Alumnos vs. Profes

13 noviembre 2013

ALUMNOS

PROFES

Los alumnos, frecuentemente, están interesados sólo en algunas asignaturas A los profesores, en cambio, frecuentemente, sólo les interesan algunas asignaturas, a veces, sólo la suya
Los alumnos no suelen querer hacer actividades voluntarias que no se reflejen en notas u otras ventajas. Sin embargo, los profesores, no suelen querer hacer cursos de formación o asistir a charlas que no se reflejen en sexenios, puntos para la oposición u otras ventajas laborales
Los alumnos no suelen querer acudir por la tarde actividades extraescolares Por el contrario los profesores, mayoritariamente, tampoco acuden frecuentemente a actividades por la tarde, a no ser que sean obligatorias como claustros y demás.
Los alumnos suelen tener sus tardes y fines de semana ocupados con otras actividades que les son obligatorias, necesarias, interesantes o más divertidas que nuestras propuestas. Por otra parte, los profesores, suelen tener sus tardes y fines de semana ocupados con actividades que les son obligatorias, necesarias, interesantes o más divertidas que las propuestas de otros profesores o colectivos.
A los alumnos, generalmente, no les gusta sentirse juzgados o criticados, o bien que se les señale cómo poder mejorar en sus actividades o comportamientos Contrariamente, los profesores en general, no suelen aceptar con agrado consejos, críticas o propuestas de otros profesores o personas en general sobre su manera de enseñar
Los alumnos, normalmente, consideran unas asignaturas más importantes que otras y algunas de ellas innecesarias y carentes de valor formativo En cambio, los profesores suelen opinar que hay unas asignaturas más importantes que otras, y que algunas de ellas son innecesarias y carentes de valor formativo
Los alumnos, en alguna ocasión, se dejan el móvil encendido y les suena durante una clase Los profesores, por otra parte, desde hace unos años, no han vivido un claustro en el que no haya sonado más de un móvil y el dueño de alguno lo haya cogido y contestado antes de salir de la sala
Los alumnos, ocasionalmente, estudian, hacen deberes, piensan en otra asignatura mientras les das clase Por el contrario, los profesores, ocasionalmente, leen el periódico, charlan entre ellos, corrigen, o miran al cielo durante los claustros y reuniones
Los alumnos, en momentos puntuales, recurren notas o usan la ley vigente en su beneficio, al titular dejando alguna asignatura pendiente y cosas así, no considerando que sea un acto inmoral Sin embargo los profesores, en momentos puntuales, recurren sus multas, eligen su forma de tributar según es más conveniente o aprovechan resquicios legales en su beneficio, no considerando que sea un acto inmoral
Los alumnos no están interesados en conocimientos que no les apasionen… aunque pueden aprender otros (y olvidarlos en un rato) porque les obliguen o porque necesiten algo puramente utilitarista, como las instrucciones de un aparato

Por el contrario, los profesores no están interesados en conocimientos que no les apasionen, aunque pueden aprender otros (y olvidarlos en un rato) porque les obliguen o necesiten algo puramente utilitarista, como las instrucciones de un aparato

Así que, finalmente, concluiremos que, a pesar de tan enormes diferencias, los alumnos y los profes son personas y que se mueven por lo que se mueven las demás personas en sus mejores y peores momentos.

Por lo tanto… DEJAD DE UNA VEZ, PROFESORES, DE VENDER UTILITARISMO para promocionar vuestro campo, SÓLO EL AMOR Y LA PASIÓN LES MOVERÁN HACIA VUESTRA DISCIPLINA! Coño, ya…

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Jornadas de divulgación en Zaragoza (primer vídeo)

Los científicos trabajan por Amor

 


Divulgación y popularización

6 octubre 2013

El enorme Sergio L. Palacios (aka Agatha desde hace poquito) ha hecho una reseña estupenda de mi último libro (podéis leerla aquí) en la que el cariño le nubla lo suficiente como para hablar bien de él… jeje.

Además saca un tema que nos sirve, tanto para compartir ideas, como para echarnos unas risas de tiempo en tiempo: la distinción entre divulgación y popularización.

Por resumiros, aunque lo explica muy bien Sergio en su post, la idea es que la divulgación trata de los últimos avances o temas de más complejidad científica que la popularización, por lo que la divulgación suele hacerse para público ya interesado en la ciencia y en ocasiones con bastantes conocimientos previos, mientras que la popularización suele ocuparse de contenidos más básicos y dirigida a público general, joven o sin conocimientos previos.

Aunque no tengo problema en sentirme popularizador cuando alguien me lo llama, incluso si trata (en algunos casos) de indicar que mi trabajo es menor por ser menos sofisticado, a mí no me acaba de gustar la distinción.

Según el diccionario “divulgar” es “Publicar, extender, poner al alcance del público algo.” Así que los que explicamos a niños la diferencia entre fuerza y presión, estamos divulgando.

Por otra parte alguna divulgación, en el sentido primero, se parece más a una actualización de profesionales que a “poner al alcance del público” un conocimiento. No digo que no sea importante e interesante, digo que no es más divulgación que la de los pequeñitos en conocimientos que hacemos otros. De hecho yo, como profesional necesito a aquellos más informados de los que no dejo de aprender y actualizarme (se lo agradezco una vez más).

Añadiré algunas preguntas…

¿Desde cuál de las dos se consigue captar más a nuevo público para la ciencia?

¿Qué sentido tiene hablarle a alguien de agujeros negros si no sabe lo que es la energía?

¿Es menor o menos importante el trabajo del que enseña algo menos sofisticado? (Un maestro de infantil y un catedrático, p.ej.)

¿Alguien podría leer las complejidades de sus libros sin aquel humilde maestro que le enseñó a leer?

¿No es el público general “la sociedad” que necesita el pensamiento científico para que no la engañen?

Los experimentos y demostraciones, ¿son puro circo, o es mostrar que las leyes de la ciencia resulta que también funcionan fuera del laboratorio… en el puñetero mundo real que se supone que explican?

Así que si alguien me llama popularizador por distinguir las dos labores, pues lo soy, a mucha honra, y ojalá sea de los buenos.

Si es por etiquetarme como un “divulgador de segunda”, pues nada, no hay caso, soy un divulgador que lucha en primera línea y codo a codo con gente estupenda, con grandes compañeros, como Sergio y como miles de profesores, maestros, educadores, que nos criaron a nosotros y ahora lo hacen con nuestros chavales.

Y para finalizar, como no, os casco uno de los cacharritos de mi último libro… no olviden popularizarse y mineralizarse!!

 


De sistemas en bucle cerrado y la gente que no contesta

11 septiembre 2013

Imagina un tostador normal.

Le das al botón y se pone a calentar durante unos segundos, después se para y salta… bueno, no salta nada porque te habías olvidado de poner el pan.

