Es que el ordenador no me deja…

23 diciembre 2013

Seguro que os han dicho esto mil veces en bancos, administraciones públicas y demás…

Esas pantallas que dan un numerito, un mensaje y parece que venga de Dios mismo…

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Es curiosa esa dualidad que se da en la sociedad, por un lado no se sabe matemáticas básicas para entender estadísticas o probabilidades, pero por otro cualquier cosa acompañada de un número se toma como verdad absoluta y contrastada.

Medida y error

Una de las cosas que casi nunca se tienen en cuenta, en la vida cotidiana, es que cada medida que hacemos lleva asociado un margen de error, siempre. Este error tiene que ver con el sistema de medida que usas y el procedimiento.

Por ejemplo, ¿cuánto mides?  ¿1,75 m? ¿Exactamente? ¿Ni un centímetro más ni uno menos? ¿Ni un milímetro más ni uno menos? ¿Ni una micra más… vale, ya paro.

Si te has medido con el típico metro con dibujitos para chavales, que va de centímetro en centímetro, tu medida sería 175 ± 1 cm

Dirás, vale, pues me mido con un láser y así tengo más precisión. ¿Seguro? ¿Sabes que tu altura cambia a lo largo del día?

¿No me crees? No hay problema, en la ciencia nos gusta la comprobación experimental. Mídete por la mañana y por la noche y verás que hay un cambio en tu altura de entre uno y dos centímetros. Tus discos intervertebrales y articulaciones se comprimen durante el día y se distienden durante la noche. Mide y verás.

Así que un valor “serio” sobre tu altura no se puede dar con más precisión que un centímetro.

Interpolación y Extrapolación

Si a las 17:00 la temperatura era de 15 ºC y a las 18:00 era de 17 ºC puede que no sea raro pensar que a las 17:30 era de 16 ºC . A esto se le llama interpolación: “Adivinar” un valor, entre dos medidas conocidas, suponiendo cómo puede haber sido la variación en ese período.

En cambio, ¿qué temperatura habría a las 19:00? ¿y a las 20:00? Esto se llama extrapolación: intentar “adivinar” el valor que toma una magnitud, más allá del rango en el que se la ha medido, suponiendo que se mantienen comportamientos, tendencias, etc. Normalmente, es mucho suponer.

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Cualquier aparato está diseñado para trabajar dentro de un margen y si le fuerzas a dar una respuesta más allá de ese margen, puede que el resultado tenga poco que ver con la realidad.

Por ejemplo, te dejo como ejercicio mirar para qué velocidad se hacen los tests de los sistemas de seguridad de los automóviles… su uso a mayor velocidad sería extrapolar que su comportamiento va a seguir siendo similar… mucho suponer.

Modelo en el que se basa el proceso de medida

Cuando oyes cosas como “tasa de pobreza”, “índice de precios al consumo”, “cociente intelectual”… piensas que se trata de números que indicarán aquello que está contenido en su nombre. Y no es culpa tuya, eso es lo que quieren que pienses. Pero para calcular ese número es necesario un modelo, una teoría… es decir, la manera en que van a ser calculados.

Sobre la tasa de pobreza ya hablamos en aquel post “Baja la tasa de pobreza, no me jodas!”

Seguro que habéis visto profes que calculan la nota con dos decimales y te ponen un 7,82. Eso es tener los atributos bien gordos. Para que te hagas una idea, significa que puntúa de 0 a 1000, vamos que es capaz de distinguir entre mil niveles distintos de consecución de su asignatura, todo un hacha. Quizá alguno penséis que si pone 1000 preguntas sería posible, pero considerad esto: ¿cómo fueron elegidas las preguntas?, ¿son todas de la misma dificultad? , ¿de la misma importancia en el temario?, ¿hay cosas que se ha dejado de preguntar?, ¿cómo podemos suponer que por saberse unas cosas se hubiera sabido las otras? ¿¿Y con una precisión de un uno por mil??

