¿Cómo salir de la crisis? Lo que a veces no se dice…

17 junio 2014

… o no se dice lo suficientemente alto y/o claro.

Fuente: Wikipedia

1. La redistribución de la riqueza no es buena para todos…

No, no lo es. Desde un punto exclusivamente monetario no lo es. Desde un pensamiento guay, sí que lo es… porque todos somos más felices y tal… pero si estamos aquí es porque no todos somos tan guays.

Si redistribuyo es que le retiro poder a unos para dárselo a otros.

Ya, ya… el enriquecimiento fue injusto, el reparto de rentas está desequilibrado… que sí, que sí…

Sólo aviso, “esos” a lo que les vamos a retirar poder y acceso a más poder… no se van a quedar sentados. Van a luchar, tienen armas (incluso literalmente), tienen medios económicos, tienen conocimiento técnico, tienen poder político y una fuerte motivación (la que les ha llevado hasta allí)

No será un paseo con flores y mariposas. De hecho se matan a millones de personas por retener ese poder y atesorar menos dinero del que pretendéis desviar vosotros.

Como suelo decir, “Si luchas por la Paz y aún no te han disparado, quizá es que no estés haciendo lo suficiente”.

Sin duda, es necesario que surja un poder político que de veras represente los intereses de la sociedad y que, con base en ese poder y representatividad, defienda nuestros derechos frente a quienes tienen más poder y menos escrúpulos.

2. La posibilidad de elegir o de votar no te hace necesariamente libre.

Sin duda profundizar en la democracia, o si queréis con más propiedad, lograr una verdadera democracia, es uno de los temas que más nos ocupan: Participación ciudadana, separación de poderes, etc.

Vale, pero… si no tengo información suficiente o de calidad… ¿QUÉ COÑO ELIJO?

Transgénicos? Nucleares? Auditamos deuda? Cultivos orgánicos? Experimentación animal? Aborto? Educación pública?

¿De qué vale plantear un referendum superchupi para cada cosa si no tenemos ni pajolera idea de qué opción es la que mejor sirve a los intereses de todos, vaya, ni siquiera a los nuestros particulares?

Y además, no es suficiente con que la información sea suficiente y de calidad… sino que además debes saber pensar. Y no, no sabemos, queridos míos. Estamos expuestos a múltiples falacias, gráficos trucados, sesgos cognitivos, sugestiones, etc. Si no te suenan estos conceptos es que si siquiera sabes que estás durmiendo…

3. ¿Quiero que no haya ricos o ser rico yo?

No, queridos míos, el capitalismo no es truco muy sofisticado. No se nos engaña tan fácilmente.

Se parece al timo de la estampita, aquel en el que te timaban por querer timar tú a un pobrecillo.

Aquí nos tiran una raspa para que nos peleemos por ella entre nosotros. Y nos peleamos.

Sabemos que sólo se la llevará uno, pero en la esperanza de que seremos nosotros, no nos preocupa que los demás se queden sin comer.

En el sueño americano en el que acabo ganando la carrera, ¿qué pasa con todos los que quedan en el camino? Pues eso, que les den.

Así que, este “engaño” funciona porque se apoya en nuestro egoísmo y en nuestra indolencia.

Si al lanzamiento de raspa respondiéramos que queremos comida para todos y que otro trato no nos vale, otro gallo cantaría. Pero, ¿habéis oído a alguno de esos que justifica el paro estructural del 15 o 20% ofrecerse voluntario para vivir en él?

No tiene sentido derrocar a un tirano, si hay muchos de nosotros esperando a ocupar el cargo para seguir con una opresión igual o peor. Si estoy esperando a que me toque la lotería para vivir como viven “ellos”, los malos… y despreocuparme de todo…

Piénsalo, igual no eres de izquierdas como dices… simplemente eres POBRE.

LA EDUCACIÓN ES LA CLAVE

No, no me refiero a la formación técnica o capacitación profesional. Así sólo consigo el mismo porcentaje de hijos de puta, pero con más habilidades… lo que es peor aún.

Me refiero a una formación humana, a formar mejores ciudadanos, mejores personas. En un sentido moral.

No existe un sistema político o económico tan bueno que pueda evitar que una sociedad egoísta e indolente lo convierta en una tiranía.

O, desde otro punto de vista:

Individuos buenos construirán una sociedad justa a pesar de cualquier sistema de reglas, porque lo perfeccionarán o eliminarán.