A esa máquina no le importa si has puesto pan fino, grueso, has metido la mano o no hay nada. Recibe una orden y la ejecuta sin comprobar cómo ha sido el resultado. A esto se le llama trabajar en bucle abierto… vamos, sin bucle ninguno.

Lo mismo pasa con las estufas antiguas o sencillas. Las encienden y calientan, punto. Da igual si es verano, invierno, si hay alguien en la habitación o si la casa está en llamas.

Aunque exagere un poco, no es esta la mejor manera en la que pueden funcionar nuestros aparatos.

Al fin y al cabo, nuestro objetivo no es que el tostador caliente, sino que caliente hasta que la tostada esté bien hecha, ni a medias, ni quemada. Tampoco es nuestro objetivo que la estufa caliente, sino que la temperatura de la habitación sea la que hemos elegido.

Esto se arregla si nuestra máquina puede tomar datos del exterior y evaluar hasta qué punto la tarea está completa, para apagarse, seguir funcionando o ponerse en funcionamiento.

Es la función que hacen los sensores. Ellos toman valores de magnitudes físicas (luz, color, temperatura, humedad, posición, etc.) y se la pasan a la máquina para que evalúe si esa magnitud está en el valor deseado o no.

Un ejemplo muy corriente es el termostato que usamos en casa. Elegimos qué temperatura queremos y este manda una señal de arranque a la calefacción cuando se baja de esa temperatura y una señal de paro cuando se sobrepasa.

Otro más reciente, pero ya muy extendido son los acelerómetros de los teléfonos que les hacen saber en qué posición están y tomar decisiones como cambiar la visualización en pantalla, apagar una alarma… lo que se quiera programar. Una cosa es el dato que da el sensor y otra la decisión que toma la máquina.

Si dibujamos el proceso nos queda más o menos así:

Imagen enlazada de aquí

Por eso a esta manera de actuar la llamamos en bucle cerrado, y al proceso de evaluar el resultado a la salida del proceso y enviarlo “hacia atrás”, realimentación, en inglés, feedback.

Uno de los sistemas más interesantes en lazo cerrado es… usted. Tiene el cuerpo lleno de sensores, y no hablo de los “sentidos” tradicionales, o de los sensores de la piel que le informan del calor y demás… también tiene “propioceptores”, sensores internos que toman datos de la tensión arterial, concentración de azúcar en sangre, etc. y que envían esa información a su encéfalo, donde se toman decisiones como variar la frecuencia cardíaca, secretar hormonas, etc.

Si te pones de pie y te observas, verás cómo tus pies corrigen tu posición y postura para que no te la pegues, evaluando en fracciones de segundo la información que aportan tus ojos, tu oído interno y sensores de tus articulaciones… sin tu participación consciente.

Y, ¿la segunda parte del título del post?

También en nuestra comunicación y en nuestra forma de actuar trabajamos de forma parecida, en “bucle cerrado”.

Contamos un chiste y miramos a la audiencia, si se ríe o no, y adaptamos nuestra conducta al efecto que producimos con nuestra primera acción. Por eso funcionan el conocido Condicionamiento operante.

En los niños pequeños es muy curioso ver cómo miran a sus padres justo después de hacer algo para ver su reacción y recibir así feedback.

Y, por fin, llegamos al punto donde se originó la idea de escribir este post, la gente que no contesta, que no da feedback.

Escribes a alguien un SMS, un whatsapp, un email, un tuit dirigido… y no son capaces de decir ni tan siquiera un “Gracias, intentaré echarle un vistazo cuando pueda.” No sé a vosotros, a mí me jode parece una descortesía, sobre todo con lo sencillo que es dar ese acuse de recibo y lo bien que se queda.

En realidad, cuando la vida te interpela no puedes dejar de contestar, porque incluso la ausencia de respuesta es una manera de responder. Aquel “No hay mayor desprecio que no hacer aprecio”, es quizá lo que hace que sintamos que nos desprecian cuando hacen eso con nosotros.

En cualquier caso esto nos sigue confirmando que no podemos elegir las acciones de los demás, que no podemos elegir a nuestros amigos o a quien nos quiere, lo único que está en nuestra mano es elegir las respuestas que damos a lo que los demás nos “propongan”.

Así que afinen sus sensores, tomen datos sobre los resultados generan sus acciones en el mundo y en los otros, observen y elijan su forma de actuar. No le impongamos a la realidad nuestras teorías: observemos y aprendamos.


¿Por qué un fontanero me da presupuesto y un político no? El partido que yo quiero

17 julio 2013

A un fontanero, un albañil, un mecánico… a cualquier profesional le pedimos un presupuesto, de hecho ESTÁ OBLIGADO a darlo, de hecho… está obligado a cumplirlo. En cambio, cuando tratamos con políticos… tenemos que fiarnos de su buena voluntad y que harán lo que puedan. Alucinante.

Yo no quiero eso, yo quiero (y probablemente mucha más gente)…

EL PARTIDO QUE YO QUIERO

El programa electoral será un contrato vinculante y los políticos, los garantes de que ese programa se lleve a cabo.

1. Programa concreto

Basta de generalidades, lugares comunes o directamente mentiras. Queremos propuestas concretas y comprobables, que puedan llevarse a cabo y verificarse si se han logrado y en qué grado.

Hay algunas cosas que sólo dependen de los gobernantes y su voluntad de hacerlas (como por ejemplo eliminar cargos de “confianza”,) y otras en las que entran en juego otros factores que escapan de tu control, pero aún así te puedes comprometer a tomar las medidas que intentan conseguir ese objetivo.

Por eso, en el programa deberían separarse estas dos categorías:

1.1 Compromisos

1.2 Intenciones

Aunque las medidas concretas que se postulasen para conseguir esas intenciones las tomaríamos como compromisos.

2. El elemento aglutinante es el programa, no las personalidades

Lo que queremos son medidas que mejoren la vida de la gente, así que estamos un poco hartos de etiquetas y de personalismos. Deseamos trabajar para un programa concreto junto a personas que vengan de distintas opciones políticas, ideológicas… mientras coincidamos en objetivos y métodos.

No se trata de intentar juntar a muchos y luego pensar si vamos al cine o al teatro o a qué. Se trata de proponer un plan concreto y que se apunte quien lo desee.

Es posible que descubramos que hay mucha gente de buena voluntad y en lugares muy distintos, que estaría dispuesta a luchar por el bien común, y que esas medidas son más sencillas de lo que parece.

3. Los integrantes del partido son garantes de las propuestas

Es lo que os decía antes, si la ley no me obliga a fiarme de la buena voluntad de los pintores, ¿por qué tengo que hacerlo con políticos que manejan mucho más poder y pueden ser más peligrosos?