Para que veáis otro ejemplo. Aquí andamos midiendo masas todo el día, en los laboratorios, en el mercado, en la cocina… pero en realidad no estamos midiendo masas. Estamos pesando, estamos midiendo pesos.

El peso es la fuerza con la que un objeto resulta atraído por el planeta, asteroide o lugar donde te encuentres.

Si te fijas, medimos el peso, por cuánto se baja el platito de la balanza, o la plataforma del peso del cuarto de baño… por cuánto empuja “la cosa esa” hacia “abajo”.

Pero el resultado nos lo da en kilogramos, que sería masa. Lo que hace la báscula es suponer que estamos en la Tierra y tomar un valor de la gravedad promedio que, para nuestras necesidades, es más que suficiente.

En la Luna la báscula mediría seis veces menos peso y supondría que ese objeto tiene seis veces menos masa. Estamos usando un aparato que mide la masa basándose en una premisa, en unas condiciones donde no se cumple esa premisa.

Finalmente…

Cualquier medida, cualquier resultado que aparezca en una pantalla, cualquier indicador…

1. Tiene un margen de error

2. Su cálculo supone ciertas condiciones, suposiciones y márgenes de aplicación.

Digamos que, a lo Ortega y Gasset:

Cada medida es ella misma y sus circunstancias

Ignorar eso es cometer un error, inducir a otros, ser víctima de un engaño o un engañador.

Imágenes de wikipedia 1 y 2


Lista Forbes, los ricos más ricos

8 marzo 2012

Ayer nos contaban que la lista Forbes de los más ricos en el mundo incluye en el número cinco a nuestro rico patrio, Amancio Ortega, dueño de Zara, que, según la información, ha aumentado su fortuna en 6500 millones de $, llegando a 37 500 millones de $, lo que supone una subida del 17%.

Ayer también decía el dueño de Mercadona, cito de memoria (oído en las noticias) que “el que crea empleo se llama empresario”.

Permtidme que diga unas cuantas obviedades, que al parecer merecen ser recordadas.

Si el que crea empleo se llama empresario, el que crea la riqueza se llama trabajador.

¿No son los millares de “currelas” los que fabrican, transportan, venden la ropa de Zara y los productos de los demás de la lista?

El número de ricos aumenta y sus fortunas también. Si los trabajadores y los empresarios somos partes del mismo proceso (el trabajo),… por qué unos pierden su puesto de trabajo o ven reducidos sus ingresos, mientras otros los aumentan significativamente?

Aquí va otra obviedad

El trabajo no es un privilegio.

Y otra

El empresario no te hace un favor cuando te contrata.

Creo que pasa mucho en España que no se entiende que un contrato de trabajo consiste en que un trabajador realiza un servicio que le produce beneficios a un empresario y éste retribuye este servicio con dinero.

Aquí parece que el empresario te hace un favor permitiéndote engordar su cuenta bancaria, por lo que te paga la voluntad… cosa que debe ser agradecida a diario. Ya está bien…

Y, por último decir que esas cifras que leemos en Forbes, si no se usan para cambiar el mundo, son una vergüenza para ellos y para nosotros como sociedad… os recuerdo que vivimos en un planeta donde cada día mueren millares, no por complejas enfermedades incurables… por diarrea.

Por si cualquier peatón, o alguien que trabaje en educación quiere poner su granito de arena, aquí os dejo de nuevo una actividad que hago con mis alumnos.

LOS OTROS Y TÚ


Sin información no hay decisión

27 diciembre 2011

Quizá por decirlo rápido, quizá por decirlo mal, solemos definir la libertad como la posibilidad de elegir.

Como veremos en la siguiente charla TED, poder escoger entre muchas opciones no incrementa ni tus probabilidades de acertar con la mejor para ti, ni tu satisfacción después de elegir.

La clave está en la información.

Sin información suficiente y de calidad, en realidad, no estamos eligiendo libremente.

Quien te dice lo contrario o bien se engaña, o bien te engaña.