Es evidente que esta guerra, la de mejorarnos como individuos y generar suficiente buena gente para tomar el poder y cambiar las cosas, es a muy largo plazo, si eres tan optimista como yo y lo crees posible.

Creo que incluso si piensas que es imposible, convendrás conmigo en que cualquier paso que andemos en esa dirección conseguirá que este lugar sea algo más habitable, que muera menos gente sin motivo, que se reduzca el sufrimiento… digamos que podamos ostentar con dignidad el título de Humanidad.

A los que habéis llegado hasta aquí: No pretendo decir que todos los esfuerzos que se hacen por buscar sistemas, leyes o partidos políticos que mejoren esto sean malos o estériles. De hecho, aprovecho para dar las gracias a todos los que se ocupan de que este mundo sea un poco mejor. Lo que sí digo, es que no tenemos que perder de vista lo que en realidad está debajo de todo este tinglado y que hay que cambiar si queremos que esto se transforme de forma real y sostenida.


De una estadística mal hecha puede deducirse… ¡NADA!

10 junio 2014

Es lamentable cómo nos tiran estadísticas a la cara en el mundo de la educación y es más lamentable ver cómo las han hecho con los gluteus máximus.

Errores más comunes.

1. Dar porcentajes del estilo 88,33% sobre una población que tiene 20 alumnos.

En una población de 20 alumnos, cada uno de ellos representa un 5%, por lo tanto, 88,33% no significa nada.

En todo caso habría que reducir ese número a un 88% o mejor, a un 90%.

Ahora imagina que un alumno se pone enfermo, o que a otro le ponen un profesor particular… pues verás como el porcentaje de aprobados o suspensos aumenta en un 5% sin que en realidad haya pasado nada relevante en el proceso educativo.

2. Decir que tu porcentaje de aprobados está “lejos” de la media

Mirad esta gráfica de la Wikipedia

Representa distintas distribuciones de datos.

En la azul la media es cero y los datos están muy agrupados.

En la roja la media también es cero pero los datos ya no están tan agrupados.

En la marrón los datos están muy dispersos.

¿Cómo saber si x= -1 está muy “lejos” de la media?

Sólo con el valor de la media es imposible.

En la población marrón, el valor -1 es bastante próximo a la media, en cambio en la azul es estar bastante alejado de la media, en comparación con el resto de la población.

Así que tener una distancia de 10% en un valor de aprobados o suspensos puede significar mucho o poco dependiendo de cómo es la distribución de la población de estudiantes.

Eso si la distribución tiene esta forma, que llamamos “normal“, por ser bastante común en multitud de grupos de datos.

Pero, y si es una distribución multimodal, si en realidad hay varios grupos bastante diferentes formando nuestra población, de forma que en realidad la curva tiene varios máximos (editada de aquí sólo para ilustrar este asunto).

Si alguien en esta población tiene un -1, te puede parecer que está muy lejos de la media que andará por 1, pero en realidad se trata de un representante típico del primer “bulto”, uno de los dos grupos claros y diferentes que integran la población global. Así que no es un tipo raro como podría parecer.

Pero claro, no creo que la población española (o mundial) sea muy desigual. No, qué va… No… Definitivamente, no. Bueno en fin… se me va a saltar la vena del cuello de tanta ironía.

3. Decir que compares con los resultados de años anteriores.

¿Con los resultados de años anteriores? Esto no es hacer sillas siempre con la misma madera y los mismos tornillos.

Cada año tenemos alumnos diferentes, DIFERENTES. Personas con sus peculiaridades.

También tenemos profesores diferentes…

Incluso podemos tener temarios diferentes…

Así que es chupi comparar dos resultados que dependen de multitud de causas, y achacar sus diferencias a lo que te dé a ti la gana.

Muy científico y muy útil para tomar medidas correctoras.

4. Decir que debes mejorar tus resultados un 5 o un 10%.

También genial.

Bueno en realidad esto es fácil.

Se toman las notas, se multiplican por 1,05 e inmediatamente mejorarán un 5%.

Supongo que si habéis leído el punto 3 no hace falta comentar más.

Son PERSONAS DIFERENTES, no se trata de que yo suba un botón de volumen o haga un proyecto diferente para que cambien sus resultados, todos hemos visto cómo hemos obtenidos resultados mejores en años en los que nuestra práctica era peor y viceversa.

5. Decir que de una estadística mal hecha pueden tomarse ideas aproximadas

Y como esto es de lo que más me mosquea, da título al post.

