las oposiciones, con cuatro y cinco cifras significativas… y, por cierto, yo he aprobado con este sistema injusto, y mira, lo critico… ¿curioso, eh?

Ah, también mola la argumentación… “la administración lo decide así”.El problema de esto es que la administración no puede elegir las leyes de la Naturaleza, aunque quiera.

Se me olvidaba decir que esto se arregla tan fácil como dando un número a cada uno y sacando numeritos…

Por cierto me informa @tocamates de que @ClaraGrima tiene un post hablando de lo mismo 


¿Baja la tasa de pobreza? ‘Amos no me jodas…

6 mayo 2013

Leemos en PúblicoEl Gobierno de España dice que ha bajado la tasa de pobreza… ¡Amos no me jodas!. Veréis qué facilito se explica y qué bien se entiende.

En Ciencia decimos que tienes que saber el resultado de un problema antes de hacerlo. Suena un poco exagerado, en realidad nos referimos a que d

ebes conocer el orden de magnitud de lo que va a salir. Imagina que vamos a pintar la casa y con la indicación del fabricante calculas cuántos botes de pintura necesitas. Si te sale 500 o bien 0,0032 es evidente que te has equivocado en algo, así que rehaces el cálculo y listo.

¿Y si me vuelve a salir lo mismo? Pues se habrá equivocado el fabricante, o puede ser que el modelo que estás usando sea incorrecto (por ejemplo, si tratas de medir la masa de un objeto, los gramos, usando una báscula, y lo haces en la Luna… te va a salir seis veces menos, porque la báscula mide peso, no masa) En cualquier caso es la realidad o el experimento lo que decide la veracidad de un modelo o la corrección de un cálculo.

Por lo tanto,querido gobierno, da igual cómo habéis llegado a ese número, está MAL, la realidad es que este país y la gente que en él vive es más pobre.

Hay más incorrecciones como la de tomar ese número como un dato o una medida. No, ese numerito ha sido calculado según unos criterios y un modelo, que, evidentemente, no funciona. Así que no vale para nada, bueno quizá para engañar a otros, intencionadamente o no.

Podríamos mencionar posibles fuentes de error, como que medir la separación de la mediana nos habla de desigualdad, no de pobreza, y que cuando seamos todos pobres no nos separaremos mucho de ella. Tampoco ayuda mucho que en los estudios se pregunten los ingresos del año pasado y se publiquen además un año después (dos años de desfase), y un largo etcétera.

Sea como fuere, si tus cálculos o tus modelos no representan la realidad, en Ciencia, los DESCARTAMOS… pero bueno, puede ser porque nosotros estamos interesados en encontrar la verdad.

Estando las cosas como están resulta insultante oír esto, sobre todo para los que sufren situaciones más duras. Es posible que haya unos pocos que se estén enriqueciendo, pero no es el conjunto de la población.

Asistimos atónitos a este espectáculo de ignorancia y/o maldad, y a que la sociedad lo tolere y finalmente lo avale con su inacción y sus votos.
Últimamente ya no me preocupa si los que me dañan lo hacen por ignorancia o maldad, sólo quiero que dejen de hacerlo o que se vayan.

Agradecemos su colaboración a Gabriela Jorquera, responsable de EAPN Madrid (Red Madrileña de lucha contra la pobreza).

Este artículo ha sido previamente publicado en Naukas


Por aquellos que critican la utilidad de la ciencia…

26 abril 2013

Ayer salió un artículo en un periódico de gran tirada nacional, escrito por un tipo conocido (no voy a dar publicidad a ninguno de los dos) en el que hablaba de la inutilidad de las matemáticas.

Me tomo un minuto para deciros que sería muy interesante que premiásemos con nuestra indiferencia a los que escriben y publican tonterías de ese calibre, porque supongo que es publicidad y polémica lo que buscan… o bien su ignorancia es muy profunda.

No me alargaré en argumentos en contra. Es muy sencillo: aquellos que hablan así no tendrían los medios técnicos para difundir sus estupideces y probablemente no estarían vivos, o en ningún caso sanos, si no fuera por esa ciencia que desprecian.