Ya sea cuando compras un producto, cuando participas en cualquier votación, cuando escoges un tratamiento médico o firmas un consentimiento “informado”, tomas una opción profesional… o vital. Sin información de calidad, es pura cuestión de suerte.

¿Están bien formados o bien informados quienes toman decisiones que les perjudican o les hacen más infelices? ¿Por qué en ocasiones decimos de ellos que son inteligentes? ¿Acaso porque suman muy rápido o son eruditos de algún campo?

Hay un mínimo de sabiduría al que no debemos renunciar y es el reconocimiento de nuestra propia limitación (el socrático, Sólo sé que no sé nada)

Cómo también hemos hablado (aquí o aquí), a nuestra limitación de entendimiento también hay que añadir la limitación de nuestra percepción, por distintas razones: sus propias limitaciones físicas o lo que nuestro coco hace con los datos que tomamos del entorno.

En ocasiones, como hablaba con mi compañero Luis (saludito), uno puede confundir “más información” con “mejor información”, olvidando que el hecho de que poseer más datos no significa que esos datos sean ciertos, o que no estén sesgados. De manera que las nuevas conclusiones que emergen del conjunto de datos ampliados son erróneas.

Que sólo nos quedan fragmentos de libertad ya lo sabíamos, el gran problema es cuando nos creemos que decidimos en libertad. Como otras veces hemos hablado, existirán zonas grises, pero hay clarísimos blancos y negros.

En pocos días, en España, nos han anunciado que se tomarán graves decisiones respecto a recortes para encarar la omnipresente crisis. Sin duda esos recortes irán, como siempre, sobre los derechos y el poder adquisitivo de los que menos tienen.

La gran pregunta es: ¿Es esta la única o la mejor manera de encarar la crisis?

Cuando nos dicen que tienen que recortar servicios sociales, la atención sanitaria o educativa porque “no hay más remedio”, ¿es cierto que no hay más remedio? ¿¿Cómo saberlo si no tenemos información suficiente y de calidad??

¿Cómo reaccionar entonces? Podríamos tomar las calles o incluso derrocar un gobierno que estaba haciendo lo único que podía hacer, o (y, quizá más probable) podríamos aceptarlo como inevitable y asumir una vez más que las crisis las paguen los pobres, mientras los ricos no sólo no pierden, sino que sacan partido. ¿Qué hacemos entonces?

El logro de la democracia no se consigue cuando te dan la posibilidad de votar. Hasta que no dispones de buena información y de la habilidad para entenderla, sigues siendo un esclavo, un títere… y lo peor de todo, no lo sabes, por lo que no te moverás. El mayor engaño se produce cuando ignoras que estás equivocado.

A corto plazo y a título individual, infórmate lo mejor que puedas, en la sabiduría de que tu información nunca será completa o suficiente y que tu decisión será lo que contemplas, en ese momento, como la mejor aproximación.

A largo plazo y como civilización, es necesaria la formación del conjunto de la sociedad para que pueda acceder a la información y la comprenda en la mejor medida posible. Esto lo consigue una educación pública de calidad, en la que todos puedan recibir la mejor formación posible.

¿Encontráis alguna pista sobre por qué el acceso a la información de calidad y a la formación de calidad para todos, parece no ser una prioridad para los poderes políticos o económicos?… Pues eso.

Esto que os escribo no es un discurso apocalítico o descreído… se trata de llamar a la acción y a la acción inteligente. De hecho, termino de nuevo deseándoos felices fiestas, ya que lo más inteligente es vivir apostando y rodeándonos de amor, en lo personal y en la labor que cada uno desarrolla.

Os dejo con Barry Schwartz y su “Paradoja de la elección”.

Nota. Aunque ya pusimos este vídeo hoy queríamos darle otro enfoque, aún no nos repetimos mucho…


La comida que desperdiciamos podría evitar el hambre del mundo

15 noviembre 2011

Así lo cuentan en Intermón y resulta de lo más triste leerlo. (Gracias Patricia)

Al menos siguen cayendo los velos. No es la escasez de recursos, no es la dificultad de hacer las cosas, es la omnipresente y pertinaz falta de voluntad para solucionar las cosas.