Así que, si salgo a la calle y pregunto a tres, cuál es su sexo, y tres me dicen que son mujeres… pues eso, tendré que tener en cuenta el resultado y tomar alguna conclusión… ¿Que toda la población es mujer?… no, que la muestra es pequeña… ¿que la mayoría de la población son mujeres?

No, nada, niente, nothing… No puedes concluir una mierda. Coges tu estadística, bueno, tus números, porque eso no es una estadística, y la tiras a la basura.

El problema es que con esas BARBARIDADES MATEMÁTICAS sacan conclusiones, toman actuaciones a favor o en contra de profesores y otras cosas así… ASQUEROSO.

Y ahora, qué tal si te sientas conmigo y me preguntas qué le pasa a Juan o a María, o por qué somos un tercio menos de profesores que hace dos años, o por qué tenemos más horas de clase y más alumnos por clase…

Ya, quizá así parecería que realmente os importa el proceso educativo… y claro, eso no puede ser.

Bueno, por lo menos no nos insultéis, como profesionales de la ciencia, como trabajadores y como docentes.


Guapo, lo tuyo no es corriente…

21 mayo 2014

Este artículo se publicó originalmente en el Cuaderno de Cultura Científica como una colaboración que escribí en nombre de Naukas.

Seguimos la serie que empezamos con No me presiones, ¡energízame! donde te contamos qué quieren decir, científicamente, esos términos que usamos en la vida cotidiana, a veces de forma imprecisa o directamente incorrecta.

Decid lo que queráis… pero sabed lo que decís.

A petición popular, empezamos con magnitudes eléctricas.

Os recuerdo también que todas estas cosas se llaman “magnitudes físicas”, lo que quiere decir que son cosas susceptibles de ser medidas, no como el amor o la belleza, que son cosas chulas, pero no medibles.

CORRIENTE

A veces llamamos corriente a la “electricidad” en general, pero específicamente diríamos Intensidad de corriente, intensidad o, simplemente, corriente a la cantidad de carga que circula por segundo por un punto dado.

La corriente se mide en Amperios (A) y es una unidad fundamental del Sistema Internacional de Unidades.

Ampere, quien da nombre a la unidad de corriente

VOLTAJE

Suelo decir a mis alumnos que el voltaje es “las ganas que tiene la corriente de circular”. Correctamente diremos que es la energía por unidad de carga. A esas unidades las llamamos voltios (V)

Digamos que tenemos unas cargas. Y que esas cargas pueden ir a otros lugares donde haya más o menos voltaje. Si las llevamos donde hay más voltaje necesitan absorber energía, si las llevamos donde hay menos, nos darán esa energía a nosotros.

Por eso os decía lo de las ganas… Si tengo un cable que está a 20.000 V respecto al suelo… esas cargas tienen mucha energía para viajar al suelo (muchas ganas) y podrán atravesar mi cuerpo, aunque no sea muy conductor de la electricidad, dándome una churruscante muerte.

En el caso de una pila de 1,5V , por ejemplo, eso quiere decir que los electrones estarán encantados de dejar el polo negativo y viajar al polo positivo… y tienen unas “ganas” de 1,5V que les permitirán atravesar unas sustancias, y otras no. Por ejemplo, a ti no te darán calambre… pero a mala leche (léase, con el suficiente voltaje), si pillas una pila “gorda”, conduce la electricidad cualquier material.

En la imagen, Volta (en honor a quien se nombran los voltios) haciendo una demostración de su pila a Napoleón.

RESISTENCIA

La resistencia eléctrica es lo que se resiste un material a que lo atraviese la corriente eléctrica, dicho más bonico: la oposición al paso de la corriente. Se mide en Ohmios (Ω)

NOTA 1: Una pequeña cosita. Es fácil ver que estas tres magnitudes tienen que estar relacionadas… por un lado las ganas de circular, por otro lado la oposición que se pone y por el otro la corriente que circula.

A más ganas, más corriente… A más oposición, menos corriente. Esto, que ahora nos suena evidente, se llama la ley de Ohm I =V/R

NOTA 2: A veces nos hacemos un poco de lío, porque hay un componente electrónico, un cacharrito de esos para hacer circuitos, al que llamamos también resistencia. Otro nombre que se les puede dar es resistores y su función es disminuir la corriente, precisamente por lo que acabamos de decir.

