Batallas equivocadas

23 mayo 2012

Os pondré este clásico de Richard Wiseman

Ahora que lo habéis visto y que sois conscientes de lo limitado de vuestra atención y lo fácil que es manipularla…. decid conmigo:

“Hola soy (insertar tu nombre) y soy manipulable”

Hoooolaaaa!! Te respondemos todos.

Espero que haya sido suficiente para convencerte, ¿o aún te crees eso de que “la audiencia sabe lo que quiere”, “eres inteligente”, “el consumidor sabe lo que le interesa” y demás?

Si funcionaron tan bien esos trucos, que quien te maneja incluso te convenció de que eres libre… vuelve a ver el vídeo, por favor, y sé un poco humilde. Te espero en el párrafo siguiente.

Ya estamos todos aquí de nuevo.

Bien:

1. ¿Cómo es la sociedad en la que vivimos?

2. ¿Cuáles son nuestros objetivos?

3. ¿Cuáles son nuestras acciones? ¿Sirven a nuestros objetivos?

Respondamos a la primera pregunta.

La sociedad en la que vivimos permite el dolor y la muerte de millones de personas en otros países o cientos de miles en el propio sin hacer nada significativo para cambiarlo.

La sociedad en la que vivimos llora, ríe y se manifiesta en la calle… por el fútbol, y no por la pobreza, la enfermedad o la muerte.

Vamos con la segunda pregunta

¿Realmente nos interesa cambiar el mundo, o es simplemente un discurso que elaboramos para quedar bien cuando nos vamos de cañas con los amigos?

Una manera sencilla de averiguar esto es mirar qué acciones, cuánto tiempo y cuántos recursos o dinero empleas para ello. Si no son muchas… puedes intentar engañarme a mí, pero no te engañes a ti mismo.

Si tenéis claros objetivos, pensadlos y apuntadlos ahora, los necesitaremos para el siguiente punto.

Tercera pregunta

Si tenemos objetivos claros, nuestras acciones tienen que ir en la dirección en las que los consigamos total o parcialmente, o bien nos acerquemos a ello.

Mediremos el éxito de nuestras acciones por la medida en la que consigamos nuestros objetivos.

Si todo nuestro trabajo por la paz es soltar palomas… pues eso, la paz sigue igual de lejos.

Nuestra sociedad es hoy en día egoísta e indolente, como un niño hedonista y malcriado. Nuestras acciones tienen que ser suficientemente fuertes para que provoquen o bien un gran avance de conciencia inmediato (bastante improbable) o bien que esos poderes que nos controlan se vean obligados a actuar para nuestro bien. Quizá en el futuro comprendan y cambien pero, desde luego, no tenemos ni el tiempo ni las ganas de esperar a que aprendan para que el mundo cambie, sobre todo la gente que muere o cae en estas crisis.

Y, ahora, hablemos por fin de batallas equivocadas.

Porque, sinceramente, me llena de esperanza y de desesperanza (respectivamente) ver la cantidad de energía, ímpetu y ganas de cambiar el mundo que se desperdicia en pequeñas batallas que no nos hacen avanzar.

Veo a una multitud llena de ganas de cambiar las cosas embarcada en una lucha que consiste en aguantar más horas en una plaza que las que la policía le dijo que le iba a permitir.

De acuerdo, imagina que ganamos, que estamos más horas… ¿qué hemos ganado? ¿Qué objetivo hemos conseguido?

NOS ESTÁN ENTRETENIENDO…

Así, en mayúsculas y en negrita. Nos hacen perder el tiempo y las energías enredándonos y disipando nuestras fuerzas en batallas que no nos llevan a ninguna parte.

Si algo es intolerable, no lo toleremos.

El “folclore” (digamos soltar palomas, vestirnos de colores, etc.) está muy bien, y yo participo de él también, pero no como la medida que va a conseguir mis objetivos, sino como la forma que tengo de explicarle al resto de la sociedad lo que estamos haciendo, las verdaderas acciones efectivas.

Nuestras acciones tienen que ser fuertes y decididas. Eso no significa que sean violentas, hay un espacio gigantesco entre cantar canciones y quemar contenedores, es ahí donde debemos movernos.