Con otros profesionales, recibo un presupuesto al que están obligados a ceñirse, puede que me manden a otro trabajador que ni conozca, o que no vea físicamente al mecánico que me arregló el coche, pero el arreglo debe ser tal y como está detallado en el presupuesto.

Ya que la ley hoy en día no contempla que el programa sea un documento vinculante y que se destituya al político electo que no lo cumple, en el partido que yo quiero, habría un compromiso privado, un contrato si queréis… en realidad quiero dos.

3.1 Compromiso individual

Los componentes del partido firmarían comprometiéndose a abandonar su puesto si no cumplen o si no pueden cumplir el programa votado.

3.2 Compromiso del partido de velar por ello

El partido también firmaría un compromiso de velar por que así fuera y además de denunciar y perseguir el incumplimiento del compromiso de cualquiera de sus miembros. Porque repito, los miembros del partido son los garantes de que se cumpla el programa, que es lo que aglutina a los componentes del partido y a sus votantes.

4. Cuestiones sobrevenidas, fuera del programa

Es evidente que gobernar un país o un ayuntamiento es algo complejo y que no puede ser previsto hasta el más mínimo detalle, lo que decimos, lo que gritamos hartos ya, es: ¿y no puede preverse ni siquiera un poquito?

Sin duda, aparecerán cosas nuevas o cambiarán situaciones que no estén contempladas en el programa (por muy exhaustivo que sea, y así es como lo queremos, detallado). ¿Cómo afrontarlas? Proponemos distintas estrategias:

4.1. Decisiones que ayuden o mejoren el programa

Tomemos acciones de forma que ayuden a cumplir el programa o que incluso lo mejoren.

4.2 Servicio público

El estado no es una empresa, los presupuestos del estado tienen que ver con los bienes que tenemos en común y con las aportaciones que hacemos con nuestros impuestos.

Los recursos del estado son de los ciudadanos y deben ser usados para proveer de servicios públicos y mejorar su calidad de vida.

Tómense la decisión que sirva claramente mejor al servicio público.

4.3 Consultas, votaciones, referendums.

Si no está clara qué opción está más en línea con el programa al que se ha comprometido el gobierno, hágase una votación (vinculante, por supuesto; otra cosa es una pérdida de tiempo). Hay sustrato tecnológico más que suficiente para hacer estas consultas con la frecuencia que sea necesaria.

El gobierno debe representar a sus ciudadanos y si en un momento dado no sabe cómo les representa mejor, que pregunte. Así de sencillo.

No soy tan inocente para pensar que una estructura está a salvo de que se la pervierta y se use con malas intenciones, pero tampoco soy tan tonto para creer que da igual tener una estructura más robusta a errores o a malas intenciones que otra. Sé que me puede caer un rayo en cualquier momento, pero aún así, miro a los lados antes de cruzar.

También sé que al final es la buena voluntad de las personas la que me protege o amenaza, pero, ¿no creéis que muestra buena voluntad un político que hace un contrato privado en el que se compromete a cumplir sus propuestas y a dimitir si se ve incapaz?

Esta es nuestra propuesta de estructura para el partido que queremos, que creo necesitamos.

Ojalá algún partido quiera regenerarse de veras en esta línea, o surja alguno con el valor de hacerlo.

Ahora…

ESCRIBAMOS EL PROGRAMA

Sé que hoy gusta mucho la horizontalidad, que todos opinemos y esas cosas… pero yo no quiero escribir así un programa, mi opinión no tiene demasiado peso, no sé mucho de demasiadas cosas, para eso queremos a los expertos. Si os parece raro, os animo a que arregléis vuestro coche, o mejor, que hagáis una asamblea para decidir vuestro tratamiento médico… Pues cómo se gobierne mi país me parece tan importante como para necesitar expertos.

En todo caso, hay muchas propuestas que podemos hacer desde el sentido común, os pondré algunas que se me ocurren o que me sugirieron y os animo a que en los comentarios vayamos poniendo más.

COMPROMISOS

1. Separación de poderes

Hay quien dice que España es una dictadura porque no hay separación de poderes, y es una exageración, quien ha vivido o vive una dictadura sabe de lo que hablamos (presos políticos, asesinatos, torturas, control de la información…) Lo que sí puede decirse es que un gobierno sin una separación de poderes no es una verdadera democracia.

El poder judicial debe ser independiente y un vigilante del poder legislativo y ejecutivo. Hoy en día, las instancias más altas de la judicatura están nombradas por el parlamento, por cuotas de partido, y vemos cosas como indultos a políticos o banqueros condenados, que nos abochornan.

2. Participación ciudadana

Si la democracia es el gobierno del pueblo, esto hay que moverlo un poco más. Consultas, votaciones, referendums (por supuesto, vinculantes). Hay infraestructura de sobra para llevarlo a cabo con las garantías necesarias y dejaríamos de dar un cheque en blanco cada cuatro años a un partido sin un programa o con la intención de incumplirlo.

3. Transparencia en la adjudicación de lo público.

Sigue sin ser transparente la adjudicación de lo público a empresas o individuos. Las donaciones a partidos (o los pagos ilegales), la condonación de préstamos bancarios a partidos y otras prácticas nos hablan de que detrás hay con toda probabilidad adjudicaciones poco claras, como poco.

4. Cuentas públicas, públicas.

Es nuestro dinero, nuestro. La administración lo gestiona. Tenemos todo el derecho a saber qué se hace con cada céntimo. Otra medida que dificultaría el robo.

5. Sin cargos de confianza.

Tenemos un cuerpo fuerte de funcionarios que llevan años trabajando en sus diferentes campos, que no dependen de elecciones y que, por lo tanto, pueden tomar decisiones independientes y en favor del bienestar de la sociedad. Utilicémoslos, para eso están, los gobernantes no pueden saberlo todo con todo detalle.

Si en algún caso hiciera falta un asesoramiento más allá, ¿qué os parece acudir a universidades u otras instituciones públicas (como el CSIC), para llevar a cabo esos informes con un pago puntual de sus horas de trabajo?

Los cargos de confianza han probado ser un coladero para el amiguismo y la malversación de dinero público, pongámoslo más difícil.

6. Salarios de cargos públicos regulados

Es escandaloso y ha ocurrido muchas veces, que una de las primera medidas de un gobierno (local, regional…) haya sido subirse los sueldos una barbaridad. Querríamos una ley general donde se establecieran los sueldos de todos los cargos (concejales, alcaldes, ministros…) y que no fueran lo escandalosos que son hoy en día por su cuantía ni por sus complementos o dietas.

7. Compromiso de uso de servicios públicos

Igual os suena raro, pero no se me ocurre mejor manera de que el hospital de mi barrio funcione bien que obligar ministro de sanidad a que lo tenga que usar él y sus hijos. Lo mismo para la educación, la justicia… que reciban nuestro trato y esperen nuestras colas. Así seguro que les importa más que mejoren.