Así que, podría decirse que una resistencia (el cacharrico) tiene resistencia (la magnitud). O si os lía, pues que un resistor tiene resistencia.

Ohm, en honor a quien se nombran los ohmios

POTENCIA (ELÉCTRICA)

Aunque ya hablamos de la potencia, dejadme que os cuente cómo se mide la potencia eléctrica.

Dijimos entonces que la potencia era la energía que se intercambiaba por segundo y que se medía en vatios (W).

Fíjate que hemos dicho que el voltaje es la energía por unidad de carga, y que la corriente es la carga que circula por segundo.

¿Cuánta energía se intercambia entonces en un circuito eléctrico entonces?

Sencillo… multiplico la energía que lleva cada carga, por la carga que circula por segundo y listo. P =I·V

¿Ya te he liado? Déjame otro intento.

Digamos que la energía son patatas… y yo te digo, cada persona lleva cinco patatas… y circulan cuatro personas por segundo, ¿cuántas patatas se mueven por segundo? Ahora sí, ¿eh? Cómo os gusta lo patatero…

Si queréis saber más sobre cómo se suele medir la potencia y la energía eléctrica podéis mirar aquí ¿Kilovatios o Kilovatioshora?

VOLUMEN

Dejamos lo eléctrico de momento.

El volumen de un objeto es el espacio que ocupa, no tiene nada que ver con su masa, con los kg que tenga.

Como percibimos nuestro mundo en tres dimensiones, ese espacio lo consideramos en su alto, ancho y largo. Así que lo medimos en metros cúbicos (aunque esto no quiera decir que tenga forma de cubo).

Si digo que un trozo de plastilina tiene un volumen de 27 centímetros cúbicos, eso quiere decir que si cambio su forma y le doy forma de cubo, sería un cubo de 3 centímetros de largo, 3 de ancho y 3 de alto (El volumen de un cubo se calcula multiplicando sus tres dimensiones, así que 3x3x3 = 27).

El volumen también se puede medir en litros, siendo un litro exactamente igual a un decímetro cúbico, o sea al hueco que hay dentro de un cubo de 10 centímetro de largo, 10 de ancho y 10 de alto (porque un decímetro son diez centímetros).

La forma no es el volumen, así que si coges una botella de un litro llena y la vacías en nuestro cubo de un decímetro cúbico, lo llenará completamente sin que sobre ni falte nada. Y, efectivamente, no me importa si es agua, vino, o zumo de cordero… no estoy hablando de la masa de esa sustancia, sino de su volumen, del hueco que ocupa.

Volúmenes iguales de distintas sustancias tendrán distinta masa… pero ocuparán el mismo espacio.

Pensando en todo esto, una manera curiosa de medir volúmenes consiste en sumergirlos en un líquido dentro de un vaso que esté graduado. Como el objeto ocupa un espacio que antes ocupaba el líquido, el nivel del líquido sube… de hecho subirá justo los litros equivalentes al volumen del objeto.

DENSIDAD

En el anterior post, ya contamos que la masa es la cantidad de materia y ahora hemos dicho que el volumen es el hueco que ocupa algo.

Puede que nos interese saber cómo de “empaquetada” está la masa… si está metida en un espacio chiquitico o más grande. Aquí es donde entra la densidad, que se define como la masa dividida por el volumen y se expresa como gramos/litro o gramos/centímetro cúbico (g/cm 3)

De esta forma, una botella de un litro de aceite y una botella de un litro de agua tendrán el mismo volumen (un litro), pero distinta masa, porque el agua es más densa que el aceite, así que en el mismo volumen tendrá más masa.

Desde otro punto de vista, si cojo un “trozo” de agua y otro de aceite que tengan la misma masa… ocuparán distinto volumen. Ocupará menos volumen aquel que esté más “apretado”, que tenga más densidad. En este caso el agua.

 

VISCOSIDAD

A veces confundimos ser denso con ser viscoso, pero no es lo mismo.

Por decirlo sencillito la viscosidad sería la resistencia a fluir (técnicamente se llama viscosidad dinámica y se define como la oposición del fluido a la deformación tangencial, como si el fluido fuera una pila de tortitas y quisieras mover horizontalmente la de arriba).

La unidad es el Pascal·segundo, pero se suele usar el poise (P) equivalente a 0,1 Pa·s

Diremos que un fluido es muy viscoso si le cuesta fluir, como esos mocos de juguete, y diremos que es menos viscoso cuando fluye con menos resistencia como, por ejemplo, el agua.