Historias parecidas oímos sobre medicamentos, energía… pero siguen pasando hambre y muriendo. Hasta cuando?

No olvidamos que los adelantos científicos hacen y pueden hacer que nuestra vida sea más larga, más cómoda y más feliz… pero sólo si tenemos el suficiente nivel humano para usarlos para el bien común.


Cómo salvar millones de vidas

24 febrero 2011

Quería hacer un gran descubrimiento médico que cambiase el mundo y salvase millones de vidas. Después de ver que lo que mata a la gente es el hambre y que habría recursos suficientes para todos si quisiéramos compartirlos… me hice profesor.

Permitidme la licencia literaria…


Tiempo de meditar

10 febrero 2011

Os dejo un texto de Javier Sáez de Ibarra, compañero profesor de Lengua y Literatura y uno de los culpables de que se publiquen mis libros.

Tiempo de meditar

Este es el momento de subir a la montaña y mirar desde arriba lo que se están tejiendo ahí abajo. Las noticias nos bombardean, los escándalos, la propaganda del gobierno y de las empresas, las distracciones y las amenazas… ayer mismo wikileaks revelaba cómo la embajada de EEUU logró que no hubiera medicamentos para pobres en Guatemala (un país mayoritariamente pobre); hace unos días hemos sabido que los ancianos trabajarán más para cobrar menos; hace unos meses el plan Bolonia devaluó los títulos universitarios y obliga a los estudiantes a estudiar pagando más si quieren que su título sirve de algo; los bancos se quedan con el piso del moroso y lo obligan a pagar sus veinticinco o treinta años del crédito que le dieron, ya para nada; nos dicen que entregaremos más dinero por los medicamentos; los funcionarios perdieron sueldo; el poder adquisitivo de todos los trabajadores se ha rebajado un 4% en los últimos diez años. Etcétera.

Es hora de ascender y mirar todo esto como un conjunto. Asistimos a una ofensiva de los poderosos (se decía “la alta burguesía”, cuando este lenguaje no nos había sido aún arrancado) contra los im-potentes: cada vez obtener más beneficios de todo lo que hacemos en nuestra vida: sea trabajar, estudiar, curarnos, entretenernos, envejecer, vivir. Formidables instituciones financieras, políticas, informativas y culturales están de acuerdo en ello; y la codicia que los mueve no conoce la piedad por los que daña. No hay hombres armados en las calles, pero (Weber dixit), son las leyes que han hecho y hacen a su interés las que nos sojuzgan. Nuestro sufrimiento español es, sin embargo, apenas un poquito del que vienen padeciendo desde hace décadas millones de personas en Latinoamérica, por ejemplo, donde la misma ambición impera sostenida por el FMI y el Banco Mundial, las sociedades financieras y las oligarquías (perdón: los grandes partidos y los grandes emprendedores).

Es tiempo de meditar en el sufrimiento, soportable o atroz, según los casos, que esta deriva nos va produciendo. Meditar para no creer mentiras, para saber lo que nos hacen, para no aceptar la propaganda y la desinformación fragmentada, para no votarles, para no necesitar lo que nos venden, para zafarnos de sus camisas de fuerza, para conversar de lo verdadero entre nosotros. Por lo menos, para la revolución silenciosa de nuestros cerebros. Para manifestarnos en la calle. No sé, para no sonreír como bobos, para tocar una felicidad no manipulada. Subir a una montaña aún no privatizada, sentarnos ahí y hablar, y esperar a otros.

Javier Sáez de Ibarra (Vitoria, 1961), vive en un pueblo de Madrid, es profesor de instituto. Ha publicado tres libros de cuentos: El lector de Spinoza (2004), Propuesta imposible (2008) y Mrar al agua. Cuentos plásticos (2009), con el que ganó el I Premio Internacional de narrativa breve Ribera del Duero; todos aparecidos en la editorial Páginas de Espuma. Y ha escrito el poemario Motivos (2004), en editorial Icaria.