Reglas de higiene matemática

14 mayo 2012

Cuando un estudiante sigue un procedimiento que no nos gusta para resolver un problema debemos darnos cuenta de que es culpa nuestra… lo más normal es que no anden en sus casas haciendo ecuaciones, aplicando la ley de Ohm… Lo que han aprendido mal lo han hecho de nosotros, con mucha frecuencia. Bien, pongámonos de acuerdo y empujemos todos en la misma dirección.

En mi instituto (el IES Vicente Aleixandre de Pinto) nos hemos juntado los dptos. de ciencias para acordar una manera común y coherente para la resolución de problemas matemáticos. Así no despistamos a los chavales y además incidimos todos en lo correcto. Un saludo para todos mis compañeros, agradeciendo su trabajo y su buena disposición.

Lo compartimos con vosotros por si os sirve.

Buenas prácticas

1. Uso de tres cifras significativas, como regla general, en los cálculos y, sobre todo en los resultados finales, acompañando el número con sus unidades correspondientes.

Ya os hablamos de eso por aquí. Para funciones trigonométricas y otros casos particulares se pueden usar tantas cifras como se consideren oportunas.

Esto es sobre todo para problemas “realistas” (sobre el mundo físico, no abstractos). Entendemos que en algunos momentos de la asignatura de matemáticas buscamos que aprendan a manejar fracciones o radicales. Pero cuando hagamos referencia al mundo “práctico y real” los números son decimales y conocidos hasta cierta precisión. Una longitud de 2/3 de metro no existe.

2. Corrección y cuidado en los símbolos, las unidades, etc.

Evitemos algunos errores comunes

- La abreviatura de segundo es s (minúscula y sin punto), ni S. ni sec, ni seg, etc.

- La k de “kilo” es minúscula

- La unidad de temperatura “kelvin” no se pone con (º) ni se dice “grados kelvin, es simplemente 77 K “setenta y siete kelvin“. K mayúscula.

- Las unidades que provienen de un nombre propio van con mayúsculas: (Nnewton, (J) julio, etc.

(Aquí le mandamos un saludo a Sergio L. Palacios que siempre se muestra en contra de castellanizar los nombres. Eso por aquí, de momento, no hemos querido meneallo)

- Los grados centígrados o de los ángulos van así º, no subrayados como en los ordinales: primero, segundo…

3. Sustituir o simplificar ecuaciones en la línea siguiente, no a continuación.

De esa manera es mucho más claro lo que se hace, además de permitir despejar con comodidad más tarde si lo que uno busca no está despejado ya.

4. Terminar el problema con la “frase respuesta”, donde ser resume y responde lo que se preguntaba en el problema.

5. Separar los cálculos de los pasos que se van dando, en dos columnas.

Así si nos equivocamos en un cálculo, podemos rehacerlo sabiendo en qué punto de la resolución del problema estamos.

6. En los problemas de la asignatura de matemáticas, cuando se refieran a magnitudes físicas como la velocidad o el tiempo, usar “v” o “t” como variables en lugar de “x”. Si no siempre, con cierta frecuencia.

Así se van acostumbrando los chavales a nombrar las incógnitas con otras letras diferentes.

7. Poner los resultados con unidades “naturales” según el tipo  de problema a tratar, expresándolos con potencias de diez cuando se hagan “demasiado” grandes o pequeños.

8. Elegir los datos de manera que tengan valores “realistas”, del orden de magnitud que aparecen en la realidad, y que los resultados no sean números enteros o fracciones (porque la vida no es así…)

Así evitaremos eso de “Profe, me sale mal, me sale 3,72″

9. Escribiremos con palabras lo que vamos haciendo o lo que queremos conseguir en cada paso.

 Aquí os ponemos un ejemplo de problema resuelto.

View this document on Scribd

1. Empezamos identificando el tipo de problema en el que estamos.

2. Escribimos los datos del problema, la incógnita que buscamos y un gráfico.

3. “Preparamos” los datos, cambiando las unidades al sistema internacional o a las típicas del problema. Los cálculos necesarios los hacemos aparte en la sección “Cálculos”.