Fíjate que el aceite es menos denso que el agua, pero más viscoso.

Una frikada de la leche Un curioso experimento merecedor de un IgNobel es un pegote de brea encima de un agujero a ver si cae una gota. Como esta sustancia es muy viscosa, tardó ocho años en caer la primera gota… en fin, aquí podéis leer más.

Imagina que un líquido es cada vez más viscoso… ¿en qué acaba? ¿Cómo llamaríamos a un fluido que no fluye? ¿No sería algo muy parecido a un sólido? Efectivamente, si sus átomos están “descolocados” diremos que es un vidrio y si se colocan siguiendo cierto orden y cierta simetría, un cristal o sólido cristalino.

Aunque la frontera entre sólido y líquido es difusa, como en tantas cosas (la mayoría de edad, etc.), en algún sitio hay que ponerla. En este caso está en 10^13 Poises.

RADIANES

Los radianes no son una magnitud, son una unidad, pero me hacen falta para contaros la velocidad angular.

Un radián es un ángulo tal que, si lo dibujas, su arco es igual a su radio. En el dibujo está más claro. La longitud del arco azul es igual a la longitud del radio en rojo.

Radian cropped color

¿A cuántos grados equivale un radián? Es facilico, mira.

Una circunferencia entera tiene una longitud de 2πR, como recordarás del cole, así que si dividimos esa longitud en trozos del tamaño del radio (si dividimos entre R), nos sale que en una circunferencia completa (360º) hay 2π radianes.

Así que, ya sabes, 180º serán la mitad, π radianes, etc.

VELOCIDAD ANGULAR

Es la velocidad con la que se gira, cuánto ángulo se recorre por unidad de tiempo. A los que andamos en estos fregaos de la ciencia nos gusta medirla en radianes por segundo…  pero seguro que te suenan más las r.p.m (revoluciones por minuto).

CURIOSIDAD

No, perdona, no te voy a decir en qué se mide la curiosidad… te voy a contar una, o una que a mí me parece interesante, a ver qué opinas tú.

Fíjate que te he hablado de muchas oposiciones o “resistencias”: la resistencia eléctrica, la viscosidad, incluso la masa (como “resistencia a acelerarse”… y podría hablarte de otras, como la “resistencia a dejar pasar el calor”, etc.

Podríamos entender muchas fórmulas como la relación entre “causas”, “efectos” y “la resistencia” que se opone a que se complete esa “acción”. Que me perdonen los puristas, si se me va mucho y que Hume no se remueva mucho en su tumba.

Ejemplos:

- Ejerzo fuerza (causa) y eso producirá un cambio de movimiento, una aceleración (efecto), pero será distinto según la masa del objeto (resistencia), que se “opone” a esa aceleración.

- Tengo un voltaje y eso producirá una corriente, pero será mayor o menor según haya menos o más resistencia eléctrica.

- Pongo en contacto dos objetos a distinta temperatura y el calor fluirá de uno a otro, pero lo hará más o menos rápido según sea mayor o menor la conductividad térmica del material que los une.

*A veces en lugar de resistencias hablamos de conductividades, siendo una la inversa de la otra.

- Aplico una fuerza para deformar un fluido, el fluido se deforma… pero más o menos según sea menor o mayor su viscosidad y un largo etcétera.

Aquí os dejamos de momento, si os apetece que expliquemos de esta forma sencilla más magnitudes, o alguna aclaración, os leemos en los comentarios.

Esperamos que con estas aclaraciones podáis entender mucho mejor todo lo que leáis sobre ciencia.


Soy gilipollas

11 mayo 2014

Supongo que para muchos no será una sorpresa…

Volviendo de viaje me encuentro un atasco en la autopista y unos carteles indicando que para seguir hacia Madrid vaya por unas carreteras secundarias. Como estoy muy bien enseñao’, como venía mi madre y para que vea que no ha desperdiciado su vida criando a este que os habla en lugar de otro un gorrino bien gordo… tomé la salida.

Todo iba bien hasta el tercer lugar donde se bifurcaba la carretera y donde no había ningún cartel que me indicase qué opción debía seguir. Como podéis suponer elegí la errónea y después de dar unas vueltas me tuve que volver al mismo atasco de partida con la consiguiente mala leche y la decisión de escribir este post por dos razones:

1. ¿Para quién escribimos/divulgamos/enseñamos/hablamos… comunicamos?