Las verdades del barquero. Arcadi Oliveres

4 febrero 2011

Aunque os suene conspiranoico, la mayoría de estas cosas son ciertas, si no todas… (Gracias Mónica por el enlace)

Y, como siempre, lo más triste es que vivamos en un mundo en el que suene verosímil.

Con mucho cariño a mis alumnos de 3ºA con los que hoy hemos hablado mucho de estas cosas… y os recuerdo que como no pongáis comentarios os pasaré factura.

Son ocho vídeos, pero empezad y veréis como no lo podéis dejar.

http://www.youtube.com/watch?v=yCzmWZ2P7Qw


Lo que más atormenta a un hombre es lo que no le ordenan hacer

30 diciembre 2010

Clint Eastwood en Gran Torino.


Los que son jóvenes para haber visto a Clint haciendo de Harry o en el Oeste almeriense, no flipan tanto como los demás al ver las estupendas películas que hace en los últimos tiempos.

Hoy toca hablar de la responsabilidad individual (un saludo para Gema).

Permitidme que saque factor común “en mi opinión” de todos los párrafos que siguen.

Es una ilusión infantil pensar que hay malos opresores y buenos oprimidos. Si fuera así, resultaría sencillo arreglar el problema. Cogemos las guadañas y las antorchas, tomamos el palacio de invierno, o el FMI o la mansión del Sr. Burns… les liquidamos y asunto arreglado.

Resulta más real darse cuenta de que somos nosotros, de uno en uno, los que vamos “aplicando” la maldad del sistema, nos convertimos en sus ruedecillas y lo aplicamos según nuestras ganas, influencia u oportunidades.

Es cierto que no todos somos responsables en la misma medida, y es cierto que existen fuertes presiones y sugestiones para que reforcemos el sistema, nos convirtamos en sus piezas y ejecutemos su influencia sobre otros.

Me gusta avisar a mis alumnos, para que no les pille por sorpresa, de que un día el sistema llamará a su puerta y les pedirá una decisión individual en un sentido o en otro. Tan sencillo como “con factura o sin factura”, o como llevarse algo del trabajo porque “todo el mundo lo hace” o como trasladar injusticias a tus subordinados o clientes. (Una vez hice una entrevista de trabajo en un lugar donde en ese momento me enteré de que hacían sistemas de guiado de misiles… seguí en el paro y mi madre me puso un plato de sopa delante. Un beso para ella.)

Recordad cómo la gente de a pie alimentó la burbuja inmobiliaria y, mucho más evidentemente, el “redondeo” cuando cambiamos al euro. Mientras en la tele nos contaban como ajustar el segundo decimal, en las tiendas cambiaban los precios de 100 ptas. a un eurazo, lo que constituía una subida de un 66%.

Los hdp’s de ayer murieron y fueron sustituidos por hdp’s de mi generación, que estaban deseosos de ocupar sus puestos y con sus decisiones hicieron que este sistema egoísta perviviera. Mañana, se producirán vacantes y se ofrecerá el “trabajo” de nuevo (hdp con o sin experiencia, buen sueldo, mal karma, incorporación inmedidata), ¿alguien lo cogerá?¿Lo cogerás tú?

Entiendo que hay gente que vive bajo terribles presiones, pero no son la mayoría. La mayoría de la gente que roba no es para dar de comer a sus hijos hambrientos, cosa que yo también disculparía. Gente como yo, o como tú quizá, tenemos una red social de familiares y amigos, un montón de puertas a las que podemos llamar y donde nos ofrecerán un plato de sopa en los malos tiempos.

Si sois padres y pensáis en las necesidades materiales de vuestros hijos, pensad también en sus necesidades morales. Mi padre no me legó fortuna, ni lujos, ni siquiera fuimos nunca de vacaciones… pero en esa apretura económica, recibí el tesoro de la honradez, y hubiera preferido mil veces que le echaran del curro y andar peor, antes que verle flaquear en sus principios.