4. Escribimos las ecuaciones aplicables a este problema.

5. Elegimos la ecuación donde aparece nuestra incógnita y nos damos cuenta de que necesitamos calcular antes otra variable (el tiempo, en nuestro caso).

6. Sustituimos y reordenamos.

7. Aparece una ecuación que debemos resolver, lo hacemos a la derecha.

8. Consideramos el sentido físico de las soluciones y descartamos las que no lo tengan.

9. Reemplazamos en la ecuación de la que partíamos y la que nos dará el resultado que buscábamos.

10. Recuadramos el resultado.

11. Escribimos la frase respuesta.

Os agradeceríamos que si os parece bien lo difundáis para la mejora de la calidad de la enseñanza de las ciencias.

También os agradecemos todos los comentarios y puntualizaciones que mejoren esta guía.

Estos chavales de hoy harán Ciencia mañana, que vayan bien preparados!

Finalmente un saludos a todos los compañeros profesores, allí donde estéis… incluidos los parados.


Como no lo oigo bien, lo entiendo mejor

7 mayo 2011

Los veinte centímetros… no existen (supongo que vosotras sospechabais algo).

Bueno, disculpadme, sí que existen… están en algún lugar entre los diecinueve y los veintiún centímetros… pero no puedo saber exactamente dónde.

Intentaré ser más claro.

Si compro una tabla de 20 cm de ancho, ¿cómo estoy seguro de que no hay un milímetro de más o de menos?

Si mido con una regla y veo que no se ha pasado ni un milímetro, ¿cómo sé que no se ha pasado una décima? ¿o una centésima?…

¿Eso quiere decir que el número veinte no existe?  Para nada…

El número, el concepto veinte, sí que existe… es su realización práctica lo que resulta “en la práctica” imposible (por supuesto esto sí es posible para números enteros, veinte vacas y cosas así).

De la misma forma es imposible poner una pelota justo en la cúspide de una pirámide, un pequeño error en una dirección hará que caiga.

La manera matemática de expresar esto es:

No puedo llegar al número exacto, pero sí con tanta precisión como necesites.

Si le pido que la precisión sea de centímetros, usará una regla, si de milímetros, un calibre, etc., etc.

Pensando en esto y, retomando el título del post, lamento deciros que no oímos bien.

Hablamos de esto hace tiempo.

Ni siquiera los que tienen un excelente oído musical oyen bien… oirán con cierta precisión, pero nunca con exactitud matemática.

Tchaikovsky con trompetilla (1930)

Y ahora vayamos a un concierto… cada persona del público escucha cosas distintas, según la sensibilidad de su oído, su edad, y si añadimos la interpretación de su cerebro… más diferentes aún.

Los instrumentistas cometen errores, en la afinación, en el tempo…

Algunos son percibidos por ciertas personas del público y otros no…

Lo que me resulta curioso es que si no detectamos los errores, porque su error es más pequeño que el margen que nosotros detectamos, o si los detectamos pero no son muy graves o numerosos… la música consigue emocionarnos.

La música es un vehículo, una manera de sentir emociones uno mismo y comunicarlas a otros.

Visto así, resulta paradójico que un vehículo imperfecto y mal percibido consigue transmitir correctamente su mensaje.

Incluso en algunos casos veréis a intérpretes disgustados con su resultado, quizá tú mismo, como oyente, poco emocionado porque has percibido demasiados fallos y te “ha sacado” de la emoción. En cambio verás a otras personas, que oyeron peor, y se emocionaron más.

Si nuestro oído fuera matemáticamente perfecto, todas las interpretaciones serían mediocres, desagradables, fuera de afinación, fuera de tempo… imposibles de disfrutar.

Fuente de la imagen: Asociación Astronómica Jerezana Magallanes


Casi me mato… baby

26 abril 2011

No, no voy a hablar de Barón Rojo

Quería poneros unos vídeos impactantes, al parecer de cámaras de vigilancia, que captan cómo se puede salvar el pellejo por un pelo…

Con esto también queríamos recordar que los sucesos improbables no son imposibles, pero que no podemos contar con que nos sucedan… y que no debemos confundir “no ha pasado nada” con “no hay peligro”. Ya escribimos un post hace tiempo sobre esto, por si os apetece echarle un ojo.