¿Para quién? ¿Para quien ya lo sabe? ¿Predicamos a conversos?

Estoy personalmente hasta las narices de “ya tenían que…”

… saber sumar fracciones

… resolver ecuaciones

… escribir con corrección

… saber orientarse

… leer partituras

… pelar patatas

… darse cuenta sin que yo se lo diga de…

Pues no, no lo sé, no sé todo de todo… de hecho sé muy poco de muy pocas cosas y la verdad me da igual si tendría que saberlo o no, si es mi culpa o de quien me enseñó… o si lo que pasa es que simplemente soy gilipollas.

De hecho, me parece lo mejor, mira:

No lo sé porque soy gilipollas, así zanjamos la discusión. Ahora, ¿quieres hacer el puto favor de explicármelo o me voy a otro sitio a que me lo cuenten?

NOTA PARA LOS GUAYS: Queridos “guays”, ¿sois conscientes de que sólo sois “guays y chupis de la vida” en una minúscula y miserable parte del inconmensurable universo en el que vivimos? ¿Qué pasa en el resto de los campos? Ah, claro… que os lo expliquemos, ¿verdad? ¿Despacito y repitiendo lo que haga falta desde el principio, no? Por mi parte, si queréis seguir siendo tan guays os podéis ir a ese lugar lejano y marrón al que seguro que ya os han invitado.

Pero hay otro aspecto de esta bonita historia.

2. ¿Premiamos a los que nos hacen caso llamándoles idiotas en toda la cara?

- Chavales, estudiad para mañana que os pondré un examen.

Al día siguiente.

- Profe, muchos no hemos estudiado, ¿podrías cambiar el examen?

- ¡Claro!

Otra

- Pórtate bien en Urgencias, diles que te pasa y espera a que te atiendan sin molestar. Si no te atienden antes es que no pueden o están atendiendo a gente más grave.

Y ves con los temblores de tu fiebre que la sala se llena y vacía durante horas, hasta que un familiar tuyo se acerca a la ventanilla y la lía.

O bien

Ciudadano, cumpla las leyes que “Quien la hace, la paga”, “Paga más impuestos los que más tienen”, etc. Ya sabéis como sigue esta.

En el caso de mi viaje…

¿Realmente la idea es despejar el atasco, metiéndonos a los “obedientes” en viajes más largos a través de malas carreteras?

Curiosamente, esto de insultar en su propia cara a quien te hace caso es algo que los educadores hacemos mucho.

Les decimos que el cuaderno de clase es superimportante, para que luego no cuente en la nota en absoluto.

Les cambiamos exámenes, retrasamos entregas de trabajo, etc.

Pues atentos a varias cosas

a) Las reglas son las que ejecutas, no las que dices.

No hay paradoja alguna si tus actos no siguen a tus palabras, simplemente creerán tus actos y tu palabra perderá valor.

b) Las reglas “generan” comportamientos

Tanto en la vida real, como en juegos se puede ver que si las “reglas” premian un comportamiento colaborativo, los “usuarios” se vuelven más colaborativos, y de igual forma si se premia el comportamiento competitivo o tramposo.

Si eres profesor, padre, educador, jefe o tienes la responsabilidad de ordenar/legislar en cualquier campo, no olvides esto.

Nos gusta creer que somos como somos… independientemente de que esto no significa nada… En realidad, mucho de lo que “somos” tiene que ver con cómo se comporta el entorno con nosotros cuando “somos” y en cómo nos adaptamos más o menos conscientemente a él.

Resumiendo:

1. Explica con paciencia y con cuidado. Hablas para quien NO sabe.

2. No insultes al que te hace caso. Además de una enorme falta de respeto conseguirás que deje de hacértelo.


Justicia en el análisis, optimismo en la acción

3 abril 2014

Glass-of-waterComo ya sabéis, no se trata de un vaso medio lleno o medio vacío… sino de un vaso medio lleno de agua y medio lleno de aire

Frecuentemente me acusan de pesimista cuando analizo una situación como desfavorable (o incluso perdida), aunque se ajuste a la verdad.

En este punto quizá habría que distinguir entre lo posible y lo probable.

En matemáticas, cuando estudiamos probabilidad, hablamos en los siguientes términos.

Llamamos suceso a los resultados que podemos obtener de hacer nuestro experimento. Por ejemplo, si tiramos una moneda, serían, cara o cruz.

Para calcular la probabilidad de algo hay una forma sencilla, dividir sucesos favorables entre sucesos posibles.