En concreto, como votantes, consumidores y ciudadanos, tenemos un inmenso poder, además de nuestro elevado número.

Hagámonos algunas preguntas.

1. ¿Qué partido político o sindicato podría soportar que se dieran de baja todos sus afiliados?

2. ¿Qué empresa podría soportar un boicot general a sus productos?

3.¿Qué gobierno podría seguir un día más si todos paramos ante una decisión intolerable que, en tanto que lo es, no toleramos?

Así de fácil, así de fácil… no quemo nada, pero tampoco me limito a cantar canciones… Así de fácil.

Puede ser que en este proceso nos encontremos con que en realidad no queremos o no nos interesa ese cambio del que hablábamos, o bien que las acciones folclóricas se han convertido en una forma de ocio para mucha gente y que han tomado sentido por sí mismas, en lugar de ser un medio para cambiar un mundo que no nos gusta.

Quizá de ahí viene la Falsa serenidad de la que hablábamos hace tiempo.

Dejadme que os diga lo siguiente… porque ya no podemos seguir mirando para otro lado.

El poder y la acción política no está en buenas manos, como debe ser evidente para todos, ahora es el momento en el que la gente de bien tome el poder, que ya tiene como conjunto, y lo ejerza para que el mundo sea un lugar mejor.

Pero para eso hay que actuar y de nuevo el lenguaje que tenemos que usar es el Pacífico lenguaje de los hechos


#SinCiencia

17 mayo 2012

Nos unimos a la iniciativa de Amazings #SinCiencia no hay futuro


Reglas de higiene matemática

14 mayo 2012

Cuando un estudiante sigue un procedimiento que no nos gusta para resolver un problema debemos darnos cuenta de que es culpa nuestra… lo más normal es que no anden en sus casas haciendo ecuaciones, aplicando la ley de Ohm… Lo que han aprendido mal lo han hecho de nosotros, con mucha frecuencia. Bien, pongámonos de acuerdo y empujemos todos en la misma dirección.

En mi instituto (el IES Vicente Aleixandre de Pinto) nos hemos juntado los dptos. de ciencias para acordar una manera común y coherente para la resolución de problemas matemáticos. Así no despistamos a los chavales y además incidimos todos en lo correcto. Un saludo para todos mis compañeros, agradeciendo su trabajo y su buena disposición.

Lo compartimos con vosotros por si os sirve.

Buenas prácticas

1. Uso de tres cifras significativas, como regla general, en los cálculos y, sobre todo en los resultados finales, acompañando el número con sus unidades correspondientes.

Ya os hablamos de eso por aquí. Para funciones trigonométricas y otros casos particulares se pueden usar tantas cifras como se consideren oportunas.

Esto es sobre todo para problemas “realistas” (sobre el mundo físico, no abstractos). Entendemos que en algunos momentos de la asignatura de matemáticas buscamos que aprendan a manejar fracciones o radicales. Pero cuando hagamos referencia al mundo “práctico y real” los números son decimales y conocidos hasta cierta precisión. Una longitud de 2/3 de metro no existe.

2. Corrección y cuidado en los símbolos, las unidades, etc.

Evitemos algunos errores comunes

- La abreviatura de segundo es s (minúscula y sin punto), ni S. ni sec, ni seg, etc.

- La k de “kilo” es minúscula

- La unidad de temperatura “kelvin” no se pone con (º) ni se dice “grados kelvin, es simplemente 77 K “setenta y siete kelvin“. K mayúscula.

- Las unidades que provienen de un nombre propio van con mayúsculas: (Nnewton, (J) julio, etc.

(Aquí le mandamos un saludo a Sergio L. Palacios que siempre se muestra en contra de castellanizar los nombres. Eso por aquí, de momento, no hemos querido meneallo)

- Los grados centígrados o de los ángulos van así º, no subrayados como en los ordinales: primero, segundo…

3. Sustituir o simplificar ecuaciones en la línea siguiente, no a continuación.

De esa manera es mucho más claro lo que se hace, además de permitir despejar con comodidad más tarde si lo que uno busca no está despejado ya.

4. Terminar el problema con la “frase respuesta”, donde ser resume y responde lo que se preguntaba en el problema.

5. Separar los cálculos de los pasos que se van dando, en dos columnas.

Así si nos equivocamos en un cálculo, podemos rehacerlo sabiendo en qué punto de la resolución del problema estamos.

