
Hoy Vicente Ferrer ha tenido que irse.
Es cierto que nos hace sentir más pobres por su falta, pero la verdad es que el mundo entero y nosotros mismos somos más ricos por haberle tenido.
Tenía que escribir algo sobre él por dos motivos.
Primero, alguien cuya influencia positiva se extiende a millones de personas(literalmente) no debe partir sin que lo notemos.
Segundo, me hace recordar algo sobre el pensamiento científico que les conté hace no mucho a mis alumnos y a unos compañeros del norte. Y esta será mi excusa para despedirme de este señor en un blog de ciencia.
El aprendizaje de la ciencia favorece cierta manera de pensar, con un cierto orden y orientada a obtener conclusiones, lo que puede resultar útil en muchas facetas de la vida.
Apliquémoslo. Intentaré ser breve.
Sabemos que hay gente que se aprovecha de las malas circunstancias para sacar beneficio propio a costa del bien ajeno, sabemos de otros que incluso generan y mantienen esas malas circunstancias.
Qué se le va a hacer… el libre albedrío parece que lo respeta hasta Dios.
Lo que sí que me saca de mis casillas es cuando esa gente pretende mi comprensión, mi apoyo y quizá incluso mi agradecimiento...
Escuchamos cosas como:
- Todo el mundo es igual…
- Tú también lo harías en mi lugar…
- Este es un trabajo como otro cualquiera…
¡Pues no señores!
Contestémosles…
Ni todo el mundo es igual, ni todos los trabajos son iguales…
Y ahora mismo es usted caballero el que me hace la puñeta a mí, yo no estoy en su lugar, y si lo estuviera tampoco tenemos la seguridad de que le hiciera la puñeta… Vaya, que lo único cierto y verdad es que es usted el que me está haciendo la puñeta a mí, encima se me pone a dar la brasa… y además quiere que le dé la absolución, o mejor, las gracias.
Pues no.
No tengo el derecho de cambiar su modo de pensar o actuar, pero lo que no tiene usted derecho es a pedirme que me parezca bien el mal que está haciendo.
Por lo tanto, amigos…
Dejemos entonces de ser, además de víctimas, idiotas.
Vicente Ferrer es un ejemplo visible de tanta gente buena que trabaja sin ser tan notoria, empezando por mi madre y terminando por aquella persona estupenda que está a tu alrededor.
Su trabajo no era un trabajo cualquiera. El trabajo que hacía y las consecuencias que se extenderán en el futuro, han hecho que el mundo sea mejor porque él estuvo aquí.
Estuvo en situaciones diversas y parece ser que eligió echar una mano y no empeorar las cosas.
Así que, por mi parte, concluyo:
1. Tomemos ese ejemplo y hagamos que el mundo sea mejor a nuestro paso.
2. Cuando nos topemos con esa gente que no sólo no ayuda, sino que hace daño, por lo menos cerrémosles la boca.
… que ya está bien de tomaduras de pelo.
Para terminar, una cariñosa despedida a este hombre y a los miles de buenas personas que dejan cada día este mundo, de modo más silencioso, habiendo conseguido que sea un lugar mejor. Ojalá puedan decir algo así de mí cuando me toque partir.
http://www.fundacionvicenteferrer.org/vicente_ferrer/