Imagina que cogemos una baraja española (oros, copas, espadas y bastos; sin ocho ni nueve)

Calculemos la probabilidad de sacar una carta y que sea de bastos

Casos favorables: 10

Casos posibles: 40

Dividiendo me sale 10/40 = 1/4, o lo que es lo mismo 0,25 en tanto por uno, o 25% en tanto por ciento.

Calculemos ahora la probabilidad de sacar una carta y que sea un as

Casos favorables: 4

Casos posibles: 40

Divido y me sale 4/40 = 1/10, en tanto por uno será 0,1 y en tanto por ciento 10%

Vale, hasta aquí claro.

Pero ojito, tener una probabilidad de 1/4

NO QUIERE DECIR QUE:

-          Los resultados sean, NO, NO, NO, SÍ, NO, NO, NO, SÍ, NO, NO, NO, SÍ… etc. MAL

-          Que, como es más probable que no sea basto, el resultado NUNCA será basto. MAL

-          Que si repito el experimento (reponiendo la carta) el hecho de que hayan salido muchos bastos, haga que sea más difícil que la siguiente sea basto, o viceversa. MAL. ¿Cómo podría la baraja “acordarse”?

QUIERE DECIR QUE:

-          Si repito el experimento muuuuuchas veces, el porcentaje de bastos que haya salido se irá pareciendo cada vez más al 25% (hablamos de cientos, de miles o de millones de veces)

-          Si sólo hago el experimento una vez, no sé qué va a salir, pero es más PROBABLE que salga algo que no sea un basto que al revés.

Y ahora, la vida.

Si me dicen que un tratamiento tiene un 75% de efectividad, ¿debo usarlo o no?

Pues tú decides… lo más PROBABLE es que te cures, pero es POSIBLE que no. Lo malo es que a ti te va a pasar una de las dos cosas… y lo que te toque será para ti enterito, el 100%, te vas a curar del todo o te vas a morir.

Lo que no se puede decir tampoco es que “puede te que cures y puede que no, dos opciones, luego un 50%.”

En mi opinión, hacer un análisis lo más justo posible de una situación es lo ideal, incluso poder estimar las probabilidades de las distintas opciones. Y eso no es ser pesimista.

Para mí el optimismo o pesimismo lo marca la acción.

Por ejemplo, está muy bien que te plantees invitar a cenar a Beyoncé, y la probabilidad de que te diga “Sí” es bastante próxima a cero, pero no cero. Y, querido mío, esto es un análisis justo de la situación.

Si tú ahora, te subes los pantalones, te ajustas el paquete, sorbes, echas un escupitajo, te atusas el pelo y vas a preguntarle, entonces serás un optimista (y un poco desagradable). No eres optimista por tu análisis, sino por la ACCIÓN.

El que toma una acción improbable y piensa que hay una gran probabilidad de que le salga bien no es un optimista, es un iluso.

Por lo que volvemos a repetir la idea del título y con eso nos quedamos.

Justicia en el análisis y optimismo en la acción.

En otro orden de cosas…

Dentro de poco habrá elecciones al parlamento europeo, y podemos votar a los partidos grandes, a partidos pequeños o no votar según muy variados criterios.

Habrá algunos que hagan un “voto útil” que llamamos y voten a alguno de los dos partidos grandes, entendiendo que son los que tienen más probabilidad de salir y, tristemente, tienen razón.

Algunos otros votarán a partidos pequeños que realmente les ilusionen o no votarán por cambiar un sistema que entienden injusto y, probablemente, no consigan nada. Pero no te equivoques, no son necesariamente ilusos… pueden ser optimistas.

Y, tampoco te equivoques, en algunas ocasiones, ella dice “Sí”.

Dedicado a mis queridos amigos y compañeros, Antonio y Luis.


Taller de experimentos para los profes de C. La Mancha

27 marzo 2014

Os dejo el vídeo del “taller” online que hice por medio de Naukas para el Centro de profesores. Al final hacerlos en directo no hubiese conseguido la calidad suficiente, así que usamos vídeos de mi último libro Experimentos para entender el mundo.

Experimentos para entender el mundo, Javier Fernández Panadero. from CRFP CLM on Vimeo.


Dinero no habrá, pero pa’ tontás…

26 marzo 2014

Famosa frase popular que elevó a mito el fantástico duo de humoristas, Gomaespuma.