6. En los problemas de la asignatura de matemáticas, cuando se refieran a magnitudes físicas como la velocidad o el tiempo, usar “v” o “t” como variables en lugar de “x”. Si no siempre, con cierta frecuencia.

Así se van acostumbrando los chavales a nombrar las incógnitas con otras letras diferentes.

7. Poner los resultados con unidades “naturales” según el tipo  de problema a tratar, expresándolos con potencias de diez cuando se hagan “demasiado” grandes o pequeños.

8. Elegir los datos de manera que tengan valores “realistas”, del orden de magnitud que aparecen en la realidad, y que los resultados no sean números enteros o fracciones (porque la vida no es así…)

Así evitaremos eso de “Profe, me sale mal, me sale 3,72″

9. Escribiremos con palabras lo que vamos haciendo o lo que queremos conseguir en cada paso.

 Aquí os ponemos un ejemplo de problema resuelto.

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1. Empezamos identificando el tipo de problema en el que estamos.

2. Escribimos los datos del problema, la incógnita que buscamos y un gráfico.

3. “Preparamos” los datos, cambiando las unidades al sistema internacional o a las típicas del problema. Los cálculos necesarios los hacemos aparte en la sección “Cálculos”.

4. Escribimos las ecuaciones aplicables a este problema.

5. Elegimos la ecuación donde aparece nuestra incógnita y nos damos cuenta de que necesitamos calcular antes otra variable (el tiempo, en nuestro caso).

6. Sustituimos y reordenamos.

7. Aparece una ecuación que debemos resolver, lo hacemos a la derecha.

8. Consideramos el sentido físico de las soluciones y descartamos las que no lo tengan.

9. Reemplazamos en la ecuación de la que partíamos y la que nos dará el resultado que buscábamos.

10. Recuadramos el resultado.

11. Escribimos la frase respuesta.

Os agradeceríamos que si os parece bien lo difundáis para la mejora de la calidad de la enseñanza de las ciencias.

También os agradecemos todos los comentarios y puntualizaciones que mejoren esta guía.

Estos chavales de hoy harán Ciencia mañana, que vayan bien preparados!

Finalmente un saludos a todos los compañeros profesores, allí donde estéis… incluidos los parados.


Lista Forbes, los ricos más ricos

8 marzo 2012

Ayer nos contaban que la lista Forbes de los más ricos en el mundo incluye en el número cinco a nuestro rico patrio, Amancio Ortega, dueño de Zara, que, según la información, ha aumentado su fortuna en 6500 millones de $, llegando a 37 500 millones de $, lo que supone una subida del 17%.

Ayer también decía el dueño de Mercadona, cito de memoria (oído en las noticias) que “el que crea empleo se llama empresario”.

Permtidme que diga unas cuantas obviedades, que al parecer merecen ser recordadas.

Si el que crea empleo se llama empresario, el que crea la riqueza se llama trabajador.

¿No son los millares de ”currelas” los que fabrican, transportan, venden la ropa de Zara y los productos de los demás de la lista?

El número de ricos aumenta y sus fortunas también. Si los trabajadores y los empresarios somos partes del mismo proceso (el trabajo),… por qué unos pierden su puesto de trabajo o ven reducidos sus ingresos, mientras otros los aumentan significativamente?

Aquí va otra obviedad

El trabajo no es un privilegio.

Y otra

El empresario no te hace un favor cuando te contrata.

Creo que pasa mucho en España que no se entiende que un contrato de trabajo consiste en que un trabajador realiza un servicio que le produce beneficios a un empresario y éste retribuye este servicio con dinero.

Aquí parece que el empresario te hace un favor permitiéndote engordar su cuenta bancaria, por lo que te paga la voluntad… cosa que debe ser agradecida a diario. Ya está bien…

Y, por último decir que esas cifras que leemos en Forbes, si no se usan para cambiar el mundo, son una vergüenza para ellos y para nosotros como sociedad… os recuerdo que vivimos en un planeta donde cada día mueren millares, no por complejas enfermedades incurables… por diarrea.