Si usted es rico y quiere pagarse servicios privados, estupendo, pero si usted es un gobernante adquiera el compromiso de estar con nosotros a las duras y a las maduras. Un economista de mucho prestigio dice que elijas al gestor de tu dinero que invierta el suyo junto al tuyo.

8. Reducción, supresión del lujo innecesario y el boato en lo público.

Como ciudadano, al menos a mí, me escandalizan ver algunos actos oficiales y algunos gastos de políticos… hechos con mi dinero. No digo que tengan que comer siempre con un menú de 10€, aunque muchos trabajadores lo hacen a diario, pero una cena de 1000€… ¿no es excesiva? Me refiero a la austeridad que tanto se proclama, pero que sólo se aplica al pueblo y en sus servicios esenciales.

Ojo, no confundamos ese gasto con el gasto social, que es lo que al final nos cuelan. Se reduce el dinero en sanidad, pero no en cenas. Repito una vez más, el dinero del estado es el dinero del pueblo y queremos que lo gestionen para proveernos de servicios públicos.

9. Limitación de mandatos

Ya que queremos a los políticos para que sean garantes del cumplimiento de un programa, basta de personalismos. Limitemos los mandatos. Todos hemos visto, en todos los niveles de la administración, cómo la excesiva permanencia en el poder pervierte a los gobernantes y genera una red de amiguismos que no ayuda en nada al buen uso de lo público.

Espero vuestros comentarios para ir añadiendo más y más…

Esto respecto a los compromisos, respecto a las intenciones, para las que habría que articular compromisos concretos también…

INTENCIONES GENERALES

1. Servicio público

La función del gobierno es la gestión del patrimonio de sus ciudadanos… pero con un fin, como ya hemos dicho varias veces, para proveer de servicios públicos de calidad.

2. Cultura y formación

El derecho a decidir, la democracia… todo eso es falso si no dispones de información suficiente y de calidad. Si no es así, es un engaño. Recordad la cara que se nos pone cuando un médico son pide que elijamos un tratamiento para nuestra dolencia… ¿es eso capacidad de elegir? ¿Si no sé el nivel de éxito, los efectos secundarios, los detalles de cada uno de ellos?

Un gobierno debe velar porque sus ciudadanos adquieran cada vez mayor capacidad de pensar de forma crítica, mayor cultura y mejor información.

3. Redistribución de la riqueza

No se trata de que recibamos todos lo mismo, sino de acuerdo con nuestras necesidades. Quizá no vaya al médico nunca, pero quizá necesite un tratamiento largo y costoso. Yo pago mis impuestos para que lo reciba quien lo necesite, sea yo u otro. Quizá porque soy consciente de que ni yo ni la mayoría de nosotros podría pagar un caso grave por nuestra cuenta.

4. Pleno empleo

No puede ser que obliguemos a los trabajadores a jubilarse a los 67 años con un paro juvenil superior al 50%. ¿Hay trabajo que hacer o no? Repartamos el trabajo y hagámoslo entre todos. El beneficio en reducción de la labor que ha representado la tecnología se está quedando en las clases más altas. Quizá haya que reducir la jornada laboral a seis o a cuatro horas, sin perder poder adquisitivo. ¿Os parecerá una locura? Ya ocurrió antes, recordad que la jornada de ocho (en lugar de diez o doce horas), el descanso del fin de semana, las vacaciones pagadas… han sido consecuciones de la lucha de los trabajadores.

Os animo a seguir proponiendo también intenciones y a los expertos a que nos digan qué medidas concretas ayudan a la consecución de esos objetivos.

PETICIÓN

Os agradecería mucho la difusión de esto (si os gusta) al público para que lo demande y a las organizaciones políticas que conozcáis para que consideren adoptarlo. Para algunas personas la situación es desesperada y la situación debe cambiar.

También os agradezco los comentarios, ideas que se os ocurran para enriquecer el texto.


Por aquellos que critican la utilidad de la ciencia…

26 abril 2013

Ayer salió un artículo en un periódico de gran tirada nacional, escrito por un tipo conocido (no voy a dar publicidad a ninguno de los dos) en el que hablaba de la inutilidad de las matemáticas.

Me tomo un minuto para deciros que sería muy interesante que premiásemos con nuestra indiferencia a los que escriben y publican tonterías de ese calibre, porque supongo que es publicidad y polémica lo que buscan… o bien su ignorancia es muy profunda.

No me alargaré en argumentos en contra. Es muy sencillo: aquellos que hablan así no tendrían los medios técnicos para difundir sus estupideces y probablemente no estarían vivos, o en ningún caso sanos, si no fuera por esa ciencia que desprecian.


Algunas verdades…

21 febrero 2013

Recordando a mis queridos alumnos, con lo que hoy acabamos hablando de esto.

1. Ser perfeccionista en extremo en muchas ocasiones oculta un intolerante… ojito.

El indeseado mensaje de los perfeccionistas

2. Aquellos que se matan ayudando a otros desproporcionadamente a cómo atienden sus propias necesidades, que nunca faltan a trabajar aunque estén bastante malitos, etc., en ocasiones lo que les ocurre es la extraña mezcla de orgullo y baja autoestima. En ese caso es interesante recordar aquello de “Ama a los otros como a ti mismo, ni más ni menos”, y que no hay título mayor que el de “ser humano”, que ya tienes, así que no hace falta afanarse demasiado en conseguir títulos o cosas para “ser algo”.

A mí me resulta útil para ver qué tengo que hacer, pensar en qué le “exigiría” a otra persona que quiera. Igual que otro pirao’, como yo, en lugar de fiarme de mi criterio, que está perturbado, tengo que echar manos de datos objetivos o pensar sobre otros.

¿Por qué tengo que respetarte?

Con estas ideas escribí una obra de teatro, aquí tenéis el texto y un vídeo del montaje que hicimos.

Lo que me pasa por la cabeza


Los científicos trabajan por Amor

23 diciembre 2012

El director del Instituto donde se imparte el Bachillerato de “”””excelencia”””, al parecer, ha dicho a los chavales que aparquen el amor y se centren en el trabajo.

Si es así, ese señor aún anda muy perdido, y lo peor es que es ha erigido en guía de nuestros chavales.

De mi libro ¿Cómo le explico esto a un extraterrestre? La ciencia para todosaquí os dejo este capítulo que se titula..

LOS CIENTÍFICOS TRABAJAN POR AMOR

científicosporamor

–Pues no lo séeee, pregúntales a ellos…

–Ya lo hice, me encontré con ese amigo tuyo matemático.

–¿Ah, sí? ¿Y por qué me das entonces «la matraca»?

–Porque me parece que eres tú el único que no sabe

por qué estudió él matemáticas.

