Algo más allá de la ciencia

Una labor muy importante de la ciencia es desmontar supersticiones y desenmascarar estafadores. Cosa que lleva haciendo desde antiguo para bendición e higiene mental de todos.

Animados por este espíritu creo que hay ocasiones en las que se nos puede ir la mano.

Como ya hemos hablado otras veces, la ciencia da pasos lentos intentando que sean firmes, basando su certeza en hechos científicos (entiéndase reproducibles e independientes del observador).

Hoy quiero hablaros de algo que no es un hecho científico, aunque sí muy real.

Se trata de la BELLEZA.

No me refiero a la atracción sexual, o a lo guapos que seamos tú y yo, querido lector.

Me refiero a que ves un cuadro, escuchas una obra musical, contemplas un atardecer o miras a algún ser querido y… te quedas con la boca abierta, quizá articulas un “oh”…

Se trata de un pequeño éxtasis sin palabras. Desde luego no es un fenómeno independiente del observador ni fruto de una línea de pensamiento consciente, pero es real.

Puede que algunos científicos nos digan que son el efecto de ciertas concentraciones de sustancias químicas en nuestro cerebro. La presencia de esas sustancias es innegable, la relación causa-efecto, en mi opinión, es discutible. Entiendo que recordando a Ockham y con los elementos conocidos esa es una de las explicaciones más plausibles… pero no me resulta satisfactoria.

¿Ese momento con tu hijo contemplando las montañas es una “intoxicación química” de tu mente racional?

¿Sentir la Belleza es una forma de “drogadicción” de la que incluso algunos puedan creer que debamos “desengancharnos”?

Si te pregunto qué opinas sobre el amor que tengo por mi madre, no dudo que te parecerá bien construir un argumento basado en la química y en la ventaja evolutiva que produce un vínculo entre la cría y la madre para un mejor crecimiento de la primera.

Pero, ¿y si te pregunto por el amor que tienes TÚ por TU madre?

¿Crees que esa explicación agota la complejidad del fenómeno que TÚ experimentas?

A estas alturas del post supongo que algunos optaréis por esa explicación incluso para vosotros mismos, con toda honestidad científica, pero en ese caso hay algo que no acabo de entender.

Las personas buenas que conozco, por más materialistas que se consideren, si son preguntadas por lo que más valoran de su vida o sus experiencias, me hablarán de su pareja, sus amigos, la música, el arte, sus hijos… o simplemente, esas cañas que se toman con la gente que aprecian.

En todos esos casos se trata de experiencias que despiertan ese sentimiento de Belleza, particularmente en las distintas formas de amor entre las personas.

¿Por qué entonces si consideramos que es un “viaje químico” que enturbia nuestra percepción racional, por qué entonces… articulamos nuestra vida en torno a ello? ¿Por qué entonces es lo más valioso, o incluso lo único de lo que no podríamos prescindir?

Por todo esto quiero deciros…

Que la Belleza me parece algo muy real y muy importante, en realidad lo más importante.

Que por su naturaleza subjetiva y no siendo fruto de una línea de pensamiento-racional-consciente nos llama a una investigación sincera y honesta por otras vías.

Y que, desde este punto de vista, un sincero y honesto acercamiento al arte, la filosofía o la espiritualidad no sólo no es una tonteria o un delirio, sino una faceta imprescindible de lo que más nos define como humanos: La búsqueda y la expresión de la Belleza.

Y ahora, os dejo con un conjunto de sonidos, unas variaciones de presión del aire, que no se resisten al análisis de Fourier…

Pero, ¿estáis seguros que no hay nada más ahí?…

Sea cual sea vuestra elección… dejad que su Belleza os acaricie.

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15 respuestas a Algo más allá de la ciencia

  1. JAVIER, “todo es del color del cristal a través del cual se mira”. La ciencia explica a su manera las emociones, en este caso, el éxtasis que se siente al contemplar algo bello y hermoso. Pero si le preguntamos a la psicología, no lo explicará con otros argumentos; y lo mismo si se lo planteamos a la filosofía, a la religión… etc.

    Desde luego, la ciencia tiene su campo de investigación, pero está claro que hay otros ámbitos en los que patina irremediablemente; por ejemplo a la hora de explicar las emociones. Así pues, estoy contigo y comparto tu opinión al respecto.

    Un abrazo, compañero.

  2. José Luis dice:

    Unos cuantos científicos a lo largo de la historia usaban la ciencia en su búsqueda (a veces personal) de la belleza, y no desligaban la belleza de la ciencia cuando encontraban una ecuaciòn que explicaba un fenómeno, una fórmula, etc. Unos cuantos científicos también compaginaban su labor investigadora con la música, la poesía, la pintura, etc.
    Aunque por otra parte también te digo una cosa, la belleza es por lo general subjetiva, la ciencia no. Lo que a ti te puede parecer sublime para mi puede pasar desapercibido por completo, por lo que me gusta la belleza pero si está la ciencia cerca mejor.
    Un saludo,:D

    • javierfpanadero dice:

      Desde mi punto de vista (y así lo digo siempre que tengo una audiencia) los científicos trabajan por amor, por la belleza que ven en lo que investigan. Así que completamente de acuerdo. Saludos

  3. Marcos dice:

    Explicar algo no tiene por qué quitarle la magia. En mi opinión, saber cómo funciona algo lo hace más maravilloso que no saberlo.

  4. Toro Sentado dice:

    Totalmente de acuerdo.

    Además la explicación física o química de nuestros comportamientos no deja de ser incompleta, desde el momento que no nos proporciona control, ni podemos usarla para predecir nuestra conducta.

    Por otro lado si sólo somos un complejo conjunto de átomos especialmente ordenado, ¿qué sentido tendría la ética, por ejemplo? Es decir, la ciencia te dice cómo son las cosas pero no puede decir nada sobre lo que debemos hacer.

    Saludos.

  5. [...] tenéis un post sobre la Belleza que os puede [...]

  6. [...] de piedras. belleza Hace tiempo ya hablamos un poco sobre la naturaleza de la Belleza, y hoy querríamos dar un apunte [...]

  7. [...] Sólo añadir que son unos libros estupendos que hablan, el de Mariví Gimbel sobre la Libertad y el de Dulce Expósito sobre la Belleza… nada menos(!), tema este último que sabéis nos encanta bajo la idea de, que Ockham me perdone, “una evidencia empírica de una realidad espiritual“. [...]

  8. David dice:

    Ahora he recordado un pase de Laudrup a Romario en el Sadar. Estaba viéndolo espatarrado en el sofá de casa. Y no pude evitar ponerme de pie. Quizá eso es lo que llaman el Síndrome de Stendhal, el éxtasis ante lo que consideramos inconcebiblemente bello.

    • javierfpanadero dice:

      Al parecer el síndrome es cuando te da un cuqui, cuando sólo te quedas flipao es puro gustirrinín. Le he enviado el comentario a un amigo futbolero y seguro que le animas el día. Saludos David.

  9. [...] La Belleza. ¿Algo más allá de la ciencia? [...]

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