Por si cualquier peatón, o alguien que trabaje en educación quiere poner su granito de arena, aquí os dejo de nuevo una actividad que hago con mis alumnos.

LOS OTROS Y TÚ


Día de la mujer 2012

8 marzo 2012

Tristemente, aún es un colectivo que necesita un “día de”.

Aquí lo celebraremos con el estupendo post de José Manuel en su blog Hablando de clase.

http://hablandodeclase.blogspot.com/2012/03/dia-de-la-mujer-2012.html


Aventuras en la zona intermedia

11 febrero 2012

Hablamos hace unos días de la zona intermedia, ese sitio donde vivimos la mayoría, donde corremos aventuras y vivimos grandes logros, que nunca saldrán en los periódicos, pero que nos llenan de emoción.

Ayer hubo especialmente dos momentos que tenían que ver con esto.

El primero por la mañana, cuando uno de mis alumnos del insti me preguntaba qué hacía un físico dando informática. Lo que se hace, o se intenta, es inspirar amor por la verdad y despertar conciencias en los jóvenes, una obra sagrada, por mucho que otros la consideren mediocre. Lo comentamos hace tiempo en “Los profesores no valen una…”

El segundo por la tarde en la escuela de música, zona intermedia donde las haya. Los alumnos de canto hicieron un pase, alcanzando todos ellos momentos de gran belleza y, sobre todo, la emoción del gran logro personal al que le han llevado sus aventuras, en nuestra patria intermedia.

Mis queridos Marta, Paloma, Miguel y José Luis, y yo, hemos hecho algo que no sabíamos si sería posible, a años-luz de nuestra zona de confort, montar una obra con ellos como cuarteto y yo como director.

Mi agradecimiento a todos los que me han traído hasta aquí, ladrillos que se pusieron hace años y otros que se pusieron ayer mismo. Particularmente a dos personas de las que aprendo a dirigir: Álvaro y Carlos.

Aquí os la dejo muy contento de la nuestra ruta y nuestro destino, sirva como homenaje a mis compañeros del grupo y a todos los que vivís heroicas aventuras, aprendiendo a pelar una patata, a poder correr media hora, a pintar a carboncillo, a mandar un email, a dar a la vuelta a una tortilla…

Nuestros hechos pueden ser menores, nuestras emociones y nuestra lucha por mayor libertad son excepcionales.

Entradas relacionadas

La zona intermedia

Los profesores no valen una…


Expertos que no ayudan

5 febrero 2012

Andamos un poco hartos de expertos que usan sus conocimientos para liarnos y arrimar el ascua a su sardina, en lugar de usarlos para encontrar soluciones.

Cuando les exigimos que nos lleven en la dirección adecuada, echan sobre nuestros hombros encontrar el camino.

Es justo para eso para lo que necesitamos expertos, para encontrar el camino entre donde estamos y las soluciones.

Por lo tanto es perfectamente natural y bueno que la sociedad pida que se acabe con el hambre en el mundo, con la pobreza, que se solucione el problema del paro, de la vivienda, de la energía, se reparta riqueza…

Ahora toca a los expertos llegar a ese buen puerto, ese es su trabajo, no el nuestro. Pónganse manos a la obra.

Hay lágrimas, sangre y muerte cada día que podrían evitarse.


El restaurante de penes

23 enero 2012

Cuando quiero escandalizar un poco a mis alumnos y sobre todo si los tengo antes del recreo o justo antes de comer… les hablo de esto: Un restaurante de penes…

Creo que aunque no sepáis inglés disfrutaréis de ver a Andrew Zimmern probando el menú degustación.

Luego claro, les cuento que nosotros, mucho más civilizados, comemos riñones, corazón, caracoles, zarajos, mollejas, oreja, morro y, por supuesto, criadillas… que, para el que no lo sepa, son los cojones más gordos que te puedas encontrar en un matadero.

File:Testicoli.jpg

Imagen: wikipedia

Hala, ya os podéis ir a tomar el aperitivo, vamos, vamos… a jugar.


Querido contemporáneo

21 enero 2012

Querido contemporáneo

Tú que compartes espacio y tiempo conmigo, quiero que sepas que…

Cuando a veces eres indolente, o despreocupado, incrementas mi carga.