–¿¿¿¿ … ???? A ver si ahora va a ser más amigo tuyo que mío… Bueno, no me dejes con la intriga… ¿Por qué fue?

–Es sencillo… Porque las ama.

Tan sencillo y tan cierto.

Desde luego no es un resultado sorprendente, lo raro es que pensásemos que el caso de los científicos era diferente.

Los poetas aman la poesía, los historiadores la historia, los pintores y los músicos su arte… Cualquier trabajo vocacional se hace por el placer que siente uno al hacerlo. Si pensáis que es por el dinero, ¿por qué siguen en la brecha los que ya se han hecho ricos con su labor?

Pues, señores, los científicos aman lo que hacen. Les apasionan las células, se maravillan con la belleza de esa ecuación que resume cómo interaccionan las partículas en un rincón de su corazón o en el de la galaxia, disfrutan viendo cómo la máquina que acaban de construir funciona como un reloj… viven entre la pasión, el amor, la belleza… y esa es la fuerza que les mueve.

Como a todos… como a todos los que tienen la suerte, la oportunidad y el valor de dedicarse a un trabajo vocacional.

Es curioso cómo los científicos se empeñan en convencer a otros con razones «utilitaristas» que no fueron nunca las que les convencieron a ellos mismos.

No sé por qué hemos de sentir pudor ante la pasión que sentimos por la belleza de una cadena de ADN en la que están escritos los secretos de la vida… no sé por qué.

No sé por qué hay quien cree que la ciencia sólo toma sentido con sus aplicaciones. ¿Son los mismos que sólo ven sentido en la historia «para no repetirla», en la poesía como «ejercicio formal» o en el arte como «mercancía»?

Pues no, señores… Pues no. Los que eligen su vocación ven Belleza en lo que hacen y construirán las mejores sillas, contemplarán complacidos lo bien que han puesto un grifo y lo bonito que les queda, leerán con deleite su poema recién escrito o… sonreirán a las simetrías de los sólidos cristalinos.

No es difícil comprendernos si lo intentamos. Unos ven la belleza en una luna de Júpiter y otros mirando un cuadro, pero el sentimiento y la emoción es de la misma naturaleza.

Todos ellos son personas sensibles en la búsqueda de la expresión y la contemplación de la Belleza. Cada uno en el campo que le resulta más afín.

Así que, como todo el que puede… los científicos trabajan por Amor.


Cómo cambiar el mundo de manera efectiva

22 septiembre 2012

Queridos todos los que lucháis por el Bien común, sea cuál sea vuestra trinchera.

Aquí andamos involucrados, como tantísimos, en la defensa de los derechos adquiridos con mucho esfuerzo por nuestra sociedad.

Ocurre con frecuencia que somos poco efectivos y eso permite que se siga causando sufrimiento, dolor y muerte a tantos inocentes.

Os dejo aquí algunas conclusiones a las que he llegado con otros compañeros profesores, de otros campos, o que la Vida me ha enseñado con lágrimas. Ojalá os sirvan y si es así difundidlas. Es urgente que cambiemos este mundo.

Queridos compañeros

Aquí os dejo algunas ideas que me parecen útiles para nuestro objetivo, cambiar el mundo y hacer de él un lugar mejor.

Os añadiré algunos enlaces que desarrollan y explican con detalle algunas de las ideas. Quizá algunos de esos enlaces os suenen porque fueron difundidos también en las páginas de Marea verde o de Soy Pública y en mi propio blog.

Por supuesto esto son mis opiniones (podéis encabezar todo con “Creo que…”) y no les da valor que yo las avale, ni necesito que las respetéis (como os diré luego), simplemente consideradlas si os apetece y usadlas si os sirven. Será su verdad y su utilidad lo que les dé valor.

1.       Se habla con los hechos.

Lo que hacemos muestra nuestra opinión o nuestra postura sobre cualquier asunto. Cuando nuestro discurso no va en la línea de nuestros actos, nadie duda sobre qué es cierto, la gente cree nuestros actos y nuestra palabra pierde valor. No podemos hacer cosas como decir “Así no se puede dar clase y… dar clase. El pacífico lenguaje de los hechos.

2.       A la gente sólo le interesan sus problemas. Muy bien, pues ahora es TÚ problema.

Nuestra sociedad tolera el sufrimiento, el hambre y la muerte evitable de miles de personas en otros países y en nuestro propio entorno. Eso es un hecho, nos guste o no. La inmensa mayoría de la gente, tristemente, no asumirá un perjuicio personal para que la situación de un tercero sea más favorable o simplemente justa. Insisto, mirad el telediario si no lo creéis.

A largo plazo la única solución es la Educación con la que ayudaremos a que se cree una sociedad con conciencia y empatía, pero hace falta una solución a corto plazo, porque siguen cayendo muertos en la cuneta que no pueden esperar.

Cuando vamos a una tienda a quejarnos de algo y no nos hacen caso (porque evitarnos es más sencillo para el dependiente que cursar la reparación) lo más efectivo es amenazar o poner una reclamación, porque ahora el problema personal que le causas es mayor que el de repararte el cacharro.

Por lo tanto dos líneas de actuación.

a)      Muéstrale cómo el problema general le afecta PERSONALMENTE. Por ejemplo, al no atender inmigrantes sin papeles, las personas que le limpian la casa, hacen su comida y cuidan a sus pequeños estarán enfermas.

b)      Convierte el problema en su problema personal. Es el caso de la reclamación que decíamos.

Ahora es tu problema

3.       Debemos tomar las acciones que les molesten a ellos no las que nos gusten a nosotros

Por mucho que nos guste juntarnos y hacer actividades originales e imaginativas, y creedme que yo también siento el subidón y la emoción de cantar con vosotros y vernos unidos luchando por el Bien, no debemos olvidar que tenemos objetivos.

a)      Pensemos nuestros objetivos

b)      Elijamos acciones que vayan en la línea de conseguirlos

c)       Evaluemos nuestro éxito según el grado de consecución de nuestros objetivos.

A corto plazo es imposible que enternezcamos o generemos conciencia en los poderes que toman las decisiones. Normalmente no las toman por error, conocen sus consecuencias y no les importa o asumen el coste del daño que nos hacen.

Por lo tanto nuestras acciones deben ser de FUERZA (no digo violencia), tienen que obligarles a hacer cosas y tomar decisiones con las que NO ESTÁN DE ACUERDO. Tiene que ser peor sufrir nuestras acciones que mantenerse en su posición.

Por lo tanto propuestas como “cantaré hasta que cambies la ley” producen escasos resultados, como hemos visto durante un año.

Una propuesta de acción en este sentido sería DENUNCIAR LEGALMENTE a las personas concretas que toman las decisiones que entendemos injustas o ilegales, también aplicando el espíritu del punto anterior.