Por eso damos la razón a Clint. Relativicemos esa presión que recibimos, esas sugestiones, esos miedos abstractos… y tomemos en serio nuestra responsabilidad como individuos: Puede que se acabe haciendo aquello, pero no con mi colaboración…

Y si hubiese una guerra y no fuéramos ninguno…?


Bill Gates y otros 39 millonarios donarán la mitad de su fortuna

9 agosto 2010

La verdad me parece una noticia fantástica. Supongo que se pueden poner muchos “peros” y criticar… pero me parece un estupendo principio.

Si como dice el Principio de Pareto, el 80% de la población tiene que vivir con el 20% de los recursos, no hay mucho que se pueda hacer pasando el dinero de unos pobres a otros. Creo que la única solución pasa porque se redistribuya la riqueza de verdad, lo que no quiere decir que les dejemos dinero a otros países a altos intereses, sino una transferencia de bienes neta (de la forma que sea). Esta noticia me suena a esto.

Insisto, me parece una noticia estupenda.

Por nuestra parte, como otras veces he comentado, creo que también podemos hacer nuestra contribución. Igual os apetece echar un ojillo a este texto.

LOS OTROS Y TÚ


Sobre la inflación, MyOwnCurrency.com

20 junio 2010

Un buen amigo, Rogelio Triviño (ya os hablé de él en esta ocasión y en esta otra), ha creado una página Myowncurrency en la que ha creado una nueva “moneda” con la que es posible darse cuenta de que tanto el dólar como el euro se han depreciado enormemente en los últimos años frente al oro o la plata.

Según nos cuenta, es en la inflación donde se está produciendo el mayor “traslado” de capital de las clases medias y bajas a las clases más ricas (una vez más).

Por no insistir más en el reparto desigual de riqueza tan extremo (Rogelio cita a Carlos Slim con el 5% del PIB de su país), os dejo con un extracto donde nos cuenta este asunto de la inflación:

“Pero la falta de educación y sofisticación financiera, privilegio de los ricos y su principal ventaja competitiva en el mundo capitalista, hace que la clase media no perciba dónde se está produciendo el principal robo de su riqueza: la inflación.

La inflación es la pérdida de valor constante del dinero que tenemos ahorrado, principalmente por el dinero que los estados “avanzados” imprimen como locos últimamente, casi siempre para sostener a los bancos que crearon la crisis. Para verla más claramente, he creado una divisa virtual, el MOC: Myowncurrency.

La gráficas que encontraréis aquí nos muestran claramente que en los últimos 10 años el dólar y el euro han perdido un 60% de su valor, mientras que las inversiones en oro y plata se han revalorizado más de un 300% y las inversiones en acciones simplemente no se han depreciado en estos años. Eso no quita para que personas con buena cultura financiera, buena información y habilidades negociadoras no haya ganado mucho más que la media de estos mercados.

Mi conclusión: aún en crisis hay muchas oportunidades para cualquiera que las busque y esté siempre dispuesto a aprender. Entre aquellos que quieran entrar en el juego del dinero, espero que haya cada vez más personas honradas que utilicen el dinero ganado y su posición de influencia entre los ricos para intentar cambiar lo injusto e insostenible del sistema actual. Ya se sabe la regla de oro: el que tiene el oro hace las reglas. Entre los que no, espero que se den cuenta de lo precario de su situación, sean precavidos y se informen bien a la hora de votar, de consumir, de elegir su trabajo, hacer sus inversiones y de planificar su futuro, y se apunten a los movimientos de lucha de base que intentan cambiar el mundo a mejor, ya sea como ecologistas, políticos o a través de ONGs.”

Como despedida insistiré en una idea que creo muy cierta: Ha llegado el momento en el que la gente “buena” debe tomar las riendas del mundo para hacer de él un lugar mejor. Con frecuencia este tipo de personas por humildad y sentimientos poco materialistas se aleja de los círculos de poder, puede que sea el momento de que lo tomen y lo usen para el bien de todos.


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