Que mi lucha es más difícil, más larga y me cuesta más sangre porque tú no estás conmigo.

Que aunque lo creas y aunque a veces lo sientas… no estás solo, para bien y para mal. Hay gente a tu alrededor que puede ayudarte, si lo necesitas y lo pides, pero también debes saber que las elecciones libres que tomas, afectan a los demás. Déjame que te lo diga.

A ti, querido contemporáneo, que una vez fuiste compañero, echo de menos llamarte así.

A ti querido contemporáneo que nunca fuimos compañeros, espero que pronto lo seamos.

Quizá la único que falta para que tú, querido contemporáneo, seas mi querido compañero, es que te des cuenta de que estamos juntos en esto y siempre lo estaremos… que puedes negarlo, ocultarlo, o puede parecer durante un tiempo que no es así, pero lo es, querido contemporáneo, lo es.

Un abrazo… puedes cobrártelo cuando seamos compañeros.

Supongo que todos podemos escribir y recibir esta “carta”, así que podéis firmar como remitentes o destinatarios. Yo me he puesto en ambos.


La zona intermedia

21 enero 2012

Yo vivo en la zona intermedia.

No soy excepcional en nada, hay cosas que se me dan mejor que otras, pero no puedo aspirar a títulos más allá que “el más … de mi portal”.

Supongo que aquí vivimos casi todos, no hay muchos seres realmente excepcionales y tampoco hay nadie que no sepa hacer la más mínima cosa.

No conozco qué se siente cuando se da la última pincelada a una obra maestra, cuando la última nota de una sinfonía inmortal encaja perfectamente, o cuando una teoría que revolucionará la ciencia se dibuja sin fisuras en tu mente, no lo sé.

Mi mundo es mediocre en hechos, además hay quien me dice: “Si no puedes hacerlo perfecto, no lo intentes”.

Pues ya tenemos los ingredientes perfectos para la frustración y la tristeza, queridos lectores… pero este no es un post de “bajón”.

Porque hay otras cosas que sí conozco y que sí he visto..

He visto a un alumno que aprendió un truco para trabajar con logaritmos y se le iluminó la cara al ver que dominaba un campo que creía imposible.

He visto entender un concepto científico a niños y adultos sin formación, he visto como brillaban sus ojos cuando su comprensión del mundo les hacía ver una realidad oculta. Luego preguntaban por más, había caído una frontera.  He visto caer muchas fronteras, no sólo en la ciencia, en el deporte, la música, la vida cotidiana…

Como profesor, divulgador, conferenciante, cuando hablo en los medios o con la gente que me quiere (en realidad digo a todos lo mismo), he visto y he tenido el privilegio de colaborar en esos momentos dichosos, cuando la gente se hace un poco más grande, un poco más libre, un poco más feliz.

¿Es mejor un profesor de universidad que uno de instituto, y éste a su vez que uno de primaria, infantil… porque la sofisticación de lo que enseña cada uno es mayor que la anterior?

¿Son los sentimientos del niño que empieza a leer menos valiosos que los de los que entienden el cálculo infinitesimal?

¿Está más nervioso el solista en el Carnegie Hall que la niñita que baila en fin de curso? ¿Son menores sus logros interiores?

Al principio os decía que soy pobre en hechos, pero, ¿son los hechos materiales la medida de las cosas? (1) ¿No nos importa (y nos debería importar más) lo que queremos decir con esos hechos: el Amor por lo que hacemos y por las personas a las que se lo ofrecemos?

Y, bueno, si me permitís la inmodestia y como montones de buena gente, pongo mucho Amor en el trabajo que hago, en lo que enseño y en las personas a la que enseño. Así que, siento que he vivido grandes momentos de logros interiores. He tenido la suerte de presenciar cómo la llama del conocimiento y de la libertad aumenta, ver cómo brilla a través de sus ojos.

Dedicado con cariño a los que colaboráis a que el mundo sea un lugar mejor,  ayudando a ser mejores y más felices a las personas. Sois grandes y excelentes compañeros. Seguiremos viviendo heroicas y legendarias aventuras llenas de emoción en… la zona intermedia.

(1) Ya hablamos de esto en ¿Por qué tengo que respetarte?


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