Si os fijáis, En nuestro esfuerzo de hacer una lucha sostenible para nosotros, la hicimos tolerable para ellos.

4.       Vive como quieras y paga el precio. Usemos la burocracia a nuestro favor.

Aprendamos de nuestros alumnos. Nosotros les decimos que es obligatorio hacer un trabajo y ellos nos dicen que qué pasa si no lo hacen.

En realidad no es obligatorio, en realidad ellos tienen la libertad de hacer lo que quieran y nosotros de responder como consideremos.

Mi propuesta es, dejemos la autocensura y hagamos lo que consideremos justo y dejemos que el mundo responda, si puede, para más tarde responderle nosotros de nuevo.

Que me dicen que no puedo dar explicaciones sobre la movilización en clase, muy bien, pues yo lo hago y ahora te toca a ti buscarte la vida para probar que lo que yo he dicho no se ajusta a la legalidad en un proceso largo y aburrido en el que te pondré todas las trabas posibles.

¿Por qué no usar en este caso la burocracia lenta y pesada a nuestro favor?

Así que esta sería otra propuesta de acción, que funcionará mejor cuanta más gente la tome.

-          No llevar a cabo instrucciones que nos lleguen que sean inaplicables o consideremos inmorales.

Vive como quieras y paga el precio Al final de este artículo hay un pequeño texto sobre “ser un chivato” que quizá os guste para usar con vuestros chavales.

5.       La gente no actúa porque no conoce el problema

Debería ser evidente para nosotros que la gente conoce problemas de extrema gravedad, como que cada día mueren miles de niños de pura hambre, y no actúan.

Es cierto que hay que dar información, pero una vez el hecho es conocido, debemos incidir, como os decía, en qué manera ese problema es un problema personal para esa persona (para obtener resultados a corto plazo).

Un caso común de sobreinformación sin resultado son los embarazos juveniles. Se ha visto que se ha llegado a un tope y que informar más no reduce su número.

Recuerda: Algunos de nuestros compañeros, quiero decir contemporáneos, no conocían la convocatoria de huelga indefinida, pero una vez que la conocieron tampoco se sumaron.

Quizá te ayude pensar en qué mensajes te están dando o en qué te podrían decir para que dejaras de hacer esa cosa que haces y que sabes que te perjudica. Por ejemplo, los que seáis fumadores o engullidores de comida basura, o lo que sea… ¿Habéis visto qué difícil es concienciaros con el mensaje, aunque os conste su veracidad?

Derribando mitos. Inacción por falta de información

6.       La gente no es serena… lo que pasa es que no le importa.

¿Cuántas veces nos han pedido serenidad y moderar nuestras medidas?

¿Hablamos de los mismos ciudadanos que les das un pequeño golpe con el coche y salen chillando con intenciones asesinas?

Yo veo a muy poca gente serena a mi alrededor, y las veo incluso violentas cuando un problema les afecta o les importa de veras.

Cada vez que alguien me propone alguna medida “tranquila” y  a largo plazo, le pido que me la vuelva a proponer pensado en que soy uno de los cinco mil que lleva un año en paro, o mejor aún, que piense si la propondría él si fuese uno de ellos.

Cualquiera que proponga una medida que afecte a un colectivo y argumente que es justa, debería ser capaz de asumirla personalmente.

Falsa serenidad. Los hechos mandan

7.       La excepción y la mayoría

No nos confundamos, pensar en que la mayoría de los compañeros que no ha hecho huelga es porque no le llega el dinero para vivir es como pensar que la mayoría de la gente que roba lo hace para comer.

Y lo mismo en cualquier caso, en la manifestación del sábado pasado, ¿la ausencia de los 5 millones de parados tenía que ver con que les fue imposible venir? ¿Ni cien mil podían?

Derribar todos estos mitos nos lleva a dirigir mejor nuestras acciones, porque las haremos para cambiar las verdaderas causas de los problemas en lugar de luchar contra humo.

8.       Regla de tres directa: Nuestras manifestaciones afectan al PP como las de los Legionarios de Cristo al PSOE

Recordad cuando se aprobó la ley del aborto o del matrimonio gay, la que se montó en la calle con la gente más conservadora y ultracatólica. Decenas o cientos de miles de personas en contra de una medida, las calles a rebosar, cantos y bailes…

El gobierno del PSOE no hizo ningún caso, esa gente no eran votantes suyos, tampoco influyen significativamente en sus votantes, y ni siquiera los votantes de izquierda necesitan que se haga un gesto estético de respeto o consideración hacia ese grupo particular. Todo ese movimiento de gente nos importó un pimiento.

Pues queridos, ese es nuestro caso respecto del PP. Eso es lo que les importan nuestras manis, cánticos y demás. Ellos miran por la ventana y constatan que hay cien mil personas que no están de acuerdo con ellos, pues muy bien. De hecho saben que hay millones, pero no es algo que les importe. MIRAOS CON SUS OJOS.

9.       Es tu elección, pero me afecta a mí.

Supongo que todos hemos oído a otros profesores decir que debemos respetar sus elecciones y opiniones.

Pues lo siento mucho, pero las opiniones no son respetables, lo que es respetable son las personas.

A un racista violento le metemos en la cárcel en lugar de darle una paliza porque respetamos que es un ser humano aunque despreciemos sus opiniones (más detalle sobre esto de no respetar opiniones aquí (Perdone, pero yo no respeto opiniones)

-          Si lo que la gente reclama es su derecho a tener su propia opinión, no hay problema.

-          Si lo que la gente quiere además es que la opinión que eligen tener me parezca chupi, pues lo siento, no tienen ese derecho.

-          Si lo que se pretende es que me calle lo que pienso sobre su opinión… tampoco tendrán suerte:

Las decisiones que tomáis por acción u omisión repercuten en otras personas que tienen todo el derecho a opinar, a estar en desacuerdo y a afeároslo, os guste o no.

Lo siento mucho, pero vivir “mancha”. No te puedes quedar a un lado, no puedes suspender tus elecciones. Las situaciones te exigen que te posiciones y que asumas las consecuencias de elegir un bando. Es una putada, lo sé, pero así son las cosas, yo me veo en la misma encrucijada, como todos los demás.

http://mareaverdemadrid.blogspot.com.es/2012/09/aclarando-ideas-sobre-la-huelga.html

Respecto a esto, escribí algo que uso con los alumnos, os lo enlazo por si os sirve. Una mala noticia, en ocasiones lo uso en combinación con este otro Una buena noticia

10.   Somos responsables de lo que hacemos y co-responsables de lo que toleramos

Siguiendo la línea del punto anterior.