Cualquiera que vea las noticias podrá decirla cada pocos segundos… en realidad podría ir empalmando las frases. Según la terminas, ya te han dado razones para decirla de nuevo.

¿Por qué nos interesa este concepto? Por la COHERENCIA, que, como la honestidad, y como diría Billy Joel is such a lonely word

De hecho hoy escribo esto, y a esta hora, porque no tengo alumnos… han faltado todos a clase porque se ha convocado una huelga en contra de la LOMCE, sobre la que no diré nada aquí, porque lo haría en la Lengua negra de Mordor.

- ¿Puede ser, por ventura, que el grado de compromiso social y con los servicios públicos (o al menos con su propio futuro o el de sus allegados) sea tan grande que anden ahora en manifas, piquetes, redactando manifiestos, o poniendo colorados a corruptos e ineficientes políticos a cargo de la Educación?

- ¿También podrían estar estudiando, lo que no hicieron en buena medida en la recién terminada evaluación?

- ¿O quizá podría ser, también por ventura, que anduvieran tocándose las gónadas u otros caracteres sexuales secundarios, si las primeras no fueran accesibles, tumbados en sus confortables y calentitos lechos?

Como diría un andaluz:

E’ o no e’?

¿Es una clase algo importante o no lo es?

¿Hay cosas más importantes o quizá sólo más urgentes que justifican que se posponga o se pierda una clase? A esto, ya te respondo yo que por supuesto.

Aquí lo que me jode es el baile. Iba a decir que me molesta, pero es que no me molesta… me jode…

Un día una clase es un asunto casi de vida o muerte, tanto que no puedo acompañar a mi madre a una revisión del oncólogo a no ser que esté legalmente a mi cargo.

Otro día, viene alguien a dar una charla, o es necesario rellenar un documento, o los chavales están muy cansados porque vinieron ayer a la 1 de una excursión, o es el día antes del último día (el novedoso “día de las pellas”, y demos gracias a Dios porque no conocen la recursividad)… y esa clase se deja de dar y no pasa na’

Pues me parece muy mal.

Establezcamos la importancia y la urgencia de las cosas y obremos en consecuencia.

Y, como sabe cualquier alumno mío, no soy de los que piensa que su asignatura es de suma importancia, ni que sus clases lo son, ni me hace mucho para adaptar mi clase a lo que considere más importante o que renuncie a mi clase para otra cosa… pero seamos coherentes.

Esto tiene mucho que ver con lo que, para solaz de tantos, llamamos en ciencia “DESPRECIABLE”.

Por ejemplo, imagina que me interesa saber a qué distancia estoy del centro de la Tierra.

El radio de la Tierra es 6370 km aproximadamente, ¿crees que es importante, para la precisión que buscas, saber si calculo la distancia desde mis pies, mi ombligo o mi cabeza? Efectivamente, no. Esa cantidad sería despreciable respecto de la otra. Porque siempre ese despreciable será “respecto de” algo.

Si alguien se pone muy detallitos… habrá que recordarle que la Tierra no es una esfera, ni lisa… y mil cosas más que influyen más en el resultado que tu altura. El modelo que estás usando tienes sus límites, ya lo contamos aquí: El ordenador no me deja.

La distancia entre tú y yo, querido lector, comparada con la distancia de la Tierra al Sol será despreciable en muchas circunstancias… y comparada con la distancia a la otra estrella más próxima (Alfa Centauri, 4.37 años-luz), en todas las circunstancias. Para este último caso estamos en el mismo lugar.

Un presupuesto de una obra de ingeniería que lleva un diez por ciento de imprevistos sobre cientos de millones… ¿estará teniendo en cuenta que el ingeniero jefe necesita un boli?

Esos carteles que nos ponen en las obras públicas, diciéndonos el presupuesto en céntimos de euro… son un insulto a nuestra formación o bien una constatación de la falta de ella en el público en general.

Finalmente, en nuestra vida cotidiana…

¿Seguro que dejas de comprar un libro porque cuesta 15€ en lugar de 14€ y dejas una propina de 1€ en el bar?

¿Es ese euro importante o no? ¿En qué casos?

¿Dejarás de hacer algo tú o con tu gente por el precio? ¿Por qué precio?

Pues si tienes establecida la cantidad de dinero que no te gastarás para hacerte o hacer a otros feliz… no te la gastes luego en gilipolleces, hombre.

Y si no, oirás aquello de:

Dinero no habrá, pero para tontás…

 

 


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