Un abrazo a Santi que es nuestra fuente


Mi nombre está en el número PI!!

26 abril 2011

El número PI nos gusta tanto que podríamos decir que es mágico.

Como ya sabréis es aproximadamente 3,14159…

Es un número infinito y no periódico. Eso quiere decir que la cadena de decimales no tiene fin y que no comienza a repetirse una secuencia, como pasa con números como 1/18, si hacéis la cuenta os sale 0,13888… a partir del tres aparece el ocho repitiéndose continuamente. Dicho en términos matemáticos es irracional, no se puede escribir como la razón de dos números, como la división de dos números enteros.

Además es un número trascendente… eso es más gordo aún. Eso quiere decir que no es solución de una ecuación polinómica de coeficientes racionales… vaya, que ni siquiera se puede escribir como la raíz de una fracción. Es un número muy especialito. Hay otros, como e, pero lo dejamos para otro momento.

Queda abierta la controversia sobre si los decimales aparecerán con la misma frecuencia, si es una aparición completamente al azar, lo que llaman un número normal, o si hay unas cadenas de números que aparecen más que otras.

Aquí hay una edición de un error que amablemente me señalaban en los comentarios. Gracias Carlos. Porque yo afirmaba que en cualquier número infinito y no periódico se pueden encontrar todas las cadenas, error.

Como es un número infinito y no periódico, podemos decir que al calcularlo los decimales irán apareciendo sin un orden, de manera que CUALQUIER CADENA DE NÚMEROS QUE SE TE OCURRA APARECERÁ TARDE O TEMPRANO

En ese enlace de Gaussianos podéis leer que en un número normal está asegurado que PODEMOS ENCONTRAR CUALQUIER PATRÓN DE NÚMEROS FINITO.

Aunque no está demostrado que PI sea normal ni lo contrario, sí es un resultado que muchos conjeturan. ¿Podemos lanzarnos a buscar patrones?

Así que he pensado, si pongo JAVI en números, según la ordenación del abecedario español, me sale 11 1 25 10, ¿estará esta secuencia en algún lugar de los decimales de PI?

Pues sí, mi nombre está escrito en la posición 5,803,882 por primera vez… (sin contar el 3, jeje)

Mi fecha de nacimiento un poco después, como en treinta millones y medio.

Esto lo podía haber buscado yo por las malas, pero alguien ha hecho esta web tan chula que te permite buscar cadenas en los primeros doscientos millones de decimales.

Así que si Pi fuera un número normal.

Y si lo pusiera en ASCII también lo encontraría, aquí o allá…

Y si buscase una cita de vuestro escritor favorito… también aparecería…

También aparecería el texto completo de la biblia… o de mi último libro (perdón por la publi).

Y ahora lo más inquietante…

También está por ahí escrita en ASCII la cura contra el cáncer, el secreto de la fusión fría… o el sentido de la vida, el universo y todo lo demás (eso es fácil, como es 42, está en la posición 92) ;)

Así que si Pi fuera un número normal…

Cualquier cosa que hayamos escrito, pintado o cantado… podemos codificarla en una secuencia de números que aparecerá en la infinita cadena de PI. 

Cualquier cosa que vayamos a escribir, pintar o cantar… ya está escrita en PI.

Todo lo posible está contenido en la infinita elegancia de PI

En realidad lo mismo podría decirse de cualquier suceso aleatorio cualquier cadena aleatoria que fuera normal y que se deje ocurrir infinitas veces, aquello de los monos escribiendo que ya parodiaron en los Simpsons, pero es que PI nos gusta tanto…

Pero si os mola más que os lo asegure con un número que sepamos seguro que es normal, aquí tenéis el extracto del post de gaussianos, con un número construído a base de concatenar primos (en base diez), la constante de Copeland-Ërdos 0,23571113…

Me ha quedado un post un poco guarrete con las correcciones, disculpadme. Pero creo que en estos ámbitos la gente prefiere, una vez cometido el error, poner las correcciones así a editarlo otra vez. Honradez y humildad… una vez metida la pata, claro.

Pi en wikipedia

Fuente imagen: wikipedia


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 145 seguidores