Vivir es tomar partido y actuar, y eso lleva aparejado recibir las consecuencias de tus actos y ser responsable por ellos. También es indiferente que quieras admitirlo o no, o que te guste más o menos oírlo. Eres responsable de lo que haces y estás “haciendo” todo el tiempo.

Este reunirnos y hacer cosas juntos nos hace sentir bien (psicología de masas) nos divierte y tranquiliza nuestras conciencias. Pero, ¿cuál era el objetivo? ¿Se ha cumplido, al menos en parte? Unida a la acción “folclórica, ¿hay un resultado real que reduzca el sufrimiento de aquellos por los que luchamos?

Pues tengo que deciros que, con mucha frecuencia, no. Que los actos se pagan solos, adquieren sentido por sí mismos, se convierten en acciones de consumo interno en la que “predicamos a conversos”, hablamos de cosas en las que ya estamos de acuerdo, y nos complacemos en lo buenos que somos nosotros y lo poco consciente que es el resto. Mientras tanto, aquellos por los que luchamos siguen sufriendo despidos, enfermedades, hambrunas, guerras y muerte.

Tenemos que ser nosotros compañeros, porque no hay nadie más. No podemos esperar o pedir a la gente que no cree que haya un problema en el mundo, o que lo sabe y se siente en el lado de los privilegiados, que sean los que cambien el mundo.

Tenemos que ser nosotros

11.   El folclore no es neutro.

Sí, aquí de nuevo dándole caña al folclore.

Insisto en que a mí me emociona, hasta las lágrimas a veces, verme codo con codo con vosotros y miles de personas luchando por el pueblo oprimido. Pero yo lo que quiero es cambiar el mundo y me pregunto si estas acciones ayudan.

Somos manipulables hasta extremos inconcebibles.

Nos ENTRETIENEN, compañeros…

Nos hacen perder el tiempo y las energías enredándonos y disipando nuestras fuerzas en batallas que no nos llevan a ninguna parte.

Convierten nuestra lucha en ver si una manifestación pasa por una calle u otra, si nos quedamos en una plaza hasta más tarde de una hora… Y cuando lo conseguimos, nos vamos contentos de haber ganado una batalla… pero, ¿cómo sigue la gente que sufría por la que luchábamos? ¿Ha mejorado su situación?

Busquemos batallas y acciones más concretas, de nuevo.

Hagámonos algunas preguntas.

1. ¿Qué partido político o sindicato podría soportar que se dieran de baja todos sus afiliados?

2. ¿Qué empresa podría soportar un boicot general a sus productos?

3. ¿Qué gobierno podría seguir un día más si todos paramos ante una decisión intolerable que, en tanto que lo es, no toleramos?

Así de fácil, así de fácil… no quemo nada, pero tampoco me limito a cantar canciones… Así de fácil.

Batallas equivocadas

12.   Efectividad

Aquí os llamo a leer el artículo donde se analizan qué características pueden hacer que nuestras acciones sean más efectivas. Y esto insisto no significa que nos gusten, o nos produzcan una buena sensación, o les guste a la gente que ya pensaba como nosotros. Significa que aliviemos el sufrimiento de aquellos a los que defendamos.

Efectividad

13.   Hay que tomar el poder, aunque no nos apetezca.

La buena gente del mundo con frecuencia es humilde y no está interesada en las luchas de poder o en el dinero. Renuncian a meterse entre los tiburones que se despedazan y se reparten a mordiscos esas cosas.

Pues tengo un problema con eso, queridos míos. El poder no ha quedado desierto, esperándoos, lo han ocupado ellos: la gente de intenciones no tan buenas, de sentimientos no tan limpios, ni tan altruistas o preocupados por el bien común.

Entiendo que no os apetece, que no os sentís atraídos por esos entornos, que os interesa compartir el tiempo con la gente que os quiere y hacer cosas bellas… Pues, prestad atención, la gente os necesita, os necesitamos desesperadamente.

Os necesitamos humildes y sencillos, pero poderosos, y ejerciendo vuestro poder con esas cualidades, para que podamos construir una sociedad mejor.

Queremos que seáis nuestros alcaldes, nuestros ministros, nuestros jefes, nuestros empresarios… os queremos a vosotros a cargo de esto.

Mirad sino al mundo, lo que poco a poco construimos en nuestras pequeñas parcelas, lo destruyen ellos desde sus centros de poder de un plumazo y en segundos.

Buena gente del mundo, tengo un problema con vosotros

14.   Estamos llamados a encabeza la lucha obrera y popular

Otro mito común es que “La gente con más seguridad es la gente que lucha con más fuerza o que más reclama su dignidad”.

Personalmente he visto a obreros sin cualificación ponerse en su sitio delante de sus jefes, cuando podían despedirlos de un plumazo, y a funcionarios inamovibles morirse de miedo ante la sola mención de la palabra “inspector”.

Al final tiene mucho que más que ver con tu carácter, que con tu situación, el hecho de que te plantes o no.

En cualquier caso, en estos momentos tan duros que vivimos, nosotros, aquellos que difícilmente podemos ser despedidos (veremos en el futuro), y que tenemos unas condiciones laborales en ese sentido bastante más favorables que la gran mayoría de trabajadores, estamos llamados a encabezar esta lucha.

Un compañero se disculpaba porque no podía (de verdad) hacer la huelga con nosotros. Bien, es mi orgullo y mi privilegio luchar por aquellos compañeros que no pueden hacerlo, dar la cara por los que están peor que yo.  Asumamos nuestra responsabilidad con nuestra sociedad y pongámonos en marcha.

15.   No te gusta el mundo, cámbialo en la medida de tus fuerzas.

Ya que habéis llegado hasta aquí, me gustaría compartir con vosotros una actividad que hago con mis chavales para que se conviertan en adultos, lo que significa Mirar cómo está el mundo y tomar las acciones que lo cambien para mejor en la medida de tus posibilidades.

Uso un texto que escribí hace unos años (LOS OTROS Y TÚ) y aquí tenéis una propuesta de cómo desarrollar esta actividad en dos sesiones.

Me parece pertinente ponerla aquí, porque también es un desafío para nosotros, ya que llama más a la actuación eficiente que a la queja verbal, y ya discutimos más arriba que este es uno de nuestros problemas.

Si os han gustado todas estas ideas, sentíos libres de difundirlas.

 Gracias por estar ahí, por cambiar el mundo, por poner vuestra cabeza y vuestro corazón en ello y por inspirar nuevas ideas y a otras personas para que de veras este mundo sea un lugar mejor.


El mensaje indeseado de los perfeccionistas

27 agosto 2012

¿Eres de esos que llaman “perfeccionistas”? ¿De esos que nunca pueden dar un trabajo por terminado mientras queda tiempo? Y ya que estamos, ¿crees que es una cualidad positiva y presumes de ella?

Quizás entonces te recuerdes de chaval, o recuerdes a algún compañero tuyo, quejándose o incluso llorando por haber sacado un 9,5 en lugar de un 10 y cosas por el estilo.

Si eras tú recordarás que la gente no te miraba precisamente con comprensión, y si lo veías podrás recordar la mala sensación que te daba.

Estas personas no comprenden por qué causan ese rechazo en otros si ellos siempre tienen palabras de comprensión y ánimo para todos y felicitan a su compañero que siempre saca 5 y esta vez ha sacado un 6,5…

Una vez más, queridos, los hechos.

Cuando expresas tu malestar por esa pizquita que te falta a ti en cualquier campo, expresas cuál es tu opinión interna sobre ese hecho. No sobre ese hecho respecto a ti, sobre ese hecho.

Cuando dices: Uff, qué gordo estoy! -porque te sobra un kilito, ¿has visto la cara de tu amigo obeso que sí que tiene un problema de salud con su peso y que además le origina con frecuencia otro de autoestima? En el fondo lo que dices es: Todo el que esté igual o más gordo que yo me parece desagradable. Y punto, ese es el mensaje.

Sé que no era ese el mensaje que querías mandar, sé que de hecho cuando hablas con los demás dices lo contrario, sé que crees que esa no es tu opinión consciente… pero sí es tu opinión inconsciente.

Es algo difícil de asumir y te pone un poco triste cuando por fin lo haces, pero el perfeccionismo extremo esconde una gran dosis de intolerancia.

¿De dónde nace esa “rabia” que te da ver a gente haciendo tonterías? ¿Qué más te da? Es gente que no conoces, que no te importa… otros lo disfrutan y también te da “coraje”. A veces hacen esas tonterías adrede por reírse, no es que sean tontos, y el público también se ríe en esa complicidad. ¿Qué más te da a ti, intolerante…? ¿Por qué no te ocupas de tus cosas? No es por ayudarles, en tu “rabia” hay cierto desprecio.

Por cierto, ¿qué mensaje mandamos (sobre todo a nuestros hijos) cuando se nos cae algo y decimos “Mira que soy tonto” o cosas así? Pues te guste o no, ese es el mensaje que mandas, que cuando a tu hijo se le caiga, también es tonto.

Quizá pienses que exagero, que soy un mediocre conformista, que los mayores logros se consiguieron no conformándose con lo imperfecto… Está bien que pienses, es una buena actividad, no la dejes… bromas aparte…

Como siempre, tu sufrimiento es el que marca el límite. No hablo del esfuerzo, hablo del sufrimiento. No me refiero que que intentes correr un  kilómetro más o ensayar una hora más.

Fíjate. Tienes tu obra terminada (la que sea) y está bastante bien, pero aún puede arreglarse un poquito aquí o un poquito allá y te lías, cuando la entregas dices para ti o audiblemente que es una mierda y ese último pulido te costó la noche sin dormir (salud), la tarde con tu familia (amor), deberes urgentes (tu casa, otros trabajos, etc.) Es fácil ver el desequilibrio, lo sentirás.

Más preguntas, ¿por qué sacrificas salud, personas y cosas importantes por hacer “obras”? ¿Qué ganas con ello? ¿La valoración de quién? ¿No eres ya algo valioso sólo por ser una persona? Lee esto si quieres donde hablábamos del respeto.

Resumiendo, lo primero es que identifiques esa cualidad del extremo perfeccionismo como dañina, que veas la intolerancia que abrigas y haces crecer en tu interior.

Lo más importante es que tus actividades no te hagan sufrir, que no abandones lo que es importante o muy importante (como la gente) por hacer “cosas”.

Además hay una regla sencilla: Si algo en tu vida es más importante le deberás dedicar más tiempo y más energías, o tender a ello. Lo demás es, o bien enfermizo, o bien que tu orden de importancia en el fondo es otro. Conclusiones humanas de la tesis de mi hermana.

Da miedo y tristeza pensarlo… pero sí te matas a hacer cosas porque ser una persona no es suficiente, verás que por sus “cosas” también valoras a otros y que lejos de ser la persona “espiritual y perfeccionista” que te creías, eres un intolerante materialista… y amargado

Elige ahora lo que quieres ser, no diciendo que no eres lo que eres, sino transformándote.

Pensando en estas cosas y en mis queridos alumnos les escribí una obra de teatro que representamos hace dos cursos. Aquí la tenéis en texto y en vídeo: Lo que me pasa por la cabeza


Sin vergüenza, por la educación

4 agosto 2012

Se ha convocado una huelga indefinida en todos los niveles educativos, de manera que no comenzará el curso hasta que no cese el desmantelamiento que se está haciendo de este servicio público a través del ataque a los trabajadores que lo proveen.

Parece mentira pero aún hay que explicar los motivos. Bien, ahí van:
- Porque es NUESTRO DERECHO y lo pagamos con NUESTRO DINERO. Por lo que nos cuesta hacer una huelga está lejos de ser un capricho. Con esto debería bastar, es mi derecho, pero sigamos…
- Porque hemos pasado UN AÑO intentándolo por “las buenas” con manifestaciones y demás actos simbólicos que han sido IGNORADOS POR LA ADMINISTRACIÓN
- Porque ESTAMOS PEOR que hace un año: más compañeros despedidos, peores condiciones de trabajo, bajadas de sueldo, etc.
- Porque los USUARIOS NO NOS HAN APOYADO. La proporción de padres/profesores es de 25 a 1 aprox. Si los padres mayoritariamente nos hubieran apoyado, no hubieran sido manifestaciones de profes con algunos padres, sino a la inversa. La afluencia de alumnos de secundaria de edad suficiente para acudir tampoco ha sido masiva, no nos engañemos. Si ahora tampoco van a apoyarnos sería deseable que al menos no lo criticaran.
- Porque están DESMANTELANDO UN SERVICIO PÚBLICO básico para construir una sociedad mejor y más igualitaria. De forma que todo el mundo está llamado a colaborar en esta lucha o, si se quedan al margen, que den las gracias y no ataquen a los que defienden la educación de sus hijos.
Cualquiera de estas razones sería suficiente por sí misma y he puesto primero las que están relacionadas con la defensa de nuestros derechos laborales porque ya está bien, y personalmente estoy harto, de pedir permiso o perdón por ejercer mis derechos como trabajador.
Creo, compañeros profesores, que debemos comportarnos cada vez más como profesionales, a los que nos gusta nuestro trabajo y somos vocacionales sí, pero trabajadores con unos derechos y unos deberes estipulados por la ley. Quizá así dejen de chantajearnos cuando toman medidas contra los alumnos y nos dejan a nosotros “salvarlos” pagándolo con nuestro dinero o derechos. ¿Ya os imagináis quién va a atender a los chicos privados de becas de comedor cuando los abandonen a su suerte con sus tupper?


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